SOLTAR

Los amores,
el derroche,
los finales abiertos..
Lo que habita en otros lados
y aun no conocemos.
Lo que pides,
Lo que puedo,
Lo que queda en intentos.
todo a punto de alterarse,
siempre a todo momento.

Hace un tiempo que vengo armando esta nueva entrada, mentalmente. Sobre todo porque estoy en una etapa de “cierre de etapas”, valga la redundancia; es probable, o eso espero,  que se abran puertas nuevas. Para empezar nuevos capítulos, debo cerrar los anteriores, o salir, o dar por terminado, o sellar, pónganle el nombre que más les guste.

¿A qué me refiero con cerrar etapas, situaciones, momentos? ¿A borrar? ¿A erradicar? ¿A prohibir? En un principio, debo admitir, creí que se trataba de eso. De intentar tapar todo aquello que me produjera cierto dolor, o malestar, o tristeza. Después entendí que evadir el dolor no sirve. El dolor enseña, lastima, humaniza, y sobre todo el dolor duele y la única forma de superarlo es atravesándolo. Al esquivarlo, al no reconocerlo, nos perdemos de esa lección que vino a dejarnos. Porque yo soy de la que piensan que el dolor es el mejor maestro que tenemos en la vida. Llamamos dolor a los errores que cometemos, a las decepciones de los otros, a los fracasos, a las desgracias, a las muertes, en fin todas esas situaciones que hacen que nos caigamos al piso y quedemos inmersos en duelos, en inevitables duelos.

Cuando hablo de cerrar a etapas, me refiero a SOLTAR. Y voy a escribirlo con mayúsculas porque me llega, me atraviesa esa palabra y escribirlo en grande, hace que la crea más verosímil, más posible. ¿Qué es SOLTAR, aparte de cerrar etapas? ¿Es igual que en modo literal, cuando uno suelta un globo inflado con helio y vuela hacia arriba? Probablemente SOLTAR tenga mucho que ver con DEJAR IR, eso que no nos suma: se trate de un amigo, de una pareja, de un trabajo, o de un pariente. Principalmente me refiero a ciertos modos de existir que nos hacen terriblemente infelices.

Por ejemplo, hay que SOLTAR roles. El rol de víctima al que me aferré cuando ocurrió la tragedia del 6 de agosto, me dejó en ruinas. Por suerte lo pude soltar rápido y comprendí que sino activaba moría en ese rol de mierda. El rol de siempre “disponible”. No es sano dar la impresión que estoy disponible para hacer todos los favores del universo. No es sano porque el resto se abusa y no es sano porque no nací para vivir para los demás, no me hace bien la invasión de los otros. Entonces, hay que aprender a decir que no, es sano conocer nuestras propias limitaciones, SOLTEMOS el “no”,  pongamos un freno cuando es pertinente. El rol de fracasada es otro que se convirtió en un veneno turbio. Tuve fracasos, y tuve aciertos también. ¿Por qué tengo que auto torturarme con las mismas boludeces de siempre? Se trata de la vida, ni más ni menos. Además, todo es demasiado relativo. ¿O existe un manual de cuáles son roles y cuáles fracasos? Son entidades muy difusas que no debemos reducir ni darlas por definidas. Y todo es relativo, hasta los fracasos, si sabemos aprovechar lo que nos deja.

Me refiero a soltar esas emociones que no aportan nada más que al malestar. Se trata de no embadurnarse de melodrama, porque el melodrama es peligroso. Por ejemplo, hay veces que me intoxico a propósito con la tristeza, porque me gusta escribir, y si estoy melodramática el texto en cuestión sale más estéticamente legible; el problema es pasarse de la raya y empezar a creerse ese melodrama que creaste vos misma. Hablo de quedarse en un pensamiento que te destruye. Habitar los peores recuerdos, tener miedo de salir de ahí. El miedo es otra cosa que hay SOLTAR, porque cuando es excesivo te estanca, te paraliza, no te ayuda a avanzar.

¿Cómo se hace para SOLTAR? ¿Qué se hace mientras  SOLTAMOS? ¿Escuchamos música? ¿Escribimos? Cantamos, hablamos con amigos, vamos a terapia, nos reímos, nos fumamos un porro, nos fumamos un atado de Lucky 10 convertible, estudiamos, escribimos la ConchuTesis, buscamos laburo, nos recibimos, morimos frente a la televisión, leemos los diarios, leemos novelas de amor (esa mejor no), jugamos al quini 6, nos matamos a pajas, compramos libros de autoayuda, nos enconchudamos con alguna canción de Rosana o de Pedro Aznar...  ¿O mejor garchamos con cuanto pelotudo se nos cruza? Con el neurótico, con el hombre equivocado, con el no correspondido, con el pendejito sexy, con el ex, con el mamerto de turno, con el primo de la amiga, y mejor no sigo porque se entendió la idea, ¿no? Jajaj. ¿O nos quedamos solas, un viernes a la noche en cama, mirando como caga un tigrecito en Animal Planet? (Sí, lo hice, porque LOSER)

Lamentablemente la respuesta, a ciencia cierta no la sé. Es probable que se trate de todas esas cosas juntas. Porque creo que, inmerso uno en el concepto de SOLTAR, está el verbo seguir y el adverbio “adelante”.

Creo que SOLTAR es mirar hacia delante, dejar de preocuparse para empezar a ocuparse, desintoxicar tu vida de personas que no te están sumando cosas buenas, sino todo lo contrario, NO idealizar sujetos, no poner a nadie en un pedestal, y sobre todo, soltar es valorarse, tener dignidad, saber hasta dónde se puede luchar por alguien y hasta donde uno debe detenerse, porque como dicen las Pastillas, hay que saber cuándo parar.

SOLTAR es relajarse, es SOLTAR miedos, preocupaciones, pensamientos negativos, personas que no ayudan, SOLTAR es amor propio, es tener la suficiente valentía para decir basta. Hay que saber detectar cuándo una lucha ha terminado y no queda nada más por hacer que SOLTAR, dejar ir.

SOLTAR no tiene que ver con rendirse, todo lo contrario, tiene que ver con cambiar de dirección cuando ya no es adecuado y sano continuar de ese modo, SOLTAR es dejar de aferrarse a situaciones que nos dañan, que nos dejan en ruinas, para armar otras que nos hacen sentir vivos y felices, SOLTAR es dejar de vivir por lo que no existe, y aferrarse a lo que sí, SOLTAR es elegir ser feliz con lo que uno tiene y sabiendo que lo que no conseguimos, siempre depende de uno. SOLTAR, es dejar ir, SOLTAR es dejar de esperar cosas de los demás, para cultivar y sembrar cambios positivos de uno mismo, de hecho, SOLTAR es saber que todo depende de uno mismo, y no de los otros. SOLTAR es confiar en que todo va a estar bien, SOLTAR es optimismo y sobre todo SOLTAR ES DARSE EL PERMISO DE SER FELIZ!

SE PUEDE, gente y esa es mi única verdad.10413433_10204467768995036_8202386114414834939_n

Seguir

Olvidar

Liberarse

Transformarse

Alegrarse

Reaccionar

Los/as invito a todos a SOLTAR.

Sobre nosotras chicas, vayamos soltando las harinas refinadas porque viene el verano, la puta madre que me re parió.  (Sabes que te amo, no es con vos, vieja!)

Jajajajajaja

Las amo, bellas

Srita. Nani-Nanita.