Insomnio

Yo quiero saber a que hora se despertará el demonio
Yo quiero saber en que momento atacará el insomnio

En domingo por la tarde, hermosa tarde sol, y yo me predispongo a escribir una nota que tenía durmiendo entre los borradores de notas empezadas, y sin terminar. Es una nota de color que tiene un poco de todas las etiquetas: cuando me río de mí, sobre mi conchudez, Filosfía barata.  Nada nuevo, todo junto.mde

Desde toda la vida, tengo un malestar común que se llama insomnio. Se acrecentó después de ese seis de agosto, que se me volaron las chapas cuando explotó el edificio de al lado mientras dormía. Dormir se convirtió en una actividad que definitivamente me hace sentir vulnerable a todo lo que pueda pasar. Y sentirme indefensa es una de las sensaciones que más detesto

Independientemente que esté muerta del cansancio, como mínimo estoy una hora y media dando vueltas en mi cama luchando contra mí misma para caer al fin en los brazos de Morfeo. El clonazepam – entre otras drogas- ayudó sobremanera, pero la tomo a la una de la mañana, porque definitivamente me resisto de forma inconsciente a dormir. ¡Aunque después lo disfrute!

Estas cosas son algunas de las pienso mientras me resisto al dulce descanso, mientras escucho música de la más variada…Los ejemplos de canciones son el puntapié de pensamientos boludos y no tan boludos.

«Un día la suerte entro por mi ventana
Vino una noche se fue una mañana quizás solamente me vino a enseñar.  Que viene y va, como las olas con el mar se mueven

(Fito y Fitipaldis)

La suerte. ¿Por qué no tengo suerte? ¿Cómo interpreto la suerte? ¿Que mierda es la suerte? La dosis de suerte que tenemos en nuestra vida es meramente un parámetro cualitativo que no podemos medir con objetividad (como casi nada). La mayoría de las personas se consideran sin suerte. La suerte puede ser un parámetro inútil para justificar lo que no hicimos por nosotros mismos. La suerte define donde estamos parados. ¿La suerte es la falta de obstáculos? ¿El azar lo escribe Dios o mi interpretación?  Diganme quien mierda escribe el azar porque sino es una entidad metafísica le lleno el cuerpo de plomo. En el fútbol mi viejo dice que mala suerte es pegarle en el palo. ¿Dios existe, o hay un ser inanimado, de baja estatura como Cupido, que escribe guiones de mierda? Si es como en el fútbol, tengo mala suerte. No, no quiero hacerme la víctima. No voy a hablar de la suerte, porque me enojo con ella. Brilla por su ausencia. En mi vida, y en tantas otras. ¡Se me explotó un edificio! No, no tengo suerte. O mi suerte es la reencarnación del diablo. La suerte es sinónimo de queja y discusión. No voy a hablarle a Lourdes -mi terapeuta- sobre la suerte. Definitivo. Tampoco se si tendré la suerte de contenerme. Ya fue. La suerte no existe, existe la mala suerte. O como dice Fito y Fitipaldis, viene y va. Y en mi caso siempre se va. Chau suerte, nos vimos en el infierno soreta. (?)

“Donde fuiste tan feliz siempre regresarás,

aunque confundas el dolor con la felicidad”(Beret)

La felicidadQue tema tan triste, quiero llorar y no me sale. Ya fue, mañana lloro. No tengo ni puta idea que és la felicidad. ¿Son momentos? ¿Son escasos segundos que se esfuman? ¿Es el pasado?  “Todo tiempo pasado es mejor” Ok, no me rompan las pelotas, mi presente apesta. ¿En serio regresamos al dolor y lo confundimos con felicidad? En las relaciones humanas hay de las dos! Y creemos que volvemos a una sola; no conchuda golpeada, volvés al calvario, no a la felicidad. ¿Entendés o te hago un esquema? El pasado inmediato, también me dan ganas de tragarme una granada. ¿Qué sienten las personas que son felices? Pará, la guita tiene que ver con esto. ¿Messi es feliz? Es millonario, juega como los dioses, y tiene una familia hermosa. Además, tiene salud. Aunque claro, no debe ser feliz cuando en Argentina le hacen buylling porque no ganó ni la copa de leche. ¿Es su culpa? ¿Es suficiente para que se considere infeliz? Shakira también debe ser feliz. Tiene lo mismo. Hace poco me enteré que tuvo un problema en las cuerdas vocales y casi no puede seguir cantando. Como sea, lo solucionó, y fue con guita. En conclusión, soy feliz cuando río con amigas, cuando escribo, cuando tengo sexo con alguien que me gusta, y cuando abrazo a Lucía. También cuando miro mis tatuajes y entro en la talla 36.  En fin, el único que es feliz es Ricardo Montaner, y punto.

Fue fugaz, fue pasajera. Su relación fue un error
Como si se conocieran, conocieron el temor (No te va a gustar)

Errores: Creo que cometí un millón ochocientos mil. Podría salir en los récords guiness.  Tendría que haberle dicho a mi compañerito que sabía muy bien que el me robó el liqui paper en 1995. Tal vez todo empezó ahí. Empecé a ocultar cosas por un liqui paper robado. Seguro ahora es senador el hijo de puta. Ojala se haya intoxicado con el liqui. ¿Qué? No me digan que exagero, mi vieja me cagó a pedos porque era nuevo. 

Así que armate uno, armate uno Hernán.
Que bueno sos armando, te felicito Hernán.
Que suaves son tus dedos, que suave sos Hernán.
Que lindo que es mirarte armando uno Hernán. (Las Pastillas del abuelo)

Marihuana: ¿Tuve algún Hernán entre mis conquistas? No, solo uno. Pagó la cena y después no nos vimos más. Un par de besitos y desapareció. Que idiota, ni siquiera me dejó garchármelo. Bueno, al menos pagó la cena, y me pedí el plato más caro. Aunque era un cheto insoportable y prejuicioso, no le debe haber afectado mucho. No le cabía fumarse un faso. ¿Laburaba en el departamento antinarcos, o qué? Bueno Nani, tampoco uno es vivo por fumarse un porro. ¡Pero si es una pelotudez prejuzgar! Debe ser pañuelo azul. Se pierde de ver animales mitológicos después de fumar y no es que fume tantas veces. Son contadas las veces por año que fumo y solo le doy una seca, porque me hace toser. Creo que no necesito marihuana para fantasear, estoy re loca, que copado jaajajajaja. Algunos dicen que es mejor que el cigarro. Quiero una plantita verde, ¿se la pido a mi vieja? Mejor no, seguro me Igual, ya dejé, llevo tres días sin fumar. Utilizo el vaporizador sabor ananá con tres por ciento de nicotina. De todos modos ahora me fumaría uno. -Bostezo- Me está dando sueño. La marihuana te hace reír de todo. Hasta de la suerte y la felicidad. Son entidades difusas. Debe ser la verdadera realidad, estar fumado te hace ver todo más claro: todo es una mierda de la que nos podemos reír.  Y reír te da felicidad. Amás a todos. Como con el alcohol. Esas alegrías justas que de repente te hacen llamar a tu ex -chongo, o no vio- para que mañana el castillito que armaste con los dragones y unicornios violetas, se caiga encima tuyo transformándose en ladrillitos de indignidad. 

Perdón, perdón, perdón
Por crearme esta falsa historia de amor
Y te pido perdón
Por haber esperado demasiado
De un perdedor (Ha*Ash)

El tema me parece indigno, hablando de indignidad. ¡Indignidad! ¿Que mierda es la dignidad? No me vengan con eso de que perder la dignidad es mandar un mensaje. A menos que el mensaje diga “no puedo respirar sin vos” Dale, no puedo respirar sin Fernet, no exageremos. Dignidad no puede ser decirle a alguien lo que sentís. El tema es no decirlo cuando ya sabes que no hay posibilidades. En fin, necesitamos que nos digan “no te quiero” para mantener lo que en la jerga popular llaman dignidad. Igual para mí ser digno, es no robar, no lastimar al otro, no maltratar. Ahora que lo pienso, mi prioridad siempre fue no lastimar al otro. Me da culpa. Debería darme más culpa lastimarme a mi misma por no lastimar a otros. Pero bueno…soy conchuda.

Las piernas más bonitas, las piernas más lindas piernas que vi (Los redondos)

Me miro las piernas, cuando me las miro siento culpa. Siempre las veo algo gordas. La culpa, justamente. Cuando hablo de culpa, hablo de comida por mi obsesión con la delgadez. Bah, la sensación de entrar en mi ropa más jugada y poder vestirme como una quinceañera. Me gusta, porque me dicen que parezco más chica. La formalidad a veces me aburre. ¿Será que quiero ser diferente a los demás? No, no. Ya soy un bicho raro y a veces no me gusta, siento que no encajo. La culpa es comerme unas papas fritas, aunque las haya disfrutado. Al minuto, en serio, todo tiempo pasado fue mejor. Las papas fritas las hago caseras. El aceite del 94 me cae como ojete, ya no tengo veinte. A los 31 con gastritis las comilonas se pagan caro, y no por tener el culo del tamaño de la casa rosada (lleno de porquerías, valga la analogía) 

Porque conozco yo el calibre de tus besos,
ya no me dejo asesinar por esa boca,no pongo un pleno mas por vos,
no tengo un peso mejor le cedo a otro el turno que me toca. (Las Pastillas del Abuelo)

Guita: La canción se la dedicaba a la rata 1. Hijo de una gran camionada de bestias salvajes con sífilis. Igual no tengo un peso para él, ni para mí. En tres días tengo que llamar a mi viejo para que me deposita las 7 lucas de tarjeta. En las que tengo algunos actos ilícitos. (Máscara de pestañas azul, cremas, fernet para el mes, buzo cangurito en Mar de Ajó, chrome cast, y netflix, aunque eso usan mis viejos también) Me siento un tanto ñoqui cuando llamo a mi viejo para pedirle guita, aparte de frustrada y avergonzada. Mi desempleo es la peor parte de no tener guita. O quizá no. Estar al pedo tiene sus buenos impuestos emocionales. Ganas de romper todo, pero lo evito porque eso también. El desempleo es sinónimo de titulos sangrando en la pared y en un CV riquisimo. Bah, la humildad no vale en este caso. Tengo un buen CV, y derecho a reconocerlo. En voz alta nunca lo digo. Temo hacer sentir mal a otro que tiene el CV vacío. Lo de siempre, mi especie de dignidad filosa: primero el otro y luego yo. 

Las cosas que no pueden ser, son todas las que he sido yo
Las mezclas no me salen bien
Sexo, drogas, rock & roll
(Fito y Fitipaldis)

Sexo… ¿cuánto hace que no la pongo? ¿A cuantos me cogí? Que lo parió soy re puta, tengo la moral sexual de un hombre. (¿Me hago el cambio de género? un pito para mi sola, no estaría nada mal) Ni siquiera tengo un numero, perdí la cuenta. Pero se que son mayor a 30. Que desastre, si mi viejo supiera. (Capaz lo intuye) Por suerte si sabe que tengo preservativos en el cajón y muchos forros en mi prontuario amoroso. ¿Cuantas veces lloré por amor? Bueno, amor… ¿es amor si se me pasa en dos semanas, exagerando? Nah, era capricho. Se van antes de superar la maldita etapa de desilusión. “Ya va a llegar el indicado” Me lo dijeron en la tercera presidencia de Perón y dale, sigo esperando. No hay nadie indicado, nací para escribir, no para aguantar un imbécil con sobrepeso llenándome el bombo. A veces se parece al sueño dorado de los doce años. Creí que a esta altura iba a tener 3 pibes. No sé, igual lo agradezco. Dudo que tenga más que uno, si es que lo tengo.

«Dicen que es imposible, y lo imposible solo tarde un poco más» (Cajelleros)

Lo imposible es imposible no me jodan, callejeros. Y hablando de imposibles, quiero ganarme el Quini. Capaz puedo ser como Messi y fumarme comentarios despectivos y envidiosos, porque me paso rascándome la concha en Ibiza y lo muestro ostentadoramente en redes sociales. Si, posta, me la re banco. ¿Con qué numero soñé el otro día? Debería jugarlo, pero me lo olvidé. ¿Funciona si me lo invento? ¿Qué carajo estoy pensando? Todo esto es una pelotudez. Debería dormir, son las dos de la mañana. Che, estaría re bueno vivir de escribir. Creo que lo hago bien. ¿Me haría peronista por un puestito en página doce? Que pregunta de mierda.  Me van a decir hipócrita, consciencia vendida, oportunista. Pero seguro comprenderán que quiero irme a Ibiza, ¿no? Nadie podría culparme. Jajajajaja (me río sola) Por suerte no mandé el CV a los peronchos. ¿Mirá si mi novela se lleva a serie en Netflix? Ahí si que no saludo más a nadie. (Quien me cree? Soy muy simpática jajaja) Pero si tengo guita me pueden secuestrar. Haría todo para que mis chongos se enteren. Así me los cojo en mi mansión y los rajo a los cinco minutos. Más de eso no duran. Imbéciles.

Posturea para que el mundo lo vea
Que la vida con un filtro no es tan fea (Arnau Griso)

Redes sociales: Sí, con filtro somos más lindos, pero a mi me hace ver blanca y parezco casper. Siempre le meto bronceado, y me preguntan si me fui de vacaciones. Termino diciendoles en comentarios que es el filtro. Lo pongo al pedo. Debería inventarme que me fui a Mar del Plata, pero me dio paja poner fotos. (Jajajajaj) Llegué a un memes. Creo que son lo mejor de las redes sociales. Los memes son un lenguaje visual, una semántica escrita, y caras particulares de famosos o dibujitos expresando emocionalmente el fracaso de esa persona. En general se refieren al fracaso. Creo que en este país evitamos el suicidio, por los memes y los antidepresivos, porque nos hacen reír de nosotros mismos y porque equilibran los neurotransmisores. Reírme de mi misma eso hace olvidar el miedo a la muerte. Reír de la mierda en la que estamos sumergidos. Ah mirá, esta tuvo un bebé. ¡Nunca me enteré! Creí que era el sobrino. Que boluda, no tiene hermanos. Me faltan todos los caramelos. Fulanita puso una foto con la mamá. Tiene cara de buena la vieja. Me puso un me gusta el pendejo que me curtí hace seis meses. ¿Le mando un mensaje? No, no da. A ver su perfil. ¡Tiene novia el hijo de puta! ¿Les cuento a las chicas? No, al pedo, ni tiene importancia. Estoy indignada igual. 

¿Nunca tuviste calambre en las venas?
¿Vergüenza en los dedos?
¿Pereza en la fé? (Ivan Noble)

Tengo interrogantes más pelotudos que Ivan. ¿Cómo hacen para evitar una erección los actores durante una escena de sexo en ficción? ¿Tomarán algo? Yo llego a besar diez meses en el rodaje de una novela y te escribí diez poemas, veinte hojas de mi diario, y cuatro del blog. ¿Tan conchuda voy a ser? Necesito cariño, universo.

Ay, que Dios boludo
se pinchó en la mitad
se hizo el canchero con milagros. (Divididos)

¿Dios existe? Nah, puro verso. El mío se fue de vacaciones junto con Satanás y Cupido. En su mundito hay una serie de mi vida de diez capítulos. Son todos iguales. Una mina desempleada riéndose de memes y chistes, contando pelotudeces en facebook, y publicando frases que pocas veces lleva a la práctica. «¡Ey, lo hago por los demás!», pienso. Capaz tienen más fuerza de voluntad que yo y de paso me la contagian. La vida sería más justa si el barba existiera. Pero nos consuela que haya arriba alguien a quien rogarle, y quejarse de falta de felicidad, sexo, marihuana, guita, buena suerte, y la excesiva culpa.

«Allá donde se cruzan los caminos
Donde el mar no se puede concebir
Donde regresa siempre el fugitivo»
Pongamos que hablo de Madrid (Joaquín Sabina)

Extraño Madrid, que cagada. Me quiero ir a España a ver a mis sobrinos y no tengo un peso. ¿Por qué? Quiero un puto laburo. Llegaron 1500 pesos de luz y consumí menos que el año pasado, pero gasté más. Maldita presión impositiva.

«Hello, can you hear me?
I’m in California dreaming about who we used to be» (Adele)

Música. Sintonizo una canción hermosa. «Hello», de Adele. ¿A quién me hace acordar? A nadie, que triste. Que conchuda también, porque de lo contrario estaría extrañando a alguien. ¿Qué? Me aburro sin extrañar a alguien. Algo muere dentro mío cuando escucho una canción y no hay ningún imbécil dentro. ey, eso sirve para mi diario. Ya lo agrego.  Voy a subir una frase a instagram. Re densa, pero ya fue. Así la borro del celular.

¿Donde están los ladrones? ¿Dónde está el asesino? (Shakira)

Shakira, la chica feliz. Que buen tema de los noventa. ¿Los políticos van a dejar de robar algún día? No, y no tengo ningún pensamiento que contradiga esto. Nada que agregar. Otra expresión de deseo imposible. 

