Mandal@ a la mierda

Lo harta que estoy de querer conformar a todos, es increíble.

Lo peor es que no lo puedo cambiar. Cada vez me convenzo mas que debería mandar más a la mierda, y dejar de ser indiferente. No hacerse caso no siempre es bueno… Me gustaría ser yo la que se enoja, la que reclama, y no la que siempre tiene que hacer sentir bien a todo el mundo. El enojo esta devaluado, pero hace tiempo que me quité ese derecho. Entonces me trago ese enojo y tiene consecuencias hasta en mi salud, y me enojo conmigo, y otra vez vuelvo a tener la culpa, por mi indefensión y mi pelotudez. Que harta estoy de poner primero al bienestar de otros, a los demás, de responzabilizarme por todo, quiero poder cambiarlo y no puedo. Hace años que lucho con esto.

Algún día debería mandar a todos a la mierda, porque este papel de pastora de Jesús me esta estresando demasiado. Y lo peor que no es una careta, soy así, y no es bondad, no se confundan, no estoy alardeando de mi bondad, estoy lamentando mi falta de amor propio, de negarme el derecho a reclamar o a decir “esto no me gusta”, “esta actitud no me va” y digo “bueno, estaba mal, no quiso decirme eso” ¡Abrí los ojos, Nani, si quiso y si lo dijo! Y no, sigo justificando cuando los otros me dejan en un lugar desfavorable, que me lastima, . Todo el tiempo la culpa por ser yo, por sentir emociones,. por pensar que si digo que tal cosa me molestó estoy siendo mala persona. ¿Acaso no puedo enojarme o sentir dolor? Dejo pasar todo sin enojarme, y así los otros hacen lo que quieren conmigo. Es un patrón de comportamiento que genera abuso de los demás. (Wow, por qué será que mi zona de confort es el abuso del otro porque no conozco la manera de defenderme? Notese el tono irónico)o

No es responsabilidad de uno satisfacer las demandas ajenas. Hay personas que les das la mano y te agarran el brazo entero. Uno tiene que poner el limite para que una relación de amistad y/o humana sea sana, y no tóxica, y a mi me intoxica ponerme o que me dejen en ese lugar. ¿Cuántas veces voy a permitir que me reclamen (pelotudeces) sin reaccionar? ¿Hasta cuando entender al otro y no escucharme a mí misma?) Al final no puedo ser yo misma con nadie. Si alguien tiene el tónico para saber decir basta, para salir de situaciones así, se hace millonario.
Perdón la descarga. (Ahi vamos de nuevo, perdón por qué? el que quiera leerla lo hace porque quiere, no tengo porqué perdir perdón… así estoy, gente.)

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Lic Nani

 

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Insomnio

Yo quiero saber a que hora se despertará el demonio
Yo quiero saber en que momento atacará el insomnio

En domingo por la tarde, hermosa tarde sol, y yo me predispongo a escribir una nota que tenía durmiendo entre los borradores de notas empezadas, y sin terminar. Es una nota de color que tiene un poco de todas las etiquetas: cuando me río de mí, sobre mi conchudez, Filosfía barata.  Nada nuevo, todo junto.mde

Desde toda la vida, tengo un malestar común que se llama insomnio. Se acrecentó después de ese seis de agosto, que se me volaron las chapas cuando explotó el edificio de al lado mientras dormía. Dormir se convirtió en una actividad que definitivamente me hace sentir vulnerable a todo lo que pueda pasar. Y sentirme indefensa es una de las sensaciones que más detesto

Independientemente que esté muerta del cansancio, como mínimo estoy una hora y media dando vueltas en mi cama luchando contra mí misma para caer al fin en los brazos de Morfeo. El clonazepam – entre otras drogas- ayudó sobremanera, pero la tomo a la una de la mañana, porque definitivamente me resisto de forma inconsciente a dormir. ¡Aunque después lo disfrute!

Estas cosas son algunas de las pienso mientras me resisto al dulce descanso, mientras escucho música de la más variada…Los ejemplos de canciones son el puntapié de pensamientos boludos y no tan boludos.

«Un día la suerte entro por mi ventana
Vino una noche se fue una mañana quizás solamente me vino a enseñar.  Que viene y va, como las olas con el mar se mueven

(Fito y Fitipaldis)

La suerte. ¿Por qué no tengo suerte? ¿Cómo interpreto la suerte? ¿Que mierda es la suerte? La dosis de suerte que tenemos en nuestra vida es meramente un parámetro cualitativo que no podemos medir con objetividad (como casi nada). La mayoría de las personas se consideran sin suerte. La suerte puede ser un parámetro inútil para justificar lo que no hicimos por nosotros mismos. La suerte define donde estamos parados. ¿La suerte es la falta de obstáculos? ¿El azar lo escribe Dios o mi interpretación?  Diganme quien mierda escribe el azar porque sino es una entidad metafísica le lleno el cuerpo de plomo. En el fútbol mi viejo dice que mala suerte es pegarle en el palo. ¿Dios existe, o hay un ser inanimado, de baja estatura como Cupido, que escribe guiones de mierda? Si es como en el fútbol, tengo mala suerte. No, no quiero hacerme la víctima. No voy a hablar de la suerte, porque me enojo con ella. Brilla por su ausencia. En mi vida, y en tantas otras. ¡Se me explotó un edificio! No, no tengo suerte. O mi suerte es la reencarnación del diablo. La suerte es sinónimo de queja y discusión. No voy a hablarle a Lourdes -mi terapeuta- sobre la suerte. Definitivo. Tampoco se si tendré la suerte de contenerme. Ya fue. La suerte no existe, existe la mala suerte. O como dice Fito y Fitipaldis, viene y va. Y en mi caso siempre se va. Chau suerte, nos vimos en el infierno soreta. (?)

“Donde fuiste tan feliz siempre regresarás,

aunque confundas el dolor con la felicidad”(Beret)

La felicidadQue tema tan triste, quiero llorar y no me sale. Ya fue, mañana lloro. No tengo ni puta idea que és la felicidad. ¿Son momentos? ¿Son escasos segundos que se esfuman? ¿Es el pasado?  “Todo tiempo pasado es mejor” Ok, no me rompan las pelotas, mi presente apesta. ¿En serio regresamos al dolor y lo confundimos con felicidad? En las relaciones humanas hay de las dos! Y creemos que volvemos a una sola; no conchuda golpeada, volvés al calvario, no a la felicidad. ¿Entendés o te hago un esquema? El pasado inmediato, también me dan ganas de tragarme una granada. ¿Qué sienten las personas que son felices? Pará, la guita tiene que ver con esto. ¿Messi es feliz? Es millonario, juega como los dioses, y tiene una familia hermosa. Además, tiene salud. Aunque claro, no debe ser feliz cuando en Argentina le hacen buylling porque no ganó ni la copa de leche. ¿Es su culpa? ¿Es suficiente para que se considere infeliz? Shakira también debe ser feliz. Tiene lo mismo. Hace poco me enteré que tuvo un problema en las cuerdas vocales y casi no puede seguir cantando. Como sea, lo solucionó, y fue con guita. En conclusión, soy feliz cuando río con amigas, cuando escribo, cuando tengo sexo con alguien que me gusta, y cuando abrazo a Lucía. También cuando miro mis tatuajes y entro en la talla 36.  En fin, el único que es feliz es Ricardo Montaner, y punto.

Fue fugaz, fue pasajera. Su relación fue un error
Como si se conocieran, conocieron el temor (No te va a gustar)

Errores: Creo que cometí un millón ochocientos mil. Podría salir en los récords guiness.  Tendría que haberle dicho a mi compañerito que sabía muy bien que el me robó el liqui paper en 1995. Tal vez todo empezó ahí. Empecé a ocultar cosas por un liqui paper robado. Seguro ahora es senador el hijo de puta. Ojala se haya intoxicado con el liqui. ¿Qué? No me digan que exagero, mi vieja me cagó a pedos porque era nuevo. 

Así que armate uno, armate uno Hernán.
Que bueno sos armando, te felicito Hernán.
Que suaves son tus dedos, que suave sos Hernán.
Que lindo que es mirarte armando uno Hernán. (Las Pastillas del abuelo)

Marihuana: ¿Tuve algún Hernán entre mis conquistas? No, solo uno. Pagó la cena y después no nos vimos más. Un par de besitos y desapareció. Que idiota, ni siquiera me dejó garchármelo. Bueno, al menos pagó la cena, y me pedí el plato más caro. Aunque era un cheto insoportable y prejuicioso, no le debe haber afectado mucho. No le cabía fumarse un faso. ¿Laburaba en el departamento antinarcos, o qué? Bueno Nani, tampoco uno es vivo por fumarse un porro. ¡Pero si es una pelotudez prejuzgar! Debe ser pañuelo azul. Se pierde de ver animales mitológicos después de fumar y no es que fume tantas veces. Son contadas las veces por año que fumo y solo le doy una seca, porque me hace toser. Creo que no necesito marihuana para fantasear, estoy re loca, que copado jaajajajaja. Algunos dicen que es mejor que el cigarro. Quiero una plantita verde, ¿se la pido a mi vieja? Mejor no, seguro me Igual, ya dejé, llevo tres días sin fumar. Utilizo el vaporizador sabor ananá con tres por ciento de nicotina. De todos modos ahora me fumaría uno. -Bostezo- Me está dando sueño. La marihuana te hace reír de todo. Hasta de la suerte y la felicidad. Son entidades difusas. Debe ser la verdadera realidad, estar fumado te hace ver todo más claro: todo es una mierda de la que nos podemos reír.  Y reír te da felicidad. Amás a todos. Como con el alcohol. Esas alegrías justas que de repente te hacen llamar a tu ex -chongo, o no vio- para que mañana el castillito que armaste con los dragones y unicornios violetas, se caiga encima tuyo transformándose en ladrillitos de indignidad. 

Perdón, perdón, perdón
Por crearme esta falsa historia de amor
Y te pido perdón
Por haber esperado demasiado
De un perdedor (Ha*Ash)

El tema me parece indigno, hablando de indignidad. ¡Indignidad! ¿Que mierda es la dignidad? No me vengan con eso de que perder la dignidad es mandar un mensaje. A menos que el mensaje diga “no puedo respirar sin vos” Dale, no puedo respirar sin Fernet, no exageremos. Dignidad no puede ser decirle a alguien lo que sentís. El tema es no decirlo cuando ya sabes que no hay posibilidades. En fin, necesitamos que nos digan “no te quiero” para mantener lo que en la jerga popular llaman dignidad. Igual para mí ser digno, es no robar, no lastimar al otro, no maltratar. Ahora que lo pienso, mi prioridad siempre fue no lastimar al otro. Me da culpa. Debería darme más culpa lastimarme a mi misma por no lastimar a otros. Pero bueno…soy conchuda.

Las piernas más bonitas, las piernas más lindas piernas que vi (Los redondos)

Me miro las piernas, cuando me las miro siento culpa. Siempre las veo algo gordas. La culpa, justamente. Cuando hablo de culpa, hablo de comida por mi obsesión con la delgadez. Bah, la sensación de entrar en mi ropa más jugada y poder vestirme como una quinceañera. Me gusta, porque me dicen que parezco más chica. La formalidad a veces me aburre. ¿Será que quiero ser diferente a los demás? No, no. Ya soy un bicho raro y a veces no me gusta, siento que no encajo. La culpa es comerme unas papas fritas, aunque las haya disfrutado. Al minuto, en serio, todo tiempo pasado fue mejor. Las papas fritas las hago caseras. El aceite del 94 me cae como ojete, ya no tengo veinte. A los 31 con gastritis las comilonas se pagan caro, y no por tener el culo del tamaño de la casa rosada (lleno de porquerías, valga la analogía) 

Porque conozco yo el calibre de tus besos,
ya no me dejo asesinar por esa boca,no pongo un pleno mas por vos,
no tengo un peso mejor le cedo a otro el turno que me toca. (Las Pastillas del Abuelo)

Guita: La canción se la dedicaba a la rata 1. Hijo de una gran camionada de bestias salvajes con sífilis. Igual no tengo un peso para él, ni para mí. En tres días tengo que llamar a mi viejo para que me deposita las 7 lucas de tarjeta. En las que tengo algunos actos ilícitos. (Máscara de pestañas azul, cremas, fernet para el mes, buzo cangurito en Mar de Ajó, chrome cast, y netflix, aunque eso usan mis viejos también) Me siento un tanto ñoqui cuando llamo a mi viejo para pedirle guita, aparte de frustrada y avergonzada. Mi desempleo es la peor parte de no tener guita. O quizá no. Estar al pedo tiene sus buenos impuestos emocionales. Ganas de romper todo, pero lo evito porque eso también. El desempleo es sinónimo de titulos sangrando en la pared y en un CV riquisimo. Bah, la humildad no vale en este caso. Tengo un buen CV, y derecho a reconocerlo. En voz alta nunca lo digo. Temo hacer sentir mal a otro que tiene el CV vacío. Lo de siempre, mi especie de dignidad filosa: primero el otro y luego yo. 

Las cosas que no pueden ser, son todas las que he sido yo
Las mezclas no me salen bien
Sexo, drogas, rock & roll
(Fito y Fitipaldis)

Sexo… ¿cuánto hace que no la pongo? ¿A cuantos me cogí? Que lo parió soy re puta, tengo la moral sexual de un hombre. (¿Me hago el cambio de género? un pito para mi sola, no estaría nada mal) Ni siquiera tengo un numero, perdí la cuenta. Pero se que son mayor a 30. Que desastre, si mi viejo supiera. (Capaz lo intuye) Por suerte si sabe que tengo preservativos en el cajón y muchos forros en mi prontuario amoroso. ¿Cuantas veces lloré por amor? Bueno, amor… ¿es amor si se me pasa en dos semanas, exagerando? Nah, era capricho. Se van antes de superar la maldita etapa de desilusión. “Ya va a llegar el indicado” Me lo dijeron en la tercera presidencia de Perón y dale, sigo esperando. No hay nadie indicado, nací para escribir, no para aguantar un imbécil con sobrepeso llenándome el bombo. A veces se parece al sueño dorado de los doce años. Creí que a esta altura iba a tener 3 pibes. No sé, igual lo agradezco. Dudo que tenga más que uno, si es que lo tengo.

«Dicen que es imposible, y lo imposible solo tarde un poco más» (Cajelleros)

Lo imposible es imposible no me jodan, callejeros. Y hablando de imposibles, quiero ganarme el Quini. Capaz puedo ser como Messi y fumarme comentarios despectivos y envidiosos, porque me paso rascándome la concha en Ibiza y lo muestro ostentadoramente en redes sociales. Si, posta, me la re banco. ¿Con qué numero soñé el otro día? Debería jugarlo, pero me lo olvidé. ¿Funciona si me lo invento? ¿Qué carajo estoy pensando? Todo esto es una pelotudez. Debería dormir, son las dos de la mañana. Che, estaría re bueno vivir de escribir. Creo que lo hago bien. ¿Me haría peronista por un puestito en página doce? Que pregunta de mierda.  Me van a decir hipócrita, consciencia vendida, oportunista. Pero seguro comprenderán que quiero irme a Ibiza, ¿no? Nadie podría culparme. Jajajajaja (me río sola) Por suerte no mandé el CV a los peronchos. ¿Mirá si mi novela se lleva a serie en Netflix? Ahí si que no saludo más a nadie. (Quien me cree? Soy muy simpática jajaja) Pero si tengo guita me pueden secuestrar. Haría todo para que mis chongos se enteren. Así me los cojo en mi mansión y los rajo a los cinco minutos. Más de eso no duran. Imbéciles.

