No te enganches

 

Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues ya se ha despedido de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.
-Charles Warnke

Creo que hay un grupito de frases desafortunadas que tengo marcadas a fuego en mi lista negra. Por ejemplo: “Tenemos que hablar”, “¿Te recibiste?”, “¿Y por qué estás soltera si sos divina?” y una de las peores, es “No te enganches”.  En este momento todas mis queridas y conchudas lectoras, sonríen de forma perversa, recordando al conchudo puto que se lo dijo alguna vez.

El unico que me dijo algo asi, fue la Rata uno, creador de mis primeros síntomas de conchudez y sueños rotos. Digo todo esto cagándome de risa, no sólo porque la rata uno tuvo consecuencias excelentes como la creación de conchulandia;  también pude comprender con el tiempo que esa “relación” se forjó en base a mi autoestima roto y un pelotudo a cuerda, pero mejor no ahondar en detalles.

Lo puntual para esta entrada es que, por esta epoca es muy común la frase “no te enganches”, y en el 90% de los casos, esa frase la dice el masculino. ¿Por qué? Porque nosotras, cuando no queremos nada serio somos bien claras. Mensajito de madrugada, ¿donde estás papurri?, hacemos lo nuestro y fue. No necesitamos aclarar con palabras lo que dicen nuestras acciones. Vale no generalizar, al menos yo soy así. No me engancho por coger una vez. El tipo tiene que esmerarse en otros detalles, por ejemplo que tenga cerebro y que las charlas sean excepcionales, y me hagan crecer. Que tengamos el mismo idioma, que es tener el mismo sentido del humor. No enumeraré más detalles, porque sino todos se van a enterar como enamorarme (Aguantá, Megan Fox!!! Jajajaja)

Siguiendo con el tema, existen cierta clases de hombres que la asignatura histeria la rinden en dos días sin estudiar. Me explicaré: la juegan de marido haciendo boludeces innecesarias y que nadie les pidió (mensajitos melosos, gestos tipicos de pareja formal, regalitos de cumpleaños y demás), y después se desentienden con esa frase del orto. Es decir, no pueden sostener lo que provocan, y eso es de infradotado emocional. Me molesta sobremanera que se hagan los novios a los dos días. Tranquilízate, querido. Vos no te enganches.

 ¿De quién habla esa frase? ¿Es un freno para quién? ¿Para el emisor o el receptor? No quiero entrar en tecnicismos, pero creo que estamos ante un claro problemita de comunicación. “No te enganches”:  si leemos la frase literalmente sugiere que el receptor que está invadiendo un terreno que no le pertenece. En cualquier circunstancia o contexto de la frase, la primera sensación es chocante… pareciera que te están escupiendo un asado de la forma más ordinaria que puede haber, y en general la frase  en tono “aviso” o “alerta” suele llegar TARDE.

Si vamos al transfondo de la frase, me doy cuenta que quien la dice es el heredero Horangel o Ludovica, esos que leen los signos y los astros y no sé que mierda más. Para mí es casi como decir “En diciembre de 2017 voy a comer pavo.” ¿Cómo carajo vas a saber que mierda vas a comer en 2017 si tal vez no estás vivo, campeón?

El no te enganches es una advertencia a futuro de un plano tan endeble e inestable como el emocional. Sobre todo impredecible. Las emociones son incontrolables, ilegibles, y a veces no las podemos traducir a palabras. Mucho menos las emociones que aún no llegaron, Y MENOS TODAVIA LA DE LOS OTROS. Intentarlo rozaría el disparate.

Cuando te dicen “no te enganches” están presuponiendo que vos directamente sos capaz de engancharte, enamorarte, atarte a esa persona. Punto negativo, demasiado arrogante. (Aguanta, clon de brad pitt, inolvidable serial.)

No te enganches. Demuestra inseguridad, miedo y  un precario afán de querer controlar una situación que claramente es incontrolable, tanto de un lado como del otro. Querer controlar las relaciones interpersonales, tanto lo que uno siente, y menos aún, lo que siente el otro es de analfabeto emocional.