Quehaceres baratos: Promesa… esta semana dos veces a Zumba, sacar turno al ginecólogo, psicólogo, psiquiatra, oculista, dermatólogo, comprar medicamentos. Mierda, cuando cumplí 85 y no me di cuenta? Hablando de fármacos, ¿que mierda hace la pastillita? Tengo sueño. Maldita sean las canciones, las redes sociales, las preguntas existenciales, la falta de guita y empleo y felicidad, los sueños imposibles, los chongos que no sirvieron para nada, las ganas de escribir, mi CV pulido lleno de cosas que no me sirven para un carajo, maldita Shakira, maldito Messi, Dios, y el pelotudo de Ricardo Montaner. La culpa la tienen ellos, la culpa del hijo de puta del insomnio. 

Ya te va a llegar el sueño indicado, Nani. (Han pasado 84 años)

¿Existirá la vida después de la muerte? Bueno, mañana lo pienso, es muy complicado y me estoy quedando dormida.

Tiro el celular abajo la almohada, y me quedo dormida, riéndome de mi suerte. Al final, el insomnio no es tan aburrido.

¿Ustedes que piensan cuando tienen insomnio? Cuéntenme en comentarios, ¡por fa!

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Lista de Spotify “variado”

 

Gracias por leer mis locuras.

Lic Nani.

Instagram: lice.nani

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Renacer

Renací cuando aprendí a salvarme, cuando ser fuerte fue la única opción. Es increíble lo formativo que es el dolor, te alecciona, te hace crecer… me convirtió en mi heroína, me bajé mi propia luna, porque entendí que nadie iba a hacerlo por mí. Me hice cargo de cosas que hubiera preferido borrar de la faz de mi memoria. También supe ser mi enemiga, usé el látigo injustamente para conmigo. Empecé por enésima vez los cimientos de mi autoestima con tanto esfuerzo, con tantas caídas en el medio, viéndome obligada a soltar tantas culpas innecesarias e inciertas.
Tuve que irme cuando quise quedarme, y otras tuve que dejar que personas que amaba, se fueran. Construí refugios para abrigar mis demandas de amor. Cuando cicatrizas entra luz por las heridas y de repente caí en algo que desaprendo todos los días… que la felicidad es tan simple; es sentir la parte fría de la almohada, es ante todo la tranquilidad, saborear la comida favorita, las carcajadas con amigos, los mates a la mañana, los libros, las fotos, las palabras, la música, bailar, la risa que no deja de salvarnos, la vida misma, que siempre es hoy y hoy es siempre todavía….si podés correr, si tus ojos ven, si tenes un abrazo a mano, si tenés un techo y un trabajo…
¿Qué carajo es el éxito al final? No me interesa destacarme, ni los aplausos, ni nada, ni que me admiren. El título más importante es el de buena persona, el resto es humo. A la mierda los mandatos. Mi única regla es la libertad de hacer lo que deseo sin lastimar a nadie.
Soy las veces que no me rendí. Soy las veces que me quedé llorando frente a puertas cerradas, porque de eso aprendí. Soy las veces que me fui como acto de amor propio, las veces que eduqué mi empatía para ayudar a los demás. Soy también la que tomó distancia cuando ya no tenía nada para aportar. Soy las veces que me cure llorando frente al teclado. Soy el día que pude defenderme por primera vez. Soy la que pude herir y preferí no hacerlo. Soy la que decidió salir del rol de víctima, porque solo estanca. Soy la que alguna vez hice daño y pedí perdón y también la que perdoné. Pero, ante todo soy la que intenta perdonarse todos los días… y eso es todo lo que se del amor.

Escrito el 14/01/19, cuando me hice mi séptimo tatuaje.

 

Gracias por leer♥

Lic. Nani

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Las etapas del duelo

Duele el corazón,

cuando te lo dejas

cerca del final

donde todo empieza.

Escuché por ahí que existen una serie de etapas de “estados emocionales” que atravesamos hasta poder ”dejar en el pasado”, aquella situación que regó el conchudometro de nitroglicerina. 

Las etapas de superación son subjetivas. Cada persona va a pasando por estos estados de manera diferente, y algunas incluyen etapas que para otras ni asoman. Ya escribí una nota parecida sobre este proceso, pero en esta entrada, voy a apelar al humor para contar mi proceso de sanación(?), y no tanto a romantizar mi tristeza.

La típica situación, y en la que disculpen si peco de soberbia, me siento EXPERTA: te comés el viaje con un chabón que te encanta, te pinto el mundo de rosa y vos te embalaste, y te pasaste tres pueblos, te bajaste en Júpiter y quedaste a pata a las 2 de la mañana. Quebrada, meamor.

Viernes por la noche, cuando venías cagando ositos cariñosos y flasheando amor, el irresponsable emocional e histérico te sale con esto por mensaje de WhassApp:

“Quería explicarte que no podemos seguir porque yo no estoy preparado para tener una relación, porque se le rompió la patita a mi perrito, porque tengo el calzoncillo lleno de palometas, blabla”

Te cagó el fin de semana, el hijo de una camionada de putas. No te dan ganas de nada, y es lógico.

La primera etapa es la desesperación, el melodrama que roza lo tragicómico.  Se siente trac trac trac en mi corazón conchudo. Llanto, llanto, y más llanto. Por la calle, en los baños, en los bondis, en los ascensores. El paquete de pañuelitos descartables se vuelve una prolongación de mi mano. Así de conchuda.

Nada me distrae, nada me gusta, todo me aburre,45163699_2265561380183029_8827792968933965824_n porque lo único que quiero hacer es cogerme a un pelotudo que ya no quiere cogerme a mi. Estás al pedo en casa y querés patear todo pero renunciás a esa descarga porque sabes que después tenes que pagarlo vos. Entrás a Instagram para autoflagelarte con frases cursis, del tipo “deja que sane, deja que vuele, dejalo ir”. A la concha de su vieja, sí, inmaduro de mierda, turista emocional, deforestado mental (y demás insultos parecidos). 

Al día siguiente la catarsis de llanto empeora, es DOMINGO: lloro por la calle, por el súper, y sin lentes de sol. Termino siendo la hermana gemela del Wason, por ser fundamentalista de la máscara de pestañas. Aunque sea a prueba de agua, siempre me convierto en un monstruito. La gente me mira raro, y después me da risa cuando te ves mirando una vidriera, pensando “encima ni siquiera puedo reventar la tarjeta para consolarme”. 

Lunes: la rabia viene en mi ayuda. Y el odio siempre es un poco más racional que el dolor. Me acuerdo de todo lo malo que tenía el susodicho: de las boludeces, de los planteos, de los comentarios desagradables. Odio hacia él y hacia mi misma. Bah, odio todo: el amor, los corazones, los besos, mi suerte, las canciones, odio los mensajes de todos los tipos, su histeria, en fin, no quiero saber nada con los hombres.El odio te hace más fuerte. “No lloro más, si se quiere ir, que se vaya” (Mentira, sigo llorando)

El martes a la noche cometiste el insalubre impulso de escuchar Beret porque te crujía elIMG_20181015_015221 pecho de las ganas de garcharte al irresponsable emocional, y necesitabas sentirte comprendida. Canto en la ducha… “Vuelve, a decirme lo de siempre, que me quieres pero no puedes tenerme” Salgo de bañarme, y como soy una conchuda consagrada se me ocurre la poco feliz idea de releer conversaciones viejas. Llegue a la maldita etapa del venenoso revisionismo histórico. Llanto de nuevo, cuanto te cabe el melodrama.

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El día miércoles, empiezo a fantasear posibles venganzas, como chaparme a su amigo contra la pared. Aun sabiendo que sos tan buena mina que no serías capaz.

Llega el viernes, y respiro hondo ordenando mis ideas perversas. Las ganas de poseer a ese cuerpo prohibido siguen intactas. Es momento de ingresar a la fase de abrazarse a sustancias nocivas para la salud; te juntas con un grupete de amigos a fumar faso y a tomar fernet. Fumate una chala que esta todo bien ♪ Aterrizás en Júpiter de nuevo, pero al menos ahora sabés que es porque fumaste y no porque un pelotudo te dejó de garpe. Te reís hasta que te duela la panza por cualquier motivo fumancho, llegás a casa y te morfas todo porque te pegó una lija tremenda. Dormís feliz como un koala.

Al otro día te despertás, bastante mejor. Hasta que recordás que soñaste con él. Que le sacabas la ropa, le hacías sexo oral, lo toqueteabas todo y acababa en tus brazos. Te despertás con su olor en la punta de la nariz. Y si, Morfeo es otro hijo de puta. Le mandas un audio a tu amiga puteando en Arameo.

Llega el fin de semana de nuevo y se cumple una semanita sin hablar con el irresponsable emocional. Todo un logro que sabés reconocerte. Ya tenes otra energía, estas empezando a desintoxicarte. Sumado a eso, oportunamente aparecieron dos chonguitos que servirán para distraerse.

Sábado a la mañana. La música viene en tu ayuda, esta vez es movida. Y moverse ayudar, bailar también te salva. Y como los temas movidos también hablan de amor, te sentís comprendida: Carlos Vives, Shakira, Nicky Jam, Natti Natasha, Thalia, Enrique Iglesias, Maluma, Piso 21. Todos en tu lista de Moviditos sonando al palo. Mientras tanto aprovechas para limpiar, y en algunas décimas de segundo sentís que el irresponsable desaparece de tus pensamientos. Poderosa, empezás a sentirte poderosa.45859293_2286623051410195_8553981064282898432_n.jpg

Por la noche, en la previa con amigas surge todo tipo de frases que intentar parecerse a consuelo. Etapa de las amigas que te bancan: “otro boludo más, nani”, “que se vaya a la concha de su vieja” “ya va a pasar” “y si le escribis al pendejo este que te garchaba re bien?” Y otros sabios consejos.

Te envían memes para reírnos de nuestra suerte, porque casualmente en materia de amor y relaciones NO PEGAMOS UNA. Reír, empieza a ayudarte, aunque en el medios le metas un Ale Sanz, Coldplay y Beret. Para no perder la costumbre de dramatizar estas pelotudeces.sdd

La psicóloga siempre aparece en estos capítulos macabros de cupido. “Yo creo que eneste caso cupido te ama, ese chico era demasiado toxico, ibas a enloquecer”. Oh, si ¿has probado enloquecer por un chabon que no sea toxico? Es muy aburrido jajajaajajajajaja. (parafraseando a Los simpsons)

La lija del porrito que te fumaste aflojó. Te mirás al espejo, y sabés que tu conchudez sigue dirigiendo tus emociones. La etapa PERRA empieza. Seguís rota por dentro pero vas a envías de superación. Además, ya te depositaron el sueldo. Cazas la tarjeta, y te mandas cagadas, porque entre escribirle al gil y comprar de más, me quedo con la segunda. Cancelas las harinas, las galletas de arroz. Yogurcito, ensaladita, frutas, caminatas, y ZUMBA. A bailar beba, ya lo vas a superar (?).

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Llega el fin de semana y te la querés poner en todos los sentidos, pero también querés que el mundo lo sepa. Bah, no nos engañemos, solo querés que el intento de hombre con el que te enganchaste se entere de que se está perdiendo un minón (?). Clavás una foto perrísima, fruto de todo lo que te cuidaste en la semana, y pones frases como “la vida es hoy”, sonriendo de oreja a oreja.

El siguiente paso es el reemplazo express coger con uno que  no suponga riesgos. El perfil ideal: mujeriego, inconquistable, baboso, idiota, pero con un envase super follable. Aburrido, en una palabra. Uno que desees su cuerpo y no tanto su mente. Uno con el que no puedas hablar de nada, porque solo esta interesado en terminar de garchar con vos y buscar a la próxima presa. Receta ideal para una distracción pasajera, y ante todo para recordar que EXISTE ALGO MÁS COGIBLE QUE EL OTRO BOLUDO. “Esta es mi noche”, pensas 

Llegás al boli entonada y todo te chupa un huevo. Me pongo a hablar con el prospecto de premio consuelo; mas o menos ya se que decirle, porque voy por el quinto irresponsable emocional. Cuando todo está por salir redondo, tropezás con una piedrita, que es tu misma conchudez. No tenes muchas ganas de cogertelo. No te da para ir a la casa, no querés. Mala señal, rechazo. Mala señal, quiero estar con el otro. Da igual, no te desanimás. Le sacás el numero y cuando te sientas mejor, le das duro y parejo.45809674_2284191818319985_8149967320542871552_n

Llega el domingo y me siento mucho mejor. La indignación me devora, de todas maneras. Quisiera ir y decirle que es un pelotudo, como si eso fuera a liberarlo del pedo emocional que tiene el chabon. O quizá, vaciarle un tarro de pintura en la cabeza, y demás fantasías. Como es ilegal, escribís. Escribir es mi etapa favorita. Escribo rimas, poemas románticos, satirizas tu pena cual Normita Aleandro, lloriqueas frente al ordenador como una niña que le han quitado su juguete. Escribís notas de blog, escribís en los márgenes de los papeles de laburo. Exprimís tu corazón hasta que no quede nada.

Clavás miles de historias de instagram con frases, y te fijás si las mira. Te volás la cabeza pensando si estará garchandose a otra, porque conchuda ante todo. (Si estuviera garchandose otra, cambia algo? Rezá por esa cristiana!) La idea te hace volver a la bronca. Agarrás el teclado y lo prendés fuego… escribís una nota de blog, haciéndole una critica con altura, para decirle decorosamente lo pelotudo que es, sin decírselo en realidad, conservando tu dignidad. (Porque perderla, la perdí a los 20, a los 31 si te querés ir ni te detengo papá, es al pedo)

Sin título

Escribir libera…. Después viene la etapa del aceite de coco, porque me empieza a resbalar. Es la más parecida a la superación. Como dije en mi nota anterior, el cactus de la desilusión se va digiriendo a duras penas, a duros penes (jajaja), a puras fumetas, y a base de boludos que sirvan de consuelo. Esta etapa del aceite de coco es genial. Porque no sólo te resbala, sino que te reís de él y de vos. La risa, tal como tengo tatuado en mi tobillo, te salva de nuevo. Te reís de lo que pensaste que podían llegar a ser, de lo conchuda que sos, y hasta te sentís orgullosa de vos misma porque en una semana te olvidaste y dejaste de extrañarlo.

Vuelvo a ver a una amiga en un par de días y ella pregunta:

-Te veo mejor, ya no estas mal por ese chico.- me comenta Yami.

-Estoy mucho mejor… Me costó mucho superarlo.- respondo seria, mientras revuelvo mi café matutino.

-Fue hace una semana, Nani. – repuso sorprendida.

-¿Nada mas?

-Nada más.

-Tengo un máster en superar histéricos. Cupido es mi mejor maestro.

Una vez terminado este proceso express de superación de un irresponsable emocional,  una suele bajar la guardia. Así que cuidado y no salgamos del maravilloso estado de….

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EVERYTHING.

Por el bien del conchudometro, guardia alta. Aunque a estas alturas ya tenemos un colador y no un corazón.

JAJAJAJAJAAJAJAJAJAJA

Gracias por leer!

Lic. Nani Nanita,

EXPERTA EN IRRESPONSABLES EMOCIONALES. MATRICULA 1987

 

El menos pensado

El menos pensado

“yo soy tu muñeca inflable”, dice ella, 
y se clava el alfiler. 

Empecemos por el final: terminó incluso antes de empezar. Todo lo que no llega a florecer, siempre es eterno, y ese es el peligro emocional más grande. Les hablo de ese tipo de relaciones duran lo suficiente como para ser inolvidables.  Se terminó como siempre terminan todas mis relaciones. El hombre que me interesa, es el hombre equivocado y con ese don a flor de piel de elegir tipos que me decepcionan. Cualquier tipo que me chapo termina siendo un pelotudo.

Lo conocí a una cuadra de mi casa, esperando el colectivo. Sí. Yo conozco chabones en la parada de colectivo y en el supermercado. De no creer…. Como ya saben, todos tienen apodos. Este es “el pececito”, por su signo zodiacal (Piscis).

El susodicho esperaba el 120 comiendo compulsivamente cerealitas de chocolate; vestía una camisa blanca, un jeans, no recuerdo el color.  Parecía ansioso porque subía el cordón de la vereda cerciorándose cada dos minutos si venía o no el colectivo. Me vi reflejada en esa ansiedad. Las galletitas se centrifugaban en su boca a una velocidad impensada, no terminaba una y ya tenía la próxima en la boca. Por suerte masticaba con la boca cerrada, de lo contrario me hubiese resultado desagradable. 

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No lo miré con mi típica actitud depredadora de querer saltarle encima y morfármelo de la misma forma en la que él comía las cerealitas; porque físicamente no es mi estilo. El menos pensado, es justamente el que te hace bajar la guardia. El típico hombre que lo mirás y decís, “es lindo, pero no me gusta.” 