Posturea para que el mundo lo vea
Que la vida con un filtro no es tan fea (Arnau Griso)

Redes sociales: Sí, con filtro somos más lindos, pero a mi me hace ver blanca y parezco casper. Siempre le meto bronceado, y me preguntan si me fui de vacaciones. Termino diciendoles en comentarios que es el filtro. Lo pongo al pedo. Debería inventarme que me fui a Mar del Plata, pero me dio paja poner fotos. (Jajajajaj) Llegué a un memes. Creo que son lo mejor de las redes sociales. Los memes son un lenguaje visual, una semántica escrita, y caras particulares de famosos o dibujitos expresando emocionalmente el fracaso de esa persona. En general se refieren al fracaso. Creo que en este país evitamos el suicidio, por los memes y los antidepresivos, porque nos hacen reír de nosotros mismos y porque equilibran los neurotransmisores. Reírme de mi misma eso hace olvidar el miedo a la muerte. Reír de la mierda en la que estamos sumergidos. Ah mirá, esta tuvo un bebé. ¡Nunca me enteré! Creí que era el sobrino. Que boluda, no tiene hermanos. Me faltan todos los caramelos. Fulanita puso una foto con la mamá. Tiene cara de buena la vieja. Me puso un me gusta el pendejo que me curtí hace seis meses. ¿Le mando un mensaje? No, no da. A ver su perfil. ¡Tiene novia el hijo de puta! ¿Les cuento a las chicas? No, al pedo, ni tiene importancia. Estoy indignada igual. 

¿Nunca tuviste calambre en las venas?
¿Vergüenza en los dedos?
¿Pereza en la fé? (Ivan Noble)

Tengo interrogantes más pelotudos que Ivan. ¿Cómo hacen para evitar una erección los actores durante una escena de sexo en ficción? ¿Tomarán algo? Yo llego a besar diez meses en el rodaje de una novela y te escribí diez poemas, veinte hojas de mi diario, y cuatro del blog. ¿Tan conchuda voy a ser? Necesito cariño, universo.

Ay, que Dios boludo
se pinchó en la mitad
se hizo el canchero con milagros. (Divididos)

¿Dios existe? Nah, puro verso. El mío se fue de vacaciones junto con Satanás y Cupido. En su mundito hay una serie de mi vida de diez capítulos. Son todos iguales. Una mina desempleada riéndose de memes y chistes, contando pelotudeces en facebook, y publicando frases que pocas veces lleva a la práctica. «¡Ey, lo hago por los demás!», pienso. Capaz tienen más fuerza de voluntad que yo y de paso me la contagian. La vida sería más justa si el barba existiera. Pero nos consuela que haya arriba alguien a quien rogarle, y quejarse de falta de felicidad, sexo, marihuana, guita, buena suerte, y la excesiva culpa.

«Allá donde se cruzan los caminos
Donde el mar no se puede concebir
Donde regresa siempre el fugitivo»
Pongamos que hablo de Madrid (Joaquín Sabina)

Extraño Madrid, que cagada. Me quiero ir a España a ver a mis sobrinos y no tengo un peso. ¿Por qué? Quiero un puto laburo. Llegaron 1500 pesos de luz y consumí menos que el año pasado, pero gasté más. Maldita presión impositiva.

«Hello, can you hear me?
I’m in California dreaming about who we used to be» (Adele)

Música. Sintonizo una canción hermosa. «Hello», de Adele. ¿A quién me hace acordar? A nadie, que triste. Que conchuda también, porque de lo contrario estaría extrañando a alguien. ¿Qué? Me aburro sin extrañar a alguien. Algo muere dentro mío cuando escucho una canción y no hay ningún imbécil dentro. ey, eso sirve para mi diario. Ya lo agrego.  Voy a subir una frase a instagram. Re densa, pero ya fue. Así la borro del celular.

¿Donde están los ladrones? ¿Dónde está el asesino? (Shakira)

Shakira, la chica feliz. Que buen tema de los noventa. ¿Los políticos van a dejar de robar algún día? No, y no tengo ningún pensamiento que contradiga esto. Nada que agregar. Otra expresión de deseo imposible. 

Quehaceres baratos: Promesa… esta semana dos veces a Zumba, sacar turno al ginecólogo, psicólogo, psiquiatra, oculista, dermatólogo, comprar medicamentos. Mierda, cuando cumplí 85 y no me di cuenta? Hablando de fármacos, ¿que mierda hace la pastillita? Tengo sueño. Maldita sean las canciones, las redes sociales, las preguntas existenciales, la falta de guita y empleo y felicidad, los sueños imposibles, los chongos que no sirvieron para nada, las ganas de escribir, mi CV pulido lleno de cosas que no me sirven para un carajo, maldita Shakira, maldito Messi, Dios, y el pelotudo de Ricardo Montaner. La culpa la tienen ellos, la culpa del hijo de puta del insomnio. 

Ya te va a llegar el sueño indicado, Nani. (Han pasado 84 años)

¿Existirá la vida después de la muerte? Bueno, mañana lo pienso, es muy complicado y me estoy quedando dormida.

Tiro el celular abajo la almohada, y me quedo dormida, riéndome de mi suerte. Al final, el insomnio no es tan aburrido.

¿Ustedes que piensan cuando tienen insomnio? Cuéntenme en comentarios, ¡por fa!

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Lista de Spotify “variado”

 

Gracias por leer mis locuras.

Lic Nani.

Instagram: lice.nani

Las etapas del duelo

Duele el corazón,

cuando te lo dejas

cerca del final

donde todo empieza.

Escuché por ahí que existen una serie de etapas de “estados emocionales” que atravesamos hasta poder ”dejar en el pasado”, aquella situación que regó el conchudometro de nitroglicerina. 

Las etapas de superación son subjetivas. Cada persona va a pasando por estos estados de manera diferente, y algunas incluyen etapas que para otras ni asoman. Ya escribí una nota parecida sobre este proceso, pero en esta entrada, voy a apelar al humor para contar mi proceso de sanación(?), y no tanto a romantizar mi tristeza.

La típica situación, y en la que disculpen si peco de soberbia, me siento EXPERTA: te comés el viaje con un chabón que te encanta, te pinto el mundo de rosa y vos te embalaste, y te pasaste tres pueblos, te bajaste en Júpiter y quedaste a pata a las 2 de la mañana. Quebrada, meamor.

Viernes por la noche, cuando venías cagando ositos cariñosos y flasheando amor, el irresponsable emocional e histérico te sale con esto por mensaje de WhassApp:

“Quería explicarte que no podemos seguir porque yo no estoy preparado para tener una relación, porque se le rompió la patita a mi perrito, porque tengo el calzoncillo lleno de palometas, blabla”

Te cagó el fin de semana, el hijo de una camionada de putas. No te dan ganas de nada, y es lógico.

La primera etapa es la desesperación, el melodrama que roza lo tragicómico.  Se siente trac trac trac en mi corazón conchudo. Llanto, llanto, y más llanto. Por la calle, en los baños, en los bondis, en los ascensores. El paquete de pañuelitos descartables se vuelve una prolongación de mi mano. Así de conchuda.

Nada me distrae, nada me gusta, todo me aburre,45163699_2265561380183029_8827792968933965824_n porque lo único que quiero hacer es cogerme a un pelotudo que ya no quiere cogerme a mi. Estás al pedo en casa y querés patear todo pero renunciás a esa descarga porque sabes que después tenes que pagarlo vos. Entrás a Instagram para autoflagelarte con frases cursis, del tipo “deja que sane, deja que vuele, dejalo ir”. A la concha de su vieja, sí, inmaduro de mierda, turista emocional, deforestado mental (y demás insultos parecidos). 

Al día siguiente la catarsis de llanto empeora, es DOMINGO: lloro por la calle, por el súper, y sin lentes de sol. Termino siendo la hermana gemela del Wason, por ser fundamentalista de la máscara de pestañas. Aunque sea a prueba de agua, siempre me convierto en un monstruito. La gente me mira raro, y después me da risa cuando te ves mirando una vidriera, pensando “encima ni siquiera puedo reventar la tarjeta para consolarme”. 

Lunes: la rabia viene en mi ayuda. Y el odio siempre es un poco más racional que el dolor. Me acuerdo de todo lo malo que tenía el susodicho: de las boludeces, de los planteos, de los comentarios desagradables. Odio hacia él y hacia mi misma. Bah, odio todo: el amor, los corazones, los besos, mi suerte, las canciones, odio los mensajes de todos los tipos, su histeria, en fin, no quiero saber nada con los hombres.El odio te hace más fuerte. “No lloro más, si se quiere ir, que se vaya” (Mentira, sigo llorando)

El martes a la noche cometiste el insalubre impulso de escuchar Beret porque te crujía elIMG_20181015_015221 pecho de las ganas de garcharte al irresponsable emocional, y necesitabas sentirte comprendida. Canto en la ducha… “Vuelve, a decirme lo de siempre, que me quieres pero no puedes tenerme” Salgo de bañarme, y como soy una conchuda consagrada se me ocurre la poco feliz idea de releer conversaciones viejas. Llegue a la maldita etapa del venenoso revisionismo histórico. Llanto de nuevo, cuanto te cabe el melodrama.

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El día miércoles, empiezo a fantasear posibles venganzas, como chaparme a su amigo contra la pared. Aun sabiendo que sos tan buena mina que no serías capaz.

Llega el viernes, y respiro hondo ordenando mis ideas perversas. Las ganas de poseer a ese cuerpo prohibido siguen intactas. Es momento de ingresar a la fase de abrazarse a sustancias nocivas para la salud; te juntas con un grupete de amigos a fumar faso y a tomar fernet. Fumate una chala que esta todo bien ♪ Aterrizás en Júpiter de nuevo, pero al menos ahora sabés que es porque fumaste y no porque un pelotudo te dejó de garpe. Te reís hasta que te duela la panza por cualquier motivo fumancho, llegás a casa y te morfas todo porque te pegó una lija tremenda. Dormís feliz como un koala.

Al otro día te despertás, bastante mejor. Hasta que recordás que soñaste con él. Que le sacabas la ropa, le hacías sexo oral, lo toqueteabas todo y acababa en tus brazos. Te despertás con su olor en la punta de la nariz. Y si, Morfeo es otro hijo de puta. Le mandas un audio a tu amiga puteando en Arameo.

Llega el fin de semana de nuevo y se cumple una semanita sin hablar con el irresponsable emocional. Todo un logro que sabés reconocerte. Ya tenes otra energía, estas empezando a desintoxicarte. Sumado a eso, oportunamente aparecieron dos chonguitos que servirán para distraerse.

Sábado a la mañana. La música viene en tu ayuda, esta vez es movida. Y moverse ayudar, bailar también te salva. Y como los temas movidos también hablan de amor, te sentís comprendida: Carlos Vives, Shakira, Nicky Jam, Natti Natasha, Thalia, Enrique Iglesias, Maluma, Piso 21. Todos en tu lista de Moviditos sonando al palo. Mientras tanto aprovechas para limpiar, y en algunas décimas de segundo sentís que el irresponsable desaparece de tus pensamientos. Poderosa, empezás a sentirte poderosa.45859293_2286623051410195_8553981064282898432_n.jpg

Por la noche, en la previa con amigas surge todo tipo de frases que intentar parecerse a consuelo. Etapa de las amigas que te bancan: “otro boludo más, nani”, “que se vaya a la concha de su vieja” “ya va a pasar” “y si le escribis al pendejo este que te garchaba re bien?” Y otros sabios consejos.

Te envían memes para reírnos de nuestra suerte, porque casualmente en materia de amor y relaciones NO PEGAMOS UNA. Reír, empieza a ayudarte, aunque en el medios le metas un Ale Sanz, Coldplay y Beret. Para no perder la costumbre de dramatizar estas pelotudeces.sdd

La psicóloga siempre aparece en estos capítulos macabros de cupido. “Yo creo que eneste caso cupido te ama, ese chico era demasiado toxico, ibas a enloquecer”. Oh, si ¿has probado enloquecer por un chabon que no sea toxico? Es muy aburrido jajajaajajajajaja. (parafraseando a Los simpsons)

La lija del porrito que te fumaste aflojó. Te mirás al espejo, y sabés que tu conchudez sigue dirigiendo tus emociones. La etapa PERRA empieza. Seguís rota por dentro pero vas a envías de superación. Además, ya te depositaron el sueldo. Cazas la tarjeta, y te mandas cagadas, porque entre escribirle al gil y comprar de más, me quedo con la segunda. Cancelas las harinas, las galletas de arroz. Yogurcito, ensaladita, frutas, caminatas, y ZUMBA. A bailar beba, ya lo vas a superar (?).

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Llega el fin de semana y te la querés poner en todos los sentidos, pero también querés que el mundo lo sepa. Bah, no nos engañemos, solo querés que el intento de hombre con el que te enganchaste se entere de que se está perdiendo un minón (?). Clavás una foto perrísima, fruto de todo lo que te cuidaste en la semana, y pones frases como “la vida es hoy”, sonriendo de oreja a oreja.

El siguiente paso es el reemplazo express coger con uno que  no suponga riesgos. El perfil ideal: mujeriego, inconquistable, baboso, idiota, pero con un envase super follable. Aburrido, en una palabra. Uno que desees su cuerpo y no tanto su mente. Uno con el que no puedas hablar de nada, porque solo esta interesado en terminar de garchar con vos y buscar a la próxima presa. Receta ideal para una distracción pasajera, y ante todo para recordar que EXISTE ALGO MÁS COGIBLE QUE EL OTRO BOLUDO. “Esta es mi noche”, pensas 

Llegás al boli entonada y todo te chupa un huevo. Me pongo a hablar con el prospecto de premio consuelo; mas o menos ya se que decirle, porque voy por el quinto irresponsable emocional. Cuando todo está por salir redondo, tropezás con una piedrita, que es tu misma conchudez. No tenes muchas ganas de cogertelo. No te da para ir a la casa, no querés. Mala señal, rechazo. Mala señal, quiero estar con el otro. Da igual, no te desanimás. Le sacás el numero y cuando te sientas mejor, le das duro y parejo.45809674_2284191818319985_8149967320542871552_n

Llega el domingo y me siento mucho mejor. La indignación me devora, de todas maneras. Quisiera ir y decirle que es un pelotudo, como si eso fuera a liberarlo del pedo emocional que tiene el chabon. O quizá, vaciarle un tarro de pintura en la cabeza, y demás fantasías. Como es ilegal, escribís. Escribir es mi etapa favorita. Escribo rimas, poemas románticos, satirizas tu pena cual Normita Aleandro, lloriqueas frente al ordenador como una niña que le han quitado su juguete. Escribís notas de blog, escribís en los márgenes de los papeles de laburo. Exprimís tu corazón hasta que no quede nada.

Clavás miles de historias de instagram con frases, y te fijás si las mira. Te volás la cabeza pensando si estará garchandose a otra, porque conchuda ante todo. (Si estuviera garchandose otra, cambia algo? Rezá por esa cristiana!) La idea te hace volver a la bronca. Agarrás el teclado y lo prendés fuego… escribís una nota de blog, haciéndole una critica con altura, para decirle decorosamente lo pelotudo que es, sin decírselo en realidad, conservando tu dignidad. (Porque perderla, la perdí a los 20, a los 31 si te querés ir ni te detengo papá, es al pedo)

Sin título

Escribir libera…. Después viene la etapa del aceite de coco, porque me empieza a resbalar. Es la más parecida a la superación. Como dije en mi nota anterior, el cactus de la desilusión se va digiriendo a duras penas, a duros penes (jajaja), a puras fumetas, y a base de boludos que sirvan de consuelo. Esta etapa del aceite de coco es genial. Porque no sólo te resbala, sino que te reís de él y de vos. La risa, tal como tengo tatuado en mi tobillo, te salva de nuevo. Te reís de lo que pensaste que podían llegar a ser, de lo conchuda que sos, y hasta te sentís orgullosa de vos misma porque en una semana te olvidaste y dejaste de extrañarlo.

