Bloquealo…de tu mente.

Escuché, pero deje que se fuera
Recordé todo lo libre que era
No puedo conseguir, cambiar ni corregir
Lo que me corre en las venas…

Después de una especie de discusión o intercambio de palabras poco felices con el histérico de turno, además de generar que mi conchudómetro vuele por los aires, en un impulso lo bloquee de todas las redes sociales.

Esta alternativa del bloqueo virtual, es moneda corriente hoy en día. Creo que es un manotazo de ahogado y nos refugiamos en ella cuando ya no toleramos al otro,  o específicamente, determinada situación con el otro.
Contextualizando: Después del bloqueo, me fui de vacaciones. Dos semanas después de volver, ya llegando a este presente, el histérico seguía bloqueado. La idea hablar de él, ni contar una aburrida historia de cómo un chabón que no te quiere (no te quiere ni coger, vale la salvedad) te escribe, porque no llegaríamos a ninguna parte. Intentar entender a un pelotudo es apagar un incendio con nafta. No perdamos el tiempo.
Hablando con el psicólogo terminé entendiendo que bloquear es un acto evasivo. Quizá es sano en un principio, pero después ya es signo de no tolerar. Siempre fui una persona que no puede soportar el dolor sin causarse otro peor, sin caer en el autoflagelo. Como si para hacer más pequeña esa dolencia, tuviera que generar una pena mayor, para así poder relativizarla. Por ejemplo, cometo excesos, me voy de un extremo al otro, aprovecho el látigo discursivo para darme una y otra vez, me sirvo grandes cucharadas de culpa y las degluto sin un poco de piedad a mi misma. Es retorcido, es psicótico, pero bueno quién dijo que soy sana? jajaja . 
Se que no soy muy original, esto nos pasa a muchas personas.
En el medio de la sesión el psicólogo me preguntó: ¿por qué mierda lo tenes bloqueado, Nani? Lo primero que le contesté “porque el aparece y me habla, es un hijo de puta, no me quiere y me escribe, bla”  Gustavo me miró y asintió con la cabeza: “Si bien ya sabemos que este sujeto que es un boludo consagrado” …. hago pausa para que se rían…. jajaja… “creo que vos le echas la culpa a él de no poder moverte de ese lugar, de no poder ser indiferente, es una responsabilidad tuya resguardarte de sus idas y venidas. Hacete cargo, y aprendé a protegerte, nadie lo va a hacer por vos. Ni siquiera Whasapp ni instagram.”

Me parece una estafa emocional que ni whasapp ni instagram se quieran hacer cargo de lo conchuda que soy! jajaja
Entonces el bloqueo es pura y exclusivamente, para NO HACERME CARGO. Mi estilo de vida favorito: Huir.  La verdad, hablemos en serio chicas… si contestamos un mensaje es porque nos queda un poco de esperanza, porque nunca vamos a ser amigas del ex histérico (Ya es una situación sentimental la histeria jajajajaja, de que me río, es re grave che.)

El año pasado había podido ignorarlo completamente, porque para mi no tenía nada más que hablar con él. ¿Qué es lo que cambió ahora? ¿Acaso algo me hizo pensar que era posible? WHAT ARE YOU TALKING ABOUT?, conchuda jaja.

La esperanza era milimétrica, pero hizo tambalear esa certeza. (Y digo milimétrica porque si hubiese sido etérea no le hubiera dicho que no a tener sexo desenfrenado. Siempre supe hablar con él era una pérdida de tiempo. )

Lo cierto es que cuando finalmente estás convencida de que NO, ignorás aunque te duela. Sos indiferente, aunque lo desees. Sabés que no hay nada por hacer aunque te mueras de ganas. El que se quiere ir, se va. El que abandona, el que se rinde con respecto a alguien, hace un bloqueo mental, no en redes sociales. No tiene nada que ver con dejar de desear, tiene que ver con saber que no tenés más nada para hacer en ese lugar, ni en ese rol, ni con esta persona. Que por mucho que lo quieras, no es correspondido y con eso no se puede hacer NADA. En esta instancia en la que estoy, me duele, pero ni siquiera lloro. Estás más cansado que herido. (Sobre todo estoy harta de mi misma) El tiempo hace el resto y te terminás curando. Digo curar, porque hablamos de personas tóxicas que no te sueltan ni te tienen, son un desperdicio de oxígeno pero existen y no podemos matarlas porque es ilegal. (Jajaja)

Si ya te convenciste que tu mente no es un tacho de basura, es cuestión de tiempo. Pero ni el whasapp, ni instagram, ni facebook pueden hacer un trabajo que es nuestro: Saber correrse de donde nos hacen daño… si somos lo que permitimos que nos hagan, no nos dejemos hacer mierda. No seamos irresponsables emocionales con nuestro propio corazón. Ni siquiera por cordialidad, todo TIENE UN LIMITE.
Hay que saber cuando parar, muchachas.
(Aunque nosotras las paramos todas… ah se iba a la re mierda! Bueno un chiste para romper el hielo!!)

Soy completamente consciente que tal vez dije un montón de obviedades juntas, y no descubrí América, pero tampoco intentaba hacerlo. Sin embargo estas son las típicas cosas que SABEMOS, pero olvidamos que las sabemos. Hay que refrescar la memoria, uno se pierde en el arduo camino de la conchudez jajaja

ouewfiu

Hasta la próxima… y prometo aparecer más seguido de ahora en más, para contarles… porque creo que Cupido ya me esta preparando uno candidato a ser el próximo boludo de turno…. (….CHAN)

Ah, me olvidaba… además de desbloquear, hacerse cargo e ignorar… una buena sacudida CURA TODO….Vamos a por ello!! (Próximamente en las páginas de mi conchudez)

Lic. Nani, “de repente me hago cargo”, Nanita.

(Ahora se hacía la responsable, pikachu. Jajaja ) 

 

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La vida está sucediendo.

La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. 
-Osho

APRENDÍ…
Que quien es buena persona, lo es con todos.
Que convertirme en lo que no soy por el comportamiento de los demás, es otra forma de traicionarme,tumblr_mghij0gbni1rcu2i9o1_1280-1080x516
Que perdonar, es perdonarse,
Que el rencor es basura,
Que a la agresión, solo distancia,
Que soy lo que permito que me hagan,
Que mi paz interior no es negociable,
Que ser buena persona si vale la pena, aunque a veces cueste mil decepciones,
Que todo lo que das siempre vuelve,
Que lo que perdés regresa de otra forma,
Que lo que vivimos jamás lo perdemos,
Que ser libre es amarme,
Que la felicidad está en lo que tengo y no en lo que me falta,
Que para querer hay que quererse primero.
Que no jugarse es suicidio,
Que no tengo que demostrarle nada a nadie,
Que soy todas las personas que quiero y abrazo,
Que este viaje es único y que cada destino es personal,
Que lo más inteligente es quedarse donde te quieren,
Que soy capaz, que puedo, que quiero y que me lo merezco,
Que cada pensamiento es actitud frente a la vida,
Que no es tarde,
Que creer no es de ilusos,14370281_1185983158140862_7004321557242521208_n
Que querer nunca es en vano,
Que soltar también es amor propio,
Que voy a arriesgarme una y mil veces,
Que amo profundamente todo lo que tengo, 
Que valoro lo que me dejaron quienes vinieron, quienes están y quienes se fueron.
Que creer en todo lo que escribo es un vértigo infinito,
Que es dulce el mareo de la vida por delante,
Que reír me salva,
Que rendirse jamás,
Que escribir siempre,
Que ser feliz es darse cuenta,
Que la vida está sucediendo, que la vida es ahora.

No dejen que la vida les pase sin vivirla

Aprovechemos lo bueno, al carajo con lo malo.

Licenciada Nani

Modo Zen

Conchuda en plena felicidad, y paz interior

P

Que dure mucho tiempo! jajaja

 

 

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Game over, histéricos.

Vengo a decir un par de verdades que me dan vuelta en la cabeza.

Seré directa, no voy a analizar demasiado.

El tipo que es un cagón NO sirve. No importa cuánto te guste, no importa la piel que tengas con él, ni

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cuánto te haga reír, ni el tamaño de su chota, ni lo genial o seductor que te parezca.

Sino tiene huevos para decir lo que le pasa (sea bueno, malo, regular, te guste o no te guste, es lo mismo), si es un cobarde para mostrarse como es, si le hablas como una persona madura y no contesta, y cuando le pones una pelotudez si contesta porque justamente solo sabe decir pelotudeces, NO TE ENGAÑES, NO TE SIRVE NI DE PERCHERO.

