Una de cal y otra de arena

 

 

“Y una vez que la tormenta termina, no recordarás cómo lo lograste, cómo sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa sí es segura: cuando salgas de lIMG-20140602-01225a tormenta no serás la misma persona que entró en ella. De eso se trata la tormenta.”

 

Haruki Murakami

 

Como pienso alrededor de 46 horas al día (así estoy) y cambio de idea otras 18, voy y vengo tantas veces, que esta nota es una mixtura de lo que fui escribiendo en estos meses de ausencia por el blog!!. Espero que me hayan extrañado aunque sea un poco.

 

El mes Mayo 2014, fue un mes inolvidable para mí porque finalmente pude regresar a mi hogar. Y todavía disfruto de los grandes beneficios de que ellos hayan sucedido, la alegría va a ser eterna, LO SÉ Y LO SIENTO.

Desde que volví a casa no puedo dejar de notar todas las cosas positivas que me dejó haber estado fuera de ella por causas tan trágicas y dolorosas, y durante tanto tiempo. Después de algo tan duro como el 6.08.13, mi vida dio vuelco tremendo… y uno le empieza a dar valor a todo lo que antes naturalizaba o daba por hechas y ¡Hola!. No tenemos NADA comprado. Todo tiene su fecha de caducidad, porque la vida es así. Es más tarde de lo que pensamos.

El otro día leí un estado que rezaba “En fin, la vida es como Miley Cyrus, a veces inocente y otras una puta de mierda”. Cuánta verdad, por favor. La vida te da y te quita todo el tiempo. Nosotros decidimos, jugamos con nuestras cartas, y hacemos lo que podemos. A veces ganamos otras perdemos.

Son etapas, son lecturas, son visiones. Son momentos. Seguro que también les pasa de ser negativos, aburridos, y de angustiarse sin saber bien el motivo… por todo y por nada. A veces solo me sale ver lo malo, lo triste y no le encuentro sentido a estar existiendo así, de esta forma tan amorfa, tan chata, impotente, tan sin nada por hacer. De repente, todo es gris y solo veo a miles de perfectos dibujantes trabajando en un Call Center. A mujeres hermosas, al lado de forros que no las valoran. Miles de tipos, al lado de mujeres que solo les importa el dinero, o que son altas perras, en este mundo GARPA ser una perra, es ley.

 

Existen millones de autoestimas destruidos, de sueldos que no alcanzan, de familias que rompen el nido. De escritores frustrados, encerrados en su habitación, deprimidos. Laburantes sin trabajo, destinos torcidos. Desencuentros amorosos, palabras sin oídos. Probablemente hoy murieron cientos de mascotas, dejando un lugar vacío.

Desastres naturales, que se llevan hogares y vidas. Chicos pidiendo limosna para comer en un semáforo de Avenida Pellegrini. Personas que muere asesinada por 10 mugrosos pesos. Narcotraficantes amigos de la de los funcionarios…. Políticos que mienten, novios que engañan, amigos que traicionan, suerte que duerme en un placard. Familias que se deshacen, hermanos que no se hablan, padres que se mueren. Seguramente, hoy habrá más de un despedido de su trabajo. Probablemente hoy diez universitarios rindieron un examen mal y tienen que volver a rendir.

Las caras y las clases de desgracias, de tristeza son infinitas. No terminan más. Las depresiones que piedras en el mar, y tantos niños sin resucitar. La soledad es una pandemia gigante.  Las tragedias son impredecibles, nos olvidamos todos los días de nuestra fragilidad, de que existe una muerte, de que existe un punto final; porque en esa cotidianidad, nos perdemos. Y existen bombas, guerra, explosiones de gas, trenes que chocan, accidentes de tránsito, bebés que mueren antes de nacer, vidas que se pierden injustamente. Despedidas violentas como un choque frontal. Injusticias que no tienen explicación, DOLOR, que solo dejan resignación. Personas que acuchillan tu confianza, que te clavan un puñal cuando apenas te diste vuelta.

La vida está llena de tristezas, las cosas malas son algo de todos los días, pero que en ese vaivén las ignoramos, porque no hay otra forma de vivir que ignorando estas cosas, sino sería imposible. Y de repente aparecen cosas como una muerte, que es como un rayo que cae sobre el mundo y acaba con todo, y te recuerda que somos frágiles, que nuestra armonía es efímera, te recuerda que nuestro tiempo algún día se va a acabar y destroza cualquier futuro imaginable, porque lo cierto es que no sabemos si hay un futuro. Es una putada.

Todo tiene su contracara, gracias a “Dios”.  Pese a todo que también hay alegrías, las hay.

Hoy vi en la calle al menos tres embarazadas acariciando sus vientres. También, 3 padres riéndose con sus hijos. Cuatro parejas agarradas de la mano. La gente que me rodea, me ha dicho un halago. Un chico me dijo “Qué linda sos”, arrancándome una sonrisa. Dos amigos se encontraron y se dieron un abrazo prometiendo “organizar una juntada”, de esas que pocas veces se concretan (pero a veces sí y esta tal vez sea una de esas veces).

Al menos cinco personas salieron del sanatorio, acompañadas por sus familias. Me metí en un almacén y el hombre que me atendió era increíblemente simpático. Mi vieja me llamó para preguntarme cómo me había ido en el curso. Mi sobrino hace morisquetas que veo a través del Skype, y me llama tía con su vocecita tierna, y dulce.