Vuelvo a ver a una amiga en un par de días y ella pregunta:

-Te veo mejor, ya no estas mal por ese chico.- me comenta Yami.

-Estoy mucho mejor… Me costó mucho superarlo.- respondo seria, mientras revuelvo mi café matutino.

-Fue hace una semana, Nani. – repuso sorprendida.

-¿Nada mas?

-Nada más.

-Tengo un máster en superar histéricos. Cupido es mi mejor maestro.

Una vez terminado este proceso express de superación de un irresponsable emocional,  una suele bajar la guardia. Así que cuidado y no salgamos del maravilloso estado de….

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EVERYTHING.

Por el bien del conchudometro, guardia alta. Aunque a estas alturas ya tenemos un colador y no un corazón.

JAJAJAJAJAAJAJAJAJAJA

Gracias por leer!

Lic. Nani Nanita,

EXPERTA EN IRRESPONSABLES EMOCIONALES. MATRICULA 1987

 

El menos pensado

El menos pensado

“yo soy tu muñeca inflable”, dice ella, 
y se clava el alfiler. 

Empecemos por el final: terminó incluso antes de empezar. Todo lo que no llega a florecer, siempre es eterno, y ese es el peligro emocional más grande. Les hablo de ese tipo de relaciones duran lo suficiente como para ser inolvidables.  Se terminó como siempre terminan todas mis relaciones. El hombre que me interesa, es el hombre equivocado y con ese don a flor de piel de elegir tipos que me decepcionan. Cualquier tipo que me chapo termina siendo un pelotudo.

Lo conocí a una cuadra de mi casa, esperando el colectivo. Sí. Yo conozco chabones en la parada de colectivo y en el supermercado. De no creer…. Como ya saben, todos tienen apodos. Este es “el pececito”, por su signo zodiacal (Piscis).

El susodicho esperaba el 120 comiendo compulsivamente cerealitas de chocolate; vestía una camisa blanca, un jeans, no recuerdo el color.  Parecía ansioso porque subía el cordón de la vereda cerciorándose cada dos minutos si venía o no el colectivo. Me vi reflejada en esa ansiedad. Las galletitas se centrifugaban en su boca a una velocidad impensada, no terminaba una y ya tenía la próxima en la boca. Por suerte masticaba con la boca cerrada, de lo contrario me hubiese resultado desagradable. 

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No lo miré con mi típica actitud depredadora de querer saltarle encima y morfármelo de la misma forma en la que él comía las cerealitas; porque físicamente no es mi estilo. El menos pensado, es justamente el que te hace bajar la guardia. El típico hombre que lo mirás y decís, “es lindo, pero no me gusta.” 

La conversación empezó por culpa de mi reloj, que se cayó al charquito de agua. “Flaca, se te cayó algo”, me advirtió. Para que mentirles, el flaca ya me gustó. Durante una fracción de segundos pensé que era una broma, y me diría alguna pelotudez. Por suerte no fue así. ¿Por suerte dije? Por desgracia. Hubiera ahorrado tiempo y energías.

En mi afán estúpido de devolverle la gentileza, le quise avisar que el colectivo llegaba en 6 minutos según la aplicación  “Cuando llega”. Me puse en ridículo porque “el pececito” laburaba para la empresa de colectivos, y tenía muy claro cómo funcionaba el radar de la fucking aplicación:  me dio una explicación pormenorizada, la cual no entendí un carajo. Rápidamente me recuperé del bochorno, prometiéndome ponerle camisa de fuerza a mi amabilidad.

Cuando llegó el colectivo, me subí primera; prácticamente corrí para que no me pida pagarle el boleto. (Re laucha) Sospeché que no tenía tarjeta, porque solo llevaba las galletitas y su celular. Tampoco estaba para hacer beneficencia con los boletos de colectivo.

Para mi sorpresa, el colectivero no le exigió ningún tipo de boleto, evidentemente ya lo conocía. Ok, el pececito: 2, Nani: 0.

Se quedó unos minutos hablando con el conductor, y comentando el estado del tiempo o vaya a saber qué pelotudez. Yo miré por la ventanilla. Tenía una resaca de la puta madre, el día anterior me había tomado 3 gin tonic.

Se acercó a mí y me preguntó si podía sentarse al lado mío, yo asentí con la cabeza. Después de todo “el canchero”, me salvó de perderme el reloj. Hablamos un poco de todo, y antes de llegar a la terminal de ómnibus me pidió mi Instagram. Me descolocó, no me lo esperaba. No obstante, como actualmente trabajo como vendedora, supe que cualquier contacto me venía bien, así que sé lo di. Después de todo, me había caído bien.

Ingresamos juntos en la terminal de ómnibus, y seguimos hablando unos pasos. Le vuelvo a preguntar el nombre, porque ya me lo había olvidado. Yo quedando para el orto desde los ’80 tomo XVIII. Y bueh. De pedo retengo mi nombre, el resto es pura suerte. (?)

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Una vez que estabamos adentro, cortando la charla inesperadamente, me dice, “yo doblo acá, que te vaya bien” y desapareció. Me quedé con la palabra en la boca porque iba a decir algo (no recuerdo qué), y solo pude contestar, “chau”. Me encogí de hombros y seguí.

Quedó ahí. Para mi no era un proyecto de chongo, ni de nada. Era un contacto que podía servirme para temas laborales. Nada más.

Por ese motivo, a los dos días, le escribí para preguntarle si tenía contactos para ofrecer el servicio que vendo en mi trabajo. Mi mente pecaba de inocente, yo seguía sin dobles intenciones, ante todo porque tenía la cabeza en otro lado. No estaba pensando en levantarme tipos. Para eso hay lugares especiales que se llaman boliches o bares, y no paradas de colectivos. ¿No?

Continuamos hablando por Whassapp, durante una semana. Me gustaba hablar con él, al menos por whassapp. Teniendo en cuenta que solo lo habia visto personalmente una vez.  Un día, me invitó a tomar mates frente al río. Sabía que iba a resolver en ese momento si me gustaba o no, o si sólo podía ser un amigo. El encuentro fue divertido y el tiempo se me pasó volando. Era fácil hablar con él, los silencios no fueron incomodos. Creo estabamos un poco nerviosos, pero lo normal. 

Estando acostada en el césped con el sol de frente mirando el Río Paraná y cebando mates, tuve ganas de darle un beso. Sin embargo, él mantenía una distancia, que a juzgar por sus movimientos no se atrevía a desafiar. Yo no estaba segura que fuera recíproco, entonces me quedé en el molde. ¿Y si era gay? Sentía tensión sexual, pero no queria tirarme a la pileta y generar un momento de mierda. Quizá no me veía como mujer y por un momento pensé que podíamos llegar a ser buenos amigos, y me alegré. Me gusta hacer amigos, aunque me sintiera atraída; sino pasaba nada entre nosotros, podía verlo como tal. Horas más tarde, cuando ya estaba en mi casa, dejó claras sus intenciones diciéndome que yo le gustaba…“Ningún hombre heterosexual te vería como amiga”, mi viejo tenía razón.

Pasaron dos días, y nos besamos en el auto mientras llovía. El sabado siguiente, nos fumamos un caño y tomamos un vino. Lo más loco es que hablábamos como si fuéramos amigos. Nos reíamos de todo. Dicen que cuando dos sé ríen un montón, la cosa es seria. (Puro mito en este caso) Terminamos curtiendo, y muy bien. Al menos yo puedo decir eso, el resto sé lo preguntan a él… les dejo el cel…03…era broma, buitras. jajajaja

El pececito era mi antítesis, al menos en lo que respecta a experiencias amorosas. Había experimentado años de noviazgo, una vida alejada de los boliches y la joda. Se autodefinía como alguien muy tímido, y hubo ocasiones en donde supo serlo. En otras, claramente no tenía nada que ver con aquella etiqueta. Podía ser entrador, y hasta soberbio en su justa medida. Esa seguridad en los tipos que me seduce hasta hacerme reventar las hormonas.

Hablando de reventar las hormonas… Tenía todos los abdominales marcados y un tatuaje que cubría su brazo derecho que me ponía loquísima. Abrazaba muy bien… Y cuando estaba tentado, cambiaba el timbre de voz y hacía que su risa fuera contagiosa. Su sentido del humor y el olor de su piel fueron letales para mí, me desarmaban de placer. En poco tiempo le alcanzó para volarme la cabeza de la forma más linda que hay, me sacó de la anestesia después de dos charlas cara a cara…

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Hasta que mostró todas sus flaquezas, cuando el hombre menos pensado, me salió con un martes trece repleto de excusas endebles e irresueltas como un polinomio matemático, como una fórmula de física cuántica que nunca pude entender. Que “me hablo con otra chica”, que “me estaba enganchando”, que “no estoy preparado para otra relación”, que “sufro mucho los celos.”

Sino estás preparado para otra relación, no la empieces, maestro.

Si te vas a ir con otra, andate y listo.

¿Celoso de qué? 

No entendía NADA.

Lo que sí era claro es que me estaba cortando. Según su lectura, no podía seguir con “lo nuestro”, ese vinculo que no tenía nombre, pero era nuestro.

Es cierto que pisamos el acelerador, pero no recules así nene. Y pensar que no tenías pinta de cagón. ¿No se cansan de retroceder estos especímenes histericos? ¿No piensan antes de generar algo en el otro y en sí mismos?

El sexto sentido de los hombres es darse cuenta de las cosas, TARDE.

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A mi me gustaba muchisimo. Me gustaba la mujer que yo era cuando estaba con él, me hizo sentir suficiente. Yo siempre tengo bajo autoestima, pero con él sentía que bastaba con ser yo misma, con mis carencias, con mis asquerosa sinceridad, mi verborragia peligrosa, con mis inseguridades, mi impulsividad, mi humor negro y pese a todo, estaba bien ser yo. Eso no se siente todos los días. Era genuinamente yo misma, ni más ni menos. Era tan yo misma con él que el Pececito podría leer esta nota y no tendría nada para ocultarle, porque ya lo sabe, porque le fui de frente.  Nunca me puse ninguna careta, tengo 31 para vender simulacros, es estresante y me aburre.

Lo bueno que rescato es que este tipo de irresponsables emocionales que pululan a mi alrededor, “la cagan” más rápido y yo me curo en tiempos récords. Veo venir mi cura en el horizonte, y yo aún estoy parada esperando el 120, que quizá tarde un poco más pero se que va a llegar. Pasa un día a puro Beret, Ale Sanz, Ed Sheeran y Coldplay, con lagrimitas de por medio,  y un día amanece y yo ya seguí mi vida como una autómata. Clavé cumbia y reggaetón, le meto a la zumba y a otra cosa. Es una experiencia corta y amarga como tragarme un cactus. Las espinas pasan por mi tráquea, y siento el gusto a sangre en mi boca, frunzo el ceño, se nublan mis ojos, caen las lágrimas, gimo para soportar el raspón en el esófago. Mi estomago digiere aquella sustancia viscosa de la desilusión.

Al siguiente fin de semana depuro el dolor con alcohol, 3 kilos menos, y un bomboncito chapando en un rincón del boliche. Muero de pronto, vivo siempre.

Ya no son consuelos vacíos, porque esos besos casuales son más reales de los que me dio adentro de su auto, frente al río lloviendo torrencialmente. Los típicos chapes “de levante”, son más sinceros que una conversación en un atardecer, con mates de por medio. Porque sabemos que ese beso es simplemente ese beso, sin pretensiones de generar algo más que un buen momento; en cambio la escenografía de una buena charla, y risas, incluso sin besos, es más ambicioso, tiene más envión para aterrizar en el alma, tiene intención clara de rozar la ternura, esa traicionera que yo tengo a flor de piel, solo por pecar de indefensa en la mayoría de las ocasiones. Pero, ¿sino me dejo llevar por ese momento, quien soy realmente, un robot que vive en piloto automático? Si me retiro, nunca va a ser por miedo, sino porque no me alcanza lo que siento. Prefiero morirme antes de quedarme con la duda.

Además, siempre estamos listos para lo que llega a nuestra vida, sino no hubiese llegado. Si te pasó a vos, es porque podés.

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Lo más triste es sentir, como dice el tango que “al final nada es cierto”. Que para algunas personas los momentos lindos les pasan por al lado y son capaces de soltarlos como sino los hubieran atravesado. O quizá, no los atraviesan. Los viven, los respiran y los terminan y le ponen punto final, como a una jornada laboral o a una risa escandalosa. ¿Es todo tan anecdótico para estas personas? Que aburrido debe ser vivir así, pero bueno es una elección de ellos. El problema es que les hagan creer al resto que estan viviendo eso sin estar en realidad con todo su corazón ahí en ese instante cuando te reís a carcajada con esa persona…. ¿tan por al lado te pasa todo lo que hacés? ¿como separás tus actos de tus ganas? ¿haces todo porque te da igual?

Es muy facil aclaren, “estoy acá siendo el más tierno del mundo, pero esto no es real. No es real lo que te digo. En unos días voy a dar 3000 pasos para atrás, me voy a arrepentir, porque no sé que mierda quiero, no te ilusiones pelotuda. Irresponsables emocionales sueltos por el mundo y yo me los encuentro a todos. ¿Con qué necesidad? Flaco, si querés garcharme andá de una a los bifes, no peques de tierno, soy susceptible al cariño, tengo un déficit del mismo desde 1987. Un poco de respeto, y piedad. Digo, ¿no?

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Y prefiero pensar que lo que sentía no era suficiente para animarse, o que quizá otro sentimiento por otra persona aplastaba lo que yo le generaba. Es doloroso, pero es necesario para el punto final que tengo que ponerle en mi cabeza, para bloquearlo de mi mente.

Se acumula la lista negra de cagones, histéricos que solo sirven para perder el tiempo. Cupido, no seas tan hijo de puta, ya aprendí, mandame uno que al menos me quede como amigo y confidente. 

Lo bueno es que ya mastiqué el cactus, y ahora lo estoy digiriendo a base de fernet y explotando el teclado. Ahora me falta el exceso de rímel en mis pestañas, las faldas cortas  y los 3 kilos menos… y un muñequito inflable para curarme a base de mimos vacíos, de lo que no pasó, de lo que me salvé y de lo que se perdió.

Aunque a veces, me pierda en lo que nos perdimos…

(“No da más de tierna la que no le gustan las relaciones”)

Gracias por leer…

Lic. Nani Nanita.

Más acostumbrada a la tormenta, que a la calma.

P.D.: Si invento el artefacto para detectar HISTÉRICOS, me hago millonaria. Los tipos deberían venir con un trailer para que una sepa donde se esta metiendo. HE DICHO!

Game over, histéricos.

Vengo a decir un par de verdades que me dan vuelta en la cabeza.

Seré directa, no voy a analizar demasiado.

El tipo que es un cagón NO sirve. No importa cuánto te guste, no importa la piel que tengas con él, ni

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cuánto te haga reír, ni el tamaño de su chota, ni lo genial o seductor que te parezca.