Nunca va a cambiar. No existen antídotos contra la pelotudez mental y contra los fracasados y los poco huevos. Son inmaduros, nacieron así, son unos pobres infelices.  Su evolución psicológica NO DEPENDE DE VOS, NI DE NADIE. Nada podes hacer para rehabilitar semejante primate, CONVENCETE.

La histeria tampoco se cura. El mecanismo de comportamiento del histérico es un círculo básico vicioso, que nos produce adicción. NO ES AMOR, NO ES SANO.

El histérico va a volver cuando lo estés soltando, va a hacer las mismas pendejadas de siempre, va a comportarse como un pre adolescente aunque este pisando los 30.

El histérico te va a hacer sentir que vos tenés la culpa de todos sus malestares, usara tu cabeza como tarro de basura; cuando de repente te sientas más confiada porque en “esa semana” parecía haberse bajado de la calesita; en ese momento TE VA A INVITAR A COGER Y APAGARA EL TELÉFONO UNA HORA ANTES DE LA CITA O TE VA A CANCELAR POR UNA PELOTUDEZ. Después va a aparecer a los tres días preguntando si te garchaste a otro cuando el NO TE GARCHA. Cuando te encuentre ebria en el boliche, te va a agarrar, lo vas a putear, pero te vas a ir a garchar con él, porque sos una conchuda incurable. Más tarde, seguirá el circulo vicioso: te dirá una cosa y en el renglón siguiente va a cambiar de idea. Sino me creen queridas conchudas, las invito a releer viejas capturas de whaspapp, son la evidencia virtual de lo que afirmo.

El histérico es irresistible porque en general, no es intermitente. Siempre aparece, siempre ESTA SIN ESTAR. En tu cabeza, volviéndote loca con mensajes ridículos.

El histérico es nada menos que la nueva tendencia de “el hombre equivocado”. Joderá con cosas que no debe joder y cuando vos hagas lo mismo te va a tratar de loca. Vas a jugar su juego, vas a intentar que la histeria termine y bajar un cambio, porque ya no te divierte, porque de repente el hijo de puta te importa, pero CREEME EN ESE JUEGO NO HAY FORMA DE GANAR.

El histérico te enferma la cabeza, no te da nada salvo un polvo por mes (con suerte) , y te boludea hasta límites insospechados. Es cagon, va y viene, y no se decide, no es un hombre.

No tiene huevos para jugarse, ni para dejarte en paz, ni para decirte que carajo quiere. ¿Saben por qué? PORQUE NO SABEN LO QUE QUIEREN. Entonces siempre están disconformes y salpican al resto con su mierda

Con el histérico no se puede ni chonguear. No sirven ni para eso, porque como ya dije previamente, NO TE GARCHAN, encima de fumar su locura, tenés que mendigarles la pija.

El verdadero hombre TE GARCHA, Y TE CANTA LA POSTA DE LO QUE QUIERE O NO QUIERE. El chongo con las pelotas bien puestas, te deja satisfecha y te deja intuir si quiere algo serio o no. Pone las cartas sobre la mesa y te dice “que onda”. De hecho, el mujeriego es mejor, porque enseguidita te das cuenta como viene la mano.

Esto me digo a mi misma y a ustedes.

Soltemos

todo lo que nos genere malestar.

El afán de querer controlar la locura de un histérico

Todas las pijas que amagan y no nos garchan.

Recordemos

Que cualquier pija es reemplazable

Ya sufriste cosas mejores que ese pelotudo.

Que mandarlo a la mierda depende de vos

Aprendamos

Que somos lo que permitimos que nos hagan

Que esperar se espera la comida en un bar, no a un pajero sin huevos.

Conclusiones:

*EL TIEMPO QUE LE DEDICAS AL PELOTUDO, ES TIEMPO PERDIDO

*LOS HISTÉRICOS NO TE HACEN ACABAR, TE HACEN RENEGAR.

*LOS HUEVOS QUE SE OLVIDO EN LA PANZA DE MAMI, NO CRECEN.

Mandalo a cagar porque “PERDERLO” NO ES PERDER NADA,  PORQUE NO TE DA NADA. De hecho, estás ganando algo que no vuelve: valioso tiempo para garchar con otros.

O tal vez si perdamos algo: la presidencia del país de las conchudas.

Cambio y fuera (nunca más literal)

Las saludo atte.

Lic. Nani Nanita.

 

 

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Muero de pronto, vivo siempre.

Todo es así
cuadros dentro de cuadros
siempre un final sin fin
después de un nuevo ensayo.

Se vivir
y es merodear
entre tantos ojos.
Leer, deletrear,
aquel, real
mensaje entre líneas.

(Catupecu Machu)

Llorá, araña las paredes, agonizá cada segundo de tu espera. Entra sin pausas en la tristeza más amarga, sin la más mínima resistencia, no pongas obstáculos, no te obstines, desnúdate ante esta miseria. Toma el café de la mañana escuchando una dolorosa canción que te recuerde a él, sabiendo que no es ni será el hombre que esperas. Si es necesario pegá un cartel con el estribillo en el calefón y en la pantalla del televisor. Torturate, persuadite lentamente por el duelo.

Llora, derramá lagrimas hasta el espasmo, suspirá de dolor; lamenta haber creído una vez más en vano. Parpadea y sentí los latidos acelerados, queriendo morirse de ansiedad, podridos de latir. Que te entre el melodrama, aceptalo. Dejá que las lágrimas recorran tus mejillas impunemente, lleguen hasta tu cuello, deja a tu mirada perdida en la pared blanca, sin ver nada más que su recuerdo. Relee la conversación estúpida que tuvieron, e ilusiónate otra vez;  a los diez minutos sentí el gusto a sangre en tu boca por haberte caído de cara a la realidad… la amarga verdad de saber que no puede ser, que no será, que nunca fue, que no es.

Sucumbí ante sus ataques de histeria, movete según sus reglas, seguile el juego, jugá a ganarle, a no perder las ganas de ganar; aférrate a la mediocre promesa de un polvo , a soñar que dormis con él y preguntarle que piensa del aborto, si cree en el sistema solar, si alguna vez se fumó un porro, si por fin se animó a ser él mismo soñá con que te trae el desayuno a la cama, y decepcionate otra vez cuando no lo haga. Despertate sollozando.

Y cuando él se decida a verte, después de coger, echalo, tratalo como a un pedazo de carne, desangrate de ganas, trágate todo lo que sentís. O no, jugátela, demostrale que te importa, aceptá sus respuestas mudas, insistí. Vivi esta frustación pensando, nuevamente, que será la ultima.

Volve a escribirle para recibir el “no” que te escupe en la cara, como respuesta porque su emocionalidad inestable no sabe lo que quiere. Confundite con sus celos infundados, sin derecho a expresar, ahorra los tuyos… disfrutá aquel deporte favorito q13588938_10156997577955234_1956537984_oue tiene de incendiarte la mente, saboreá el masoquismo de saber que vos le das el bidón y el fósforo encendido.

Bancate cada pelotudez que haga, cada acto de inmadurez, báncate lo que te niega, agarra cualquier migaja que provenga de él, CANSATE, agotate de su oportunidad renga. Que se corte por fin la cuerda que estiró por sus idas y venidas, por la prematura decepción; asumí que tu miedo te salva, y que su miedo también. Que no se pierden porque no se animan a tenerse. Que el no puede y vos tampoco .Que ese día no va a pasar nada, que no hay nada nuevo por acontecer, porque sencillamente no hay espacio, y tampoco sabés si vos podrías darlo. Aceptá que su mensaje arribara tarde y será ambiguo e intermitente como siempre, angustiante. Acepta que el mejor de los casos es que no llegue nunca.

HARTATE de una vez, llora porque te equivocaste, por tu patológica costumbre de interesarte en lo imposible, por tu adicción a lo inalcanzable, porque a vos también te faltan ovarios para animarte; envolvete en tu imaginación, viajá a Jupiter y supone lo que piensa el otro. Dalo por hecho. Llorá otra vez hasta anestesiarte con la brasa de imaginar lo peor.

Espera que suene tu teléfono y morite de ansiedad; camina por las calles de junio anegadas de hojas secas como tus expectativas,  llorando otra vez. Parpadeá , sentí como la tristeza de repente muera y la ira te envuelva, que el odio te de una mano y te haga firme y dura. Volvé a ponerte de pie como venganza… pedile a tu amiga que te mande reiki; caé de nuevo, enviale el mensaje de chistes pelotudos y cuando veas que no te sirve, revoleá tu intención contra la pared. Hacé lo mismo con tu inocencia barata.