También es maravilloso estar acá, caminar por las calles y pensar que algún día, con un granito de arena, uno puede cambiar algo. Es importante, descubrir que cuando uno da, recibe, no literalmente, sino que recibe una satisfacción interior de haber hecho algo por alguien. Cada tormenta, cada dolor, nos ayuda a crecer y por eso estamos acá, para atravesar, para luchar, para recuperar, para aprender el modo de vivir. Porque vale la pena vivir, justamente porque algún día nos iremos, nadie sabe dónde, nadie volvió para contarlo.

Es maravilloso estar vivo porque existe la locura. La pasión, la obsesión. Me gusta la gente que está loca, que está loca de verdad. Que sigue soñando en grande, que se anima, que no es cobarde. Me gusta la gente que siempre quiere más, que siempre desea hacer cosas, leer un nuevo libro o escribirlo, tener una buena charla,  saber apreciar las pequeñas grandes cosas como abrazar a su mascota o a su madre, o hacer amigos constantemente. Me gusta la gente que quiere cosas verdaderas. Tener amigos de verdad, besar de verdad, decir la verdad, sentir de verdad, hacer el amor de verdad. Me gusta la gente que se entrega a pesar de que pueda volver a perder, me gusta la gente que se arriesga, porque sabe que en esta vida no nadie ni nada ofrece garantías. De hecho me atrevo a decir que las personas más bellas que he conocido, saben lo que es la derrota, la tristeza, el dolor y han tocado fondo.

 

Existe la alegría, y como dice Benedetti, hay que defenderla de las ausencias pasajeras, y de las definitivas. Existe porque estoy acá, porque amo todos mis diarios íntimos, del 1 hacia el  14. Amo todo lo que escribo, de la primer hasta la última letra. Amo cada recoveco de mi vida, donde hay un pedacito de risa para compartir, una anécdota que reconforta el alma, un recuerdo que consuela, un diálogo para perpetuar. Amo esos segundos donde me sentí dentro de una novela, dónde la magia existe milagrosamente, aunque después se vuelva a desmoronar. Amo los días de sol, la nostalgia, los abrazos, las palabras, el mate, amo las frutas y amo el helado de chocolate. Amo salir a caminar, comprarme ropa, ir al cine, amo el humor político, amo la inminencia de algunos hechos, la vorágine de mis letras, la mirada de los que amo  y su efervescencia.

Me gusta la gente inteligente, que conserva esa inocencia de asombrarse aún. Amo las personas que viven cada beso, como si fuera el primero, que se emocionan con una ilusión, que se animan a ilusionarse.

Admiro cada mujer que he conocido en Los 56 grupos. No hay una que no me haya arrancado una sonrisa, dado un buen consejo o que me haya hecho llorar de emoción. Estoy orgullosa de estar ahí, presenciando cada cosa que viven y aprendiendo junto a ustedes. Soy feliz por cada amistad que se formó allí.

Amo tenerle respeto y milagro a lo que aún no llegó. Amo esperar con esperanza, amo aferrarme a cada uno de los consejos que doy. Amo rodearme de fe. Amo cuando no dudo que yo SÍ puedo lograr todo lo que yo deseo, aunque ni siquiera sepa bien cómo. Amo profundamente escribir, sentir, poder ver más allá, describir… estar viva. A veces reniego de esto, pero también amo sentirme diferente. Amo haber aprendido de algunos de mis errores…y añoro internalizar la enseñanza de los que todavía sigo cometiendo.

Amo cada lección que el dolor me enseñó, amo a mis padres, a mis hermanos y mis amigas. Amo profundamente todos mis libros, los que leí y los que no también. Valoro todo lo que aprendí de haber trabajado en un Call Center y de haber ido a la facultad todos estos años. Me siento afortunada y también orgullosa de la mujer que soy, de lo que logré y aún de todo eso que ha sabido manchar el fracaso. Amo cada fragmento de mi existencia del que también reniego, porque gracias a ellos aprendí que no era mi objetivo ser perfecta. Admiro mi forma de aconsejar, y mi gran humildad y humanidad, admiro reconocer mis partes buenas, porque es algo sano y una forma de fortalecer mi autoestima.(ya que el pobre viene hecho mierda)

Amo hasta mis peores miserias y dolores, a veces extraño la mujer que supe ser con el hombre que no se lo merecería.

Amo mi Salta y Oroño, amo lo que soy después de eso, lo que aprendí y lo que intento aleccionar todos días de mi vida.

Estoy feliz de haber vuelto a nacer un 6 de agosto de 2013, pese a cada miseria que me tocó vivir después, compensada por la enorme alegría de haber podido volver, 17 de mayo, 9 meses y 11 días después.

Y definitivamente amo la vida, pese a que exista la muerte.

 

Porque lo dulce no sería tan dulce, sin lo amargo.

 

Nani Nanita.
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17 DE MAYO 2014 ♥

Video que resume un poco lo que vivi como damnificada de la explosión del 6 de agosto de 2013 en la ciudad de Rosario. Vivía en el edificio lindero (salta 2159) y milagrosamente salvé mi vida, ya que me encontraba allí al momento del siniestro. Los nueve meses fuera de mi casa, las esperas, los aniversarios y el enorme dolor que causó, contrastado con la alegría de poder volver a mi hogar otra vez.

 

Regreso a mi hogar, después de nueve meses. ♥