En primer lugar, tenés que poner un freno, porque nadie tiene derecho a decirte como tenés que sentirte. Al mismo tiempo, yo tampoco puedo exigirle al otro qué sentir. Por ejemplo: si tal persona se permite sentir cosas por mí, ilusionarse, engancharse, y se da el caso que no puedo responderle, dolorosamente, el problema es de esa persona. Parece descarnado, pero es así. Cada uno debe hacerse responsable y aceptar los riesgos y las consecuencias de haberse jugado. Podemos discutir cómo se llegó a eso, si esas sensaciones de “enganche” tienen o no bases reales, pero lo cierto es que el responsable siempre es de quien lo siente. Y, lo que se siente, se siente.

La realidad, es que cuando un chabón dice eso, solo se está atajando. Nadie puede hablar de un miedo ajeno. Nadie puede direccionar ni frenar lo el otro va a sentir. Tampoco es verosímil dársela de Gandhi intentando salvarle el culo a la otra persona . Decir no te enganches es casi una acusación  que señala al otro, como culpable por haberse permitido ese “sentimiento” (que un pelotudo presupone que tenés). Pero sobre todas las cosas, en muchas ocasiones, el no te enganches, habla de un miedo del emisor.

Hablando específicamente de hombres, porque soy mujer…

El miedo a engancharse es de ellos, a embadurnarse con su propio juego, a dejarse llevar y creerse el simulacro de ‘novios’ que suelen armar, a que les termine gustando nuestra devolucion, nuestro modo de dar. Tienen miedo a creerse lo que realmente provocaron.  (Repito, no generalizo, no todos los hombres son así, al que le quepe el saco que se lo ponga)

Nosotras (entiéndase por nosotras, la mayoría de las excepcionales mujeres que me rodean), no tenemos miedo de dejarnos llevar, o lo tenemos, pero lo enfrentamos.

Si me pasara de ver que el otro está demasiado entusiasmado con la relación, directamente le haré saber con actos que el interés no es mutuo. Responderé menos mensajes, contestaré tarde, o le diré de buenas maneras que quiero ir despacio, suavizando la respuesta. Vomitarle “No te enganches”, es soberbio y hasta hiriente si sabes que la otra persona está enganchada.

Todo este análisis es igual para la frase “tengo miedo de engancharme, no quiero que después nos peleemos o terminemos mal” etcétera. De la misma manera, se está tratando de predecir un futuro incierto. ¿Hay perdida de tiempo más absurda? ¿Te la vas a dejar de jugar por miedo?  ¿Vas a perder un buen momento de garche por eso? Con ese criterio no haces nada, porque todo supone cierto riesgo.

Conclusión: hacete cargo de lo que sentís, y yo me hago cargo de lo que siento. Si coincidimos, felizmente podemos armar algo juntos. Y si hay una disparidad, yo se muy bien cómo salir adelante, y calculo que vos también (pero es problema tuyo) Las cartas tarde o temprano deben mostrarse y lo sabremos.

Muchachos, no abran el paraguas antes de que llueva, eso demuestra que tienen terror.

Insisto. El miedo es propio de quién le pide al otro que no se enganche. Si les dicen eso, acomódenlos como se merecen. Y recuerden: no se enganchen (con pelotudos)

Gracias por leer.                                                                             

Licenciada
Nani.

 

Anuncios

“No debo cagarla”

Jodete (Jodete)
Jodete muchísimo
Porque odiamos lo que tú haces
Y odiamos a todo tu equipo
Así que por favor no te mantengas en contacto
Jodete (Jodete)
Jodete muchísimo

 

Supongamos que soy una mujer soltera (¡Sos soltera, Nani! me dirían ustedes, y es cierto, pero déjenme soñar mierdas ) En serio, supongamos que una mujer X soltera, sale una noche con amigas. Se pide un Sex and the beach a las 3 de la mañana en el boli, mientras suena “No podrás” de Christian Castro, y con tus amigas bailan desaforadas, acordándote de ese flor de hijo de puta que aparte de no olvidarse que lo amaste como tamaña imbécil, le chupaste la pija como si fuera el último palito helado bañado en chocolate de la faz de la tierra.

Tipo 4.30 de la mañana aparece un muy lindo ejemplar que te hace dejar de recordar la pija palito helado de la rata numero uno del ranking de tu frustrada vida amorosa (interpelo sólo a las frustradas, a las que no que se vayan a coger jajaja 😛 ), para despertar nuevas imaginaciones sexuales, como que se la chupas, porque su perfume se clava en el centro de… bueno, se entendió la idea ¿no?