 

Agarrá una hoja en blanco y dibujá un cuadro sinóptico de esta crisis, reconocé que siempre supiste que no era real, ni posible (por eso te aferraste). Desarmá el deseo en pedacitos, limpiá la sangre de tu cara mientras lo acribillas sin piedad, agarrátela con él aunque sea protuberancia tuya; escarbá su raíz, de donde viene y hasta dónde quiere llegar. Palpá los motivos corrosivos por los que te aferraste a ese capricho con nombre y apellido. Aguardá en el balcón mojándote, a que pare de llover. Revolvé en el cajón de las circunstancias, sacale jugo a la derrota, alecciónate, preguntate por qué apareció en tu vida sino iba a quedarse. Odia a Dios, cúlpalo de todo, insúltalo en arameo porque nunca te tiene piedad.

Hacé borron y cuenta nueva, porque Dios te dio mucho más de lo que esperabas. A vos misma, a vos, que cerras los ojos y estas viva.

Mirate al espejo, observá tus curvas, tus 58 kilos, relee tus escritos, y date cuenta que pese a su metro 81, no está a tu altura. Cerrá los ojos de dolor recordando su lengua adentro tu boca el primero de junio, con 5 grados bajo cero, y desabrigados. Sacudí la cabeza y borrá la escena con una puñada en el centro de las bocas juntas. Olvidate de pronto, que la piel no te deja huir. Aferrate a tus propios barrotes hasta que se doblen y se rindan, mientras enterrás el deseo.

Descartá recuerdos, no los bastardees, soltalos, guardalos por un tiempo. Madrid vestida con mensajes, ilusiones que mentían, mensajes que te incendiarion la cabeza, conversaciones hasta las tres de la mañana, fotos de tu cuerpo en su celular, promesas de polvos inconclusos (porque el ego duele más que el alma). Suprimí, archivalos, guardá cada texto dentro de una carpeta de Word, adentro de otra carpeta, enterralos virtualmente. Eliminá las capturas. Parpadea, seguí adelante.

Es difícil, y si, te dejás llevar otra vez…arrasada por tus ganas de ser sus ganas.

¿Y qué?

Caé de nuevo en la miseria de cigarrillos mentalados de tu agria decepción; relativízalo, reite a carcajadas, reconcíliate con Dios, escribí una nota de blog, empezá a archivarlo, tachá de tu mente la imagen de su fisonomía en en el contexto la casualidad donde lo encontrás.. Nada de eso es real, ni posible de conocer. Traicionate y después pedite perdón. Otórgatelo.

Alejate, alejate de una vez de una persona que no sabe lo que quiere. Llorá pero aprendé a alejarte. Tomá clases, practicá, salí a correr, agitate, transpirá la camiseta de tu ultima maratón. Bailá zumba, reíte con amigas, comete un chocolate. Limpiá tu casa bailando. Agredecé que tenés una. Amá mucho a los que se juegan por vos, y descartalo a él, que no lo hizo. Racionalizá. Disminuilo en tu cabeza, intentalo al menos

Fracasá de nuevo en la tentativa, suspirá porque te duele. No te avergüences por eso. Tenés derecho al dolor, y a la frustración. No hay que dudar de lo que duele. Estás viva, peor sería que no duela, que vivas anestesiada. 

Escribilo, escribilo triste, feliz, superada, borracha, libre, escribí esta desilusión sin que te importe la sintaxis. Vomitá lo que sentís. Largalo. Escribí desprolijo, a mano, con teclado, con puntos suspensivos. Llora, 8 semanas, 4 horas, 25 minutos.

Destruí tu hígado. Castigate con ABSOLUT y Speed, con Sex and beach, cerveza o fernet, todos los fines de semana, abusá de las faldas cortas, y no ahorres labial rojo fuego. Gritá, cantá hasta que te duela la garganta, soltá tu pelo. Reventá de resentimiento y enojo; cogete a otro pibe, se puta, se la más puta y después sentite vacía. Odiate. Sentite fracasada. Odia tu mala suerte, culpala de todo, castigá al azar. Empezá a soltarlo de desilusión. Profana el dolor de adentro tuyo. No lo dudes, es necesario.

Parpadeá, tocá tu rostro, entendé que después de depurarte en llanto y alcohol, después de la ceguera de no verlo por tantos días, ya no tenés tantas ganas de llorar. Que ya no estás tan segura de porqué llorabas. Que tu ego herido te tapó la verdad, la verdad que en el fondo no te pasa nada fuerte con ese chabón. Solo fue un espej20160704_234412ismo de lo que tuviste ganas que pase. 

Soltalo de miedo, soltalo por su puerta cerrada, por su indefinición. Renace, reite  de lo que se pierde y de lo que te salvaste; convencete de una vez: la vida te está haciendo un favor. Lo que sucede conviene y lo que no, también. No pierdas la esperanza nunca, aferrate a vos misma.

Reite de vos misma por pensar que podías ir a algún lado con él. No lo odies, es otro, es su mambo y su rollo. No te hagas cargo, “perdonalo” por no haber podido o no haber querido. Comprendelo de alguna manera. El resentimiento también tenés que soltarlo, ocupa tiempo y energías.

Volvé a exprimir el dolor de tu antigua tristeza; reite nuevamente porque sabés que reír te salva. Reite a carcajadas de tu estupidez. De haber caído en semejante idiotez. Guardate y resguardate de dejar entrar a alguien nuevamente, empezá a filtrar quién merece un segundo de tu tiempo y quien absolutamente nada, aprendé a ver donde depositas expectativas y con respecto a quien…  porque hay una sola vida para comprender que la vida es una sola. Sentí en tu cuerpo la adrenalina de que su hechizo termine, la paz de ver que todo vuelva a la normalidad.

El resentimiento se va cuando reconoces que todo se trataba de un absurdo capricho.

Renacé lentamente. Date el tiempo para eso.

Siempre termina a tiempo lo que improbablemente puede empezar.

Esta, es una carta a mí misma;

ahorrando miles de detalles, claramente, pero parece que la oportunidad renga II,

que me afectó más de la cuenta.

¿Y ustedes, en que fase están?

Gracias por leerme

Licenciada Nani Nanita, animando a mostrar miserias en su blog, reflexiva de otra forma, haciendo clic con otitis y tirada en la cama, convencida de que se puede soltar,y sonriendo porque reír te salva y la vida es hoy.

En otras palabras… orgullosa de mí.

 

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Lo contrario de vivir es no arriesgarse

 

Habrá que desempolvar

el disfraz de valiente

y salir a tropezar

Hoy en el día del escritor, estoy orgullosa de colgar una nueva nota. ¡Feliz día para todos los que me leen!  Sin ustedes no podría cerrar el circulo de catarsis. ¡Gracias! ♥

Hoy vengo a hablar de los miedos.

Tenía seis años y rompí un vidrio con la pelota. Era una pelota de ‘volley’. El vidrio se resquebrajó en tres pedazos y fue la primera vez que tuve miedo de que mi vieja me instale una zapatería en el orto. Le eché la culpa a mi amiga imaginaria llamada Budy, pero ella me apuntó con su dedo pulgar haciéndome responsable de aquella accidental travesura. Conchuda hija de puta.

Un par de años después, tuve miedo al dolor. El único concepto de dolor que conocía: el dolor físico. El dolor de rasparme la rodilla y que algún doctor satánico se le ocurra ponerme rifosina y sufrir del ardor.

Cuando tenía trece, leí en un libro que el miedo era beneficioso porque ayudaba a detectar los posibles peligros que acechaban en la vida. En ese momento me pareció perfectamente definido.

Hoy puedo decir que en parte es así. Hace poco leí un tuit que expresaba que “el miedo es eso que te frena ahí donde no tenés ningún obstáculo”. Coincido literalmente en lo que dice. En realidad, no hay obstáculos para jugarse; no a simple vista. Hay una meta, un deseo, o un anhelo que queremos alcanzar y pareciera que sólo depende de nosotros. El tema es que alrededor hay un sinfín de posibilidades que solemos llamar riesgos. 

Cualquier cosa que decidamos, cualquier paso que demos, nos cambia el rumbo. Nos guiamos por lo que sentimos, o por el deber, pero lo cierto es que nunca sabemos dónde nos llevara ese paso ni las miles de vicisitudes, o hechos fortuitos que pueden traer consigo.  

Hay consecuencias de cualquier tipo de decisión que tomás, que pueden afectar a los demás para bien o para mal. Las posibilidades son tantas, como las consecuencias. Una parte de la otra, una es hija de la otra.