Sino tiene huevos para decir lo que le pasa (sea bueno, malo, regular, te guste o no te guste, es lo mismo), si es un cobarde para mostrarse como es, si le hablas como una persona madura y no contesta, y cuando le pones una pelotudez si contesta porque justamente solo sabe decir pelotudeces, NO TE ENGAÑES, NO TE SIRVE NI DE PERCHERO.

Nunca va a cambiar. No existen antídotos contra la pelotudez mental y contra los fracasados y los poco huevos. Son inmaduros, nacieron así, son unos pobres infelices.  Su evolución psicológica NO DEPENDE DE VOS, NI DE NADIE. Nada podes hacer para rehabilitar semejante primate, CONVENCETE.

La histeria tampoco se cura. El mecanismo de comportamiento del histérico es un círculo básico vicioso, que nos produce adicción. NO ES AMOR, NO ES SANO.

El histérico va a volver cuando lo estés soltando, va a hacer las mismas pendejadas de siempre, va a comportarse como un pre adolescente aunque este pisando los 30.

El histérico te va a hacer sentir que vos tenés la culpa de todos sus malestares, usara tu cabeza como tarro de basura; cuando de repente te sientas más confiada porque en “esa semana” parecía haberse bajado de la calesita; en ese momento TE VA A INVITAR A COGER Y APAGARA EL TELÉFONO UNA HORA ANTES DE LA CITA O TE VA A CANCELAR POR UNA PELOTUDEZ. Después va a aparecer a los tres días preguntando si te garchaste a otro cuando el NO TE GARCHA. Cuando te encuentre ebria en el boliche, te va a agarrar, lo vas a putear, pero te vas a ir a garchar con él, porque sos una conchuda incurable. Más tarde, seguirá el circulo vicioso: te dirá una cosa y en el renglón siguiente va a cambiar de idea. Sino me creen queridas conchudas, las invito a releer viejas capturas de whaspapp, son la evidencia virtual de lo que afirmo.

El histérico es irresistible porque en general, es intermitente. Siempre aparece, siempre ESTA SIN ESTAR. En tu cabeza, volviéndote loca con mensajes ridículos.

El histérico es nada menos que la nueva tendencia de “el hombre equivocado”. Joderá con cosas que no debe joder y cuando vos hagas lo mismo te va a tratar de loca. Vas a jugar su juego, vas a intentar que la histeria termine y bajar un cambio, porque ya no te divierte, porque de repente el hijo de puta te importa, pero CREEME EN ESE JUEGO NO HAY FORMA DE GANAR.

El histérico te enferma la cabeza, no te da nada salvo un polvo por mes (con suerte) , y te boludea hasta límites insospechados. Es cagón, va y viene, y no se decide, no es un hombre.

No tiene huevos para jugarse, ni para dejarte en paz, ni para decirte que carajo quiere. ¿Saben por qué? PORQUE NO SABEN LO QUE QUIEREN. Entonces siempre están disconformes y salpican al resto con su mierda.

Con el histérico no se puede ni “chonguear.” No sirven ni para eso, porque como ya dije previamente, NO TE GARCHAN, encima de fumar su locura, tenés que mendigarles la pija.

El verdadero hombre TE GARCHA, Y TE CANTA LA POSTA DE LO QUE QUIERE O NO QUIERE. El chongo con las pelotas bien puestas, te deja satisfecha y te deja intuir si quiere algo serio o no. Pone las cartas sobre la mesa y te dice “que onda”. De hecho, el mujeriego es mejor, porque enseguidita te das cuenta como viene la mano.

Esto me digo a mi misma y a ustedes.

Soltemos

*todo lo que nos genere malestar.

*el afán de querer controlar la locura de un histérico

*todas las pijas que amagan y no nos garchan.

Recordemos

Que cualquier pija es reemplazable.

Ya sufriste cosas mejores que ese pelotudo.

Que mandarlo a la mierda depende de vos.

Aprendamos

Que somos lo que permitimos que nos hagan

Que esperar se espera la comida en un bar, no a un pajero sin huevos.

Conclusiones:

*EL TIEMPO QUE LE DEDICAS AL PELOTUDO, ES TIEMPO PERDIDO

*LOS HISTÉRICOS NO TE HACEN ACABAR, TE HACEN RENEGAR.

*LOS HUEVOS QUE SE OLVIDO EN LA PANZA DE MAMI, NO CRECEN.

Mandalo a cagar porque “PERDERLO” NO ES PERDER NADA,  PORQUE NO TE DA NADA. De hecho, estás ganando algo que no vuelve: valioso tiempo para garchar con otros.

O tal vez si perdamos algo: la presidencia del país de las conchudas.

Cambio y fuera (nunca más literal)

Las saludo atte.

Lic. Nani Nanita.

 

 

La oportunidad renga II

Ha sido divertido, me equivocaría otra vez.

Como Cupido tiene reservado un cesto de oportunidades con diferentes patologías, acomodadas estratégicamente en mi vida amorosa, esta nota es la secuela de la Oportunidad renga 1, protagonizada por mi y el Señor Tofi.  Y dirigida por Dios, que me detesta.  Esta vez, me encontré con una oportunidad renga muchísimo más interesante de lo que fue el Señor Tofi.

Vamos a decirle ZZ. Nació 1988 bajo el signo de Leo, es ingeniero ¿industrial? No me acuerdo, pero es Ingeniero. La cosa olía mal de entrada, los ingenieros no me dan confianza y convengamos que la rata uno era (es) ingeniero. Son demasiado metódicos para mi espontaneidad de Licenciada. (¿Me fui al carajo?)

Nos conocimos por amigos en común. La primera vez que nos juntamos, fue un viernes, el día que lo conocí descubrí que teníamos muchas cosas en común. Lo realmente alarmante es que yo seguía sin flashear con una escena de sexo desenfrenado. Digo alarmante, porque cuando me gusta un chabón, enseguida me imagino garchando como perra en celo, pero él fue la excepción. Cuando llegue tenía un mensaje de él. De verdad que no lo esperaba, y descubrí que me gustó, sentí que podíamos llegar a ser amigos. (Lo digo en serio, ninfómanas jajjaajaja)

Pasaron los días y seguimos hablando. Sin coqueteos, ninguno. Siempre chistes y pelotudeces. Un domingo de marzo, 15.00 hs. Textual: “Escuchá. Estoy en aprietos, necesito que me ayudes y me digas que serie puedo empezar a mirar hoy mismo.” Se me vino un pantallazo de ambos en mi sillón mirando una serie, sin contacto físico. Lo imaginé como amigos, pero vieron que la línea entre “amigos” y “te garcho” es muy finita, a menos que en serio lo metas en la frienzone o que el chabón no use un buen perfume. No era el caso.

En semana santa, me fui a Córdoba con amigas… ZZ no estuvo en mi mente en ese momento, yo empezaba a persuadirme con la idea que podía ser mi amigo, hasta que Maru, hablando de la amistad entre el hombre y la mujer,  “todos los que dijiste que eran tus amigos, te los terminaste garchando”.  Ni siquiera le había contado que me escribía con él, pero esa frase fue una especie de alarma.

Volvíamos de otra juntada, y me llevaba a casa. Estábamos solos. (Existieron leves acercamientos, pero nada demasiado relevante) Bueno, ¿para qué negarlo?, a esas alturas ya estaba pensando en cogerle la sonrisa.  Llovía a baldes, me bajé del auto, y no pasó nada. Honestamente, sentí que ZZ estaba acercando un cuchillo incandescente a mi ego. Lo empecé a ver como una amenaza. Si de verdad ZZ solo pretendía una amistad conmigo, iba a matar a Cupido. Lo juro, iba a reventarlo a patadas en el ojete. Una frase encendió mi esperanza sexual: “No va a faltar oportunidad para que esperemos a que pare de llover”.  Ok, te conviene y que no sea renga eh!

Vale aclararlo, ZZ parecía ser otro tipo personalmente. No me miraba a los ojos. Tal vez era así con todos; me parecía un tanto indescifrable. Mensaje va, mensaje viene, terminamos garchando, y yo apuré un poco el asunto. La noche estuvo bien. Tengo imágenes esporádicas, no recuerdo todo porque estaba muy borracha, pero sé que la pasé bien. Le dije que quería que se quede a dormir, y cuando me acordé me quise pegar cinco tiros en la concha, no es nada propio de mí hacer eso. Al día siguiente, me preguntó si me arrepentí. Claro que no, pendejo. Me arrepentía sino te garchaba.

Calentamos la pava durante tres semanas. SI, TRES. Hasta que por fin me dice de vernos un sábado por la tarde. Pensé, me voy bien atendida al boliche esta noche. Ja,ja,ja, enuncio Cupido… Me canceló a último momento; en el fondo presentí que no iba a concretarse. Le terminé preguntando si realmente tenía ganas, porque me demostraba que sí, pero percibía que algo lo frenaba. Su respuesta: Nos tenemos que llevar bien, seguro nos seguimos juntando y no da para crear un momento incomodo”. CHAN.  Me pidió que dejemos todo librado al azar, que “si daba, daba y sino no”. TODO MUY NORMAL. Todavía no encontré el teléfono del Señor Azar, pero creo que es un guionista del carajo. Primo de Cupido y Satanás y la concha de su abuela en tanga.

Después del sinceramiento que no fue sincero, se cortó el contacto whasappero. Cuando lo vi nuevamente, no podía mirarme a la cara; nunca lo sentí tan retraído. Yo también me sentía incomoda y dolida. Parecíamos dos desconocidos; la situación que él quiso evitar, finalmente sucedía. Lo putee internamente, porque me hacía sentir que yo lo había presionado, eso no era cierto. No lo vi quejarse mucho cuando estábamos en la cama. Ese era momento para decirme que no, pero buenovenía atrasado el tren.

¿Cuándo me enviaba mensajes no se percató que nos teníamos que seguir viendo?, Y por otro lado, ¿tanto quilombo para garchar hora y media? Hora y media, si. Porque viciosa jajajaja.

Tengo clavado un cuchillo en el ego cual estaca en el pecho del Conde Drácula.  No caigo de que un chabón me haya dicho que no a garchar. ¿No se supone que es lo único que quieren? ¿No se supone que son los que garchan y se van a su casa, los que siguen sus instintos animales, luego de hacer lo suyo? Evidentemente no. Lo curioso es que  eso es lo único que esperaba de él.  Se puede separar la paja del trigo, soy de las que piensan que sí. Al menos al principio. ¿Habrá pensado que era una propuesta de matrimonio?  No, se lo aclaré desde el principio.

Ojo, no pretendo que suene machista, ni deshumanizar a los hombres. Ellos también tienen derecho a no querer coger, y eso no los hace menos hombres; es respetable cualquier decisión que puedan tomar al respecto. El gran problema es la contradicción, es dar señales erróneas, la perspectiva del sí pero no, del no, pero avanzo, y al final retrocedo, el innecesario histeriqueo. Eso es la inmadurez de jugar con el tiempo y la paciencia de los demás. Tu vida es tuya, sino perdés el miedo a que te consideren un idiota por ser vos mismo, si te traicionás para aparentar, también te estás cagando en el resto.

En fin… Ya ni sabía si el chabón me gustaba por algunas cosas que leí en su Facebook, porque los gustos en común,porque hablar con él era muy lindo, o directamente, porque me dijo que no, porque me histeriqueó.

Hubiera preferido, que sin titubeos me diga que no le gusto, o que estaba enamorado de su ex, como el señor Tofi; de ese modo lo entendería y sería más fácil soltarlo.  Que me diga que la había pasado mal en la cama, pero no, me dijo lo contrario. 

Me equivoqué, y lo asumo… lo puse en un pedestal, lo vestí con ideas mías, pero en el fondo no llegué a conocerlo y esa es la espina, no me lo permitió. Otra vez con la oportunidad renga a cuestas. Oportunidad de coger, oportunidad de chuparnos una birra y volver a coger. ¿Qué importa de qué? Me la negó.

Podía estar con un montón de chabones, pero con él no. ZZ se quedó a vivir en el sofá de mi mente y no me daba ni pelota, el muy forro. Me escribía con otros tres chabones y yo solo pensaba en él, no me reconocía. Encima en el sofá estaba en pelotas y tomaba fernet solo. ¡Si te vas a quedar acá, ponete la ropa!  ZZ no sabía con quién dejarme, y me dejó con las ganas. Si no vas a estar en mi cama, salí de mi cabeza. Y te repito, por favor vestite. No seas tan hijo de puta. En algún momento de lucidez iba a sentirme libre de este caprichoso ataque de concha talle XXL.

Se complicaba; la oportunidad imperfecta de AA, tenia (tiene) una buena pija y una sonrisa exquisita. Bajo autoestima, inseguro, humilde, buena ortografía, y humor inteligente. Sobre todo, me gustaba la mirada esquiva de sus ojos de indefinido color. Su timidez me enloquecía, esa inhibición era casi letal para mis sentidos. Sin embargo la oportunidad era renga…  y paradojalmente, me dejó rengo el ego y los ovarios inflados a compresor.

Luego de horas de  auto-reproches, comprendí que para que te den una oportunidad enferma, es mejor que no te den nada.

A mí no me quedó nada por hacer, ni por decir, siempre fui fiel a mí misma, cueste lo que cueste. Esa paz no me la quita nadie.

La oportunidad que me dio será renga, pero yo no estoy renga. La cojera de la oportunidad es un defecto suyo y no mío. No ‘nos’ perdemos, él se lo pierde.  Las oportunidades que uno no aprovecha, las aprovecha otro, y por algo es así. Quizá el destino me está salvando de irme a vivir al País de las conchudas.13324157_10156860775995234_420382865_o

La lección es recordar que merecemos más que un polvo borracho; detenernos a intentar comprender o encontrarle lógica al comportamiento de un histérico, es tirar minutos de vida a la basura. Nada más equivocado que el hombre histérico, y nada más histérico que el hombre equivocado.

No importa cuánto te guste y cuántas ganas tengas de cogerle la sonrisa. No importa su olor, su mirada, no importa todo lo que te seduce de él, no importa que incendie la cabeza si en el peor de los sentidos, también te incendia el ego.

Esperar a un histérico es subirse una expectativa manejando un triciclo acelerando a fondo, y de frente a la pared.

Para garchar también hay que ser claro y conciso, se trata de madurez. Los hombres seguros de sí mismos, de lo que quieren,  los que saben comunicarse forma concisa, son los que nos hacen acabar la sucursal del punto G en el oído. El resto, zaraza.

Basta de hombres que no están a la altura de riesgo. Basta de archivar oportunidades rengas. Sí, a dar vuelta la página; si, a soltar lo que no encaja, si a desprender el capricho del ego.   Sí, a los hombres que pueden y saben separar la paja y el trigo.

Basta de pendejos emocionales. Dejemos que maduren, dejemos que transiten su camino, pero por favor, no intentemos rehabilitarlos, no es nuestro deber.

Nuestro deber es pasarla bien y ser feliz, no estresarnos con pelotudeces, ni hacernos cargo de “batallas” ajenas, porque no podemos hacernos cargo del comportamiento de otros, solo del nuestro.

Para aquietar el antojo del ego por ZZ, me dije “Voy a utilizarlo de inspiración, de historia de blog, voy a arrancarme las ganas de ser sus ganas, voy a transformarlo en uno más.” Eso es lo que es. Distinto, pero uno más, así de paradójico.

Entonces, me instalé Tinder; empecé a vestirme como una perra todos los sábados, a cantar en el boli “♪ No te creas tan importante ♫”. Tanto cantarla me di cuenta que efectivamente no es importante. A veces, me pongo conchuda, pero al menos me dejó de caber el melodrama, por fin, y por eso pude escribir esta sabia nota (Aguantá, heredera de Sócrates jajaja).