La conversación empezó por culpa de mi reloj, que se cayó al charquito de agua. “Flaca, se te cayó algo”, me advirtió. Para que mentirles, el flaca ya me gustó. Durante una fracción de segundos pensé que era una broma, y me diría alguna pelotudez. Por suerte no fue así. ¿Por suerte dije? Por desgracia. Hubiera ahorrado tiempo y energías.

En mi afán estúpido de devolverle la gentileza, le quise avisar que el colectivo llegaba en 6 minutos según la aplicación  “Cuando llega”. Me puse en ridículo porque “el pececito” laburaba para la empresa de colectivos, y tenía muy claro cómo funcionaba el radar de la fucking aplicación:  me dio una explicación pormenorizada, la cual no entendí un carajo. Rápidamente me recuperé del bochorno, prometiéndome ponerle camisa de fuerza a mi amabilidad.

Cuando llegó el colectivo, me subí primera; prácticamente corrí para que no me pida pagarle el boleto. (Re laucha) Sospeché que no tenía tarjeta, porque solo llevaba las galletitas y su celular. Tampoco estaba para hacer beneficencia con los boletos de colectivo.

Para mi sorpresa, el colectivero no le exigió ningún tipo de boleto, evidentemente ya lo conocía. Ok, el pececito: 2, Nani: 0.

Se quedó unos minutos hablando con el conductor, y comentando el estado del tiempo o vaya a saber qué pelotudez. Yo miré por la ventanilla. Tenía una resaca de la puta madre, el día anterior me había tomado 3 gin tonic.

Se acercó a mí y me preguntó si podía sentarse al lado mío, yo asentí con la cabeza. Después de todo “el canchero”, me salvó de perderme el reloj. Hablamos un poco de todo, y antes de llegar a la terminal de ómnibus me pidió mi Instagram. Me descolocó, no me lo esperaba. No obstante, como actualmente trabajo como vendedora, supe que cualquier contacto me venía bien, así que sé lo di. Después de todo, me había caído bien.

Ingresamos juntos en la terminal de ómnibus, y seguimos hablando unos pasos. Le vuelvo a preguntar el nombre, porque ya me lo había olvidado. Yo quedando para el orto desde los ’80 tomo XVIII. Y bueh. De pedo retengo mi nombre, el resto es pura suerte. (?)

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Una vez que estabamos adentro, cortando la charla inesperadamente, me dice, “yo doblo acá, que te vaya bien” y desapareció. Me quedé con la palabra en la boca porque iba a decir algo (no recuerdo qué), y solo pude contestar, “chau”. Me encogí de hombros y seguí.

Quedó ahí. Para mi no era un proyecto de chongo, ni de nada. Era un contacto que podía servirme para temas laborales. Nada más.

Por ese motivo, a los dos días, le escribí para preguntarle si tenía contactos para ofrecer el servicio que vendo en mi trabajo. Mi mente pecaba de inocente, yo seguía sin dobles intenciones, ante todo porque tenía la cabeza en otro lado. No estaba pensando en levantarme tipos. Para eso hay lugares especiales que se llaman boliches o bares, y no paradas de colectivos. ¿No?

Continuamos hablando por Whassapp, durante una semana. Me gustaba hablar con él, al menos por whassapp. Teniendo en cuenta que solo lo habia visto personalmente una vez.  Un día, me invitó a tomar mates frente al río. Sabía que iba a resolver en ese momento si me gustaba o no, o si sólo podía ser un amigo. El encuentro fue divertido y el tiempo se me pasó volando. Era fácil hablar con él, los silencios no fueron incomodos. Creo estabamos un poco nerviosos, pero lo normal. 

Estando acostada en el césped con el sol de frente mirando el Río Paraná y cebando mates, tuve ganas de darle un beso. Sin embargo, él mantenía una distancia, que a juzgar por sus movimientos no se atrevía a desafiar. Yo no estaba segura que fuera recíproco, entonces me quedé en el molde. ¿Y si era gay? Sentía tensión sexual, pero no queria tirarme a la pileta y generar un momento de mierda. Quizá no me veía como mujer y por un momento pensé que podíamos llegar a ser buenos amigos, y me alegré. Me gusta hacer amigos, aunque me sintiera atraída; sino pasaba nada entre nosotros, podía verlo como tal. Horas más tarde, cuando ya estaba en mi casa, dejó claras sus intenciones diciéndome que yo le gustaba…“Ningún hombre heterosexual te vería como amiga”, mi viejo tenía razón.

Pasaron dos días, y nos besamos en el auto mientras llovía. El sabado siguiente, nos fumamos un caño y tomamos un vino. Lo más loco es que hablábamos como si fuéramos amigos. Nos reíamos de todo. Dicen que cuando dos sé ríen un montón, la cosa es seria. (Puro mito en este caso) Terminamos curtiendo, y muy bien. Al menos yo puedo decir eso, el resto sé lo preguntan a él… les dejo el cel…03…era broma, buitras. jajajaja

El pececito era mi antítesis, al menos en lo que respecta a experiencias amorosas. Había experimentado años de noviazgo, una vida alejada de los boliches y la joda. Se autodefinía como alguien muy tímido, y hubo ocasiones en donde supo serlo. En otras, claramente no tenía nada que ver con aquella etiqueta. Podía ser entrador, y hasta soberbio en su justa medida. Esa seguridad en los tipos que me seduce hasta hacerme reventar las hormonas.

Hablando de reventar las hormonas… Tenía todos los abdominales marcados y un tatuaje que cubría su brazo derecho que me ponía loquísima. Abrazaba muy bien… Y cuando estaba tentado, cambiaba el timbre de voz y hacía que su risa fuera contagiosa. Su sentido del humor y el olor de su piel fueron letales para mí, me desarmaban de placer. En poco tiempo le alcanzó para volarme la cabeza de la forma más linda que hay, me sacó de la anestesia después de dos charlas cara a cara…

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Hasta que mostró todas sus flaquezas, cuando el hombre menos pensado, me salió con un martes trece repleto de excusas endebles e irresueltas como un polinomio matemático, como una fórmula de física cuántica que nunca pude entender. Que “me hablo con otra chica”, que “me estaba enganchando”, que “no estoy preparado para otra relación”, que “sufro mucho los celos.”

Sino estás preparado para otra relación, no la empieces, maestro.

Si te vas a ir con otra, andate y listo.

¿Celoso de qué? 

No entendía NADA.

Lo que sí era claro es que me estaba cortando. Según su lectura, no podía seguir con “lo nuestro”, ese vinculo que no tenía nombre, pero era nuestro.

Es cierto que pisamos el acelerador, pero no recules así nene. Y pensar que no tenías pinta de cagón. ¿No se cansan de retroceder estos especímenes histericos? ¿No piensan antes de generar algo en el otro y en sí mismos?

El sexto sentido de los hombres es darse cuenta de las cosas, TARDE.

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A mi me gustaba muchisimo. Me gustaba la mujer que yo era cuando estaba con él, me hizo sentir suficiente. Yo siempre tengo bajo autoestima, pero con él sentía que bastaba con ser yo misma, con mis carencias, con mis asquerosa sinceridad, mi verborragia peligrosa, con mis inseguridades, mi impulsividad, mi humor negro y pese a todo, estaba bien ser yo. Eso no se siente todos los días. Era genuinamente yo misma, ni más ni menos. Era tan yo misma con él que el Pececito podría leer esta nota y no tendría nada para ocultarle, porque ya lo sabe, porque le fui de frente.  Nunca me puse ninguna careta, tengo 31 para vender simulacros, es estresante y me aburre.

Lo bueno que rescato es que este tipo de irresponsables emocionales que pululan a mi alrededor, “la cagan” más rápido y yo me curo en tiempos récords. Veo venir mi cura en el horizonte, y yo aún estoy parada esperando el 120, que quizá tarde un poco más pero se que va a llegar. Pasa un día a puro Beret, Ale Sanz, Ed Sheeran y Coldplay, con lagrimitas de por medio,  y un día amanece y yo ya seguí mi vida como una autómata. Clavé cumbia y reggaetón, le meto a la zumba y a otra cosa. Es una experiencia corta y amarga como tragarme un cactus. Las espinas pasan por mi tráquea, y siento el gusto a sangre en mi boca, frunzo el ceño, se nublan mis ojos, caen las lágrimas, gimo para soportar el raspón en el esófago. Mi estomago digiere aquella sustancia viscosa de la desilusión.

Al siguiente fin de semana depuro el dolor con alcohol, 3 kilos menos, y un bomboncito chapando en un rincón del boliche. Muero de pronto, vivo siempre.

Ya no son consuelos vacíos, porque esos besos casuales son más reales de los que me dio adentro de su auto, frente al río lloviendo torrencialmente. Los típicos chapes “de levante”, son más sinceros que una conversación en un atardecer, con mates de por medio. Porque sabemos que ese beso es simplemente ese beso, sin pretensiones de generar algo más que un buen momento; en cambio la escenografía de una buena charla, y risas, incluso sin besos, es más ambicioso, tiene más envión para aterrizar en el alma, tiene intención clara de rozar la ternura, esa traicionera que yo tengo a flor de piel, solo por pecar de indefensa en la mayoría de las ocasiones. Pero, ¿sino me dejo llevar por ese momento, quien soy realmente, un robot que vive en piloto automático? Si me retiro, nunca va a ser por miedo, sino porque no me alcanza lo que siento. Prefiero morirme antes de quedarme con la duda.

Además, siempre estamos listos para lo que llega a nuestra vida, sino no hubiese llegado. Si te pasó a vos, es porque podés.

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Lo más triste es sentir, como dice el tango que “al final nada es cierto”. Que para algunas personas los momentos lindos les pasan por al lado y son capaces de soltarlos como sino los hubieran atravesado. O quizá, no los atraviesan. Los viven, los respiran y los terminan y le ponen punto final, como a una jornada laboral o a una risa escandalosa. ¿Es todo tan anecdótico para estas personas? Que aburrido debe ser vivir así, pero bueno es una elección de ellos. El problema es que les hagan creer al resto que estan viviendo eso sin estar en realidad con todo su corazón ahí en ese instante cuando te reís a carcajada con esa persona…. ¿tan por al lado te pasa todo lo que hacés? ¿como separás tus actos de tus ganas? ¿haces todo porque te da igual?

Es muy facil aclaren, “estoy acá siendo el más tierno del mundo, pero esto no es real. No es real lo que te digo. En unos días voy a dar 3000 pasos para atrás, me voy a arrepentir, porque no sé que mierda quiero, no te ilusiones pelotuda. Irresponsables emocionales sueltos por el mundo y yo me los encuentro a todos. ¿Con qué necesidad? Flaco, si querés garcharme andá de una a los bifes, no peques de tierno, soy susceptible al cariño, tengo un déficit del mismo desde 1987. Un poco de respeto, y piedad. Digo, ¿no?

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Y prefiero pensar que lo que sentía no era suficiente para animarse, o que quizá otro sentimiento por otra persona aplastaba lo que yo le generaba. Es doloroso, pero es necesario para el punto final que tengo que ponerle en mi cabeza, para bloquearlo de mi mente.

Se acumula la lista negra de cagones, histéricos que solo sirven para perder el tiempo. Cupido, no seas tan hijo de puta, ya aprendí, mandame uno que al menos me quede como amigo y confidente. 

Lo bueno es que ya mastiqué el cactus, y ahora lo estoy digiriendo a base de fernet y explotando el teclado. Ahora me falta el exceso de rímel en mis pestañas, las faldas cortas  y los 3 kilos menos… y un muñequito inflable para curarme a base de mimos vacíos, de lo que no pasó, de lo que me salvé y de lo que se perdió.

Aunque a veces, me pierda en lo que nos perdimos…

(“No da más de tierna la que no le gustan las relaciones”)

Gracias por leer…

Lic. Nani Nanita.

Más acostumbrada a la tormenta, que a la calma.

P.D.: Si invento el artefacto para detectar HISTÉRICOS, me hago millonaria. Los tipos deberían venir con un trailer para que una sepa donde se esta metiendo. HE DICHO!

Bloquealo…de tu mente.

Escuché, pero deje que se fuera
Recordé todo lo libre que era
No puedo conseguir, cambiar ni corregir
Lo que me corre en las venas…

Después de una especie de discusión o intercambio de palabras poco felices con el histérico de turno, además de generar que mi conchudómetro vuele por los aires, en un impulso lo bloquee de todas las redes sociales.

Esta alternativa del bloqueo virtual, es moneda corriente hoy en día. Creo que es un manotazo de ahogado y nos refugiamos en ella cuando ya no toleramos al otro,  o específicamente, determinada situación con el otro.
Contextualizando: Después del bloqueo, me fui de vacaciones. Dos semanas después de volver, ya llegando a este presente, el histérico seguía bloqueado. La idea hablar de él, ni contar una aburrida historia de cómo un chabón que no te quiere (no te quiere ni coger, vale la salvedad) te escribe, porque no llegaríamos a ninguna parte. Intentar entender a un pelotudo es apagar un incendio con nafta. No perdamos el tiempo.
Hablando con el psicólogo terminé entendiendo que bloquear es un acto evasivo. Quizá es sano en un principio, pero después ya es signo de no tolerar. Siempre fui una persona que no puede soportar el dolor sin causarse otro peor, sin caer en el autoflagelo. Como si para hacer más pequeña esa dolencia, tuviera que generar una pena mayor, para así poder relativizarla. Por ejemplo, cometo excesos, me voy de un extremo al otro, aprovecho el látigo discursivo para darme una y otra vez, me sirvo grandes cucharadas de culpa y las degluto sin un poco de piedad a mi misma. Es retorcido, es psicótico, pero bueno quién dijo que soy sana? jajaja . 
Se que no soy muy original, esto nos pasa a muchas personas.
En el medio de la sesión el psicólogo me preguntó: ¿por qué mierda lo tenes bloqueado, Nani? Lo primero que le contesté “porque el aparece y me habla, es un hijo de puta, no me quiere y me escribe, bla”  Gustavo me miró y asintió con la cabeza: “Si bien ya sabemos que este sujeto que es un boludo consagrado” …. hago pausa para que se rían…. jajaja… “creo que vos le echas la culpa a él de no poder moverte de ese lugar, de no poder ser indiferente, es una responsabilidad tuya resguardarte de sus idas y venidas. Hacete cargo, y aprendé a protegerte, nadie lo va a hacer por vos. Ni siquiera Whasapp ni instagram.”

Me parece una estafa emocional que ni whasapp ni instagram se quieran hacer cargo de lo conchuda que soy! jajaja
Entonces el bloqueo es pura y exclusivamente, para NO HACERME CARGO. Mi estilo de vida favorito: Huir.  La verdad, hablemos en serio chicas… si contestamos un mensaje es porque nos queda un poco de esperanza, porque nunca vamos a ser amigas del ex histérico (Ya es una situación sentimental la histeria jajajajaja, de que me río, es re grave che.)

El año pasado había podido ignorarlo completamente, porque para mi no tenía nada más que hablar con él. ¿Qué es lo que cambió ahora? ¿Acaso algo me hizo pensar que era posible? WHAT ARE YOU TALKING ABOUT?, conchuda jaja.

La esperanza era milimétrica, pero hizo tambalear esa certeza. (Y digo milimétrica porque si hubiese sido etérea no le hubiera dicho que no a tener sexo desenfrenado. Siempre supe hablar con él era una pérdida de tiempo. )

Lo cierto es que cuando finalmente estás convencida de que NO, ignorás aunque te duela. Sos indiferente, aunque lo desees. Sabés que no hay nada por hacer aunque te mueras de ganas. El que se quiere ir, se va. El que abandona, el que se rinde con respecto a alguien, hace un bloqueo mental, no en redes sociales. No tiene nada que ver con dejar de desear, tiene que ver con saber que no tenés más nada para hacer en ese lugar, ni en ese rol, ni con esta persona. Que por mucho que lo quieras, no es correspondido y con eso no se puede hacer NADA. En esta instancia en la que estoy, me duele, pero ni siquiera lloro. Estás más cansado que herido. (Sobre todo estoy harta de mi misma) El tiempo hace el resto y te terminás curando. Digo curar, porque hablamos de personas tóxicas que no te sueltan ni te tienen, son un desperdicio de oxígeno pero existen y no podemos matarlas porque es ilegal. (Jajaja)

Si ya te convenciste que tu mente no es un tacho de basura, es cuestión de tiempo. Pero ni el whasapp, ni instagram, ni facebook pueden hacer un trabajo que es nuestro: Saber correrse de donde nos hacen daño… si somos lo que permitimos que nos hagan, no nos dejemos hacer mierda. No seamos irresponsables emocionales con nuestro propio corazón. Ni siquiera por cordialidad, todo TIENE UN LIMITE.
Hay que saber cuando parar, muchachas.
(Aunque nosotras las paramos todas… ah se iba a la re mierda! Bueno un chiste para romper el hielo!!)