Le tememos a todo ese abanico de posibilidades que nos puedan afectar para mal. Los obstáculos en principio son estadísticos, mentales, probables. No lo sabemos. Es la incertidumbre de la vida misma. Lo importante es tener claro eso. Es mejor no hacer sentencias antes de tiempo.no-miedo

El miedo a los riesgos es casi una condición innata. Pero cada uno se hace cargo de sus propios miedos y lo que decide hacer con ellos. Para mí, el miedo es el miedo al miedo. Existen tantos miedos como imágenes tiene un caleidoscopio. El miedo a sufrir, el miedo al fracaso, el miedo a la decepción, el miedo a decepcionar, el miedo a no ser suficiente, el miedo a no poder, el miedo a mostrarnos como somos y quedar como unos idiotas. El miedo a morir (uno del que se muy bien, porque ese 6 de agosto, supe cuan vulnerables somos a la parca).

El miedo, ese miedo que te frena, es una duda atroz. Más de una vez, no sabía con quien quedarme, y me quedé con la duda. Hoy creo fervientemente por miedo no te arriesgas, la duda es una tortura. La duda de no saber que hubiera sido. La duda es preguntarse si el miedo que te detuvo era tan justo como tus ganas de intentarlo. La pena de quedarte con el no y no ir por el si. Las estadísticas previas, a veces basadas en el mismo auto boicot de nuestra mente traicionera. 

¿Cómo saberlo? ¿Cómo saber si es auto boicot o sentido de preservación? Justamente por eso digo que los desafíos implican una enorme incertidumbre. No hay forma de saberlo, pero no hay peor karma es que quedarte con la duda por el miedo de arriesgarse.

El miedo es duda y la duda tortura. Por eso, hace un tiempo que decidí tirarme a la pileta con algunos asuntos haciendo un análisis de las condiciones contextuales. (Me descargahago la analítica. ¿Quien sos, pokemon? jajajajajaja) 

Para no quedarme con la duda decidí jugármela cada vez por lo que siento. Decidí vencer los miedos, y hacerme cargo de verdad. Decidí sacar el disfraz de valiente y salir a tropezar. Decidí ser yo misma en todas las circunstancias, siempre y cuando no termine en cana. Decidí vencer el miedo a decir lo que pienso y a mostrarme como soy, pese a que lo que represento no pueda parecerle correcto al resto. Me animé decir quién soy. A enviar un mensaje si realmente quiero hacerlo y no restringirme por orgullo (si, por dignidad, todo tiene un límite, vale la salvedad). Cuando quiero demostrar, demuestro. Cuando quiero enviar un chiste, lo envío. Cuando quiero compartir algo con alguien, si me dan espacio, intento compartirlo.

Voy perdiendo poco a poco el miedo a ser yo. No sé cuando me animé, pero dosificadamente lo voy logrando.

El miedo en su extremo ya es fobia. El miedo te detiene, pone un manto sobre lo mejor de vos, ocultándolo. El miedo a ser uno mismo oculta tus virtudes, te encierra en una fachada, en una máscara que te lastima, te estandariza frente a los demás. Te ciega frente a la meta y te hace ver a los obstáculos más grandes de lo que son. Te hace ser vulgar, fraguado, y hasta mentiroso. Le vendés al resto alguien que no sos.

Los miedos son una barrera invisible que te nubla las posibilidades. Los desafíos se pierden antes de empezar, porque agarraste a cuchilladas la esperanza. El futuro esta sentenciado con el peor de los pronósticos y el presente se torna de un gris interrogante, “¿Que hubiera sido si me la jugaba?”

Tampoco es cuestión de salta al vacío, como globitos inocentes se acercan al cactus. No hay que llevarlo al extremo, porque sería un pasaje de ida al país de las conchudas. Pero sí, no estamos en edad de quedarnos con las ganas. La vida es hoy, muchachas, y si hay, muchachos… (¿Los conozco de algún lado? ¿Están solteros? Jajaja)

El miedo es como el fuego, hay que atravesarlo, quizá te calienta (excelente jaja) o tal vez te quemás. Pero me quedo con la nariz rota de darme la cabeza contra el tapial, antes de no saber que hubiera sido.miedo6.jpg

Sean siempre ustedes mismos, y si pierden, pierden su ley. Avancen con cuidado, pero con fe, sean fuertes, juéguensela. Cuesta, da pavor, pero lo vale. Vale más perder que la duda atroz. Vale más creer y que después te decepcionen que no haberlo intentado jamás. No importa el prontuario que tengan, no importa si ya te arriesgaste y perdiste mil veces. Soltá el autoboicot, cree en vos.

Jamás voy a volver a quedarme con la duda, es una mierda hacer eso.

Magia es creer. Sobre todo creo en que soy una conchuda. Magia. 

Lo contrario de vivir es no arriesgarse.

Y ustedes, ¿qué quieren ser cuando se animen?

Cualquier cosa, después buscamos ‘La Gotita’ para reparar el conchudómetro. 

 

Gracias por leer

Licenciada Nani.

Siendo conchuda, y cobarde desde el 4 de agosto de 1987 y hasta acá llegué con la fucking cobardía.

Que ganas de coger, ¿no? jajajajajajajaja

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La oportunidad renga II

Ha sido divertido, me equivocaría otra vez.

Como Cupido tiene reservado un cesto de oportunidades con diferentes patologías, acomodadas estratégicamente en mi vida amorosa, esta nota es la secuela de la Oportunidad renga 1, protagonizada por mi y el Señor Tofi.  Y dirigida por Dios, que me detesta.  Esta vez, me encontré con una oportunidad renga muchísimo más interesante de lo que fue el Señor Tofi.

Vamos a decirle ZZ. Nació 1988 bajo el signo de Leo, es ingeniero ¿industrial? No me acuerdo, pero es Ingeniero. La cosa olía mal de entrada, los ingenieros no me dan confianza y convengamos que la rata uno era (es) ingeniero. Son demasiado metódicos para mi espontaneidad de Licenciada. (¿Me fui al carajo?)

Nos conocimos por amigos en común. La primera vez que nos juntamos, fue un viernes, el día que lo conocí descubrí que teníamos muchas cosas en común. Lo realmente alarmante es que yo seguía sin flashear con una escena de sexo desenfrenado. Digo alarmante, porque cuando me gusta un chabón, enseguida me imagino garchando como perra en celo, pero él fue la excepción. Cuando llegue tenía un mensaje de él. De verdad que no lo esperaba, y descubrí que me gustó, sentí que podíamos llegar a ser amigos. (Lo digo en serio, ninfómanas jajjaajaja)

Pasaron los días y seguimos hablando. Sin coqueteos, ninguno. Siempre chistes y pelotudeces. Un domingo de marzo, 15.00 hs. Textual: “Escuchá. Estoy en aprietos, necesito que me ayudes y me digas que serie puedo empezar a mirar hoy mismo.” Se me vino un pantallazo de ambos en mi sillón mirando una serie, sin contacto físico. Lo imaginé como amigos, pero vieron que la línea entre “amigos” y “te garcho” es muy finita, a menos que en serio lo metas en la frienzone o que el chabón no use un buen perfume. No era el caso.

En semana santa, me fui a Córdoba con amigas… ZZ no estuvo en mi mente en ese momento, yo empezaba a persuadirme con la idea que podía ser mi amigo, hasta que Maru, hablando de la amistad entre el hombre y la mujer,  “todos los que dijiste que eran tus amigos, te los terminaste garchando”.  Ni siquiera le había contado que me escribía con él, pero esa frase fue una especie de alarma.

Volvíamos de otra juntada, y me llevaba a casa. Estábamos solos. (Existieron leves acercamientos, pero nada demasiado relevante) Bueno, ¿para qué negarlo?, a esas alturas ya estaba pensando en cogerle la sonrisa.  Llovía a baldes, me bajé del auto, y no pasó nada. Honestamente, sentí que ZZ estaba acercando un cuchillo incandescente a mi ego. Lo empecé a ver como una amenaza. Si de verdad ZZ solo pretendía una amistad conmigo, iba a matar a Cupido. Lo juro, iba a reventarlo a patadas en el ojete. Una frase encendió mi esperanza sexual: “No va a faltar oportunidad para que esperemos a que pare de llover”.  Ok, te conviene y que no sea renga eh!

Vale aclararlo, ZZ parecía ser otro tipo personalmente. No me miraba a los ojos. Tal vez era así con todos; me parecía un tanto indescifrable. Mensaje va, mensaje viene, terminamos garchando, y yo apuré un poco el asunto. La noche estuvo bien. Tengo imágenes esporádicas, no recuerdo todo porque estaba muy borracha, pero sé que la pasé bien. Le dije que quería que se quede a dormir, y cuando me acordé me quise pegar cinco tiros en la concha, no es nada propio de mí hacer eso. Al día siguiente, me preguntó si me arrepentí. Claro que no, pendejo. Me arrepentía sino te garchaba.