Entonces empezás a hablar con el chabón, lo de siempre: a que se dedican, próximos proyectos, que les importa, y en el medio del pedo, intento tirar frases inteligentes. En mi caso es una cuestión de ego porque si el flaco se le ocurre darse cuenta que soy inteligente, con el pedo que tengo, me importa tres forros usados (Se que soy inteligente y su opinión no cambia nada.) (Se agrando Chacarita)

Son las 5.30 siguen bailando. Y yo pienso “¿Cuando me llevará a coger este pancho?”, me estoy pegando flor de embole ya. Como últimamente tengo una pija mental, mi único pensamiento es, “no debo cagarla, no debo cagarla”·

Y mi próxima frase es una frase que debería decir él (eso dicen los manuales)

-¿Nos vamos a un lugar más tranquilo?

El tipo me miró azorado (sí, hablo de alguien en particular, le ponemos el Dr. Chapatin) pero después sonrió como si hubiera ganado el gordo de navidad.

-Sí, dale.– “Al menos te gusta coger, inútil” dice mi voz interior que es como mi yo conchudo versión Yarará.

¡Faltaba que me digas que no MEAMOR, cuando estuve chamullando toda la noche!

En fin, después de una noche así con el doctor Chapatin francamente no espero nada. Sí, con un poco de suerte, sólo volver a coger. Si me llama tipo 9 de la noche un viernes y me dice “paso a coger”, me hace un favor. Nunca lo haría, claramente.  No lo lamenté, sobre todo porque no me resultaba lo suficientemente interesante, o mi ojo interior encendió el aparato de detectar boludos a tiempo y lo supe dilucidar apenas crucé dos palabras.

Con respecto a toda la situación tan común descrita, que puede variar en detalles, horarios y otras yerbas, hay ciertos supuestos, o presupuestos que se creen en esta sociedad, sobre todo con respecto al comportamiento de la mujer. (En este caso yo)

*Si te entregas rápido el tipo no se engancha.

*Tenes que hacerte la difícil porque sino se aburre, no te entregues rápido.

*Jugala de santa, que primero te conozca como persona.

Las 3 premisas dicen prácticamente lo mismo: cuánto tiempo tardas en coger, mejor es… y de esto tengo mucho que decir

La mujer – o mejor dicho EL CUERPO de la mujer-  es visto como un desafío. Cuanto más difícil sea conseguirlo, más incentivado estará el susodicho en la cuestión de “tenerlo”.

La mujer tiene la obligación de “atrapar” al hombre ENTREGANDO algo. Esa creencia entraña que la mujer cuando garcha rápido “PIERDE ALGO” (y no digo la virginidad porque la perdí hace 8 años, aunque ojo, después la recuperé jajajaja)  La mujer para “valer”, debe ser difícil en cuanto al sexo. Recuerden: hablo del sexo, no de otra situación. Los cuernos están exentos, hablamos de dos personas solteras.

Realmente, pensándolo bien ¿La mujer pierde algo cuando se acuesta con un tipo de forma casual? Yo diría que no.

Por otro lado, si primero debe conocerme como persona, para lograr que se interese en el desafío que representa socialmente mi cuerpo (acto sexual), básicamente el MODO DE CONOCER a un hombre, lo decide el mismo hombre, a su gusto, imagen y circunstancia.  O lo decide esta sociedad. La mujer no puede elegir mostrarse así, porque de ante mano el 99% de los tipos sale corriendo. 

El doctor Chapatin, salió corriendo. Porque no tolera ser tratado como garche. En su mayoría, o al menos la mayoría de los hombres que tuve la desgracia de conocer, no se fuman que los traten con la mentalidad machista con que tratan ellos a las mujeres que conocen.

En cambio, el tipo que se acuesta con una mujer de una noche, es visto como un winner. Como un hombre deseado que ama a las mujeres descartables, de las que en un alto porcentaje, se quieren diferenciar. Como el sueño de la pelotudita que lo quiere cambiar para que sea mañana “un padre de familia”, para decir que “colgó los botines conmigo” (capaz se conformó, boluda, no seas ingenua)

Y voy a agregar algo más. Si el desafío, o el misterio que entraña una mujer, solo reside en su cuerpo, es decir si a un hombre E (Equivocado) se le van las ganas de conocer como persona a una mujer Z , solo porque se la cogió en la primera noche, estaría reduciendo al misterio de una persona a la tiempo que tardó en entregar la argolla… hablando mal y pronto.