Soy completamente consciente que tal vez dije un montón de obviedades juntas, y no descubrí América, pero tampoco intentaba hacerlo. Sin embargo estas son las típicas cosas que SABEMOS, pero olvidamos que las sabemos. Hay que refrescar la memoria, uno se pierde en el arduo camino de la conchudez jajaja

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Hasta la próxima… y prometo aparecer más seguido de ahora en más, para contarles… porque creo que Cupido ya me esta preparando uno candidato a ser el próximo boludo de turno…. (….CHAN)

Ah, me olvidaba… además de desbloquear, hacerse cargo e ignorar… una buena sacudida CURA TODO….Vamos a por ello!! (Próximamente en las páginas de mi conchudez)

Lic. Nani, “de repente me hago cargo”, Nanita.

(Ahora se hacía la responsable, pikachu. Jajaja ) 

 

Muero de pronto, vivo siempre.

Todo es así
cuadros dentro de cuadros
siempre un final sin fin
después de un nuevo ensayo.

Se vivir
y es merodear
entre tantos ojos.
Leer, deletrear,
aquel, real
mensaje entre líneas.

(Catupecu Machu)

Llorá, araña las paredes, agonizá cada segundo de tu espera. Entra sin pausas en la tristeza más amarga, sin la más mínima resistencia, no pongas obstáculos, no te obstines, desnúdate ante esta miseria. Toma el café de la mañana escuchando una dolorosa canción que te recuerde a él, sabiendo que no es ni será el hombre que esperas. Si es necesario pegá un cartel con el estribillo en el calefón y en la pantalla del televisor. Torturate, persuadite lentamente por el duelo.

Llora, derramá lagrimas hasta el espasmo, suspirá de dolor; lamenta haber creído una vez más en vano. Parpadea y sentí los latidos acelerados, queriendo morirse de ansiedad, podridos de latir. Que te entre el melodrama, aceptalo. Dejá que las lágrimas recorran tus mejillas impunemente, lleguen hasta tu cuello, deja a tu mirada perdida en la pared blanca, sin ver nada más que su recuerdo. Relee la conversación estúpida que tuvieron, e ilusiónate otra vez;  a los diez minutos sentí el gusto a sangre en tu boca por haberte caído de cara a la realidad… la amarga verdad de saber que no puede ser, que no será, que nunca fue, que no es.

Sucumbí ante sus ataques de histeria, movete según sus reglas, seguile el juego, jugá a ganarle, a no perder las ganas de ganar; aférrate a la mediocre promesa de un polvo , a soñar que dormis con él y preguntarle que piensa del aborto, si cree en el sistema solar, si alguna vez se fumó un porro, si por fin se animó a ser él mismo soñá con que te trae el desayuno a la cama, y decepcionate otra vez cuando no lo haga. Despertate sollozando.

Y cuando él se decida a verte, después de coger, echalo, tratalo como a un pedazo de carne, desangrate de ganas, trágate todo lo que sentís. O no, jugátela, demostrale que te importa, aceptá sus respuestas mudas, insistí. Vivi esta frustación pensando, nuevamente, que será la ultima.

Volve a escribirle para recibir el “no” que te escupe en la cara, como respuesta porque su emocionalidad inestable no sabe lo que quiere. Confundite con sus celos infundados, sin derecho a expresar, ahorra los tuyos… disfrutá aquel deporte favorito q13588938_10156997577955234_1956537984_oue tiene de incendiarte la mente, saboreá el masoquismo de saber que vos le das el bidón y el fósforo encendido.

Bancate cada pelotudez que haga, cada acto de inmadurez, báncate lo que te niega, agarra cualquier migaja que provenga de él, CANSATE, agotate de su oportunidad renga. Que se corte por fin la cuerda que estiró por sus idas y venidas, por la prematura decepción; asumí que tu miedo te salva, y que su miedo también. Que no se pierden porque no se animan a tenerse. Que el no puede y vos tampoco .Que ese día no va a pasar nada, que no hay nada nuevo por acontecer, porque sencillamente no hay espacio, y tampoco sabés si vos podrías darlo. Aceptá que su mensaje arribara tarde y será ambiguo e intermitente como siempre, angustiante. Acepta que el mejor de los casos es que no llegue nunca.

HARTATE de una vez, llora porque te equivocaste, por tu patológica costumbre de interesarte en lo imposible, por tu adicción a lo inalcanzable, porque a vos también te faltan ovarios para animarte; envolvete en tu imaginación, viajá a Jupiter y supone lo que piensa el otro. Dalo por hecho. Llorá otra vez hasta anestesiarte con la brasa de imaginar lo peor.

Espera que suene tu teléfono y morite de ansiedad; camina por las calles de junio anegadas de hojas secas como tus expectativas,  llorando otra vez. Parpadeá , sentí como la tristeza de repente muera y la ira te envuelva, que el odio te de una mano y te haga firme y dura. Volvé a ponerte de pie como venganza… pedile a tu amiga que te mande reiki; caé de nuevo, enviale el mensaje de chistes pelotudos y cuando veas que no te sirve, revoleá tu intención contra la pared. Hacé lo mismo con tu inocencia barata.

 

Agarrá una hoja en blanco y dibujá un cuadro sinóptico de esta crisis, reconocé que siempre supiste que no era real, ni posible (por eso te aferraste). Desarmá el deseo en pedacitos, limpiá la sangre de tu cara mientras lo acribillas sin piedad, agarrátela con él aunque sea protuberancia tuya; escarbá su raíz, de donde viene y hasta dónde quiere llegar. Palpá los motivos corrosivos por los que te aferraste a ese capricho con nombre y apellido. Aguardá en el balcón mojándote, a que pare de llover. Revolvé en el cajón de las circunstancias, sacale jugo a la derrota, alecciónate, preguntate por qué apareció en tu vida sino iba a quedarse. Odia a Dios, cúlpalo de todo, insúltalo en arameo porque nunca te tiene piedad.

Hacé borron y cuenta nueva, porque Dios te dio mucho más de lo que esperabas. A vos misma, a vos, que cerras los ojos y estas viva.

Mirate al espejo, observá tus curvas, tus 58 kilos, relee tus escritos, y date cuenta que pese a su metro 81, no está a tu altura. Cerrá los ojos de dolor recordando su lengua adentro tu boca el primero de junio, con 5 grados bajo cero, y desabrigados. Sacudí la cabeza y borrá la escena con una puñada en el centro de las bocas juntas. Olvidate de pronto, que la piel no te deja huir. Aferrate a tus propios barrotes hasta que se doblen y se rindan, mientras enterrás el deseo.

Descartá recuerdos, no los bastardees, soltalos, guardalos por un tiempo. Madrid vestida con mensajes, ilusiones que mentían, mensajes que te incendiarion la cabeza, conversaciones hasta las tres de la mañana, fotos de tu cuerpo en su celular, promesas de polvos inconclusos (porque el ego duele más que el alma). Suprimí, archivalos, guardá cada texto dentro de una carpeta de Word, adentro de otra carpeta, enterralos virtualmente. Eliminá las capturas. Parpadea, seguí adelante.

Es difícil, y si, te dejás llevar otra vez…arrasada por tus ganas de ser sus ganas.

¿Y qué?

Caé de nuevo en la miseria de cigarrillos mentalados de tu agria decepción; relativízalo, reite a carcajadas, reconcíliate con Dios, escribí una nota de blog, empezá a archivarlo, tachá de tu mente la imagen de su fisonomía en en el contexto la casualidad donde lo encontrás.. Nada de eso es real, ni posible de conocer. Traicionate y después pedite perdón. Otórgatelo.

Alejate, alejate de una vez de una persona que no sabe lo que quiere. Llorá pero aprendé a alejarte. Tomá clases, practicá, salí a correr, agitate, transpirá la camiseta de tu ultima maratón. Bailá zumba, reíte con amigas, comete un chocolate. Limpiá tu casa bailando. Agredecé que tenés una. Amá mucho a los que se juegan por vos, y descartalo a él, que no lo hizo. Racionalizá. Disminuilo en tu cabeza, intentalo al menos

Fracasá de nuevo en la tentativa, suspirá porque te duele. No te avergüences por eso. Tenés derecho al dolor, y a la frustración. No hay que dudar de lo que duele. Estás viva, peor sería que no duela, que vivas anestesiada. 

Escribilo, escribilo triste, feliz, superada, borracha, libre, escribí esta desilusión sin que te importe la sintaxis. Vomitá lo que sentís. Largalo. Escribí desprolijo, a mano, con teclado, con puntos suspensivos. Llora, 8 semanas, 4 horas, 25 minutos.

Destruí tu hígado. Castigate con ABSOLUT y Speed, con Sex and beach, cerveza o fernet, todos los fines de semana, abusá de las faldas cortas, y no ahorres labial rojo fuego. Gritá, cantá hasta que te duela la garganta, soltá tu pelo. Reventá de resentimiento y enojo; cogete a otro pibe, se puta, se la más puta y después sentite vacía. Odiate. Sentite fracasada. Odia tu mala suerte, culpala de todo, castigá al azar. Empezá a soltarlo de desilusión. Profana el dolor de adentro tuyo. No lo dudes, es necesario.

Parpadeá, tocá tu rostro, entendé que después de depurarte en llanto y alcohol, después de la ceguera de no verlo por tantos días, ya no tenés tantas ganas de llorar. Que ya no estás tan segura de porqué llorabas. Que tu ego herido te tapó la verdad, la verdad que en el fondo no te pasa nada fuerte con ese chabón. Solo fue un espej20160704_234412ismo de lo que tuviste ganas que pase. 

Soltalo de miedo, soltalo por su puerta cerrada, por su indefinición. Renace, reite  de lo que se pierde y de lo que te salvaste; convencete de una vez: la vida te está haciendo un favor. Lo que sucede conviene y lo que no, también. No pierdas la esperanza nunca, aferrate a vos misma.

Reite de vos misma por pensar que podías ir a algún lado con él. No lo odies, es otro, es su mambo y su rollo. No te hagas cargo, “perdonalo” por no haber podido o no haber querido. Comprendelo de alguna manera. El resentimiento también tenés que soltarlo, ocupa tiempo y energías.

Volvé a exprimir el dolor de tu antigua tristeza; reite nuevamente porque sabés que reír te salva. Reite a carcajadas de tu estupidez. De haber caído en semejante idiotez. Guardate y resguardate de dejar entrar a alguien nuevamente, empezá a filtrar quién merece un segundo de tu tiempo y quien absolutamente nada, aprendé a ver donde depositas expectativas y con respecto a quien…  porque hay una sola vida para comprender que la vida es una sola. Sentí en tu cuerpo la adrenalina de que su hechizo termine, la paz de ver que todo vuelva a la normalidad.

El resentimiento se va cuando reconoces que todo se trataba de un absurdo capricho.

Renacé lentamente. Date el tiempo para eso.

Siempre termina a tiempo lo que improbablemente puede empezar.

Esta, es una carta a mí misma;

ahorrando miles de detalles, claramente, pero parece que la oportunidad renga II,

que me afectó más de la cuenta.

¿Y ustedes, en que fase están?

Gracias por leerme

Licenciada Nani Nanita, animando a mostrar miserias en su blog, reflexiva de otra forma, haciendo clic con otitis y tirada en la cama, convencida de que se puede soltar,y sonriendo porque reír te salva y la vida es hoy.

En otras palabras… orgullosa de mí.

 

La oportunidad renga II

Ha sido divertido, me equivocaría otra vez.

Como Cupido tiene reservado un cesto de oportunidades con diferentes patologías, acomodadas estratégicamente en mi vida amorosa, esta nota es la secuela de la Oportunidad renga 1, protagonizada por mi y el Señor Tofi.  Y dirigida por Dios, que me detesta.  Esta vez, me encontré con una oportunidad renga muchísimo más interesante de lo que fue el Señor Tofi.

Vamos a decirle ZZ. Nació 1988 bajo el signo de Leo, es ingeniero ¿industrial? No me acuerdo, pero es Ingeniero. La cosa olía mal de entrada, los ingenieros no me dan confianza y convengamos que la rata uno era (es) ingeniero. Son demasiado metódicos para mi espontaneidad de Licenciada. (¿Me fui al carajo?)

Nos conocimos por amigos en común. La primera vez que nos juntamos, fue un viernes, el día que lo conocí descubrí que teníamos muchas cosas en común. Lo realmente alarmante es que yo seguía sin flashear con una escena de sexo desenfrenado. Digo alarmante, porque cuando me gusta un chabón, enseguida me imagino garchando como perra en celo, pero él fue la excepción. Cuando llegue tenía un mensaje de él. De verdad que no lo esperaba, y descubrí que me gustó, sentí que podíamos llegar a ser amigos. (Lo digo en serio, ninfómanas jajjaajaja)

Pasaron los días y seguimos hablando. Sin coqueteos, ninguno. Siempre chistes y pelotudeces. Un domingo de marzo, 15.00 hs. Textual: “Escuchá. Estoy en aprietos, necesito que me ayudes y me digas que serie puedo empezar a mirar hoy mismo.” Se me vino un pantallazo de ambos en mi sillón mirando una serie, sin contacto físico. Lo imaginé como amigos, pero vieron que la línea entre “amigos” y “te garcho” es muy finita, a menos que en serio lo metas en la frienzone o que el chabón no use un buen perfume. No era el caso.

En semana santa, me fui a Córdoba con amigas… ZZ no estuvo en mi mente en ese momento, yo empezaba a persuadirme con la idea que podía ser mi amigo, hasta que Maru, hablando de la amistad entre el hombre y la mujer,  “todos los que dijiste que eran tus amigos, te los terminaste garchando”.  Ni siquiera le había contado que me escribía con él, pero esa frase fue una especie de alarma.

Volvíamos de otra juntada, y me llevaba a casa. Estábamos solos. (Existieron leves acercamientos, pero nada demasiado relevante) Bueno, ¿para qué negarlo?, a esas alturas ya estaba pensando en cogerle la sonrisa.  Llovía a baldes, me bajé del auto, y no pasó nada. Honestamente, sentí que ZZ estaba acercando un cuchillo incandescente a mi ego. Lo empecé a ver como una amenaza. Si de verdad ZZ solo pretendía una amistad conmigo, iba a matar a Cupido. Lo juro, iba a reventarlo a patadas en el ojete. Una frase encendió mi esperanza sexual: “No va a faltar oportunidad para que esperemos a que pare de llover”.  Ok, te conviene y que no sea renga eh!

Vale aclararlo, ZZ parecía ser otro tipo personalmente. No me miraba a los ojos. Tal vez era así con todos; me parecía un tanto indescifrable. Mensaje va, mensaje viene, terminamos garchando, y yo apuré un poco el asunto. La noche estuvo bien. Tengo imágenes esporádicas, no recuerdo todo porque estaba muy borracha, pero sé que la pasé bien. Le dije que quería que se quede a dormir, y cuando me acordé me quise pegar cinco tiros en la concha, no es nada propio de mí hacer eso. Al día siguiente, me preguntó si me arrepentí. Claro que no, pendejo. Me arrepentía sino te garchaba.

Calentamos la pava durante tres semanas. SI, TRES. Hasta que por fin me dice de vernos un sábado por la tarde. Pensé, me voy bien atendida al boliche esta noche. Ja,ja,ja, enuncio Cupido… Me canceló a último momento; en el fondo presentí que no iba a concretarse. Le terminé preguntando si realmente tenía ganas, porque me demostraba que sí, pero percibía que algo lo frenaba. Su respuesta: Nos tenemos que llevar bien, seguro nos seguimos juntando y no da para crear un momento incomodo”. CHAN.  Me pidió que dejemos todo librado al azar, que “si daba, daba y sino no”. TODO MUY NORMAL. Todavía no encontré el teléfono del Señor Azar, pero creo que es un guionista del carajo. Primo de Cupido y Satanás y la concha de su abuela en tanga.

Después del sinceramiento que no fue sincero, se cortó el contacto whasappero. Cuando lo vi nuevamente, no podía mirarme a la cara; nunca lo sentí tan retraído. Yo también me sentía incomoda y dolida. Parecíamos dos desconocidos; la situación que él quiso evitar, finalmente sucedía. Lo putee internamente, porque me hacía sentir que yo lo había presionado, eso no era cierto. No lo vi quejarse mucho cuando estábamos en la cama. Ese era momento para decirme que no, pero buenovenía atrasado el tren.

¿Cuándo me enviaba mensajes no se percató que nos teníamos que seguir viendo?, Y por otro lado, ¿tanto quilombo para garchar hora y media? Hora y media, si. Porque viciosa jajajaja.