Calentamos la pava durante tres semanas. SI, TRES. Hasta que por fin me dice de vernos un sábado por la tarde. Pensé, me voy bien atendida al boliche esta noche. Ja,ja,ja, enuncio Cupido… Me canceló a último momento; en el fondo presentí que no iba a concretarse. Le terminé preguntando si realmente tenía ganas, porque me demostraba que sí, pero percibía que algo lo frenaba. Su respuesta: Nos tenemos que llevar bien, seguro nos seguimos juntando y no da para crear un momento incomodo”. CHAN.  Me pidió que dejemos todo librado al azar, que “si daba, daba y sino no”. TODO MUY NORMAL. Todavía no encontré el teléfono del Señor Azar, pero creo que es un guionista del carajo. Primo de Cupido y Satanás y la concha de su abuela en tanga.

Después del sinceramiento que no fue sincero, se cortó el contacto whasappero. Cuando lo vi nuevamente, no podía mirarme a la cara; nunca lo sentí tan retraído. Yo también me sentía incomoda y dolida. Parecíamos dos desconocidos; la situación que él quiso evitar, finalmente sucedía. Lo putee internamente, porque me hacía sentir que yo lo había presionado, eso no era cierto. No lo vi quejarse mucho cuando estábamos en la cama. Ese era momento para decirme que no, pero buenovenía atrasado el tren.

¿Cuándo me enviaba mensajes no se percató que nos teníamos que seguir viendo?, Y por otro lado, ¿tanto quilombo para garchar hora y media? Hora y media, si. Porque viciosa jajajaja.

Tengo clavado un cuchillo en el ego cual estaca en el pecho del Conde Drácula.  No caigo de que un chabón me haya dicho que no a garchar. ¿No se supone que es lo único que quieren? ¿No se supone que son los que garchan y se van a su casa, los que siguen sus instintos animales, luego de hacer lo suyo? Evidentemente no. Lo curioso es que  eso es lo único que esperaba de él.  Se puede separar la paja del trigo, soy de las que piensan que sí. Al menos al principio. ¿Habrá pensado que era una propuesta de matrimonio?  No, se lo aclaré desde el principio.

Ojo, no pretendo que suene machista, ni deshumanizar a los hombres. Ellos también tienen derecho a no querer coger, y eso no los hace menos hombres; es respetable cualquier decisión que puedan tomar al respecto. El gran problema es la contradicción, es dar señales erróneas, la perspectiva del sí pero no, del no, pero avanzo, y al final retrocedo, el innecesario histeriqueo. Eso es la inmadurez de jugar con el tiempo y la paciencia de los demás. Tu vida es tuya, sino perdés el miedo a que te consideren un idiota por ser vos mismo, si te traicionás para aparentar, también te estás cagando en el resto.

En fin… Ya ni sabía si el chabón me gustaba por algunas cosas que leí en su Facebook, porque los gustos en común,porque hablar con él era muy lindo, o directamente, porque me dijo que no, porque me histeriqueó.

Hubiera preferido, que sin titubeos me diga que no le gusto, o que estaba enamorado de su ex, como el señor Tofi; de ese modo lo entendería y sería más fácil soltarlo.  Que me diga que la había pasado mal en la cama, pero no, me dijo lo contrario. 

Me equivoqué, y lo asumo… lo puse en un pedestal, lo vestí con ideas mías, pero en el fondo no llegué a conocerlo y esa es la espina, no me lo permitió. Otra vez con la oportunidad renga a cuestas. Oportunidad de coger, oportunidad de chuparnos una birra y volver a coger. ¿Qué importa de qué? Me la negó.

Podía estar con un montón de chabones, pero con él no. ZZ se quedó a vivir en el sofá de mi mente y no me daba ni pelota, el muy forro. Me escribía con otros tres chabones y yo solo pensaba en él, no me reconocía. Encima en el sofá estaba en pelotas y tomaba fernet solo. ¡Si te vas a quedar acá, ponete la ropa!  ZZ no sabía con quién dejarme, y me dejó con las ganas. Si no vas a estar en mi cama, salí de mi cabeza. Y te repito, por favor vestite. No seas tan hijo de puta. En algún momento de lucidez iba a sentirme libre de este caprichoso ataque de concha talle XXL.

Se complicaba; la oportunidad imperfecta de AA, tenia (tiene) una buena pija y una sonrisa exquisita. Bajo autoestima, inseguro, humilde, buena ortografía, y humor inteligente. Sobre todo, me gustaba la mirada esquiva de sus ojos de indefinido color. Su timidez me enloquecía, esa inhibición era casi letal para mis sentidos. Sin embargo la oportunidad era renga…  y paradojalmente, me dejó rengo el ego y los ovarios inflados a compresor.

Luego de horas de  auto-reproches, comprendí que para que te den una oportunidad enferma, es mejor que no te den nada.

A mí no me quedó nada por hacer, ni por decir, siempre fui fiel a mí misma, cueste lo que cueste. Esa paz no me la quita nadie.

La oportunidad que me dio será renga, pero yo no estoy renga. La cojera de la oportunidad es un defecto suyo y no mío. No ‘nos’ perdemos, él se lo pierde.  Las oportunidades que uno no aprovecha, las aprovecha otro, y por algo es así. Quizá el destino me está salvando de irme a vivir al País de las conchudas.13324157_10156860775995234_420382865_o

La lección es recordar que merecemos más que un polvo borracho; detenernos a intentar comprender o encontrarle lógica al comportamiento de un histérico, es tirar minutos de vida a la basura. Nada más equivocado que el hombre histérico, y nada más histérico que el hombre equivocado.

No importa cuánto te guste y cuántas ganas tengas de cogerle la sonrisa. No importa su olor, su mirada, no importa todo lo que te seduce de él, no importa que incendie la cabeza si en el peor de los sentidos, también te incendia el ego.

Esperar a un histérico es subirse una expectativa manejando un triciclo acelerando a fondo, y de frente a la pared.

Para garchar también hay que ser claro y conciso, se trata de madurez. Los hombres seguros de sí mismos, de lo que quieren,  los que saben comunicarse forma concisa, son los que nos hacen acabar la sucursal del punto G en el oído. El resto, zaraza.

Basta de hombres que no están a la altura de riesgo. Basta de archivar oportunidades rengas. Sí, a dar vuelta la página; si, a soltar lo que no encaja, si a desprender el capricho del ego.   Sí, a los hombres que pueden y saben separar la paja y el trigo.

Basta de pendejos emocionales. Dejemos que maduren, dejemos que transiten su camino, pero por favor, no intentemos rehabilitarlos, no es nuestro deber.

Nuestro deber es pasarla bien y ser feliz, no estresarnos con pelotudeces, ni hacernos cargo de “batallas” ajenas, porque no podemos hacernos cargo del comportamiento de otros, solo del nuestro.

Para aquietar el antojo del ego por ZZ, me dije “Voy a utilizarlo de inspiración, de historia de blog, voy a arrancarme las ganas de ser sus ganas, voy a transformarlo en uno más.” Eso es lo que es. Distinto, pero uno más, así de paradójico.

Entonces, me instalé Tinder; empecé a vestirme como una perra todos los sábados, a cantar en el boli “♪ No te creas tan importante ♫”. Tanto cantarla me di cuenta que efectivamente no es importante. A veces, me pongo conchuda, pero al menos me dejó de caber el melodrama, por fin, y por eso pude escribir esta sabia nota (Aguantá, heredera de Sócrates jajaja).

Ahora ya no tengo la excusa de la tragicómica conchudez por ZZ, pero sigo se-solicita-cupido-nuevo-y-responsablesaliendo a mansalva… A ver si uno me da una oportunidad que tenga la anatomía completa, hable claro y me mire a los ojos, que camine recta y sin tambalearse. Y sobre todo, que me garche más de una vez.

Le erré de nuevo… porque errarle es un estilo de vida y esquivar el éxito, mi hobbie favorito  desde 1987.

Igual, que esto quede claro…aunque lo rajé del sofá de mi mente, y lo haya dejado en pelotas en el balcón cagándose de frió,  al pendejo lo parto al medio.

Mi voz interior: Basta Nani, No te enganches.

Tramitame el próximo histérico, Cupido hijo de mil puta. 

 

Thank you for reading (Hablaba en inglés, la tilinga!).