Ahora ya no tengo la excusa de la tragicómica conchudez por ZZ, pero sigo se-solicita-cupido-nuevo-y-responsablesaliendo a mansalva… A ver si uno me da una oportunidad que tenga la anatomía completa, hable claro y me mire a los ojos, que camine recta y sin tambalearse. Y sobre todo, que me garche más de una vez.

Le erré de nuevo… porque errarle es un estilo de vida y esquivar el éxito, mi hobbie favorito  desde 1987.

Igual, que esto quede claro…aunque lo rajé del sofá de mi mente, y lo haya dejado en pelotas en el balcón cagándose de frió,  al pendejo lo parto al medio.

Mi voz interior: Basta Nani, No te enganches.

Tramitame el próximo histérico, Cupido hijo de mil puta. 

 

Thank you for reading (Hablaba en inglés, la tilinga!).

Nani, Licenciada en oportunidades rengas,

Productora Asesora de Inseguros,

Conchuda incurable 

PD1: A ver si arreglo el detector de boludos de una puta vez.

PD2: El karma me recordará que no me dejó hacerle la fiestita.

PD3: Pendejo del orto, te odio.

 

 

No te enganches

 

Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues ya se ha despedido de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.
-Charles Warnke

Creo que hay un grupito de frases desafortunadas que tengo marcadas a fuego en mi lista negra. Por ejemplo: “Tenemos que hablar”, “¿Te recibiste?”, “¿Y por qué estás soltera si sos divina?” y una de las peores, es “No te enganches”.  En este momento todas mis queridas y conchudas lectoras, sonríen de forma perversa, recordando al conchudo puto que se lo dijo alguna vez.

El unico que me dijo algo asi, fue la Rata uno, creador de mis primeros síntomas de conchudez y sueños rotos. Digo todo esto cagándome de risa, no sólo porque la rata uno tuvo consecuencias excelentes como la creación de conchulandia;  también pude comprender con el tiempo que esa “relación” se forjó en base a mi autoestima roto y un pelotudo a cuerda, pero mejor no ahondar en detalles.

Lo puntual para esta entrada es que, por esta epoca es muy común la frase “no te enganches”, y en el 90% de los casos, esa frase la dice el masculino. ¿Por qué? Porque nosotras, cuando no queremos nada serio somos bien claras. Mensajito de madrugada, ¿donde estás papurri?, hacemos lo nuestro y fue. No necesitamos aclarar con palabras lo que dicen nuestras acciones. Vale no generalizar, al menos yo soy así. No me engancho por coger una vez. El tipo tiene que esmerarse en otros detalles, por ejemplo que tenga cerebro y que las charlas sean excepcionales, y me hagan crecer. Que tengamos el mismo idioma, que es tener el mismo sentido del humor. No enumeraré más detalles, porque sino todos se van a enterar como enamorarme (Aguantá, Megan Fox!!! Jajajaja)

Siguiendo con el tema, existen cierta clases de hombres que la asignatura histeria la rinden en dos días sin estudiar. Me explicaré: la juegan de marido haciendo boludeces innecesarias y que nadie les pidió (mensajitos melosos, gestos tipicos de pareja formal, regalitos de cumpleaños y demás), y después se desentienden con esa frase del orto. Es decir, no pueden sostener lo que provocan, y eso es de infradotado emocional. Me molesta sobremanera que se hagan los novios a los dos días. Tranquilízate, querido. Vos no te enganches.

 ¿De quién habla esa frase? ¿Es un freno para quién? ¿Para el emisor o el receptor? No quiero entrar en tecnicismos, pero creo que estamos ante un claro problemita de comunicación. “No te enganches”:  si leemos la frase literalmente sugiere que el receptor que está invadiendo un terreno que no le pertenece. En cualquier circunstancia o contexto de la frase, la primera sensación es chocante… pareciera que te están escupiendo un asado de la forma más ordinaria que puede haber, y en general la frase  en tono “aviso” o “alerta” suele llegar TARDE.

Si vamos al transfondo de la frase, me doy cuenta que quien la dice es el heredero Horangel o Ludovica, esos que leen los signos y los astros y no sé que mierda más. Para mí es casi como decir “En diciembre de 2017 voy a comer pavo.” ¿Cómo carajo vas a saber que mierda vas a comer en 2017 si tal vez no estás vivo, campeón?

El no te enganches es una advertencia a futuro de un plano tan endeble e inestable como el emocional. Sobre todo impredecible. Las emociones son incontrolables, ilegibles, y a veces no las podemos traducir a palabras. Mucho menos las emociones que aún no llegaron, Y MENOS TODAVIA LA DE LOS OTROS. Intentarlo rozaría el disparate.

Cuando te dicen “no te enganches” están presuponiendo que vos directamente sos capaz de engancharte, enamorarte, atarte a esa persona. Punto negativo, demasiado arrogante. (Aguanta, clon de brad pitt, inolvidable serial.)

No te enganches. Demuestra inseguridad, miedo y  un precario afán de querer controlar una situación que claramente es incontrolable, tanto de un lado como del otro. Querer controlar las relaciones interpersonales, tanto lo que uno siente, y menos aún, lo que siente el otro es de analfabeto emocional.

En primer lugar, tenés que poner un freno, porque nadie tiene derecho a decirte como tenés que sentirte. Al mismo tiempo, yo tampoco puedo exigirle al otro qué sentir. Por ejemplo: si tal persona se permite sentir cosas por mí, ilusionarse, engancharse, y se da el caso que no puedo responderle, dolorosamente, el problema es de esa persona. Parece descarnado, pero es así. Cada uno debe hacerse responsable y aceptar los riesgos y las consecuencias de haberse jugado. Podemos discutir cómo se llegó a eso, si esas sensaciones de “enganche” tienen o no bases reales, pero lo cierto es que el responsable siempre es de quien lo siente. Y, lo que se siente, se siente.

La realidad, es que cuando un chabón dice eso, solo se está atajando. Nadie puede hablar de un miedo ajeno. Nadie puede direccionar ni frenar lo el otro va a sentir. Tampoco es verosímil dársela de Gandhi intentando salvarle el culo a la otra persona . Decir no te enganches es casi una acusación  que señala al otro, como culpable por haberse permitido ese “sentimiento” (que un pelotudo presupone que tenés). Pero sobre todas las cosas, en muchas ocasiones, el no te enganches, habla de un miedo del emisor.

Hablando específicamente de hombres, porque soy mujer…

El miedo a engancharse es de ellos, a embadurnarse con su propio juego, a dejarse llevar y creerse el simulacro de ‘novios’ que suelen armar, a que les termine gustando nuestra devolucion, nuestro modo de dar. Tienen miedo a creerse lo que realmente provocaron.  (Repito, no generalizo, no todos los hombres son así, al que le quepe el saco que se lo ponga)

Nosotras (entiéndase por nosotras, la mayoría de las excepcionales mujeres que me rodean), no tenemos miedo de dejarnos llevar, o lo tenemos, pero lo enfrentamos.

Si me pasara de ver que el otro está demasiado entusiasmado con la relación, directamente le haré saber con actos que el interés no es mutuo. Responderé menos mensajes, contestaré tarde, o le diré de buenas maneras que quiero ir despacio, suavizando la respuesta. Vomitarle “No te enganches”, es soberbio y hasta hiriente si sabes que la otra persona está enganchada.

Todo este análisis es igual para la frase “tengo miedo de engancharme, no quiero que después nos peleemos o terminemos mal” etcétera. De la misma manera, se está tratando de predecir un futuro incierto. ¿Hay perdida de tiempo más absurda? ¿Te la vas a dejar de jugar por miedo?  ¿Vas a perder un buen momento de garche por eso? Con ese criterio no haces nada, porque todo supone cierto riesgo.

Conclusión: hacete cargo de lo que sentís, y yo me hago cargo de lo que siento. Si coincidimos, felizmente podemos armar algo juntos. Y si hay una disparidad, yo se muy bien cómo salir adelante, y calculo que vos también (pero es problema tuyo) Las cartas tarde o temprano deben mostrarse y lo sabremos.

Muchachos, no abran el paraguas antes de que llueva, eso demuestra que tienen terror.

Insisto. El miedo es propio de quién le pide al otro que no se enganche. Si les dicen eso, acomódenlos como se merecen. Y recuerden: no se enganchen (con pelotudos)

Gracias por leer.                                                                             

Licenciada
Nani.

 

Mi soledad y yo


Algunas veces vivo
y otras veces
la vida se me va con lo que escribo.

Va dedicado especialmente a las personas solitarias.

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Bersuit vergarabat dijo que por las noches desesperaba, para Joaquín Sabina era una amante inoportuna, Fito aseguró que era una droga dura que no te dejaba sostener los ojos fijos en el televisor ni el mundo bajo tus pies; Laura Pausini le puso de nombre soledad a una canción donde la laucha de Marcos se fue al carajo y la dejó re pagando. Ale Sanz la usó de compañía para escribir “Mi Soledad y yo”, casi personificando a un castigo extra natural como souvenir de un amor que lo había dejado. (Y de japa, le dio título a esta nota, pero él no lo sabe jaja) 
Todos los temas mencionados tienen algo en común. Que la soledad es horrible, hasta la palabra tiene un tinte fonético a melancolía, a tristeza, a conchudez mal curada… (¿se cura la hija de puta? Creo que no, jajaja) En fin, todos la ven como una reverenda mierda, y lo entiendo, porque en su misma definición, está asociada a estar vacío y sin nadie alrededor, pese a necesitarlo.
Creo que sentir soledad no significa padecerla. Generalmente se asocia la soledad con soltería. No siempre es así, a veces no tenemos pareja pero estamos rodeados de seres maravillosos. A veces la soledad no se trata de un par, sino de un amigo, de una madre, o de un padre. A veces la soledad es ausencia. Mi única soledad es ”conyugal”. Dejaremos el tema del sexo aparte porque tampoco tengo. (ja,ja,ja) Con mi familia tengo millones de diferencias y unas trenzadas discusiones donde nos mandamos a la mierda, pero los amo profundamente, y lo mismo me pasa con los amigos que tengo, los que veo a veces, y los que veo siempre. También mis amigos virtuales, que saben darme perspectivas diferentes de mi vida, me ayudan a mejorar. Cada persona, por alguna razón está presente en mi día y me hace sentir menos sola.
Lo cierto es que hay cosas que te da una pareja que son irremplazables. No hablo de la cursilería barata de las novelas, hablo de cosas reales. Alguien que te ayude a volver a tu eje y te haga crecer y creer, una persona en la que puedas haber construido la suficiente confianza como para mostrarle tus miserias, lo que te duele y avergüenza, sin tapujos, sin miedos. En una palabra, alguien que no desplace a tu soledad, sino que acepte tus momentos a solas con vos mismo, y te de espacio para dejarlos ser. La pareja sin ese cimiento no tiene sentido alguno, es una mentira.
Para lograr construir un vínculo sano en pareja (al menos, en el sentido en que yo concibo una pareja de verdad), es indispensable saber y aprender a estar solo.
Para mi saber estar sólo es poder bancarse emocionalmente, por el contrario de “estar desamparado”. El que sabe estar solo puede con todo.

Saber ser “tu propia ayuda” –parafraseando al maestro Cerati – en momentos desfavorables. Descubrir cuándo hay que parar, conocerse los límites y las filosas verdades, narrarse por dentro, encontrar algo nuevo, porque al fin y al cabo el interior también es explorable. Saber estar solo es prescindir de esa dulce voz paternal, consejera y paciente que te diga “Basta, no te auto flageles más pensando boludeces, salí a correr, despejate y querete un poco” .

Cuando esa voz que nos salva, que nos mueve a estar mejor, o a hacer algo bueno por nosotros mismos, cuando esa voz proviene de nuestro interior, significa que el amor propio EXISTE y es real, y no estás en soledad. Estás solo, y sos feliz estando solo con tu propio amor. Ese amor es el que puede brindarse a otro y está listo para recibir más amor de otra persona que también tenga algo propio para dar.
Yo no estoy sola. Me siento sola en ocasiones cuando no tengo con quién planificar ciertas cosas o con quien hablar de la vida, , y de las novelas que quiero escribir, por ejemplo. Me siento mal con mi soledad cuando me falta, esporádicamente, un oído que me escuche hablar de mis sueños borrachos y dulces de ser escritora de cuentos infantiles o guiones de novela. Igual me encanta hablarle a mi gato, eh. Me siento sola, cuando dudo de mi y de mis capacidades. Pero solo dura un momento y después esas inseguridades se apagan.

Entonces comprendo, después de muchas reflexiones conmigo misma, que no estoy sola o mejor dicho, que estoy sola porque puedo. Porque me alcanza el enorme mundo interior que me acompaña. Tengo mi casa, a la que amo y es mi refugio, tengo mi trabajo, tengo mis momentos, mis libros y mis frases, mis textos, mis cuadernillos, mis amigas, las miles facetas del humor, y no sigo porque ya hice un Inventario de mi felicidad hace un par de años.

Lo que me asusta de mi soledad es que mi modo de vida es diferente al del resto. Vivimos en sociedad y la gente va enyuntada a todos lados: cine, comidas, entretenimiento, todo implica o debe ser de a dos o de a más de uno. . Voy por la calle con mis super lentes de menos seis de miopía, siempre con el rimmel a cuesta, maquillada, perfumada, con mi cartera llena de libros y alguna chuchería que de “contrabando” me compré. Me siento en una mesa de un bar, saco mi cuadernillo y mi lapicera y después de pedirle un te a la moza, me pregunta si espero a alguien. <<Si, espero un hombre que nunca va a llegar>>, pienso melodramáticamente. “No, no espero a nadie.” Le contesto. La sociedad sugiere todo el tiempo un deber ser con alguien: planes, familia, hijos, camioneta y perro labrador. Y suena tan bien cuando imaginamos, sonaba tan lindo a los doce años, que en la vida real los intentos frustrados de alcanzar el sueño dorado, son una reverenda cagada. Me encantan las criaturas, pero viste, que se yo, no tendría cuatro pibes. Creo que después del primero no me enganchan más. ¿El amor es para siempre? No se, el de mis viejos pareciera que sí. 
Resumiendo, no padezco la soledad, padezco la sociedad… para ser más exactos, el lugar social que el estar solo ocupa. Un lugar completamente ninguneado. Todos te tienen pena, pero ninguno de ellos sabe estar en tus zapatos, ninguno sabe estar solo o sola…

Hagamos catarsis.