Tengo clavado un cuchillo en el ego cual estaca en el pecho del Conde Drácula.  No caigo de que un chabón me haya dicho que no a garchar. ¿No se supone que es lo único que quieren? ¿No se supone que son los que garchan y se van a su casa, los que siguen sus instintos animales, luego de hacer lo suyo? Evidentemente no. Lo curioso es que  eso es lo único que esperaba de él.  Se puede separar la paja del trigo, soy de las que piensan que sí. Al menos al principio. ¿Habrá pensado que era una propuesta de matrimonio?  No, se lo aclaré desde el principio.

Ojo, no pretendo que suene machista, ni deshumanizar a los hombres. Ellos también tienen derecho a no querer coger, y eso no los hace menos hombres; es respetable cualquier decisión que puedan tomar al respecto. El gran problema es la contradicción, es dar señales erróneas, la perspectiva del sí pero no, del no, pero avanzo, y al final retrocedo, el innecesario histeriqueo. Eso es la inmadurez de jugar con el tiempo y la paciencia de los demás. Tu vida es tuya, sino perdés el miedo a que te consideren un idiota por ser vos mismo, si te traicionás para aparentar, también te estás cagando en el resto.

En fin… Ya ni sabía si el chabón me gustaba por algunas cosas que leí en su Facebook, porque los gustos en común,porque hablar con él era muy lindo, o directamente, porque me dijo que no, porque me histeriqueó.

Hubiera preferido, que sin titubeos me diga que no le gusto, o que estaba enamorado de su ex, como el señor Tofi; de ese modo lo entendería y sería más fácil soltarlo.  Que me diga que la había pasado mal en la cama, pero no, me dijo lo contrario. 

Me equivoqué, y lo asumo… lo puse en un pedestal, lo vestí con ideas mías, pero en el fondo no llegué a conocerlo y esa es la espina, no me lo permitió. Otra vez con la oportunidad renga a cuestas. Oportunidad de coger, oportunidad de chuparnos una birra y volver a coger. ¿Qué importa de qué? Me la negó.

Podía estar con un montón de chabones, pero con él no. ZZ se quedó a vivir en el sofá de mi mente y no me daba ni pelota, el muy forro. Me escribía con otros tres chabones y yo solo pensaba en él, no me reconocía. Encima en el sofá estaba en pelotas y tomaba fernet solo. ¡Si te vas a quedar acá, ponete la ropa!  ZZ no sabía con quién dejarme, y me dejó con las ganas. Si no vas a estar en mi cama, salí de mi cabeza. Y te repito, por favor vestite. No seas tan hijo de puta. En algún momento de lucidez iba a sentirme libre de este caprichoso ataque de concha talle XXL.

Se complicaba; la oportunidad imperfecta de AA, tenia (tiene) una buena pija y una sonrisa exquisita. Bajo autoestima, inseguro, humilde, buena ortografía, y humor inteligente. Sobre todo, me gustaba la mirada esquiva de sus ojos de indefinido color. Su timidez me enloquecía, esa inhibición era casi letal para mis sentidos. Sin embargo la oportunidad era renga…  y paradojalmente, me dejó rengo el ego y los ovarios inflados a compresor.

Luego de horas de  auto-reproches, comprendí que para que te den una oportunidad enferma, es mejor que no te den nada.

A mí no me quedó nada por hacer, ni por decir, siempre fui fiel a mí misma, cueste lo que cueste. Esa paz no me la quita nadie.

La oportunidad que me dio será renga, pero yo no estoy renga. La cojera de la oportunidad es un defecto suyo y no mío. No ‘nos’ perdemos, él se lo pierde.  Las oportunidades que uno no aprovecha, las aprovecha otro, y por algo es así. Quizá el destino me está salvando de irme a vivir al País de las conchudas.13324157_10156860775995234_420382865_o

La lección es recordar que merecemos más que un polvo borracho; detenernos a intentar comprender o encontrarle lógica al comportamiento de un histérico, es tirar minutos de vida a la basura. Nada más equivocado que el hombre histérico, y nada más histérico que el hombre equivocado.

No importa cuánto te guste y cuántas ganas tengas de cogerle la sonrisa. No importa su olor, su mirada, no importa todo lo que te seduce de él, no importa que incendie la cabeza si en el peor de los sentidos, también te incendia el ego.

Esperar a un histérico es subirse una expectativa manejando un triciclo acelerando a fondo, y de frente a la pared.

Para garchar también hay que ser claro y conciso, se trata de madurez. Los hombres seguros de sí mismos, de lo que quieren,  los que saben comunicarse forma concisa, son los que nos hacen acabar la sucursal del punto G en el oído. El resto, zaraza.

Basta de hombres que no están a la altura de riesgo. Basta de archivar oportunidades rengas. Sí, a dar vuelta la página; si, a soltar lo que no encaja, si a desprender el capricho del ego.   Sí, a los hombres que pueden y saben separar la paja y el trigo.

Basta de pendejos emocionales. Dejemos que maduren, dejemos que transiten su camino, pero por favor, no intentemos rehabilitarlos, no es nuestro deber.

Nuestro deber es pasarla bien y ser feliz, no estresarnos con pelotudeces, ni hacernos cargo de “batallas” ajenas, porque no podemos hacernos cargo del comportamiento de otros, solo del nuestro.

Para aquietar el antojo del ego por ZZ, me dije “Voy a utilizarlo de inspiración, de historia de blog, voy a arrancarme las ganas de ser sus ganas, voy a transformarlo en uno más.” Eso es lo que es. Distinto, pero uno más, así de paradójico.

Entonces, me instalé Tinder; empecé a vestirme como una perra todos los sábados, a cantar en el boli “♪ No te creas tan importante ♫”. Tanto cantarla me di cuenta que efectivamente no es importante. A veces, me pongo conchuda, pero al menos me dejó de caber el melodrama, por fin, y por eso pude escribir esta sabia nota (Aguantá, heredera de Sócrates jajaja).

Ahora ya no tengo la excusa de la tragicómica conchudez por ZZ, pero sigo se-solicita-cupido-nuevo-y-responsablesaliendo a mansalva… A ver si uno me da una oportunidad que tenga la anatomía completa, hable claro y me mire a los ojos, que camine recta y sin tambalearse. Y sobre todo, que me garche más de una vez.

Le erré de nuevo… porque errarle es un estilo de vida y esquivar el éxito, mi hobbie favorito  desde 1987.

Igual, que esto quede claro…aunque lo rajé del sofá de mi mente, y lo haya dejado en pelotas en el balcón cagándose de frió,  al pendejo lo parto al medio.

Mi voz interior: Basta Nani, No te enganches.

Tramitame el próximo histérico, Cupido hijo de mil puta. 

 

Thank you for reading (Hablaba en inglés, la tilinga!).

Nani, Licenciada en oportunidades rengas,

Productora Asesora de Inseguros,

Conchuda incurable 

PD1: A ver si arreglo el detector de boludos de una puta vez.

PD2: El karma me recordará que no me dejó hacerle la fiestita.

PD3: Pendejo del orto, te odio.

 

 

El paso previo

Lo  que no podes es saber de qué lado caerá la moneda

Lo que no podes es saber qué sueño esta noche te espera

Lo que no podes es saber que paso te cambia el rumbo

Por eso no me rompas las pelotas, querés, con tus claves del mundo.

 

La canción de Zabayonni viene como anillo al dedo. En esta entrada, la idea es hablar de recorridos, de caminatas, de trayectos, de proyectos, de lugares, de objetivos. Necesito expresar algo que siempre me pasa y recién hasta hace unos días encontré la perfecta denominación, o el rótulo para llamarlo. Algo que pertenece a mi cotidianeidad, por lo cual me río y también, a veces lloro.

El diccionario de la Real academia Española brinda una cantidad interminable de definiciones, sobre el vocablo “paso”. Es una palabra tan sencilla y tan cotidiana que parece estúpido buscarla en el diccionario, pero interesante también. 1) Movimiento sucesivo de ambos pies al andar. 2) Movimiento seguido con que anda un ser animado. 3)Modo o manera de andar.

La última me encanta, se refiere al modo en que ¿avanzamos? o retrocedemos en la vida. Cada paso nos cambia el rumbo, o nos hace ir para atrás, fracasar, aprender, putear, ganar. Como dice Zamba, cada paso implica una infinidad de consecuencias de las cuales la mayoría, ignoramos. Cada paso lo hacemos a causa un objetivo, un anhelo, pero en el medio del camino nos encontramos con imprevistos, con pasos previos, antes del ese paso definitivo.

Y para describir esos pasos previos es que me senté hoy, a golpear el teclado empujando el sentido que busco encontrar, renaciéndolo. Necesito expulsar estos pre conceptos o voy a explotar, y odio explotar y odio aguantar, y después pago caro reprimir sentimientos. Vamos a vomitar las cosas de a poco, con pasos previos, esos que tanto odio.

Mi vida siempre estuvo plagada de pasos previos. Son engorrosos, molestos, me fastidian, me hartan, me hacen bufar, putear, quejarme al pedo a veces, y gritar de tristeza también. Por ejemplo, tengo que caminar tres cuadras para comprar pan, y en el medio de esas tres cuadras me di cuenta que me faltaba la billetera. El paso previo: volver, buscar la billetera, bajar de nuevo y comprar el pan. La concha de tu hermana, distracción, sos la peor de todas. Hubo otros casos donde sí llevé la billetera y estaba vacía, literalmente. ¡O SEA! Otro ejemplo: Hoy bajé la basura y pisé caca de perro. El paso previo: limpiar la caca de perro de mi zapatilla.

Cuando tuve que ir a personal para que me cambien el black berry, hice todo el trámite y al llegar, NO HABÍA SISTEMA. El paso previo: otro día más sin teléfono.

Cuando volví a vivir a mi querida Salta y Oroño, tenía pactada la visita de Fibertel y Cablevisión para los servicios de cable e Internet, pero ese día, JUSTO ESE DÍA, llovió y no hacen instalaciones con lluvia, por blablablá. Entonces me la pasaron para dos semanas después. El paso previo: ¡dos semanas sin internet cuando yo lo pedí con tiempo! Pequeña puteada se comieron.

El servicio de gas iban a conectármelo el 1 de junio, pero no sé qué mierda pasó, se rompió un caño, se enfermó el inspector, se cago encima la abuela del mayor accionista de Litoral Gas, y NADA, el paso previo es que esperamos un mes más. Hijos de puta.

Como si eso fuera poco, se rompió la ducha, por ende los días posteriores a tener gas TAMPOCO PUDE BAÑARME EN MI CASA. El paso previo: llamar a mi plomero y decirle veni a revisar esto. ¿Se dan cuenta hasta donde llega mi mala leche?

Bueno ni hablar de lo 6 de agosto, ¿a quién mierda poronga le explota la casa? A mi y a los otros desgraciados de este edificio. ¡Dejame de hinchar los huevos, loco! Es demasiado.

Puedo seguir enumerando hasta el cansancio. Una vez fui a rendir una materia y a último momento la pasaron para el otro día. Fue horrible, tuve que volver. El paso previo: La concha de tu hermana, alumnado. No recuerdo si rendí bien, pero me parece que no.

Y si nos ponemos conchudas, podemos enumerar la cantidad de pelotudos que vengo topándome desde los veinte años en adelante. El amor no correspondido, el psicópata, el que vive a 900 kilómetros, el que no hay feeling pero parece que se quiere casar, el amor no correspondo, y por último, el flaquito del Tofi que está enamorado de la ex y me dio La oportunidad renga. (Metete la muleta en el centro hoyo y girala)

La concha bien de su madre, me cago en todos los astros y santos. Como decimos con mi co equiper administradora de conchulandia, JeBus y Cupido o se drogan o nos odian fuerte, o las dos. Y si lo acompañamos de lo conchudas que somos a la hora de “elegir”, todo se pone color de hormiga.

Si bien uno debe reconocer errores, también hay mala leche. Qué mal guionista que es Dios y qué conchuda me hizo, gente. Y lo peor es que, en ese caso, NO LLEGÓ “EL PASO DEFINITIVO”. Lo cierto es que nada me ponehuellas más conchuda que la inmensidad de pasos previos que me vengo fumando en materia sentimental.

Mi viejo me dice que estos inconvenientes “nos ocurren a todos” y yo no estoy tan de acuerdo. Me siento frustrada, gente. Me cabe el melodrama, de un modo peligroso.

Tengo los ovarios inflados a compresor con el hecho de que todo me cueste tanto; me haría bien sentir que todos estamos en igualdad de condiciones, pero no es tan fácil. Necesito pasos definitivos, ir al objetivo sin tantas trabas
.

SI! Quiero que la vida SEA FÁCIL…¿y qué?

Me cago en A, en B y en Z. En todo el abecedario, en los números, en cada rincón de mi conchudez y me tiene harta el sentido chueco de mi suerte! INSISTO: Dios es un guionista del ojete. Listo, lo dije, perdón a los creyentes.

Los invito a contar sus pasos previos. No solo porque nos permiten alivianar el fastidio y dolor que nos producen, sino para que no nos sintamos tan solos.

Estoy conchuda! Muy!

Nani Melodramatica Nanita.

La oportunidad renga

 

Calavera no llora,
Serenata de amor
Calavera no llora
No tiene corazón. 

Siempre he pensado que cada individuo – hombre, mujer, gato, perro o tortuga – que aparece en mi vida lo hace por algún motivo. Y ese motivo es una enseñanza. Por ejemplo, la rata número 1, apareció para desvirgarme y para hacerme saber que no tenía ni puta idea de cómo llevar adelante un vínculo. Se trató de una relación como todas las primeras, prematura, muy amateur, muy sin estrenar, muy sin saber, y sin sabor también.

Y ese es principalmente la excusa y el motivo de esta nota, contarles una experiencia… y una enseñanza también.

Era un día de abril. Ah! Se ponía poética la conchuda hija de puta. Wow. Me gusta “el flaquito” del curso. El que tiene cara de pervertido. El forrito. (Me divertía la idea de que sea un forro, porque yo soy una conchuda) Pero ¿qué importaba quién era? No planificaba nada.  Después de haber rodado por la tierra, después de haber hurgado entre tanta mierda en la posguerra del amor, parafraseando a Las Pastillas, me puede pasar algo tan cotidiano, tan normal y tan simple, como calentarme con alguien, como recordar que SOY MUJER. Era divertido, era una especie de combustible que provenía de mi y no de él… ¡me puede gustar alguien! Y, para esos períodos tan precoces, su opinión no importaba. No iba a hacer nada por acercarme, no era mi objetivo. Para mi, alcanzaba el pequeño GRAN triunfo de acordarme que no soy un potus, o un cactus en el desierto. Ay si, paren el mundo, Nani tiene concha. El flaquito, con cara de forro, debe ser alto hijo de puta. Che paren, ¿Cómo se llama el flaquito? No habla, es muy callado, no le conozco ni el timbre de su voz. Dios, que mala onda que tiene, por favor… 3…2…1 me secó la concha, no habla, NO HABLA, qué picardía, con lo que me gusta hablar a mí. Dale papurri, quiero conocerte la voz sólo para hacerme la cabeza.

Al mes me di cuenta de cómo se llamaba. ¿Colgada yo? Nah, estaba aburrida. Mi vida era una monotonía y venía con una seguidilla batallas insoportables, e inesperadas, que ni hace falta repetir. (Ese seis de agosto y blablabla) En realidad, no sé si me gustaba él o la idea de que alguien me gustara, de que algo nuevo pasara. Fue una forma de revivir, de aferrarme a algo vital, y despegarme de tanta muerte.

Por estar mirando una novela de Quique Estevanez -las cuales sus tramas son más predecibles que mis historias con los hombres, pero sin final feliz- se me pegó la canción One And Only, de la Conchuda de Adele (así la llamo para mis adentros). Si alguna vez leyeron la letra, se darán cuenta que le pide una oportunidad a un hombre, para “ser la única”. No fue el tema de esta entrada porque es muy conchudo!

La primera vez que hablé con el flaquito se me llenó el culo de preguntas. Pero la puta madre, es suave. No parece agresivo. Ay, Dios. Adoré su sonrisa. Para ser especificas, quiero cogerme a su sonrisa (ja,ja,ja). En otro orden de cosas, le hubiera besado hasta la voz. Todo muy lindo, muy hot, muy cogible, muy garchable hasta que dijo “tengo novia…” y llorar, y llorar! jajajajaja, que frase más desafortunada.

Y bueno. Que se yo. Resulta que llegué a mi casa, encendí la PC. Acaricié a Jopo y sintonicé la canción de Adele. Presté atención a la letra. La puta madre, es re para el. Estoy aburrida, y me encanta flashear. Era demasiado esa letra para un flaco que sólo me gustaba por haber cruzado dos palabras y que encima tenía novia. Y yo lo sabía. Pero me encantaba jugar con eso, solo por diversión y entretenimiento emocional.