Nani, Licenciada en oportunidades rengas,

Productora Asesora de Inseguros,

Conchuda incurable 

PD1: A ver si arreglo el detector de boludos de una puta vez.

PD2: El karma me recordará que no me dejó hacerle la fiestita.

PD3: Pendejo del orto, te odio.

 

 

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No te enganches

 

Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues ya se ha despedido de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.
-Charles Warnke

Creo que hay un grupito de frases desafortunadas que tengo marcadas a fuego en mi lista negra. Por ejemplo: “Tenemos que hablar”, “¿Te recibiste?”, “¿Y por qué estás soltera si sos divina?” y una de las peores, es “No te enganches”.  En este momento todas mis queridas y conchudas lectoras, sonríen de forma perversa, recordando al conchudo puto que se lo dijo alguna vez.

El unico que me dijo algo asi, fue la Rata uno, creador de mis primeros síntomas de conchudez y sueños rotos. Digo todo esto cagándome de risa, no sólo porque la rata uno tuvo consecuencias excelentes como la creación de conchulandia;  también pude comprender con el tiempo que esa “relación” se forjó en base a mi autoestima roto y un pelotudo a cuerda, pero mejor no ahondar en detalles.

Lo puntual para esta entrada es que, por esta epoca es muy común la frase “no te enganches”, y en el 90% de los casos, esa frase la dice el masculino. ¿Por qué? Porque nosotras, cuando no queremos nada serio somos bien claras. Mensajito de madrugada, ¿donde estás papurri?, hacemos lo nuestro y fue. No necesitamos aclarar con palabras lo que dicen nuestras acciones. Vale no generalizar, al menos yo soy así. No me engancho por coger una vez. El tipo tiene que esmerarse en otros detalles, por ejemplo que tenga cerebro y que las charlas sean excepcionales, y me hagan crecer. Que tengamos el mismo idioma, que es tener el mismo sentido del humor. No enumeraré más detalles, porque sino todos se van a enterar como enamorarme (Aguantá, Megan Fox!!! Jajajaja)

Siguiendo con el tema, existen cierta clases de hombres que la asignatura histeria la rinden en dos días sin estudiar. Me explicaré: la juegan de marido haciendo boludeces innecesarias y que nadie les pidió (mensajitos melosos, gestos tipicos de pareja formal, regalitos de cumpleaños y demás), y después se desentienden con esa frase del orto. Es decir, no pueden sostener lo que provocan, y eso es de infradotado emocional. Me molesta sobremanera que se hagan los novios a los dos días. Tranquilízate, querido. Vos no te enganches.

 ¿De quién habla esa frase? ¿Es un freno para quién? ¿Para el emisor o el receptor? No quiero entrar en tecnicismos, pero creo que estamos ante un claro problemita de comunicación. “No te enganches”:  si leemos la frase literalmente sugiere que el receptor que está invadiendo un terreno que no le pertenece. En cualquier circunstancia o contexto de la frase, la primera sensación es chocante… pareciera que te están escupiendo un asado de la forma más ordinaria que puede haber, y en general la frase  en tono “aviso” o “alerta” suele llegar TARDE.

Si vamos al transfondo de la frase, me doy cuenta que quien la dice es el heredero Horangel o Ludovica, esos que leen los signos y los astros y no sé que mierda más. Para mí es casi como decir “En diciembre de 2017 voy a comer pavo.” ¿Cómo carajo vas a saber que mierda vas a comer en 2017 si tal vez no estás vivo, campeón?

El no te enganches es una advertencia a futuro de un plano tan endeble e inestable como el emocional. Sobre todo impredecible. Las emociones son incontrolables, ilegibles, y a veces no las podemos traducir a palabras. Mucho menos las emociones que aún no llegaron, Y MENOS TODAVIA LA DE LOS OTROS. Intentarlo rozaría el disparate.

Cuando te dicen “no te enganches” están presuponiendo que vos directamente sos capaz de engancharte, enamorarte, atarte a esa persona. Punto negativo, demasiado arrogante. (Aguanta, clon de brad pitt, inolvidable serial.)

No te enganches. Demuestra inseguridad, miedo y  un precario afán de querer controlar una situación que claramente es incontrolable, tanto de un lado como del otro. Querer controlar las relaciones interpersonales, tanto lo que uno siente, y menos aún, lo que siente el otro es de analfabeto emocional.

En primer lugar, tenés que poner un freno, porque nadie tiene derecho a decirte como tenés que sentirte. Al mismo tiempo, yo tampoco puedo exigirle al otro qué sentir. Por ejemplo: si tal persona se permite sentir cosas por mí, ilusionarse, engancharse, y se da el caso que no puedo responderle, dolorosamente, el problema es de esa persona. Parece descarnado, pero es así. Cada uno debe hacerse responsable y aceptar los riesgos y las consecuencias de haberse jugado. Podemos discutir cómo se llegó a eso, si esas sensaciones de “enganche” tienen o no bases reales, pero lo cierto es que el responsable siempre es de quien lo siente. Y, lo que se siente, se siente.

La realidad, es que cuando un chabón dice eso, solo se está atajando. Nadie puede hablar de un miedo ajeno. Nadie puede direccionar ni frenar lo el otro va a sentir. Tampoco es verosímil dársela de Gandhi intentando salvarle el culo a la otra persona . Decir no te enganches es casi una acusación  que señala al otro, como culpable por haberse permitido ese “sentimiento” (que un pelotudo presupone que tenés). Pero sobre todas las cosas, en muchas ocasiones, el no te enganches, habla de un miedo del emisor.

Hablando específicamente de hombres, porque soy mujer…

El miedo a engancharse es de ellos, a embadurnarse con su propio juego, a dejarse llevar y creerse el simulacro de ‘novios’ que suelen armar, a que les termine gustando nuestra devolucion, nuestro modo de dar. Tienen miedo a creerse lo que realmente provocaron.  (Repito, no generalizo, no todos los hombres son así, al que le quepe el saco que se lo ponga)

Nosotras (entiéndase por nosotras, la mayoría de las excepcionales mujeres que me rodean), no tenemos miedo de dejarnos llevar, o lo tenemos, pero lo enfrentamos.

Si me pasara de ver que el otro está demasiado entusiasmado con la relación, directamente le haré saber con actos que el interés no es mutuo. Responderé menos mensajes, contestaré tarde, o le diré de buenas maneras que quiero ir despacio, suavizando la respuesta. Vomitarle “No te enganches”, es soberbio y hasta hiriente si sabes que la otra persona está enganchada.

Todo este análisis es igual para la frase “tengo miedo de engancharme, no quiero que después nos peleemos o terminemos mal” etcétera. De la misma manera, se está tratando de predecir un futuro incierto. ¿Hay perdida de tiempo más absurda? ¿Te la vas a dejar de jugar por miedo?  ¿Vas a perder un buen momento de garche por eso? Con ese criterio no haces nada, porque todo supone cierto riesgo.

Conclusión: hacete cargo de lo que sentís, y yo me hago cargo de lo que siento. Si coincidimos, felizmente podemos armar algo juntos. Y si hay una disparidad, yo se muy bien cómo salir adelante, y calculo que vos también (pero es problema tuyo) Las cartas tarde o temprano deben mostrarse y lo sabremos.

Muchachos, no abran el paraguas antes de que llueva, eso demuestra que tienen terror.

Insisto. El miedo es propio de quién le pide al otro que no se enganche. Si les dicen eso, acomódenlos como se merecen. Y recuerden: no se enganchen (con pelotudos)

Gracias por leer.                                                                             

Licenciada
Nani.

 

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“No debo cagarla”

Jodete (Jodete)
Jodete muchísimo
Porque odiamos lo que tú haces
Y odiamos a todo tu equipo
Así que por favor no te mantengas en contacto
Jodete (Jodete)
Jodete muchísimo

 

Supongamos que soy una mujer soltera (¡Sos soltera, Nani! me dirían ustedes, y es cierto, pero déjenme soñar mierdas ) En serio, supongamos que una mujer X soltera, sale una noche con amigas. Se pide un Sex and the beach a las 3 de la mañana en el boli, mientras suena “No podrás” de Christian Castro, y con tus amigas bailan desaforadas, acordándote de ese flor de hijo de puta que aparte de no olvidarse que lo amaste como tamaña imbécil, le chupaste la pija como si fuera el último palito helado bañado en chocolate de la faz de la tierra.

Tipo 4.30 de la mañana aparece un muy lindo ejemplar que te hace dejar de recordar la pija palito helado de la rata numero uno del ranking de tu frustrada vida amorosa (interpelo sólo a las frustradas, a las que no que se vayan a coger jajaja 😛 ), para despertar nuevas imaginaciones sexuales, como que se la chupas, porque su perfume se clava en el centro de… bueno, se entendió la idea ¿no?