Quiero confesar que soy feliz con mí “estar sola”. Soy Nani, tengo 28 años, alrededor de tres boludos en mi prontuario amoroso y otros en lo sexual. Me enamoré perdidamente de uno de esos tres, y me enganché con el resto, y después quedé sin muchas ganas de volver a intentarlo, justamente porque no tenía el combustible principal, amor propio.
Soy una persona solitaria, me encanta correr maratones y volver y que nadie me espere al final de la meta y tomarme mi Gatorade sola, y que el resto me mire como un si fuera un tiranosaurio rex cagando en el living. Me gusta cantar mientras limpio (ladrar), andar en pelotas por mi casa en verano con aire acondicionado, depilarme en la cocina, leer los portales de noticias digitales mientras tomo mi café matutino, dejar todo tirado cuando estoy apurada porque total nadie lo va a ver.
No tuve relaciones largas, ni noviazgos de añares, pero tuve y tengo otras cosas. Todavía no aprendí a estar en pareja pero si a estar sola y probablemente es lo más difícil.
Me enamoré muy tempranamente, me enamoré de ‘escribir’, a los cinco años. Vuelco mis inspiraciones repentinas en e-mails que me auto-envío. Canto horriblemente mal y mi voz es grave, pero me consuelo cuando me dicen que mi voz es de locutora. Planeo hacer vacaciones sola, pese que todo el mundo me esté señalando con que “es aburrido”. Me pinto los labios en el ascensor cuando estoy apurada, hago compras hablando al pedo con las vendedoras, conozco a todos mis vecinos y grito los goles de Boca como una enferma desaforada, y si, los grito sola.
Soy Licenciada en Comunicación Social, me cabe el melodrama muy seguido, trabajo todos los días dignamente, y tengo matrícula de productora asesora de seguros. Cree los 56 grupos y él fue objeto de mi tesina final de grado. Amo leer novelas de amor que en la puta vida voy a vivir, pero me hace feliz verlas y leerlas. Soy rubia y de ojos celestes, pero adentro hay un especímen raro que prefiero nombrar en tercera persona porque me parece más divertido. Tanto yo como bicho raro tenemos de mejor amigo a un hombre, nuestro padre, al cual amamos profundamente, es el mejor hombre del mundo. De pendeja tenía una amiga imaginaria que se llamaba Budy. La extraño un poco. Probablemente desde ahí ya era un bicho raro jajaja.
Estoy en plena construcción de mi amor propio, pero cada vez más enamorada de este viaje que llamamos vida.

No se olviden nunca:

Tener opciones es tener poder. Elegir es tener poder. Cuando te das cuenta que conformarte no es una obligación ni que estar solo/a una alternativa sino una elección, tenes todo el poder del mundo en tus manos. No todo lo que nos pasa en la vida tiene que ver con una historia de amor con otro, sino también la historia puede ser con uno mismo.

Hay que ponerse de novio con la vida.

Gracias por leerme.
Licenciada Nani.

— La esperanza

La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose.

— Julio Cortázar.esperanza,-flecha-168016

Dicen que la Esperanza es la confianza de lograr una cosa o de que se realice algo que se desea, y yo no estoy tan de acuerdo, a veces tenemos esperanza porque justamente es lo único que falta por perder, porque tener esperanza no es una cuestión de elección. He decidido escribir sobre ella, la esperanza, porque creo que hay mucha tela para cortar sobre esta palabra tan emocional, que también es un sentimiento, y en muchos casos, suele ser una traba también, que justamente no ayuda a SOLTAR, ni a soldar. Je.

Probablemente la esperanza tenga que ver con la espera, a veces termina siendo una entidad difusa que describe ciertos aspectos de nuestra vida que no podemos controlar. Entonces esperamos, ayudando un poco al destino, rendir bien un parcial, conseguir prontito un laburo, poder comprar el aire acondicionado o irte de vacaciones, o hacerle un regalito a mamá este mes, (ay, estoy tierna♥) o garchar de vez en cuando, para cortarla con tanta ternura boluda. Jejejejeje (“Lo dulce no saca la sed”)

Por ejemplo, mi gato de llama Hope (“esperanza” en inglés), porque un año atrás, necesitaba con todo mi ser creer que algo bueno iba a venir. Lo cierto es que no se puede vivir sin esperanza porque sería como vivir sin creer; sin esperanza, estaríamos viviendo en posición de perpetua derrota, de duelo sin consuelo, estaríamos perdiendo el día de hoy las batallas de ayer y no estaríamos jugando las de mañana. Sin esperanza, cualquier golpe significaría un contundente knock out. La esperanza nos ayuda a tolerar, a existir mejor, a crear templanza, a formar tu carácter, a soportar.

Es una entidad completamente irracional, porque no importa el estado de cada desafío, la esperanza recita siempre un “más allá” incierto, y ese más allá es el futuro impreciso, dudoso, incorpóreo.

La esperanza es una emoción, que independientemente del contexto o la trama, es siempre lícita o legítima. El dicho lo dice claramente: “Lo último que se pierde es la esperanza”. Entonces, ¿siempre estamos esperando algo más? ¿Siempre está bien sentirnos esperanzados? Desear es lógico, pero deseo tiene que ver con la vida, con la acción. Sin embargo, a tener cuidado, es muy fácil confundir esperanza con insistencia.

Vamos a un ejemplo práctico: si te fue mal con una amiga, ¿por qué tener esperanzas de que te puede ir bien en algún futuro insistiendo con esa amistad? Es ilógico. Otro ejemplo: con la rata uno insistí años, esperando que cambie, que sea el hombre que yo pretendía que fuera (rídiculo).  La esperanza en ese caso no me sirvió de nada, al contrario fue altamente destructiva. La esperanza no sirve en situaciones irreversibles. Cuando todo está podrido, arruinado, cuando ya se perdió el respeto, la dignidad, cuando ya se pasaron los límites aceptables en cualquier tipo de vínculo.

Me parecería más sano, trazar límites entre lo esperable y lo que no lo es. Basta de colores rosas y estrellitas, la esperanza no siempre es positiva, no es sano vivir esperando milagros. Si me siento a esperar que Bradly Cooper me toque el timbre para garcharme, necesitaría un fibrón indeleble para dibujarme la raya del culo. Si me siento a esperar que un tipo cambie por mi, entonces también es lícito esperar acertarle a los 6 números del quini. ¡No hagamos boludeces en nombre de la esperanza, por favor!.

Sentimos esperanzas contra nuestra voluntad, porque psicológicamente, no podríamos vivir sin ella. El quid de la cuestión está en saber distinguir que situaciones ameritan esperanzas, energías, ilusiones o fe y cuales ya no tienen remedio.

Estoy segura que, si me siento a esperar que la felicidad llegue cual paquete a mi casa, voy a morir en el país de las conchudas… jejeje ¡Y si me siento a esperar que Cupido no sea un hijo de re mil puta mandándome pelotudos por doquier también! pero eso es otro tema…

Nada. Eso. Si llego a encontrar cosito para discernir lo que es esperable o no, ME HAGO MILLONARIA y ahí si que no contesto más whastapp ni nada de todo eso (?). Hablando en serio, no siempre es tan complicado distinguirlo, si bien en ningún ámbito existen las garantías, la intuición femenina nunca falla. 

En definitiva, no vivamos esperando, esperemos viviendo.

A recordar siempre mi frase de cabecera: SE PUEDE.-

Y recuerden… este blog les trae suerte… la suerte de ser altas conchudas como yo.♥

Las quiero 🙂 

Srita Nani Nanita.

SOLTAR

Los amores,
el derroche,
los finales abiertos..
Lo que habita en otros lados
y aun no conocemos.
Lo que pides,
Lo que puedo,
Lo que queda en intentos.
todo a punto de alterarse,
siempre a todo momento.

Hace un tiempo que vengo armando esta nueva entrada, mentalmente. Sobre todo porque estoy en una etapa de “cierre de etapas”, valga la redundancia; es probable, o eso espero,  que se abran puertas nuevas. Para empezar nuevos capítulos, debo cerrar los anteriores, o salir, o dar por terminado, o sellar, pónganle el nombre que más les guste.

¿A qué me refiero con cerrar etapas, situaciones, momentos? ¿A borrar? ¿A erradicar? ¿A prohibir? En un principio, debo admitir, creí que se trataba de eso. De intentar tapar todo aquello que me produjera cierto dolor, o malestar, o tristeza. Después entendí que evadir el dolor no sirve. El dolor enseña, lastima, humaniza, y sobre todo el dolor duele y la única forma de superarlo es atravesándolo. Al esquivarlo, al no reconocerlo, nos perdemos de esa lección que vino a dejarnos. Porque yo soy de la que piensan que el dolor es el mejor maestro que tenemos en la vida. Llamamos dolor a los errores que cometemos, a las decepciones de los otros, a los fracasos, a las desgracias, a las muertes, en fin todas esas situaciones que hacen que nos caigamos al piso y quedemos inmersos en duelos, en inevitables duelos.

Cuando hablo de cerrar a etapas, me refiero a SOLTAR. Y voy a escribirlo con mayúsculas porque me llega, me atraviesa esa palabra y escribirlo en grande, hace que la crea más verosímil, más posible. ¿Qué es SOLTAR, aparte de cerrar etapas? ¿Es igual que en modo literal, cuando uno suelta un globo inflado con helio y vuela hacia arriba? Probablemente SOLTAR tenga mucho que ver con DEJAR IR, eso que no nos suma: se trate de un amigo, de una pareja, de un trabajo, o de un pariente. Principalmente me refiero a ciertos modos de existir que nos hacen terriblemente infelices.

Por ejemplo, hay que SOLTAR roles. El rol de víctima al que me aferré cuando ocurrió la tragedia del 6 de agosto, me dejó en ruinas. Por suerte lo pude soltar rápido y comprendí que sino activaba moría en ese rol de mierda. El rol de siempre “disponible”. No es sano dar la impresión que estoy disponible para hacer todos los favores del universo. No es sano porque el resto se abusa y no es sano porque no nací para vivir para los demás, no me hace bien la invasión de los otros. Entonces, hay que aprender a decir que no, es sano conocer nuestras propias limitaciones, SOLTEMOS el “no”,  pongamos un freno cuando es pertinente. El rol de fracasada es otro que se convirtió en un veneno turbio. Tuve fracasos, y tuve aciertos también. ¿Por qué tengo que auto torturarme con las mismas boludeces de siempre? Se trata de la vida, ni más ni menos. Además, todo es demasiado relativo. ¿O existe un manual de cuáles son roles y cuáles fracasos? Son entidades muy difusas que no debemos reducir ni darlas por definidas. Y todo es relativo, hasta los fracasos, si sabemos aprovechar lo que nos deja.

Me refiero a soltar esas emociones que no aportan nada más que al malestar. Se trata de no embadurnarse de melodrama, porque el melodrama es peligroso. Por ejemplo, hay veces que me intoxico a propósito con la tristeza, porque me gusta escribir, y si estoy melodramática el texto en cuestión sale más estéticamente legible; el problema es pasarse de la raya y empezar a creerse ese melodrama que creaste vos misma. Hablo de quedarse en un pensamiento que te destruye. Habitar los peores recuerdos, tener miedo de salir de ahí. El miedo es otra cosa que hay SOLTAR, porque cuando es excesivo te estanca, te paraliza, no te ayuda a avanzar.

¿Cómo se hace para SOLTAR? ¿Qué se hace mientras  SOLTAMOS? ¿Escuchamos música? ¿Escribimos? Cantamos, hablamos con amigos, vamos a terapia, nos reímos, nos fumamos un porro, nos fumamos un atado de Lucky 10 convertible, estudiamos, escribimos la ConchuTesis, buscamos laburo, nos recibimos, morimos frente a la televisión, leemos los diarios, leemos novelas de amor (esa mejor no), jugamos al quini 6, nos matamos a pajas, compramos libros de autoayuda, nos enconchudamos con alguna canción de Rosana o de Pedro Aznar...  ¿O mejor garchamos con cuanto pelotudo se nos cruza? Con el neurótico, con el hombre equivocado, con el no correspondido, con el pendejito sexy, con el ex, con el mamerto de turno, con el primo de la amiga, y mejor no sigo porque se entendió la idea, ¿no? Jajaj. ¿O nos quedamos solas, un viernes a la noche en cama, mirando como caga un tigrecito en Animal Planet? (Sí, lo hice, porque LOSER)

Lamentablemente la respuesta, a ciencia cierta no la sé. Es probable que se trate de todas esas cosas juntas. Porque creo que, inmerso uno en el concepto de SOLTAR, está el verbo seguir y el adverbio “adelante”.

Creo que SOLTAR es mirar hacia delante, dejar de preocuparse para empezar a ocuparse, desintoxicar tu vida de personas que no te están sumando cosas buenas, sino todo lo contrario, NO idealizar sujetos, no poner a nadie en un pedestal, y sobre todo, soltar es valorarse, tener dignidad, saber hasta dónde se puede luchar por alguien y hasta donde uno debe detenerse, porque como dicen las Pastillas, hay que saber cuándo parar.

SOLTAR es relajarse, es SOLTAR miedos, preocupaciones, pensamientos negativos, personas que no ayudan, SOLTAR es amor propio, es tener la suficiente valentía para decir basta. Hay que saber detectar cuándo una lucha ha terminado y no queda nada más por hacer que SOLTAR, dejar ir.

SOLTAR no tiene que ver con rendirse, todo lo contrario, tiene que ver con cambiar de dirección cuando ya no es adecuado y sano continuar de ese modo, SOLTAR es dejar de aferrarse a situaciones que nos dañan, que nos dejan en ruinas, para armar otras que nos hacen sentir vivos y felices, SOLTAR es dejar de vivir por lo que no existe, y aferrarse a lo que sí, SOLTAR es elegir ser feliz con lo que uno tiene y sabiendo que lo que no conseguimos, siempre depende de uno. SOLTAR, es dejar ir, SOLTAR es dejar de esperar cosas de los demás, para cultivar y sembrar cambios positivos de uno mismo, de hecho, SOLTAR es saber que todo depende de uno mismo, y no de los otros. SOLTAR es confiar en que todo va a estar bien, SOLTAR es optimismo y sobre todo SOLTAR ES DARSE EL PERMISO DE SER FELIZ!

SE PUEDE, gente y esa es mi única verdad.10413433_10204467768995036_8202386114414834939_n

Seguir

Olvidar

Liberarse

Transformarse

Alegrarse

Reaccionar

Los/as invito a todos a SOLTAR.

Sobre nosotras chicas, vayamos soltando las harinas refinadas porque viene el verano, la puta madre que me re parió.  (Sabes que te amo, no es con vos, vieja!)

Jajajajajaja

Las amo, bellas

Srita. Nani-Nanita.

El paso previo

Lo  que no podes es saber de qué lado caerá la moneda

Lo que no podes es saber qué sueño esta noche te espera

Lo que no podes es saber que paso te cambia el rumbo

Por eso no me rompas las pelotas, querés, con tus claves del mundo.

 

La canción de Zabayonni viene como anillo al dedo. En esta entrada, la idea es hablar de recorridos, de caminatas, de trayectos, de proyectos, de lugares, de objetivos. Necesito expresar algo que siempre me pasa y recién hasta hace unos días encontré la perfecta denominación, o el rótulo para llamarlo. Algo que pertenece a mi cotidianeidad, por lo cual me río y también, a veces lloro.

El diccionario de la Real academia Española brinda una cantidad interminable de definiciones, sobre el vocablo “paso”. Es una palabra tan sencilla y tan cotidiana que parece estúpido buscarla en el diccionario, pero interesante también. 1) Movimiento sucesivo de ambos pies al andar. 2) Movimiento seguido con que anda un ser animado. 3)Modo o manera de andar.

La última me encanta, se refiere al modo en que ¿avanzamos? o retrocedemos en la vida. Cada paso nos cambia el rumbo, o nos hace ir para atrás, fracasar, aprender, putear, ganar. Como dice Zamba, cada paso implica una infinidad de consecuencias de las cuales la mayoría, ignoramos. Cada paso lo hacemos a causa un objetivo, un anhelo, pero en el medio del camino nos encontramos con imprevistos, con pasos previos, antes del ese paso definitivo.

Y para describir esos pasos previos es que me senté hoy, a golpear el teclado empujando el sentido que busco encontrar, renaciéndolo. Necesito expulsar estos pre conceptos o voy a explotar, y odio explotar y odio aguantar, y después pago caro reprimir sentimientos. Vamos a vomitar las cosas de a poco, con pasos previos, esos que tanto odio.