Todo cambió cuando un miércoles, hará más o menos un mes, me pidió el número de celular. A mi se trabó la lengua y le contesté que no tenía batería. Si, quedé re bien, bien pelotuda. Empezamos a hablar por Whasstapp y Resulta que se había “divorciado”. Mierda, pensé. Si así utiliza esa palabra en sentido figurado, tenía pensado casarse con la chabona algún día. Pero bueno… no era mi tema. Mi tema es que, había una oportunidad, al menos para cogerle la sonrisa, entre otras cosas.

No tardé en darme cuenta que era cogible en varios aspectos, no solo los psicofísicos. Se brindaba, y parecía hacerlo desinteresadamente, se brindaba quizá demasiado para el tiempo que nos conocíamos. Y lo más loco aún, es que no tenía comportamientos psicópatas, no me asustaba su modo de darme (todo lo contrario, me ponía como loca jaja). Parecía ser medianamente normal, si descontamos el hecho que se cortó con su ex y a la semana estaba garchando conmigo como si nada hubiera pasado. ¿Se podría catalogar un comportamiento psicópata, o un mecanismo de defensa?  ¿Vale la pena descontar semejante detalle? Yo sí lo hice, porque ante todo, conchuda. No se puede premeditar todo, porque el flaco me gustaba y no tenía (ni tengo) pensado casarme con él, y porque nada arranca así como perfecto hasta en los detalles. YA FUE, lo dejé pasar, porque venía sola, y porque mierda, quería cogerle la boca, y estoy segura que él quería yo le coja la boca a él.(y se la cogí jejeje) Pero no nos hundamos en detalles exquisitos.

Garchamos dos semanas y hará un par de días, todo se vino a pique. El flaquito no se olvidó de su ex, claramente. Me trajo un alfajor Tofi para pedirme disculpas y yo tenías los ovarios en compotas, porque la menstruación forra me estaba por bajar en cualquier momento. (La puntería que tiene El flaquito para provocar las ganas de una patada en el orto…) Iba a saltarle con los tapones de punta, quise cagarlo a tiros pero, la verdad, no pude. Parecía sincero y al menos estaba dando la cara. Y, lo más loco, es que también parecía estar más triste que yo, no por mí sino por la otra. Se acordaba de su ex. Extrañaba a su ex. Y sí, por un segundo sentí que mi ego estaba siendo velado en la mesa del comedor y mis ganas de cogerle la boca se transformaron en un afán de bajarle el comedor de una patada voladora. JAJAJAJA, sí, era para que se rieran.

Como autocrítica, tendría que haber frenado a tiempo. En más de una ocasión presentí que era muy apresurado todo. Él apuraba los tiempos a una velocidad alarmante, y yo lo dejé seguir, porque estaba enconchada con el sexo, y que se yo, estoy siempre sola, me muestran la frutilla, y me dan de comerla. AHHH COMERLA…! Sólo reacciono cuando es tarde, cuando debo dar una patada en el orto (claramente, reacciono solo en los extremos) y en el medio me quedo dormida, no pongo condiciones, no protesto, no condiciono, y me cago en todos mis errores. Debo ser menos conciliadora, debo decir NO, cuando no da. (Voy anotar la frase en el inodoro) ¿Cómo puede ser que alguien venga, me desordene la vida y se vaya? Siempre me pasa lo mismo. La diferencia es que ahora me ordené más rápido de lo que pensaba. Debe ser la costumbre…

Lo bueno de todo esto es que esta experiencia conchuda fue diferente a las otras; ya no me cabe tanto el melodrama, ya no tengo ganas de llorar como ayer, y pasaron menos de 48 horas. (Me acordé de un tip “La biblia”: yo también tardé 48 hs en reemplazarlo)

Chicas, no se engolosinen con una chota, porque es peligroso. No vayan tan rápido, no se quemen la cabeza por un poco de placer. Es difícil, lo sé. Sobre todo para quienes tenemos una vida solitaria, para los que sí sabemos estar solos, cuando aparece alguien  que te rompe las estructuras, no estamos acostumbrados a manejarnos “de a dos”,  y todo se siente tan nuevo, tan diferente, tan lindo y tan raro a la vez. Nos acordamos lo gratificante que era sentirse acompañados, contar con alguien, y por dentro nos emocionamos, y pensamos “que lindo sería que pueda ser, al menos una vez en mi vida”. No tengo dudas que así será, algún día en algún lugar, porque a ese hijo de puta padre de mis hijos lo voy a encontrar, LES ASEGURO. (jaja)

Antes que nada debo aprender, incorporar, internalizar y comprender que el “TODO YA” no existe, que las cosas duraderas van a otro ritmo. Todo lo apresurado anula cualquier posibilidad. El todo y el nada son extremos nocivos, que nos destruyen. ¿Cuándo mierda lo voy a entender? Desconfíen si van a 100 kilómetros por hora, porque no es bueno el exceso, y todo termina en una nebulosa incierta. Cuidado. Voy a reconocer más a mi favor que es muy difícil es pensar con claridad cuando estas embarrada de cosas lindas…

La jugué de premio consuelo esta vez. Aunque, pensándolo inversamente, el también fue mi consuelo, a un montón de otras cosas.  No está disponible, no puede ofrecerme por más tiempo lo que me ofreció en pocos días, es una reverenda cagada. Pero la parte que a él le toca, también es bastante triste: lo que me ofreció lo hizo sólo por necesidad. La necesidad de no estar solo, de no tolerar su propia soledad, y sus propios fantasmas. En ese sentido me siento en ventaja. Me sobra coraje para llegar a mi casa y bancarme emocionalmente sola. Soy autosuficiente. Yo puedo estar sin él y sin otro hombre. Si estoy con alguien, es porque quiero, no porque lo necesito. No dependo de nadie más, salvo de la comida y del agua, je. No reniego de mi soledad, a veces la padezco pero no me desespera… de hecho, la disfruto tanto como escribir, a solas, con música en casa. (Nada define mejor el sabor rico de la soledad, que eso. Independencia, poder, tener, creer, CREAR.)

Lo que mejor que pude rescatar, es que, por lo poco que lo conocí, no se trató, en esencia, “el hombre equivocado” que he descrito en aquella nota, no, no. Probablemente fue el momento equivocado y quizá ambos estuvimos equivocados. El por su apuro y yo por no meterle el freno que debería. Puta madre, dormí como loca, y desobedecí otra vez a mi intuición cuando me tiró con su vocecita, ¿no te parece demasiado verlo tres veces por semana????????????????????????????????

Resumiendo, fue una oportunidad renga que me dejó como resto el alfajor Tofi más amargo que comido en un jueves nublado y triste. Fue una oportunidad renga llena de detalles mentirosos, de mitos, con recuerdos empalagosos y sexo exquisito. 

Y viéndolo de esa forma, ojala lleguen más OPORTUNIDADES RENGAS…. jejejejeje

 

¡A ponerle el pecho a las balas!

CALAVERA NO LLORA, NO TIENE CORAZÓN.

Nani-Nanita.

PD: Por otro lado, tengo gas en mi edificio, estamos en la final y BRASIL DECIME QUE SE SIETE, tener en casa a tu papá! ♪♫♫

 

 

No te enamores de una mujer que es una conchuda.

Inspirándome en el texto de Charles Warnke, “Salí con una mujer que no lee”, les escribí este texto en honor a todas l224036_223301997687383_6862615_nas conchudas de Los 56 grupos que ninguna mujer se animó a hacer. No tomen las palabras al pie de la letra, en algunas partes exageré, pero ya saben, es solo para divertirnos.

”Hoy vas a descubrir que el mundo es sólo para ti, que nadie puede hacerte daño; hoy vas a comprender que el miedo se puede romper con un solo portazo, hoy vas a reír porque tus ojos se han cansado de ser llanto.”

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Desde ya te digo que no te conviene. Es ciclotímica, cambiante, perspicaz y tiene un carácter de mierda. La conchuda no se doblega porque pegues un par de gritos, con ella no te hagas el malo porque salis perdiendo; olvidate de tu pasta de campeón, de macho de ganador, olvidate de la minita que te levantaste así nomás. Inclusive aunque la lleves rápido a la cama, la conchuda quizá mañana se le pira el cerebro y no te contesta más los mensajes. Sí, así de conchuda es la conchuda, por eso ni la mires. La conchuda es media bruja… tiene el superpoder de derrochar en ropa, y sobrevivir la última quincena del mes a base de la caridad, es capaz de limpiar, cocinar y mirar un programa de televisón al mismo tiempo mientras esperas que sus uñas se sequen.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. En cuanto te conozca, cual agente del FBI, revisará tu perfil de Facebook desde la primera hasta la última foto de perfil y en todas las que te etiquetaron, con el consiguiente estudio de quién lo hizo, a qué hora y qué clase de fotos eran.  De allí hará una predicción muy acertada sobre tu personalidad, sabrá tus movimientos, horarios de trabajo, preferencias en ropa, cine, deportes, etc.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Ni siquiera vas a poder mentirle, porque la conchuda cuenta con ese olfato femenino que sabrá si te mandaste una cagada. Y te presionará con una mirada penetrante que te obligará a decir que en realidad, ese sábado si fuiste a la fiestita que organizaron tus amigos. Y pobre de vos, flaco, te vas a querer cortar los pocos huevos que te quedan.

No te enamores, hacé todo lo posible por no hacerlo. La conchuda le mostrará tus fotos a sus amigas y criticarán cada uno de tus defectos. Harán asambleas todas juntas y les contará vida y obra de tus padres, de tu ex, de tu deporte favorito, de lo idiota que sos cuando te pones en pedo, hasta de esa ocasión en la que “tu amigo” no funcionó. Juntas se reirán de lo impotente y después cerrarán el tema de conversación diciendo “PAAABRE”

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Si le gustás lo suficiente la conchuda enseguidita te asociará a un tema romántico de rock o pop o reagge,  o del género que fuera, y lo cantará hasta que le mandes un mensaje y empiece a saltar cual nena con juguete nuevo, y lo cantará desafinando mientras se ducha. En serio, flaco, no te enamores de una mujer que es una conchuda. Si la cruzás en un boliche y pegan onda, ella no confesará que olvidó depilarse porque te quiere hincar los dientes, le gusta el sexo tanto o más que vos. De verdad, la conchuda no te conviene, no te enamores. El día que te le metas los cuernos, ella, como es una conchuda, te va a perdonar. Y vos, como te perdonan, le volverás a meter la guampas. Este proceso se repetirá reiteradas veces, hasta que ella finalmente te mandará a vivir a Africa de una patada el culo. Después va a empezar una dieta, el gimnasio, la cama solar, va a quedar divina, y se va a chapar a tu amigo querido. Por eso, no te enamores de una mujer que es una conchuda. La conchuda sabrá como ponerte celoso, o cómo darte en ese lugar que te duele chabón. La conchuda tiene un perfil de Facebook trucho donde investiga todos tus movimientos, haciendo que estés constantemente vigilado. Probablemente participa de un grupo que se hace llamar Conchulandia, en el cual todas sus secuaces conchudas se reunen y se te escrachará en tu primera cagada, con foto y todo y hasta les va a contar a las demás que sos impotente, que babeas la almohada y que cuando eras chiquito le temías a las palomas. En serio, no te enamores, la mujer que es una conchuda también es peligrosa. Si la gorreas, la conchuda publicará tu número de teléfono en una página gay, y todos los balas, te van a quemar el cerebro con llamaditos melosos. En serio, no te enamores de una mujer que es una conchuda. Te costará muchísimo entenderla, es como la física cuántica. La oirás quejándose por su peso actual, diciendo que está gorda y al otro día, sorprendido, la descubrirás alegremente y relajada comiendo chocolate y mirando Los Simpsons. Durante su período menstrual y los domingos lluviosos, la conchuda se encerrará a mirar comedias románticas y te llamará para que hagan cucharita, porque siente una profunda tristeza infundada, una tristeza hormonal que jamás podrás entender. ¡Haceme caso! no te enamores de una mujer que es una conchuda. Si fuiste una rata inmunda es capaz de perdonarte a cambio de unas promesas pedorras. Pero ojo, porque el tiro puede salirte por la culata y puede irse con tu amigo, yo te avisé.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. En general, se esforzará porque tu plato favorito le salga mejor que a tu vieja, y aunque le cueste plata tirada en ingredientes, lo va a lograr, porque es una conchuda incurable y cuando se propone algo, lo cumple como sea.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Intentará cambiar tus defectos de troglodita, como eructar después de la cena, o putear mirando fútbol. Si te ganas su amor, te fumará jugando a la play con tal de que después, le hagas un buen “servis”.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Cuando le preguntes ¿qué te pasa? Y ella te dice ‘Nada’, seguro te mandaste una cagada y vas a tener que revisar en dónde, porque ella no va a decirte NADA. No te enamores de una mujer que es una conchuda. El día que te olvides de su cumpleaños, o del aniversario, o la menstruación, ella te dejará sin sexo durante un par de noches.

 

Es dificultoso lo que te pido, pero no te enamores.

La conchuda, como siempre tenaz, no dudará en estar ahí, cuando tu vida se ponga color de hormiga. La conchuda será incondicional si hacés lo suficiente para merecer tenerla en su vida. La conchuda siempre estará lista para darte un consejo, o reírse de tus chistes baratos, o para abrazarte, y… haciéndote sentir que tuviste un culo bárbaro cuando te dio bola. La conchuda se fumará a tu amiguita o a tu vieja aunque no las soporte, hará lo posible para que el día de tu cumpleaños estés contento, festejará tus logros por más pedorros que sean, y hasta se alegrará cuando tu equipito de la B por fin haga un gol. Se bancará que estes elogiando a Messi, que insistas en explicarle la ley del off side, y hasta empezará a saber algo de fútbol.

La conchuda aprenderá a jugar a la play y llegará el día en que te gane, y vos te quieras las pelotas.

Cuando la defraudes, ella te perdonará una y otra vez. Ella te comprenderá, entenderá tus tiempos, querrá excusarte de miles de maneras, hará todo por salvar la relación, por continuar a tu lado. Hasta que se cansará y vos, cuando te des cuenta, te vas a arrepentir de haberla perdido. 

Por eso, si te faltan huevos, no te enamores de una mujer que es una conchuda.

 

Hoy, a un año de haber llegado a las 100.000 conchudas, les agradezco por enseñarme a ser una mujer mejor día a día. 

Las amo mucho!

Nani Nanita.

Los mitos de las mujeres

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Cortala no exagerés, no seas tan drástica, al fin sacuditelo, sino nunca vas a ser feliz.

Como muchas saben, mi vida de escritora, se vio un poco tambaleada luego de algunos desafortunados sucesos, que no valen la pena mencionar en esta entrada. Sin embargo, hace varios días vengo pensando y pensando, ¡si pienso! y me topé con ‘el tema’ para volver al ruedo. ¿De que podría tratarse sino de la conchudez femenina?

Hace un par de noches atrás mientras me secaba el pelo, Hopy – mi querida gatita hermosa-  me miraba como si estuviese tirando una bomba en el medio el monumento a la Bandera. Le sonreí con ternura, no sé que pelotudez le dije, y me miré en el espejo. Yo siempre pienso cosas interesantes mientras me seco el pelo, soy así de interesante desde que nací. (¿)

Existen mitos que generalmente las mujeres nos hacemos creer a nosotras mismas. Si, conchudas queridas, somos las artífices de nuestro propio engaño. Claramente no estoy diciendo nada nuevo, pero de todos modos me siento re curtida cuando vuelvo a ‘confesarme’ estas verdades de hierro. ¡Es que mi conchudez es tal que aún no puedo naturalizarla, no puedo asumir cuan conchuda soy!

Como les decía, a mi entender estamos ‘presas’ (dramatizá, no hay problema) de un híbrido hecho de ‘mitos’ y ‘creencias’ que propagamos de boca en boca, de mate en mate con amigas, de vino espumante en vino espumante. Y bueno así terminamos, ¿no? JE

Acá les dejo las típicas frases o pensamientos  que no son más que un fraude, una mera pantalla para ocultar tu conchudez.

1.- “Solo quiero coger, no quiero nada serio’’  Me río de Janeiro y me Copa Cabana. Es por eso que, como solo querés sexo, vas y te acostas con cualquiera que se te cruza. ¿Ah, como que no? ¿Querés tener piel? ¿Querés un tipo buena onda? ¿Querés también, que comenten los libros favoritos, que te llame después de doce el día de tu cumple, hacerle un pollito al verdeo y que te traiga chocolate cuando estas indispuesta? ¡WOW, QUE IDEA INCLUSIVA TENES DEL SEXO! Bienvenida al mundo real, querés hacer el amor, no tener sexo. Conchuda incurable.

2.- “Divertite con el hombre equivocado hasta que aparezca el indicado” Detesto esta frase pedorra, ya lo saben. ¿Qué clase de hombre equivocado puede divertirte? En mi concepto de HOMBRE EQUIVOCADO (el cual ya especifiqué en cierta nota), es un ruin que te deja plantada, te toma el pelo, se borra, aparece, se borra, te usa, te miente, te boludea, se borra, vuelve. Nadie puede divertirse con eso, solo lo utilizamos de excusa para seguir siendo la boluda de turno. Ya está, si querés seguir con un forro hasta darte cuenta, hacelo, pero no te engañes, equivócate a consciencia de que te estás equivocando.