Entonces empezás a hablar con el chabón, lo de siempre: a que se dedican, próximos proyectos, que les importa, y en el medio del pedo, intento tirar frases inteligentes. En mi caso es una cuestión de ego porque si el flaco se le ocurre darse cuenta que soy inteligente, con el pedo que tengo, me importa tres forros usados (Se que soy inteligente y su opinión no cambia nada.) (Se agrando Chacarita)

Son las 5.30 siguen bailando. Y yo pienso “¿Cuando me llevará a coger este pancho?”, me estoy pegando flor de embole ya. Como últimamente tengo una pija mental, mi único pensamiento es, “no debo cagarla, no debo cagarla”·

Y mi próxima frase es una frase que debería decir él (eso dicen los manuales)

-¿Nos vamos a un lugar más tranquilo?

El tipo me miró azorado (sí, hablo de alguien en particular, le ponemos el Dr. Chapatin) pero después sonrió como si hubiera ganado el gordo de navidad.

-Sí, dale.– “Al menos te gusta coger, inútil” dice mi voz interior que es como mi yo conchudo versión Yarará.

¡Faltaba que me digas que no MEAMOR, cuando estuve chamullando toda la noche!

En fin, después de una noche así con el doctor Chapatin francamente no espero nada. Sí, con un poco de suerte, sólo volver a coger. Si me llama tipo 9 de la noche un viernes y me dice “paso a coger”, me hace un favor. Nunca lo haría, claramente.  No lo lamenté, sobre todo porque no me resultaba lo suficientemente interesante, o mi ojo interior encendió el aparato de detectar boludos a tiempo y lo supe dilucidar apenas crucé dos palabras.

Con respecto a toda la situación tan común descrita, que puede variar en detalles, horarios y otras yerbas, hay ciertos supuestos, o presupuestos que se creen en esta sociedad, sobre todo con respecto al comportamiento de la mujer. (En este caso yo)

*Si te entregas rápido el tipo no se engancha.

*Tenes que hacerte la difícil porque sino se aburre, no te entregues rápido.

*Jugala de santa, que primero te conozca como persona.

Las 3 premisas dicen prácticamente lo mismo: cuánto tiempo tardas en coger, mejor es… y de esto tengo mucho que decir

La mujer – o mejor dicho EL CUERPO de la mujer-  es visto como un desafío. Cuanto más difícil sea conseguirlo, más incentivado estará el susodicho en la cuestión de “tenerlo”.

La mujer tiene la obligación de “atrapar” al hombre ENTREGANDO algo. Esa creencia entraña que la mujer cuando garcha rápido “PIERDE ALGO” (y no digo la virginidad porque la perdí hace 8 años, aunque ojo, después la recuperé jajajaja)  La mujer para “valer”, debe ser difícil en cuanto al sexo. Recuerden: hablo del sexo, no de otra situación. Los cuernos están exentos, hablamos de dos personas solteras.

Realmente, pensándolo bien ¿La mujer pierde algo cuando se acuesta con un tipo de forma casual? Yo diría que no.

Por otro lado, si primero debe conocerme como persona, para lograr que se interese en el desafío que representa socialmente mi cuerpo (acto sexual), básicamente el MODO DE CONOCER a un hombre, lo decide el mismo hombre, a su gusto, imagen y circunstancia.  O lo decide esta sociedad. La mujer no puede elegir mostrarse así, porque de ante mano el 99% de los tipos sale corriendo. 

El doctor Chapatin, salió corriendo. Porque no tolera ser tratado como garche. En su mayoría, o al menos la mayoría de los hombres que tuve la desgracia de conocer, no se fuman que los traten con la mentalidad machista con que tratan ellos a las mujeres que conocen.

En cambio, el tipo que se acuesta con una mujer de una noche, es visto como un winner. Como un hombre deseado que ama a las mujeres descartables, de las que en un alto porcentaje, se quieren diferenciar. Como el sueño de la pelotudita que lo quiere cambiar para que sea mañana “un padre de familia”, para decir que “colgó los botines conmigo” (capaz se conformó, boluda, no seas ingenua)

Y voy a agregar algo más. Si el desafío, o el misterio que entraña una mujer, solo reside en su cuerpo, es decir si a un hombre E (Equivocado) se le van las ganas de conocer como persona a una mujer Z , solo porque se la cogió en la primera noche, estaría reduciendo al misterio de una persona a la tiempo que tardó en entregar la argolla… hablando mal y pronto.

Primero somos cuerpos y después personas… Si una mujer que garcha en la primera noche, es puta, implica que una sola actitud te define tu forma de ser.

¿Unas horas de garche alcanzan para definir el modo de comporttumblr_lnvmpp5HBr1qjjnf5o1_500_largearse de alguien en la vida? ¿Se puede valorizar la forma de brindarse de alguien porque te lo garchaste rápido?

El hombre puede hacer lo que sienta, cuando lo sienta, la mujer no. La mujer está atada a un montón de mandatos sociales y si los desobedece es señalada como PUTA.

El hombre, en ese afán de sentirse deslumbrado por una mujer que se niegue a darle lo que quiere , también queda como un reverendo idiota. Creo que dos personas para construir algo deben sentirse interesadas, pero no a base de prejuicios, sino a base de compartir cosas, de vivir cosas de a dos. ¡Es la única forma! Coger una vez, chapar una vez, no dice nada. Es un puto momento. Si hay piel, se puede ver que sale de eso. Pero reducir el otro a una actitud bajo efectos del alcohol es tener el cerebro cerrado y chamuscado.

No es por victimizar al género… encima de tener 9 meses a un bebé en la panza y parirlo, somos profesionales, limpiamos, cocinamos y contenemos a todos los que nos rodean… ¿TAMBIÉN TENEMOS QUE HACERNOS LA DIFÍCILES PARA GENERARLES INTERÉS?

Parece que si chicas… No debemos cagarla, o directamente nos encasillan en una jaulita de prejuicios retrogados.

¡LA PUTA MADRE!

Leeesto, váyanse a cagar, muchachos.

Conclusión:

Cupido es un enano maldito y por supuesto, HOMBRE.

 Lic. Nani Nanita

A) La nota es para reflexionar, no la tomen muy en serio

B) No digo que sea todo cierto, puedo equivocarme, pero igual tengo razón

C) Debatan.

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Muy lincenciada (y con diploma)

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Cada parcial rendido, cada final donde salías hecha bolsa porque te bocharon, cada buena nota, cada noche revisando apuntes, fumando como loca, con una sola idea “un paso menos para recibirme, y uno adelante para recibir el titulo”.
Cada frustración, cada vez que pensé “Dejo todo, estoy harta de clavarme estudiando todos los fines de semana”. Cada vez que me arrepentí porque estudiar y formarse vale la pena.
Cada abrazo de mi papá después de una materia rendida mal. Cada festejo de mi vieja cuando aprobaba. Cada palabra de aliento de tantos compañeros. Cada examen. Cada dolor causado cuando no me ocupaba como debía.
Cada vez que una materia me apasionaba con el alma y la explicaba con fervor. Cada vez que una clase me convertía en alguien mejor, me abría la cabeza hacia nuevos mundos.
Un día, llega el momento que habías esperado toda tu vida. Un día lográs lo que nunca pensaste que no lograrías. Un día de repente, es el día en que podés. Un día te sentís capaz de verdad de PODER, te convencés, y esto debe ser una prueba en mi vida para todo lo demás.
Luchen, esfuércense, vale la pena, la alegría, el llanto, el furor, el canto, el abrazo, la tristeza, el festejo, la harina, los huevos en la cabeza, los nervios, los apuntes sobre la mesa, los enredos, los profes odiados. Vale la pena cada instancia de la vida.
Créanme que esa instancia mediadora es tan gratificante como cumplir el objetivo y cerrar un ciclo.
GRACIAS a cada una de las personas que formaron parte de esto.
Licenciada Nani

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Diez kilómetros

Diez kilómetros

Y un día después, de la tormenta,

cuando menos piensas sale el sol.

Tanto sumar pierdes la cuenta,

porque uno y uno no siempre son dos.

Hace solo un año miraba esas personas que hacían ejercicio por calle Oroño desde mi balcón, y las sentía a kilómetros de mí, de mis capacidades físicas. No es novedad esta sensación. Siempre me encerré en ese calabozo de sentirme incapaz, como si fuera una sentencia mortal. (Les dejo una tarea: piensen en que ustedes se consideran incapaces y porqué.)