Mi vida siempre estuvo plagada de pasos previos. Son engorrosos, molestos, me fastidian, me hartan, me hacen bufar, putear, quejarme al pedo a veces, y gritar de tristeza también. Por ejemplo, tengo que caminar tres cuadras para comprar pan, y en el medio de esas tres cuadras me di cuenta que me faltaba la billetera. El paso previo: volver, buscar la billetera, bajar de nuevo y comprar el pan. La concha de tu hermana, distracción, sos la peor de todas. Hubo otros casos donde sí llevé la billetera y estaba vacía, literalmente. ¡O SEA! Otro ejemplo: Hoy bajé la basura y pisé caca de perro. El paso previo: limpiar la caca de perro de mi zapatilla.

Cuando tuve que ir a personal para que me cambien el black berry, hice todo el trámite y al llegar, NO HABÍA SISTEMA. El paso previo: otro día más sin teléfono.

Cuando volví a vivir a mi querida Salta y Oroño, tenía pactada la visita de Fibertel y Cablevisión para los servicios de cable e Internet, pero ese día, JUSTO ESE DÍA, llovió y no hacen instalaciones con lluvia, por blablablá. Entonces me la pasaron para dos semanas después. El paso previo: ¡dos semanas sin internet cuando yo lo pedí con tiempo! Pequeña puteada se comieron.

El servicio de gas iban a conectármelo el 1 de junio, pero no sé qué mierda pasó, se rompió un caño, se enfermó el inspector, se cago encima la abuela del mayor accionista de Litoral Gas, y NADA, el paso previo es que esperamos un mes más. Hijos de puta.

Como si eso fuera poco, se rompió la ducha, por ende los días posteriores a tener gas TAMPOCO PUDE BAÑARME EN MI CASA. El paso previo: llamar a mi plomero y decirle veni a revisar esto. ¿Se dan cuenta hasta donde llega mi mala leche?

Bueno ni hablar de lo 6 de agosto, ¿a quién mierda poronga le explota la casa? A mi y a los otros desgraciados de este edificio. ¡Dejame de hinchar los huevos, loco! Es demasiado.

Puedo seguir enumerando hasta el cansancio. Una vez fui a rendir una materia y a último momento la pasaron para el otro día. Fue horrible, tuve que volver. El paso previo: La concha de tu hermana, alumnado. No recuerdo si rendí bien, pero me parece que no.

Y si nos ponemos conchudas, podemos enumerar la cantidad de pelotudos que vengo topándome desde los veinte años en adelante. El amor no correspondido, el psicópata, el que vive a 900 kilómetros, el que no hay feeling pero parece que se quiere casar, el amor no correspondo, y por último, el flaquito del Tofi que está enamorado de la ex y me dio La oportunidad renga. (Metete la muleta en el centro hoyo y girala)

La concha bien de su madre, me cago en todos los astros y santos. Como decimos con mi co equiper administradora de conchulandia, JeBus y Cupido o se drogan o nos odian fuerte, o las dos. Y si lo acompañamos de lo conchudas que somos a la hora de “elegir”, todo se pone color de hormiga.

Si bien uno debe reconocer errores, también hay mala leche. Qué mal guionista que es Dios y qué conchuda me hizo, gente. Y lo peor es que, en ese caso, NO LLEGÓ “EL PASO DEFINITIVO”. Lo cierto es que nada me ponehuellas más conchuda que la inmensidad de pasos previos que me vengo fumando en materia sentimental.

Mi viejo me dice que estos inconvenientes “nos ocurren a todos” y yo no estoy tan de acuerdo. Me siento frustrada, gente. Me cabe el melodrama, de un modo peligroso.

Tengo los ovarios inflados a compresor con el hecho de que todo me cueste tanto; me haría bien sentir que todos estamos en igualdad de condiciones, pero no es tan fácil. Necesito pasos definitivos, ir al objetivo sin tantas trabas
.

SI! Quiero que la vida SEA FÁCIL…¿y qué?

Me cago en A, en B y en Z. En todo el abecedario, en los números, en cada rincón de mi conchudez y me tiene harta el sentido chueco de mi suerte! INSISTO: Dios es un guionista del ojete. Listo, lo dije, perdón a los creyentes.

Los invito a contar sus pasos previos. No solo porque nos permiten alivianar el fastidio y dolor que nos producen, sino para que no nos sintamos tan solos.

Estoy conchuda! Muy!

Nani Melodramatica Nanita.

17 DE MAYO 2014 ♥

Video que resume un poco lo que vivi como damnificada de la explosión del 6 de agosto de 2013 en la ciudad de Rosario. Vivía en el edificio lindero (salta 2159) y milagrosamente salvé mi vida, ya que me encontraba allí al momento del siniestro. Los nueve meses fuera de mi casa, las esperas, los aniversarios y el enorme dolor que causó, contrastado con la alegría de poder volver a mi hogar otra vez.

 

Regreso a mi hogar, después de nueve meses. ♥

Fin de año…NO a las expectativas

Tips para este nuevo año que comienza…
No quiero llenar antes de tiempo el 2014 de expectativas, quiero tener objetivos humildes, aquellas cosas simples que me hagan feliz. Por ejemplo, 1) DISFRUTAR de los momentos, parece simple, pero ¿cuántas veces vivimos en piloto automático? En mi caso, muchas! 2) SER POSITIVA, me cuesta un huevo, a ver si lo logramos de una putisima vez :). 3) CREER en mi, creer que puedo. ¡Llamando autoestima! ¡Vuelve con mami pequeño escurridizo! 4) COMPRENDER Y ESCUCHAR A LOS OTROS,no encerrarme en mí misma. 5) SER MEJOR HIJA, MEJOR AMIGA ¡y mejor chonga! jajaj o mejor dicho ser chonga… ¡ouch! 6) PENSAR MENOS todo y actuar más! Menos palabras, más acción.  7) Ser más feliz y no TAN CONCHUDA. 8) AFLOJARLE UN POCO AL MELODRAMA, que de eso no se vive mierda. 9) NO olvidar QUE REÍR TE SALVA Y QUE LA VIDA ES MUY CORTA PARA ESTAR TRISTE.
Les deseo un año lleno de aprendizajes, de logros y buenos momentos. ¡Den lo mejor de ustedes y no se preocupen por lo que no pueden manejar! Eso es perder el tiempo!
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No te enamores de una mujer que es una conchuda.

Inspirándome en el texto de Charles Warnke, “Salí con una mujer que no lee”, les escribí este texto en honor a todas l224036_223301997687383_6862615_nas conchudas de Los 56 grupos que ninguna mujer se animó a hacer. No tomen las palabras al pie de la letra, en algunas partes exageré, pero ya saben, es solo para divertirnos.

”Hoy vas a descubrir que el mundo es sólo para ti, que nadie puede hacerte daño; hoy vas a comprender que el miedo se puede romper con un solo portazo, hoy vas a reír porque tus ojos se han cansado de ser llanto.”

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Desde ya te digo que no te conviene. Es ciclotímica, cambiante, perspicaz y tiene un carácter de mierda. La conchuda no se doblega porque pegues un par de gritos, con ella no te hagas el malo porque salis perdiendo; olvidate de tu pasta de campeón, de macho de ganador, olvidate de la minita que te levantaste así nomás. Inclusive aunque la lleves rápido a la cama, la conchuda quizá mañana se le pira el cerebro y no te contesta más los mensajes. Sí, así de conchuda es la conchuda, por eso ni la mires. La conchuda es media bruja… tiene el superpoder de derrochar en ropa, y sobrevivir la última quincena del mes a base de la caridad, es capaz de limpiar, cocinar y mirar un programa de televisón al mismo tiempo mientras esperas que sus uñas se sequen.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. En cuanto te conozca, cual agente del FBI, revisará tu perfil de Facebook desde la primera hasta la última foto de perfil y en todas las que te etiquetaron, con el consiguiente estudio de quién lo hizo, a qué hora y qué clase de fotos eran.  De allí hará una predicción muy acertada sobre tu personalidad, sabrá tus movimientos, horarios de trabajo, preferencias en ropa, cine, deportes, etc.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Ni siquiera vas a poder mentirle, porque la conchuda cuenta con ese olfato femenino que sabrá si te mandaste una cagada. Y te presionará con una mirada penetrante que te obligará a decir que en realidad, ese sábado si fuiste a la fiestita que organizaron tus amigos. Y pobre de vos, flaco, te vas a querer cortar los pocos huevos que te quedan.

No te enamores, hacé todo lo posible por no hacerlo. La conchuda le mostrará tus fotos a sus amigas y criticarán cada uno de tus defectos. Harán asambleas todas juntas y les contará vida y obra de tus padres, de tu ex, de tu deporte favorito, de lo idiota que sos cuando te pones en pedo, hasta de esa ocasión en la que “tu amigo” no funcionó. Juntas se reirán de lo impotente y después cerrarán el tema de conversación diciendo “PAAABRE”

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Si le gustás lo suficiente la conchuda enseguidita te asociará a un tema romántico de rock o pop o reagge,  o del género que fuera, y lo cantará hasta que le mandes un mensaje y empiece a saltar cual nena con juguete nuevo, y lo cantará desafinando mientras se ducha. En serio, flaco, no te enamores de una mujer que es una conchuda. Si la cruzás en un boliche y pegan onda, ella no confesará que olvidó depilarse porque te quiere hincar los dientes, le gusta el sexo tanto o más que vos. De verdad, la conchuda no te conviene, no te enamores. El día que te le metas los cuernos, ella, como es una conchuda, te va a perdonar. Y vos, como te perdonan, le volverás a meter la guampas. Este proceso se repetirá reiteradas veces, hasta que ella finalmente te mandará a vivir a Africa de una patada el culo. Después va a empezar una dieta, el gimnasio, la cama solar, va a quedar divina, y se va a chapar a tu amigo querido. Por eso, no te enamores de una mujer que es una conchuda. La conchuda sabrá como ponerte celoso, o cómo darte en ese lugar que te duele chabón. La conchuda tiene un perfil de Facebook trucho donde investiga todos tus movimientos, haciendo que estés constantemente vigilado. Probablemente participa de un grupo que se hace llamar Conchulandia, en el cual todas sus secuaces conchudas se reunen y se te escrachará en tu primera cagada, con foto y todo y hasta les va a contar a las demás que sos impotente, que babeas la almohada y que cuando eras chiquito le temías a las palomas. En serio, no te enamores, la mujer que es una conchuda también es peligrosa. Si la gorreas, la conchuda publicará tu número de teléfono en una página gay, y todos los balas, te van a quemar el cerebro con llamaditos melosos. En serio, no te enamores de una mujer que es una conchuda. Te costará muchísimo entenderla, es como la física cuántica. La oirás quejándose por su peso actual, diciendo que está gorda y al otro día, sorprendido, la descubrirás alegremente y relajada comiendo chocolate y mirando Los Simpsons. Durante su período menstrual y los domingos lluviosos, la conchuda se encerrará a mirar comedias románticas y te llamará para que hagan cucharita, porque siente una profunda tristeza infundada, una tristeza hormonal que jamás podrás entender. ¡Haceme caso! no te enamores de una mujer que es una conchuda. Si fuiste una rata inmunda es capaz de perdonarte a cambio de unas promesas pedorras. Pero ojo, porque el tiro puede salirte por la culata y puede irse con tu amigo, yo te avisé.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. En general, se esforzará porque tu plato favorito le salga mejor que a tu vieja, y aunque le cueste plata tirada en ingredientes, lo va a lograr, porque es una conchuda incurable y cuando se propone algo, lo cumple como sea.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Intentará cambiar tus defectos de troglodita, como eructar después de la cena, o putear mirando fútbol. Si te ganas su amor, te fumará jugando a la play con tal de que después, le hagas un buen “servis”.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Cuando le preguntes ¿qué te pasa? Y ella te dice ‘Nada’, seguro te mandaste una cagada y vas a tener que revisar en dónde, porque ella no va a decirte NADA. No te enamores de una mujer que es una conchuda. El día que te olvides de su cumpleaños, o del aniversario, o la menstruación, ella te dejará sin sexo durante un par de noches.

 

Es dificultoso lo que te pido, pero no te enamores.

La conchuda, como siempre tenaz, no dudará en estar ahí, cuando tu vida se ponga color de hormiga. La conchuda será incondicional si hacés lo suficiente para merecer tenerla en su vida. La conchuda siempre estará lista para darte un consejo, o reírse de tus chistes baratos, o para abrazarte, y… haciéndote sentir que tuviste un culo bárbaro cuando te dio bola. La conchuda se fumará a tu amiguita o a tu vieja aunque no las soporte, hará lo posible para que el día de tu cumpleaños estés contento, festejará tus logros por más pedorros que sean, y hasta se alegrará cuando tu equipito de la B por fin haga un gol. Se bancará que estes elogiando a Messi, que insistas en explicarle la ley del off side, y hasta empezará a saber algo de fútbol.

La conchuda aprenderá a jugar a la play y llegará el día en que te gane, y vos te quieras las pelotas.

Cuando la defraudes, ella te perdonará una y otra vez. Ella te comprenderá, entenderá tus tiempos, querrá excusarte de miles de maneras, hará todo por salvar la relación, por continuar a tu lado. Hasta que se cansará y vos, cuando te des cuenta, te vas a arrepentir de haberla perdido. 

Por eso, si te faltan huevos, no te enamores de una mujer que es una conchuda.

 

Hoy, a un año de haber llegado a las 100.000 conchudas, les agradezco por enseñarme a ser una mujer mejor día a día. 

Las amo mucho!

Nani Nanita.

Los mitos de las mujeres

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Cortala no exagerés, no seas tan drástica, al fin sacuditelo, sino nunca vas a ser feliz.

Como muchas saben, mi vida de escritora, se vio un poco tambaleada luego de algunos desafortunados sucesos, que no valen la pena mencionar en esta entrada. Sin embargo, hace varios días vengo pensando y pensando, ¡si pienso! y me topé con ‘el tema’ para volver al ruedo. ¿De que podría tratarse sino de la conchudez femenina?

Hace un par de noches atrás mientras me secaba el pelo, Hopy – mi querida gatita hermosa-  me miraba como si estuviese tirando una bomba en el medio el monumento a la Bandera. Le sonreí con ternura, no sé que pelotudez le dije, y me miré en el espejo. Yo siempre pienso cosas interesantes mientras me seco el pelo, soy así de interesante desde que nací. (¿)

Existen mitos que generalmente las mujeres nos hacemos creer a nosotras mismas. Si, conchudas queridas, somos las artífices de nuestro propio engaño. Claramente no estoy diciendo nada nuevo, pero de todos modos me siento re curtida cuando vuelvo a ‘confesarme’ estas verdades de hierro. ¡Es que mi conchudez es tal que aún no puedo naturalizarla, no puedo asumir cuan conchuda soy!

Como les decía, a mi entender estamos ‘presas’ (dramatizá, no hay problema) de un híbrido hecho de ‘mitos’ y ‘creencias’ que propagamos de boca en boca, de mate en mate con amigas, de vino espumante en vino espumante. Y bueno así terminamos, ¿no? JE

Acá les dejo las típicas frases o pensamientos  que no son más que un fraude, una mera pantalla para ocultar tu conchudez.

1.- “Solo quiero coger, no quiero nada serio’’  Me río de Janeiro y me Copa Cabana. Es por eso que, como solo querés sexo, vas y te acostas con cualquiera que se te cruza. ¿Ah, como que no? ¿Querés tener piel? ¿Querés un tipo buena onda? ¿Querés también, que comenten los libros favoritos, que te llame después de doce el día de tu cumple, hacerle un pollito al verdeo y que te traiga chocolate cuando estas indispuesta? ¡WOW, QUE IDEA INCLUSIVA TENES DEL SEXO! Bienvenida al mundo real, querés hacer el amor, no tener sexo. Conchuda incurable.