3.- “A los ex no se los llora, se lo reemplaza” En teoría es una frase muy linda y estética, pero es una vil mentira. Primero, nadie reemplaza a nadie. Ni siquiera una mascota a otra. Cada ser es único, singular e irrepetible. Sí, inclusive la rata inmunda de tu ex. Aunque venga el más lindo del mundo, no va llenar tus conchudas expectativas. A los ex, se los llora, sí. Y es sano llorarlos, para hacer un proceso de duelo y hasta cierto punto cabe aclarar. ¡Con esto no estoy en contra de los reemplazos! Solo digo que no nos hagamos las superadas, y asumamos que nos cuesta ‘soltar’. 

4.- “Si me viene juro que dejo de fumar… si me viene juro que nunca jamás voy a ser tan pelotuda de no cuidarme, si me viene…” En uno de los 56 grupos, escribimos con mi amiga ‘Yo también hice promesas para que me venga, y no las cumplí’. En mi caso, siempre me vino en los dos sustos que me pegué y no, no las cumplí jamás! Soy una reverenda conchuda, lo sé, pero es ley. Nunca cumplimos, aunque nos venga. Ni hablar sino nos viene! jaja

5.- “El lunes arranco la dieta”: Bueno se que esto es completamente relativo, sin embargo yo pienso que una mujer debe planificar con bastante más anticipación, para mentalizarse que prontamente se privará de cosas que la consuelan en momentos melodramáticos; léase chocolate, helado, postres, caramelos, papas fritas, coca cola, alcohol. Dejaría de ser un mito si dijera “El (OTRO) lunes arranco la dieta” o bien “Dentro de 3 lunes arranco la dieta (y durará 6 horas)”

6.- ‘Ya no voy a revisarle su perfil, de hecho lo voy a eliminar’: Igual que el ejemplo de la dieta, nos cuesta muchísimo renunciar a saber sobre esa típica ratita que ‘nos puede’. Por más que nos haga mal verlo con la otra, o bien, laS otraSS, seguimos queriendo saber de la miserable vida de un flaco al cual, en el mejor de los casos , apenitas le importa saber cómo estamos. Solo lo logramos después de habernos dado la cabeza cien veces contra el puto muro de face.

7.-”Es lo último que me compro este mes, lo juro”- OK, por naturaleza comprar boludeces de cualquier índole, responda a o no a necesidades, tales como ropa, maquillaje, libros o zapatos, saca la conchudez. Por ende, aunque estemos secas nos las ingeniamos para comprarnos aunque sea un esmalte de uñas, nos da demasiado placer desembolsar dinero en nosotras mismas. ¡Maldito consumismo! Acabarás con nuestros precarios salarios. ¡JE!

8.- Fantasía radicada en la ingenua creencia que una es lo suficientemente especial como para cambiar la forma de ser de un hombre.- Algo que, muy a mi pesar, he visto en mi misma, y en muchas otras mujeres. Da la impresión de que debemos hacer ‘cosas’ (boludeces, para ser más exactos) para merecer el amor de un hombre que es una tipica ratita. ¡A ver, chicas, intentar cambiar a un hombre te lleva DIRECTAMENTE al país de las conchudas! ¡Es como esperar acertar los números del Quini 6! El día que aprendamos que los hombres NO necesitan a una mujer, sino que las quieren o no las quieren, ese día vamos a ser menos conchudas y más felices. No es por agrandarme, pero creo que de tantos palos, yo sí lo he entendido. ¡YEAH! (?) Si hay un hombre merodeandote que tiene que cambiar para hacerte feliz, haceme caso y alejate.

Bueno, habiendo concluido con esta ‘notita de color’, sobre mi conchudez y la de muchas, me despido atentamente.

Srita Nani- Nanita.

Las cosas que me quedan

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“Es un milagro despertar
saber que nada es para siempre y hoy…
desafiar a las leyes dela gravedad
sólo reírme hasta verme flotar
no me creo que todo haya ido tan mal
prueba el efecto de resucitar…
cuando el mundo se pone oscuro
se pone lento, todo mal
por el mundo, yo no me dejo desanimar.”

Fito Páez

‘Las cosas que me quedan’ es la contra cara de ‘Lo que el viento se llevó’. No le puse ese título porque prefiero hablar de ‘lo que el viento dejó’, suena mejor. Dicen que después de la tormenta siempre llega calma, pero sé que después de ti, después de ti no hay nada… ♪ Perdón, me perdí mientras cantaba Ale Sanz. jajjaajaja

Yendo al punto, siempre dicen que algo queda, que todo tiene solución menos la muerte. Y mejor no hablemos de esa forra hija de puta; el otro día me dio una paliza sin precedentes y quedé tan rota que a veces SOBREvivo y otras veces la vida se me va con lo que escribo ♫ (Joaquín, mi amado)

Algo queda. Incluso cuando estás más vacío que papel de chocolate cerca de mis manos. Aún después de que te rompan el corazón en mil pedazos, que te echen de un laburo, entre otras desgracias. Ahí en los suburbios, donde todo es oscuridad, las malas lenguas dicen que algo te queda y donde descubrís quien realmente sos. Cuando pasa el tiempo y las heridas van cicatrizando, cuando vas asimilando y te vas acostumbrando que ‘la forma’ en que son las cosas, cuando explorás esas ciudades del después, encontrás el sabor de la experiencia. Y la experiencia te da aprendizaje, y el aprendizaje te ayuda a no cometer los mismos errores (en el mejor de los casos, claro.) Lo he dicho muchas veces, pero el gran maestro de esta vida es el dolor. Aprendemos a los golpes, nada más cierto que esto.
Paradójicamente, los golpes además de ‘educarnos’ sin mucha pedagogía, nos dejan tesoros. *Si Dios nos mandara una carta o nos diera lecciones de vida resultaría menos doloroso je,je,je* Ah no, cierto que sin dolor no se aprende.

Algo queda. Me quedan las ansias de aprovechar al máximo cada momento, de exprimirlo, de sacarle el jugo, por más pequeño o  modesto que sea. Soy una convencida de que lo más grandioso de esta vida son los detalles. Hace unos días me puse a leer conversaciones de chat que tuve con ‘la gente’, en general. Y mierda, capaz les diga una boludez: yo no me había dado cuenta pero soy re simpática. Jajaja, eso que también tengo un carácter de mierda… el punto es… ¡cuánto cuesta ver mis virtudes, que pedazo de conchuda! Y esas virtudes forman parte de Las cosas que me quedan y que a veces paso de largo, las naturalizo. En definitiva, la experiencia de ‘verme desde afuera’ tuvo como resultado la grata sensación de que sería amiga de mí misma. Modestia aparte, debo decirlo, es difícil que yo te caiga mal. Y lo digo sin vueltas porque soy demasiado modesta, de hecho si ven a mi amor propio díganle que vuelva, que se me hace difícil vivir sin él. jejejeje

Algo queda. A mí por ejemplo, me quedan estas ganas de reír. Adoro la risa, es terapéutica. Soy especialista en reír, inclusive en la peor de las tristezas. Creo que es un don saber reír en las adversidades o en medio de una tormenta de conchudez. Hoy por ejemplo dentro de mi absurdo melodrama, pensé cosas graciosas todo el día, por ejemplo ¿por qué es tan difícil que a mi me paso algo copado? La pregunta era tan pelotuda que me empecé a reír sola Jaja RE GRACIOSO. ¿o no? Ok sino se rieron, nada peguensé un tiro.

Algo queda. Me quedan, mis amigas, que a pesar de todos nuestros desencuentros se que siempre estarán conmigo. Me quedan las ganas de vivir, de escribir, de conocer, de experimentar, de arriesgarme, de pensar que puedo. ¿Se dieron cuenta lo difícil que es creer que lo vamos a lograr, que es confiar en nuestras capacidades? Seguramente sí… y sino les cuesta, los admiro.

Algo queda. Quienes te ayudan, las personas que te consuelan, que te brindan una palabra de aliento cuando todo es penumbra y oscuridad. Quienes creen que un mundo mejor es posible, que resucitar de los escombros puede ser real si te lo proponés. Me quedan las ganas de preparar gelatina con yogur (?), de aprender alguna que otra receta mejor que esa, de leer un libro nuevo, de escribir una canción, de decorar mi habitación, de creer que puedo enamorarme de un hombre que no sólo valga la vida, sino también los momentos, mi tiempo mis ganas, mi corazón mi todo; (¿no será mucho?)  Me quedan las ganas de salir a rollear una vez más bajo el sol de Rosario, de volver a ver a mi sobrino y darle muchos besos en esos cachetes; las fotos, los recuerdos, las renuentes tardes de sol, caprichosas como el azar. Me quedan los papeles de chocolate, el flash de su sonrisa, las fechas de rigor tatuadas en mi memoria, catorce de octubre, once de diciembre, ese abrazo y nunca te voy a olvidar. Me queda la fantasía, la esperanza, el teclado, las letras, las frases, las fragancias, los aromas, el roce. Conchulandia. Mamá, papá y su grandeza. Y sus ganas de romperme los huevos… jejeje

Algo queda. Me queda esta conciencia de que ser feliz es una decisión terriblemente difícil de tomar, decisión al fin. Me queda este sinsabor, esta amargura, que si bien son términos peyorativos, me ayudan a entender que la vida es muy corta para lamentos. Y básicamente, me queda por decirles que el mensaje de esta entrada es precisamente ése. Alertarlos de que somos finitos… que la vida no ofrece mucha certeza, salvo una y es que tarde o temprano llegará a su fin. Que somos efímeros, que hoy sí y mañana quién sabe y a veces ‘la forra’ no avisa, y no da revancha ni lugar a despedidas. Por eso vivan intensamente el ahora, luchen por sus sueños, amen a sus seres queridos, demuestren cariño, corran riesgos, enamórense, cambien de carrera o de trabajo si no les satisface, muévanse de donde están parados si así no son felices, vuelvan a empezar mil veces si es necesario, resurjan de las cenizas, esperen, superen, suspiren, escriban, pidan ayuda, pierdan el orgullo cuando la situación lo amerite, valorense mucho; CREAN en ustedes mismos, porque lo que uno CREE, también lo CREA y sobre todo porque hay una sola vida para comprender que la vida es una sola.

Gracias por todos los comentarios que me dejan siempre.

Me fui a ser feliz. (Mentira, me fui a morfar porque me pica el bagre jajaja)

Nani Nanita.

Mi pena convertida en GRACIA

Por eso se que perderte,
no era quedarse sin nada
La muerte es solo la suerte
Con una letra cambiada.

CONTEXTUALICEMOS. 19 de diciembre de 2012. Estoy inmersa en un pre-menstrual PELIGROSO, me viene justito para las Navidades. (*ppppipp* censurador de la puteada) Llueve a cántaros hace 3 días. Los Mayas dijeron que el 21, se termina el mundo.

Acá, miro el balcón y me siento inmersa en la película “el día después de mañana”. Dios, ¡¡¡tanto tiempo llorando al pedo por él, y capaz en dos días se va todo al carajo!!!

Como sea. Hace 1 mes y diez días que no lo veo.

Cambiaron tantas cosas desde ese día…-nótese el sarcasmo-

Desde que dejé de verlo, cambié los foquitos del baño, y ahora me maquillo los dos ojos iguales!! Desde que dejé de verlo, me compré dos tangas en oferta, que son divinas, después se las muestro conchus. Desde que dejé de verlo, tengo miedo que me rajen del edificio si sigo cantando Ricky Martin con toda la furia de mi conchudez. Desde que dejé de verlo, Youtube y el conchu-muro son mis dos compañías.  Desde que dejé de verlo, no tengo muchas posibilidades de coger che!.  Desde que dejé de verlo Conchulandia llegó a los 100.000 fans y clavé un 9 en el final! ¿No soy una genia? Desde que dejé de verlo, los domingos son un velorio total man! Desde que dejé de verlo lloro cual Diane Keaton en “Alguien tiene que ceder”.  Desde que dejé de verlo, mientras hago el pis matutino miro la ducha y me acuerdo la flor de cogida de ese día. Desde dejé de verlo, SU NOMBRE aparece por todos lados: supongamos que se llama PEPITO… Voy a la verdulería y una mamá reta a su hijo que por supuesto se llama PEPITO; estoy en el colectivo – y esto es cierto- y pasa un camión que tiene un letrero enorme que reza “SODA PEPITO” ; miro una novela y el protagonista ES PEPITO! (el universo me odia, amén). Desde que dejé de verlo, me invento rosarios de puteadas contra mi misma, por haber dejado que me importe Pepito. Desde que deje de verlo, guardé un par de manteles y ahora me vengo a acordar que le gusta la Seven Up y no la Sprite, que odiaba el tomate en la pizza, que era aficionado a el helado de chocolate alpino (pino, pino qué fálico, baba) y que su manía es combinar la ropa, desde el cinto hasta las medias.¡¡ahora me acuerdo, antes ni me acordaba!! Si sere conchuda.  Desde que dejé de verlo, lo odio y después como si nada lo vuelvo a querer, sigo siendo bipolar, ves Pepito! eso no me lo cambiaste, no es tan fácil cambiarme (?)  Desde que dejé de verlo tengo ganas de llenar de kerosen la ropa que él me quitaba! y renovar todo mi placard (¡pero no soy millonaria, vieron! ja.) Igual ahora que lo pienso, ya de antes me daban ganas de renovar el placard. Desde que dejé de verlo, el celular me dejó de importar, no se que mierda escribir en mi diario, porque ya gasté todas las palabras (Pepito, me debe una resma de hojas!!, como gasto papéles recordándote, rrrr!). Desde que dejé de verlo, solo me gustó uno y no me dio mucha bola. Desde que dejé verlo, me agarré un par de pedos, me fumé medio porrito, le mandé un par de mensajes subliminales, PERO NO VOLVÍ AL TABACO! [Ok, le di un par de secas en estado de ebriedad, pero nada más, no me reten.] Desde que dejé de verlo el conchudómetro explotó alrededor de 100.000 veces. Desde que dejé de verlo tengo que tapar la mancha de semen que dejó en el parqué, tras garchar en el sillón. Desde que dejé de verlo, mi horario se transformó en DESAYUNAR-llorar- ALMORZAR- llorar, llorar- MERENDAR- llorar- CENAR- SHORAR SHORAR SHORAR y tomar mucha agua, porque sino me deshidrato….Desde que dejé verlo, solo espero que sea un poquito más infeliz todos los días… Nah! Mentira!  Desde que dejé de verlo no solo dejé de verlo, sino que me hice adicta al chocolate, volví a ser una melodramática sin causa, o a causa de una razón muy conchuda como PE-PITO. Desde que dejé de verlo mi corazón se partió en pedacitos, y me quedé sin pePITO.

Pero SABEN QUÉ?

También dejé de depilarme! también deje de preguntarme que mierda le pasaba por la cabeza. Dejé de intentar explicarme a mí misma qué rol ocupaba yo en su vida-

Si, es cierto, desde que dejé de verlo extraño estar con él. O quizás, extraño quién yo era cuando estaba con él...(y eso implica que también puedo serlo con otro)

Pero no extraño no saber. No extraño el boludeo, la incertidumbre constante, no extraño no tener espacio para decir lo que me pasa.  No extraño su egoísmo, no tener derecho a nada, el hecho de que todo tenga que estar a su antojo, su intransigencia, sus críticas como si el fuese perfecto, no extraño su locura, sus arranques, no extraño estar ahí sin saber si era recíproco. No extraño dar amor en vano.

Y si te queda alguna duda, vení agarrala que está dura.

DURA? DONDE? A QUE HORA? CUANDO?

JAJAAJJAJAAJJAAJAOLYMPUS DIGITAL CAMERA

Por andar por las nubes…

Estoy escuchando YOUR SONG de Elton John.

Es un poquito divertido este sentimiento interior.
Yo no soy de esos que se pueden ocultar fácilmente.

Puf, re divertido che.

Dicen que el “amor” o como a mi me gusta describirlo, esa conchuda secuencia de alzadura ante el  primer boludo que te cruzaste una noche en el boliche, dicen que esa cosa tóxica tiene un efecto colateral en la mayoría de las personas. Como yo soy una cosa amorfa, y rara, en mí se potencia al cuadrado. Esa mujer madura que pregono, la consejera, la divertida, la racional, el optimismo que despido en cuanto a otros ámbitos de mi vida, es como si, cuando se tratara de este tema, quedaría nulo en todos los sentidos. Me vuelvo básicamente un ser impulsivo, INmaduro, y más conchudo de lo normal. Es como si gran parte de mi capacidad decisional, quedaría sin efecto, amputada, escindida de mí propio control, bajo anestesia. El miedo me paraliza. Y mi miedo… mi miedo prácticamente me amputa. La rata dejó esa secuela en mí. En realidad no fue The Roedor, sino mi manera de tomarme esa experiencia. Quedé traumadamente conchuda.