Se me hacía inverosímil solo pensar en correr una cuadra. Aún habiendo dejado tanto a mi ex, el cigarrillo; mi amante de palito blanco y camel, que me consolaba de todas mis carencias y me daba la compañía cuando incluso hasta yo misma me dejaba sola. La idea de hacer actividad física me deprimía.

En octubre de 2014 me mire al espejo y me di cuenta que este pedía un ORDEN de forma urgente. Estaba pesando 66 kilos. No era obesa, claramente, mi talle era 42, pero no me quedaba bien la ropa. Llevaba 1 año y 3 meses sin fumar, y  eso ya no podía ser una excusa para seguir agrediéndome con la comida. Mi alimentación era un desastre y solía auto flagelarme comiendo una cantidad de harinas y grasas saturadas para consolarme de los cigarrillos que no me fumaba.11903846_926846644054516_6073590172031929500_n

Decidi por fin a empezar el nutricionista, necesitaba un cambio urgente. Recuerdo que fue un miércoles la noche previa al turno con el Nutri y ese mismo día me comí mi último plato de ñoquis. Me imaginaba escribiendo una revista femenina, de esas bien frívolas, “COMO SOBREVIVIR SIN PASTAS fascículo 4”.

El nutricionista me pidió de forma excluyente para bajar de peso, que caminara 1 hora por día. Cuando me solicito esto comer como una persona normal y no como una enfermita, me pareció pan comido, paradojalmente no. Era necesario pedirme hacer un esfuerzo físico, aparte de privarme de los chocolates que comía impunemente. (¡HDP!)

Después de varias caminatas el cuerpo me pidió más. Caminar término siendo insuficiente, mi cuerpo me pedía más.

Hoy, después de correr 4 maratones de diez kilómetros (ni yo me la creo), me siento afortunada de haber tenido la visión que tuve, de elegir cuidar mi salud, dejar el cigarrillo y sobre todo… animarme a correr.

Acá les comparto mis sensaciones en mi ultima maratón.

Largada

Sin tener claro el motivo, siempre empiezo una maratón con Sale el sol, de Shakira, o con cualquier tema movido de Shakira, como por ejemplo Loca. Porque verdaderamente, debo estar loca por hacer esto de nuevo, ¿por qué no estoy en mi casa, mirando la tele y comiendo como cerda? Por que amás los desafíos. Dice la voz. (Algún día ahondaré en detalles sobre “La Voz” que habita en mí, les juro que es una hija de puta.)

Kilometro 1 y 2 En general, los pasas sin darte cuenta, porque ni siquiera suelen señalizarlo. Supongo que debe ser algo psicológico. Después del primero, voy sintiendo los primeros síntomas de cansancio. Y por cansancio entiendan que maneje mal el aire y estoy agitada. Que arranque muy por encima de mi capacidad pulmonar o física. Que soy una ansiosa del orto y siempre hago lo mismo y me canso al pedo. Cumbia para incitar. ♫ Humíllate, dime que no vales nada, que tu mundo he sido yo ♫

Kilometro 3. Respira, inhala, exhala. Miro mi reloj, estoy en 178 pulsaciones, ¿cumplí 80 años y no me di cuenta mientras corría? Empieza “el Perdón”, de Nicky Jam y Enrique Iglesias. Versión remix. Excelente. Como me gustaría estar agitada por garcharme a Enrique, papetoh. El martes tengo que ir al dentista. Me consuelo pensando que no saldré a correr nuevamenteIMG_20151005_145857 hasta las próximas 48 horas. Lunes, descanso. De hecho creo que no salgo nunca más, me duele todo. Ay, tengo una ampolla en el pie, la puta que madre que los pario. La gente de los costados te alienta, te dice que podés. Y tienen razón, porque puedo, aunque ya me sienta muy cansada. Me emociona que me alienten, me emociona que haya gente generosa. “Pase lo que pase, no debo llorar, ni reír, porque me voy a agitar más.” jaja

Kilometro 5 y 6

Bueno, esto lo tenemos cocinado. Recorrí más de la mitad. Estoy cansada, me duele el cuello y la espalda. Ya no estoy agitada, las pulsaciones bajaron a 162. ¡Bien por mí! No sé cómo voy de tiempo porque encendí el reloj en el pre calentamiento. De todos modos, creo que soy la última, no queda nadie a mí alrededor o estoy muy en el medio del circuito. Da igual. Si soy la última, al menos me van a aplaudir. Me río y las pulsaciones aumentan. Jajaja, que boluda. Otra vez el ejercicio, tomo agua, inhalo, exhalo, inhalo, exhalo.

¿Cuando mierda llego al kilómetro 7? SON ETERNOS LA PUTA MADRE!  “tanto sumar, pierdes la cuenta…”

Kilometro 7.

Suena “Todos me miran”, de Gloria Trevi. Vamos a los pro: las piernas no me duelen, porque directamente no las siento. Salvo la maldita ampolla del pie derecho, pedazo de forra, ella quiere que frene, de hecho habla con vos finita de los dibujitos animados del 90.

El cemento te come las piernas, pero en realidad sé que no puedo frenar, no voy a frenar aunque me sienta tentada a hacerlo. Hay algo muy fuerte que me impulsa hacia delante, y que aparece en este tramo para ayudarme a seguir. No sé si son mis piernas o es mi mente. Es una energía sin nombre, sin rostro, incorpórea, es algo misterioso que ni yo sé de donde viene, si de adentro mío, o si viene del cielo (y qué cursi sono eso, por dior).  <Tengo que escribir sobre esto>, me anoto.

Kilómetro 8. No puedo quedarme sin aire, estoy en el planeta tierra y puedo respirar. Inhalo, exhalo, tomo agua, inhalo, exhalo. Me duele el tobillo izquierdo, lo muevo un poco. Suena un temazo “Arriba la vida”. Y no te deprimes, tira para arriba.♫

Kilómetro 9.  Me desanimo, falta demasiado para el resto de energía que tengo. El aura del kilómetro 7 se ve algo borroso, incierto. La resistencia cae en picada, se va apagando, inexorablemente y no puedo retenerla. Me frustro pero no freno, respiro nuevamente, me miro los pies, miro la línea de ese cemento cruel, que me está arruinando las pantorrillas, me duele la cintura. Bajo un poco la velocidad y pongo en blanco mi mente.

Hay aire, no puedo quedarme sin aire en el Planeta Tierra. Estoy cansada, ya no puedo más. “Deberías entrenar mas para llegar mejor” aconseja La Voz. “Matate, conchuda”, le contesto.”Es tu cuarta maratón, y en todas decis que vas a escribir todo esto que pensas y no lo haces, deberías hacerlo…” Voy a escribirlo. Me voy recuperando de la frustración pero estoy cansada. Un nene me dice que no frene… Me olvido de mi cuerpo, es mejor olvidarse que habito en él o voy a frenar del cansancio.

Entonces por fin solo la energía misteriosa la que me impulsa.

Es que no sé a qué le debo haber llegado hasta acá.

¿Corres con la mente o corres con el alma, o corres con las piernas? ¿Corres con los recuerdos o con los olvidos? ¿Cuál es la versión de mi que logra hacer esto? Y me responde “La Voz”: Corres con los recuerdos y con el dolor que pudiste superar. Se me viene una imagen de mis sobrinos. La explosión, mi casa destruida. Mi viejo diciéndome que soy la persona que más ama en el mundo. La voz de una amiga que me dijo “No puedo creer lo fuerte que sos”.

Sos fuerte, y lo sabés dice La voz.

Faltan 300 metros.

Comprendo que lo esencial es no mirar atrás, no importa si llegas ultima, porque no competís con el resto. Hay una décima de segundo donde siento mucha esperanza, de que voy a lograr todas mis metas. De que definitivamente, puedo… con mis fantasmas, con mis obstáculos, con mis miedos. Esos segundos son impagables, porque uno se siente realmente poderoso.

Las maratones son como la vida. Solo hay que seguir mirando hacia delante y no detenerse. Porque detenerse es rendirse y rendirse, es perder.

Entonces llegas POR FIN y el alivio llega a tu cuerpo… entonces te dan una medalla. La gente te abraza y te felicita, aunque ni siquiera te conozca. Cuando menos piensas, sale el sol…

Me tomo la Gatorade para que dejen de temblar las piernas, te sacas fotos y estirás. La fuerza que te acompañaba sigue… y entendí por fin porque vuelvo a correr diez kilómetros una y otra vez.

Los que corren saben de que les hablo… los que hacen un deporte, también.

GRACIAS POR LEERME.

Licenciada Nani

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