2.- “Divertite con el hombre equivocado hasta que aparezca el indicado” Detesto esta frase pedorra, ya lo saben. ¿Qué clase de hombre equivocado puede divertirte? En mi concepto de HOMBRE EQUIVOCADO (el cual ya especifiqué en cierta nota), es un ruin que te deja plantada, te toma el pelo, se borra, aparece, se borra, te usa, te miente, te boludea, se borra, vuelve. Nadie puede divertirse con eso, solo lo utilizamos de excusa para seguir siendo la boluda de turno. Ya está, si querés seguir con un forro hasta darte cuenta, hacelo, pero no te engañes, equivócate a consciencia de que te estás equivocando.

3.- “A los ex no se los llora, se lo reemplaza” En teoría es una frase muy linda y estética, pero es una vil mentira. Primero, nadie reemplaza a nadie. Ni siquiera una mascota a otra. Cada ser es único, singular e irrepetible. Sí, inclusive la rata inmunda de tu ex. Aunque venga el más lindo del mundo, no va llenar tus conchudas expectativas. A los ex, se los llora, sí. Y es sano llorarlos, para hacer un proceso de duelo y hasta cierto punto cabe aclarar. ¡Con esto no estoy en contra de los reemplazos! Solo digo que no nos hagamos las superadas, y asumamos que nos cuesta ‘soltar’. 

4.- “Si me viene juro que dejo de fumar… si me viene juro que nunca jamás voy a ser tan pelotuda de no cuidarme, si me viene…” En uno de los 56 grupos, escribimos con mi amiga ‘Yo también hice promesas para que me venga, y no las cumplí’. En mi caso, siempre me vino en los dos sustos que me pegué y no, no las cumplí jamás! Soy una reverenda conchuda, lo sé, pero es ley. Nunca cumplimos, aunque nos venga. Ni hablar sino nos viene! jaja

5.- “El lunes arranco la dieta”: Bueno se que esto es completamente relativo, sin embargo yo pienso que una mujer debe planificar con bastante más anticipación, para mentalizarse que prontamente se privará de cosas que la consuelan en momentos melodramáticos; léase chocolate, helado, postres, caramelos, papas fritas, coca cola, alcohol. Dejaría de ser un mito si dijera “El (OTRO) lunes arranco la dieta” o bien “Dentro de 3 lunes arranco la dieta (y durará 6 horas)”

6.- ‘Ya no voy a revisarle su perfil, de hecho lo voy a eliminar’: Igual que el ejemplo de la dieta, nos cuesta muchísimo renunciar a saber sobre esa típica ratita que ‘nos puede’. Por más que nos haga mal verlo con la otra, o bien, laS otraSS, seguimos queriendo saber de la miserable vida de un flaco al cual, en el mejor de los casos , apenitas le importa saber cómo estamos. Solo lo logramos después de habernos dado la cabeza cien veces contra el puto muro de face.

7.-”Es lo último que me compro este mes, lo juro”- OK, por naturaleza comprar boludeces de cualquier índole, responda a o no a necesidades, tales como ropa, maquillaje, libros o zapatos, saca la conchudez. Por ende, aunque estemos secas nos las ingeniamos para comprarnos aunque sea un esmalte de uñas, nos da demasiado placer desembolsar dinero en nosotras mismas. ¡Maldito consumismo! Acabarás con nuestros precarios salarios. ¡JE!

8.- Fantasía radicada en la ingenua creencia que una es lo suficientemente especial como para cambiar la forma de ser de un hombre.- Algo que, muy a mi pesar, he visto en mi misma, y en muchas otras mujeres. Da la impresión de que debemos hacer ‘cosas’ (boludeces, para ser más exactos) para merecer el amor de un hombre que es una tipica ratita. ¡A ver, chicas, intentar cambiar a un hombre te lleva DIRECTAMENTE al país de las conchudas! ¡Es como esperar acertar los números del Quini 6! El día que aprendamos que los hombres NO necesitan a una mujer, sino que las quieren o no las quieren, ese día vamos a ser menos conchudas y más felices. No es por agrandarme, pero creo que de tantos palos, yo sí lo he entendido. ¡YEAH! (?) Si hay un hombre merodeandote que tiene que cambiar para hacerte feliz, haceme caso y alejate.

Bueno, habiendo concluido con esta ‘notita de color’, sobre mi conchudez y la de muchas, me despido atentamente.

Srita Nani- Nanita.

Dar es dar

Cuando el mundo me pregunta de ¿por qué, por qué, por qué?
¿Por qué das vueltas la rueda, porque no te detenés?
Yo te digo que dar es dar.

Dicen que después de que pase la tormenta, viene la calma… la misma calma que antecede una nueva tormenta. Es un ciclo sin fin… y ahora me encuentro en un “Stand By” de este lunes confundido, raro, de este lunes que podría ser peor.  Uy, arranqué melancólica y eso que el otro día prometí una escritura alegre, jajaja… si seré hija de puta. En fin, lo cierto es que siento desgano, hartazgo, quejas; cuando tengo unos segundos de lucidez,  me arrepiento de quejarme tanto, de hacerme mala sangre, de la amargura. Tengo tanto para estar bien… Si pudiéramos ver con tanta claridad lo que tenemos como vemos lo que nos falta, sería grandioso.

Sigo sintiéndome un sapito en un pozo, que lejos está de encontrar un pequeño racimo de compañía, pero no voy adentrarme demasiado en este tema, aunque me sienta un poco aislada del mundo e incomprensiblemente conchuda, intentaré hacer de este post lo más agradable y ligero de leer posible, je!

Desde agosto hasta ahora, mi vida dio un giro de trescientos sesenta grados. Hice un clic antes impensado para una voluntad un tanto arruinada y un autoestima “muy adherido al suelo” como cantan Las Pastillas. Me dejé de comer las uñas, dejé de fumar (increíble, sí, fumaba 20 por día y a veces más), y en febrero me pintó “la de ser ordenada” (cuak). Mi placard, que cuando lo abrías corrías peligro de muerte por la avalancha de ropa, sigue increíblemente ordenado desde ese 29 de enero donde me prometí mantener el orden. En eso tuvo que ver mi vieja, que me recalcaba “tu mente es un lío porque tu placard en un lío…” En teoría mamá siempre tiene razón, pero esta vez le pifió feo; ordené todo y mi cabeza sigue siendo un quilombo, ni siquiera alcanzó la purificación tirando bombachas de 2008.

Se puede decir que estos cambios son positivos, ¿no? Fue como hacerme un regalo grande y ostentoso para mí misma, para mi salud, para mi futuro. Y sin embargo, que no tengo a quién darle todo lo bueno que soy ahora. ¡No alcanza dármelo a mí misma! Me siento desperdiciada, desaprovechada. Lo que tengo para dar, se pudre adentro mío, sin florecer, sin nacer, y muta en una angustia que yo no les puedo explicar. Es como comprarse una bolsa de caramelos y no tener con quien compartirla, o un cochecito sin bebé, o una cama sin almohada…

Se trata siempre de eso, de dar, de saber cuándo actuar, cuando esperar, cuándo dar. Sin ese “otro” para brindarnos, esas ganas de dar, quedan obsoletas (para no decir que las tenes al reverendo pedo). Lo peor de todo no es no tener con quién, sino ser consciente que eso que tenés para dar no se lo podés dar a cualquiera, eso complica mucho las cosas. No cualquier hombre merece tu atención, tu contención, tu alegría, tus momentos, tu paciencia y sobre todo tu tiempo. El hecho de que no sea un común y corriente sino uno en especial que esté dispuesto a devolverte todo eso con crece, tiene como consecuencia que sea más difícil encontrarlo…

¿Hasta dónde dar? Siempre nos preguntamos lo mismo, es una constante. ¿Es tan delgada esa línea entre dar y rogar? Más allá de esa necesidad de “darle todo”, ¿uno debe dar todo a cualquier precio? Por ejemplo, conocés a un lindo chico, te gusta, te llama… y después querés dar algo, demostrarle que estás ahí. No lo pensás dos veces, el te llamó, tenés el derecho a hacer lo mismo. Entonces se forja una especie de vínculo que no tiene nombre, pero que te encanta tanto como él, lo disfrutás sobremanera. Pasan unos meses y se el pibe, sin explicación se borra…después vuelve. Y una se pregunta, ¿le sigo dando lo que siento, o se lo niego? Se lo doy aunque no se lo merezca, ¿lo quiero más que a mí misma? ¿tanto miedo me da estar sin él, que no me puedo negar? ¿hay un límite para dar? Yo que soy la dueña de los excesos, que no sé disfrutar sin irme al extremo, puedo decir que cualquier exceso es malo, hasta el exceso de amor, de dar amor. Creo que sí hay un límite para dar, porque amar ilimitadamente es desamor propio.  

Es frustante… tengo tanto para dar, que a veces se aprovechan y me agarran de boluda. Tengo tanto para dar y lo di tantas veces en vano, que en ocasiones me pongo paranoica y no mando un puto mensaje, por no estar muy segura. Qué locura tengo! Quizás se deba al hecho de que me pudrí del boludeo. Me pudrí de garcharme a un tipo para sacarme las ganas. Me pudrí de comerme un viaje que no va a ninguna parte, de estar por estar…. Esto va a sonar cursi… pero hoy por hoy me causa rechazo estar con un tipo por una necesidad de mi cuerpo y no de mi alma.

Lo bueno de esta conclusión es caer en la cuenta lo valioso que uno tiene para dar, y justamente por eso mismo hay que pensar un poco a quíen dárselo, ¿quién hace los méritos suficientes para permitirle quedarse en mi vida – o ser intermitente en algunos casos de histeria masculina- o mandarlo a volar de una patada a Júpiter…? Porque a Marte con algunos no voy ni en pedo…. No es por fatalizar, pero fijémosnos. El amor no es solo entrega, el amor es entregar y RECIBIR. Es de a dos… Si me das, te doy y sino te vas a la puta madre que te parió, imbécil…. jojojo

Dar es dar. Es encontrar en alguien lo que nunca encontrás.

Nani Nanita.

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Crisis!

Mírenla, miren miren miren mírenla
mírenla, ella está tan sola
Ciro y los Persas.

Estoy en crisis y puede que este post los estrese, no las/os ayude para nada, los entristezca, las ponga conchudas, melancólicas, con necesidad y chocolate, y todo eso que la conchudez nos incita a hacer para apagar el vacío existencial. El mío en realidad es un más grande que el agujero de la capa de ozono.

Me siento un sapo -EN UN- pozo. Me siento en crisis. Me siento aislada, distinta, marginal, como le diría Soraya Montenegro a María del Barrio. Me siento melodramática, (¿Vos decís? Ni a palos). Me siento SOLA. Y por momentos reniego de esa soledad; mentira, siempre reniego, estoy harta de la NADA, o de lo POCO, o de los putos amagues, de los flacos vende humo, de que parezca y NO SEA, de que NUNCA SEA…. Esto parece un libro de quejas, pero lo cierto es que me siento carente de cariño y sino lo escribo en algún lado, sino le digo a nadie, creo que voy a explotar……

¿Hace falta aclarar que no hablo de un cariño fraternal, paternal, marital, o de amigos? ¿Hace falta ser gráfica y decir que necesito un buen HOMBRE (y si viene con buena chota mejor, pero es un detalle)?

El otro día con mis amigas decíamos que estábamos faltas de pija, pero es mentira, yo les dije que es mentira. Si fuera todo por culpa de una pija, sería más solucionable: salís al cheboli, te encamas con el primer imbécil con la cara “mas o menos” ordenada, te fijas que tenga todos los dientes y que no sea chorro, cargás la cartera forros texturados y a otro asunto. La podés pasar bien o mal, pero coger vas a coger y si ese es tu problema, las ganas estarían satisfechas, al menos en un sentido literal. Y si hablamos de AMOR… si! De ESE amor.

Ese pibe con el que…(momento cursi en 3,2,1….) te sentás en el sillón y lo mirás de reojo y te sentís abrumada de la alegría que te provoca tenerlo al lado, y si hablás con él, es como si hablaras con una amiga, y no tenes que medirte porque podés (y es casi una obligación) ser vos misma con él, ese que te da los mejores consejos, aunque no te gusten, ese que te cuenta su libro favorito antes de dormirse, y dice alguna otra pelotudez. Que es tu amigo y tu amante al mismo tiempo, que te cuida cuando te pescaste esa gripe de mierda, y te alcanza pañuelitos Elite cuando te pintó la conchudez melancólica. ¿Pido mucho? Si, yo sé que si. Es que estoy dispuesta a dar mucho también…. (aclaraba..:) ¿por qué no aparece, por qué NO A MI? No piensen que no me pregunté si yo estaba haciendo algo mal, que no hice una puta autocrítica sobre esta situación de mierda, porque les juro que me pregunté tres millones de veces, ¿qué mierda estoy haciendo mal? ¿No estoy predispuesta? ¿no me delineo hasta para ir al súper? no intento aflojarle a las toddy, y al chocolate para no seguir disminuyendo mi nivel de cogibilidad?

Entonces, haciendo todo lo que hay que hacer, existen los siguientes interrogantes: A) ¿cómo conseguís ese amor? “Cuando menos lo pienses aparece” Hola! Nunca voy a dejar de pensar, porque es lo que más deseo entendés????  . B) ¿quién elige quién se merece el amor? ¿el azar? ese ser tan… indefinido, que no vive en ningún lugar y que al mismo tiempo está en todos llamado Dios? Bueno voy a explotar… estoy re podrida de sentir que la vida me debe algo y que se niega a dármelo. De saber existe una vida mejor pero que de algún modo es inalcanzable para mí. Me pasa que estoy harta de esperar y me estoy desesperando… sobre todo después de cierta cagada que me mandé, hizo más difícil todo esto de estar sola. [no especifiquemos mejor] Estoy harta de todo. De sentirme un cero a la izquierda en el amor. “¡Dejá de llorar por lo que no tenés y alegrate por lo que tenés!” Ese consejo me lo paso por el orto, así nomás. Ese consejo me lo dice alguien que tiene flor de macho al lado, que se la empoma todas las noches y que la pasa bomba. ¡¡ASÍ CUALQUIERA DA EL MENSAJITO DE CARPE DIEM!!! 1) No lloro por lo que no tengo, sino por lo que NUNCA tuve. 2) si te ponés en mi lugar CAPAZ entendés un poco de ese vacío que te envuelve todos los días, que ya no sabés qué poronga hacer para no sentirte así. ¿Cuántos fracasos faltan para que llegue el indicado? ¿Cuántas versiones baratas/falsas de amor voy a tener que padecer para que por fin Nani merezca tener el verdadero? En fin, si alguna escribió su nombre en lugar del mío, yo no tengo una puta respuesta para darle, solo esperanza. Solo sublimen, reemplacen, hagan otra cosa, no pienses “distraete,” me dicen… mientras yo me cago de odio.

En fin, vayanse todos a la concha de su madre. Ojo, todos no te incluye, no te sientas tocada, hablo con el destino o hablo sola. ¡Hasta eso hago sola! ja,ja,ja. Estoy enojada, triste, tengo ganas de llorar, de romper algo, tengo ganas de no tener ganas, o de tener ganas de estudiar je!529530_538871709480023_46683621_n

Nani Nanita.