Y ustedes dirán, ¿a qué viene todo esto? Hace unos meses conocí a uno, que estaba tomando agua en una botellita de plástico en el medio de un boliche rosarino. Lo había fichado unas horas antes, pero yo estaba ocupada festejando el día del amigo, y tomando New Age. Era… ¿rubio? No estaba segura. Alto, flaco. Doble (yo estaba en pedo) Estaba despeinado. Sonrisa linda. No sabía si me gustaba más serio, o sonriendo. En fin, le daba de las dos maneras. Para qué complicarme… La primera impresión, es que era demasiado serio. Le di unos… 27 años. Le erré por uno, tenía 28. Siempre fui de las que dije, “la primera impresión es la que cuenta”, y me quedaba con eso en un ochenta por ciento. La verdad es que me inquietaba su manera de ser. Era lindo, sí, pero me parecía soberbio, agrandado, creído. ¡Y cuánto odia Nani a las personas ególatras! Porque para ególatra ya estoy yo.  Y eso que mi ego se lo llevaron puesto varias veces, pero eso es otro tema.
 El flaco tenía defectos, que se visibilizaban demasiado rápido a mi gusto. Una de las frases más chocantes que me dijo “Sos demasiado frontal” Y vos sos un pelotudo y no te digo nada.je!.  A veces hasta me parecía insoportable. Sin embargo hay que reconocerle tenía una pequeña gran virtud que me había maravillado: ME HABÍA HECHO ACABAR.

¡Aleluya! Es que, después de la rata inmunda, acabar para mi se tornó más difícil que abrocharse el corpiño con la remera puesta. Y bueno, recordar lo que era un orgasmo después de dos años de frustraciones y abstinencia es un motivo de festejo para cualquier conchudita como yo. Tampoco íbamos a pedir que me guste la personalidad, si Nani no se quiere casar, Nani despues de seis meses sin sexo, solo quería eso, sexo. 🙂 Y qué feliz estaba Nani con la perspectiva de tener sexo los findes!!! “Esta es la mía” Cerré los ojos y me dejé llevar…  – con ciertas restricciones como toda conchuda, claro. Y acá hago una elipsis, son cosas íntimas che! jaja

… cuando los abrí, me di cuenta que éramos amigos. (Amigas son mis tetas!, parafraseando a Una conchuda más) Me percaté de que yo estaba cambiada. Había dejado de fumar… le había confesado un montón de cosas que yo no había hablado con ningun hombre que anduviera conmigo. Ejemplo número uno: conchulandia, y todo mi maravilloso mundo ahí, los amigos que hice, la experiencia como administradora… Ejemplo número dos: que soy escritora de fan fics de Harry Potter.  (¿No lo sabían? No importa, es una pavada.) Ejemplo numero tres. Que escribo diarios íntimos… ¿wtf? Hasta le escribi algo a él y se lo mandé… ¡SE LO MANDÉ! Me volví loca, si yo soy hermética y vergonzosa con mis escritos… y más con una rata, digo con un tipo!!! ¿Qué mierda está pasando acá?, me preguntó esa vocecita del miedo que siempre insistía con alarmarme. De repente el sabía que yo era Nadia, Nani, Joanne, que tenía un blog, que manejaba conchulandia, que estudiaba Comunicación Social, que mi sueño era ser escritora. De repente, en vez de estar garchando, mirábamos televisión juntos y el silencio no era incómodo. De repente, jugábamos a las cosquillas y como el tenía más fuerza, siempre perdía. De repente, ponía cara de idiota cada vez que me llamaba. De repente, cuando teníamos sexo, empezó a ser cada vez más rico. De repente las ganas de verlo, empezaron a significar un te extraño. Y mi cagazo iba en aumento. ¿Nani extrañando a alguien después de la rata? Nani pensando en alguien casi 14 horas al día, porque las otras dormía?

¡¡¿Qué mierda le hiciste a Nani y donde está su cuerpo, rata inmunda 2?!!!

ja, ja, ja

Entonces nada. Eso, como si fuera poco lo decía. ¡COMO SI FUERA POCO!… Y YO QUE TENGO UNA LUPA PARA MIRAR LOS CONFLICTOS… lo veo grande… muy grande.. al problema, mal pensadas.

Sigue creciendo y girando, como cuando solía darle una seca a un porro, que me mareaba y me reía y era re lindo…. Y yo sigo sin decirle: “Che, mirá. No querés nada serio. No querés una relación, yo lo entiendo. Pero tenemos un problema, me pasan cosas con vos. Solo se que me gustás y que en el corto plazo al menos, me gustaría seguir viéndote. Solo se que no quiero mentiras. Solo quiero que nos prometamos sinceridad, NADA MÁS…”

O sino ya se!!! Entro bailando a lo Moni argento y cantando francamente mal, como suelo cantar… “HACE FALTA QUE TE DIGA QUE ME MUERO POR TENER ALGO CONTIGO??” jajajajaja…

Que manera de delirar..

Hablando en serio, como he escrito en mi foto de perfil:  Quiero un amigo. Una sonrisa contagiosa. Un cuarto de helado tipo diez de la noche de un domingo. Un final de cine entre las sábanas. Cerrar los ojos y ver las estrellas.  Quiero alguien que me deje ser libre. Quiero alguien que me deje ser. Quiero alguien que me deje cuando me tenga que dejar y que no me venda simulacros. No quiero el fraude del 14 de febrero, no quiero ir a cenar con sus padres, tampoco quiero ir de blanco al altar. Yo solo necesito confianza, tranquilidad, yo quiero cerrar los ojos, y disfrutar de extrañar(te)

En definitiva, debería poner las cartas sobre la mesa. O la mesa sobre las cartas. (?) Debería animarme a decirle lo que me pasa sin miedo, sin verguenza. (La señorita Nani extrovertida, tiene verguenza…qué cobarde que soy!!)

Sería un discursito más o menos así…

Hola gordito!! — Ay no, gordito suena a enamorada. No da.

“Hola conchudito!” (ahi sueno más desinteresada jajaja) Bueno en realidad quería decirte que…. vos me vas a mandar a la mierda, pero te lo tengo q decir…   – ya me atajo por conchuda...- me pasan cosas con vos… que se yo la pasamos bien juntos no? Y me imagino que me dice:. Buehh… mas o menos y me re caga me entienden? Maldita negatividad.

Bueno como te decía conchudin, no es que quiera manejarte la vida, todo bien, vos hacé lo que quieras, menos coger con otra… ¡y nada de besos a menos que sea tu madre o tus hermanas!… y yo … bueno yo si quiero me agarro a quien sea… yo si puedo! ¿Queda claro conchudin?  Jajajaja..na, lo último es en joda!

Dios, que momento de mierda, que tensa me pone imaginármelo. Todos me dicen que le diga, que le diga lo que siento! Pero lo veo y me anulo, soy tan cobarde. Se va a ir a la mierda si le digo. Y otra vez sin orgasmos! Encima tiene un perfume. Lo odio. Se hace el lindo y es hermoso. jjeejejeje

Y escucho la maldita canción de Elton, ya es mi amigo el Elton (?)

I hope you don’t mind that I put that in words,
How wonderful life is, while you are in the world.

Nada, eso. Necesito saber. Necesito salir de la incertidumbre, y tener un mínimo de certezas.. si estamos jugando a los amigos, a los chongos o si realmente estamos al pedo y nos vemos por eso… (sobre todo yo, que estoy poco interesada en él, se re nota ehh!!! jajaja cada día me supero más a mi misma) si tiene algo de futuro…aunque se cae de maduro, lo mío. ¿Y si le molesta? ¿Y si sale espantado? Y bueno… Lloraré unos meses por este, y ya aparecerá otro. (Qué respuesta tan conchuda, pero no por eso menos certera)

Y se viene el monólogo conmigo misma…

  • superé a la rata, dejé de fumar, estuve sola siempre, tengo que ser fuerte carajo!!! He sufrido cosas mejores que esta (?)
  • Y de última, sino me dice “ya fue”, es lo mejor.. ¡Si, así es! ¿para qué alimentar un sentimiento que no va a ningun lado? Prefiero estar mal ahora y no después…*SUSPIRO MELANCÓLICO*
  • ¡Me puedo quedar sin sexo, me puedo quedar sin sexo, OJO, no juegues con fuego!…
  • No te hagas la pelotuda Nadia, te podés quedar sin SU SEXO. Que no es lo mismo.
  • Si, es lo mismo. Es un pito.
  • Mentira, es el pito de él.
  • ¡Un pito al fin! Nada mas ni nada menos…
  • Seh, seh… afrontalo boluda, estas hasta las manos, por pelotuda te volvieron a cagar. Pajera.
  • No exageres, no seas melodramática.
  • Cobarde, decile!
  • ¡Me fui a estudiar!

Ok, me fui a rollear. O hago un zurco de tanto dar vueltas.

Y puedes decirle a todo el mundo que esta es tu canción
Puede que sea algo sencilla, pero ya está hecha.
Espero que no te importe.
Espero que no te importe que pongo en palabras
como es de maravillosa la vida mientras estas en mi mundo. (Elton Jhon)

Que cursi. Matenmé.

PD: El título de la nota… lo puse una canción de Richard Arjona, la sucursal del cielo.

Pd2: TENIENDO en cuenta q sabe de conchulandia… intenten no difundir esta nota en los 56 grupos. jajajajajaja

Nani-Nanita.Imagen

Tomátelo con soda… no con cianuro.

Desde que cree Los 56 grupos me di cuenta que una de mis mayores virtudes, es reírme de mí misma. Puede sonar auto destructivo pero yo no lo siento así. Me gusta burlarme un poco de mis desgracias, sobre todo porque no son literalmente desgracias. Por eso de vez en cuando me empiezo a denigrar un poco, dee absolutamente todo por lo que reniego y me pesa 500 kilos de conchudez encima: soledad, vagancia, comer hasta reventar, y putear en Conchulandia cual Huguito Moyano en la plaza de Mayo por el impuesto a las ganancias. Reírme de mi misma me hace bien, aliviana el problema, lo hace más trivial o menos problema al fin.  Cabe destacar que enn ese proceder me ayudaron un par de conchudas que un día empezaron a escribir sus experiencias en el conchu – muro, pero esa es otra historia. Concluí finalmente que la risa era tan catárquica como las lágrimas o más que nada eso dijo Nietzsche un día fumándose algún que otro porrito. Como dice Fito “No seas tan drástica, al fin sacudítelo, sino nunca vas a ser feliz…”, (Adolfito, no tengo que mierda sacudirme, no me vengas con pelotudeces la concha de tu hna. Tenía que decirlo)

Tras la cascada de pelotudos que he tenido la conchudez de soportar, la risa fue un salvavidas para no pegar un salto desde el noveno piso y terminar con esta mierda de vida. Traducción, tirarlos a ellos por el balcón, pero no daba pasar mi vida en un calabozo. Entonces, gracias Dios el “cupido de la amistad” me tiene primera en su lista, porque con mis amigas empezábamos a flashear pelotudeces y surgían diálogos pseudo psicóticos/conchudos

-¿Salís esta noche? – me pregunta Titi, una de mis mejores amigas.

-No, me quedo con mi novio – contesto rápidamente, y las dos nos reímos estruendosamente. Eso solo puede ser un chiste, de los buenos.

-Ah, yo también. Mi gordito me extraña. – me miro fijo- Además vos sabés lo celoso que es. No le gusta que me ponga polleras y salga a emborracharme con una mala influencia como vos.

-¡Es tan celoso tu gordito! ¡Oh, es un tierno! Te re ama amiga.- respondo yo, siguiéndole el juego.

-Conmigo colgó los botines- dice fingiendo orgullo la conchuda de mi amiga.

-¡Es un amor! Anoche con Pablito (nombre inventado) tuvimos sexo desenfrenado.  Me recompensó le hice un pollito que me salió para chuparse los dedos.

-Te fuiste al pasto con eso, vos no sabes cocinar.- ¡Eso me dolió como la mierda! ja,ja,a

En el caso de que fuera cierto, creo que jamás le cocinaría un pollito a mi supuesto gordito. Primero, porque no quiero acostumbrarlo al modo de vida patriarcal, que la mujer hace de sirviente de un cerdo que exige exóticos platos de comida que soy incapaz de preparar. Segundo, para mi cocinar pollos es de cornuda conciente. Siempre visualizo así las cornudas, cocinando un pollito mientras el otro se fifa a la compañera de facu. Por ende JAMÁS voy a cocinar pollos. Por las dudas, le hago panchos con salchichas vencidas al hijo de puta.

Y entonces de repente, hoy llegó esa oportunidad de burlarme de mí misma.  Desde temprano me llamaron de desconocido muchas veces, y yo como estoy absolutamente segura que no tengo puñetero admirador secreto, me hice la dolobu y no atendí. Soy tan pero tan conchuda que en el fondo esperaba un admirador secreto. A una se le ocurren esas cosas, lo que hace la desesperación, o la falta polvos accesibles. ¡Dejame de joder! A veces me tengo lástima, otras me enojo con la vida, y otras, quisiera salir de mi cuerpo para cagarme bien a boyos.. El teléfono sonó por quinta vez tipo siete de la tarde cuando yo caminaba por Rosario, transpirada por la maldita humedad y con ansias por llegar a mi casa.  Además, para dar la impresión de que hablo con alguien del sexo opuesto – por lo menos quiero dar a entender que mi vida amorosa no es una reverenda mierda.. Lesto, me hago la exitosa, de paso hay un grupito de chicos, seguramente cree que soy feliz (?)

-Hola. – dice la amable voz de una chica- ¿sos la titular de línea?

-Ehhh.. no… ¿que querés? – Caracter de mierda modo on.

-¿Sos mayor de edad?

-Si… – “Que rompe huevos con las preguntas la argolluda esta!,” pensé.
-Como es tu nombre?

-Natalia

-Ah, te comento natalia que personal te ofrece un plan de abono fijo de 220 pesos mensuales, pero vos solo pagarías 130 pesos por mes, por lo tanto te estaríamos regalando 91 pesos adicionales, y además tenés seis números gratis…- dijo todo eso muy rápidamente, muy de chica call center.

-¿SEIS números gratis? – digo sorprendida.

-Si, es muy beneficioso y…

-Te digo la verdad, con el plan que tengo son 4 números gratis y no llegué a usarlos. Tengo menos vida social que la mierda, vos te vas a cagar de risa, pero es la verdad – contesto secamente, aunque con buena onda.

-Jajaja, que personaje…

-¡Y si, viste! Imaginate que la tengo a mi vieja y a una de mis amigas. Ni siqueira mi papa porque tiene Movistar, ¿podes creer? Y bueno, el novio te lo debo viste, cosas de la vida…- me río pa’ no llorar.

-¡Me hiciste reír! -dice la piba- ¡Sos tan graciosa!

-Suelen decírmelo – Traducción: andate a la puta que te parió.- Si quiero cambiar el plan, yo los llamo, no te preocupes genia.- (Pegate un tiro)

-¡Te compadezco Natalia! ¡Un beso!

El te compadezco estuvo de más. A esa piba le sangran las orejas por hija de puta. Compadecer significa sentir compasión por alguien… y lo digo porque es bueno recordarlo. Una cosa es que yo me burle de mi, culo insano, y otra muy diferente que vos te tomes atribuiciones de conchuda arrogante. Si me llama otra vez, le voy a decir que tengo novio y que en ese momento está pelando el choto porque le voy a hacer terrible mamada hasta que me ruegue piedad. A ver si deja de compadecerme la hija de mil puta. ¡Balita en la frente, balita en la frente!

La conclusión es que el humor ayuda. Lo recomiendo, aunque a veces se torna denigrante y por ahi terminás diciendo cosas que te auto lastiman. Sobre todo eso de hablar de novios inexistentes. Los hombres son tan nocivos que hasta los imaginarios y los muñecos inflables provocan conchudez. Cuidado, no abusemos de este recurso. Más temprano, cuando estaba yendo a la facu en colectivo mientras degustaba unos cerelaes (foto) de colores y pensaba en la frase de la película Forest Gump “La vida es una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”.  ¿WTF? ¿Me hago la filosófica? ¡Cualquiera! Creo que si adaptamos la frase al siglo XXI sería, “la vida es una caja de roedores, nunca sabes cual te va a enconchudar”, cuando lo pensé, me metí media bolsa en la boca, así quizá por esas putas casualidades me moría ahogada con esos cereales pedorros con gusto a colorante… mientras soñaba que me ganaba la lotería y así podía pagar un Taxy Boy al menos para que no se me cierre el tajo. ¡Para Nani, pará! Stop! – me susurré-¡ Tomatelo con soda, no con cianuro, conchuda!

Nani, Nanita.