Primero somos cuerpos y después personas… Si una mujer que garcha en la primera noche, es puta, implica que una sola actitud te define tu forma de ser.

¿Unas horas de garche alcanzan para definir el modo de comporttumblr_lnvmpp5HBr1qjjnf5o1_500_largearse de alguien en la vida? ¿Se puede valorizar la forma de brindarse de alguien porque te lo garchaste rápido?

El hombre puede hacer lo que sienta, cuando lo sienta, la mujer no. La mujer está atada a un montón de mandatos sociales y si los desobedece es señalada como PUTA.

El hombre, en ese afán de sentirse deslumbrado por una mujer que se niegue a darle lo que quiere , también queda como un reverendo idiota. Creo que dos personas para construir algo deben sentirse interesadas, pero no a base de prejuicios, sino a base de compartir cosas, de vivir cosas de a dos. ¡Es la única forma! Coger una vez, chapar una vez, no dice nada. Es un puto momento. Si hay piel, se puede ver que sale de eso. Pero reducir el otro a una actitud bajo efectos del alcohol es tener el cerebro cerrado y chamuscado.

No es por victimizar al género… encima de tener 9 meses a un bebé en la panza y parirlo, somos profesionales, limpiamos, cocinamos y contenemos a todos los que nos rodean… ¿TAMBIÉN TENEMOS QUE HACERNOS LA DIFÍCILES PARA GENERARLES INTERÉS?

Parece que si chicas… No debemos cagarla, o directamente nos encasillan en una jaulita de prejuicios retrogados.

¡LA PUTA MADRE!

Leeesto, váyanse a cagar, muchachos.

Conclusión:

Cupido es un enano maldito y por supuesto, HOMBRE.

 Lic. Nani Nanita

A) La nota es para reflexionar, no la tomen muy en serio

B) No digo que sea todo cierto, puedo equivocarme, pero igual tengo razón

C) Debatan.

No te enamores de una mujer que es una conchuda.

Inspirándome en el texto de Charles Warnke, “Salí con una mujer que no lee”, les escribí este texto en honor a todas l224036_223301997687383_6862615_nas conchudas de Los 56 grupos que ninguna mujer se animó a hacer. No tomen las palabras al pie de la letra, en algunas partes exageré, pero ya saben, es solo para divertirnos.

”Hoy vas a descubrir que el mundo es sólo para ti, que nadie puede hacerte daño; hoy vas a comprender que el miedo se puede romper con un solo portazo, hoy vas a reír porque tus ojos se han cansado de ser llanto.”

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Desde ya te digo que no te conviene. Es ciclotímica, cambiante, perspicaz y tiene un carácter de mierda. La conchuda no se doblega porque pegues un par de gritos, con ella no te hagas el malo porque salis perdiendo; olvidate de tu pasta de campeón, de macho de ganador, olvidate de la minita que te levantaste así nomás. Inclusive aunque la lleves rápido a la cama, la conchuda quizá mañana se le pira el cerebro y no te contesta más los mensajes. Sí, así de conchuda es la conchuda, por eso ni la mires. La conchuda es media bruja… tiene el superpoder de derrochar en ropa, y sobrevivir la última quincena del mes a base de la caridad, es capaz de limpiar, cocinar y mirar un programa de televisón al mismo tiempo mientras esperas que sus uñas se sequen.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. En cuanto te conozca, cual agente del FBI, revisará tu perfil de Facebook desde la primera hasta la última foto de perfil y en todas las que te etiquetaron, con el consiguiente estudio de quién lo hizo, a qué hora y qué clase de fotos eran.  De allí hará una predicción muy acertada sobre tu personalidad, sabrá tus movimientos, horarios de trabajo, preferencias en ropa, cine, deportes, etc.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Ni siquiera vas a poder mentirle, porque la conchuda cuenta con ese olfato femenino que sabrá si te mandaste una cagada. Y te presionará con una mirada penetrante que te obligará a decir que en realidad, ese sábado si fuiste a la fiestita que organizaron tus amigos. Y pobre de vos, flaco, te vas a querer cortar los pocos huevos que te quedan.

No te enamores, hacé todo lo posible por no hacerlo. La conchuda le mostrará tus fotos a sus amigas y criticarán cada uno de tus defectos. Harán asambleas todas juntas y les contará vida y obra de tus padres, de tu ex, de tu deporte favorito, de lo idiota que sos cuando te pones en pedo, hasta de esa ocasión en la que “tu amigo” no funcionó. Juntas se reirán de lo impotente y después cerrarán el tema de conversación diciendo “PAAABRE”

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Si le gustás lo suficiente la conchuda enseguidita te asociará a un tema romántico de rock o pop o reagge,  o del género que fuera, y lo cantará hasta que le mandes un mensaje y empiece a saltar cual nena con juguete nuevo, y lo cantará desafinando mientras se ducha. En serio, flaco, no te enamores de una mujer que es una conchuda. Si la cruzás en un boliche y pegan onda, ella no confesará que olvidó depilarse porque te quiere hincar los dientes, le gusta el sexo tanto o más que vos. De verdad, la conchuda no te conviene, no te enamores. El día que te le metas los cuernos, ella, como es una conchuda, te va a perdonar. Y vos, como te perdonan, le volverás a meter la guampas. Este proceso se repetirá reiteradas veces, hasta que ella finalmente te mandará a vivir a Africa de una patada el culo. Después va a empezar una dieta, el gimnasio, la cama solar, va a quedar divina, y se va a chapar a tu amigo querido. Por eso, no te enamores de una mujer que es una conchuda. La conchuda sabrá como ponerte celoso, o cómo darte en ese lugar que te duele chabón. La conchuda tiene un perfil de Facebook trucho donde investiga todos tus movimientos, haciendo que estés constantemente vigilado. Probablemente participa de un grupo que se hace llamar Conchulandia, en el cual todas sus secuaces conchudas se reunen y se te escrachará en tu primera cagada, con foto y todo y hasta les va a contar a las demás que sos impotente, que babeas la almohada y que cuando eras chiquito le temías a las palomas. En serio, no te enamores, la mujer que es una conchuda también es peligrosa. Si la gorreas, la conchuda publicará tu número de teléfono en una página gay, y todos los balas, te van a quemar el cerebro con llamaditos melosos. En serio, no te enamores de una mujer que es una conchuda. Te costará muchísimo entenderla, es como la física cuántica. La oirás quejándose por su peso actual, diciendo que está gorda y al otro día, sorprendido, la descubrirás alegremente y relajada comiendo chocolate y mirando Los Simpsons. Durante su período menstrual y los domingos lluviosos, la conchuda se encerrará a mirar comedias románticas y te llamará para que hagan cucharita, porque siente una profunda tristeza infundada, una tristeza hormonal que jamás podrás entender. ¡Haceme caso! no te enamores de una mujer que es una conchuda. Si fuiste una rata inmunda es capaz de perdonarte a cambio de unas promesas pedorras. Pero ojo, porque el tiro puede salirte por la culata y puede irse con tu amigo, yo te avisé.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. En general, se esforzará porque tu plato favorito le salga mejor que a tu vieja, y aunque le cueste plata tirada en ingredientes, lo va a lograr, porque es una conchuda incurable y cuando se propone algo, lo cumple como sea.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Intentará cambiar tus defectos de troglodita, como eructar después de la cena, o putear mirando fútbol. Si te ganas su amor, te fumará jugando a la play con tal de que después, le hagas un buen “servis”.

No te enamores de una mujer que es una conchuda. Cuando le preguntes ¿qué te pasa? Y ella te dice ‘Nada’, seguro te mandaste una cagada y vas a tener que revisar en dónde, porque ella no va a decirte NADA. No te enamores de una mujer que es una conchuda. El día que te olvides de su cumpleaños, o del aniversario, o la menstruación, ella te dejará sin sexo durante un par de noches.

 

Es dificultoso lo que te pido, pero no te enamores.

La conchuda, como siempre tenaz, no dudará en estar ahí, cuando tu vida se ponga color de hormiga. La conchuda será incondicional si hacés lo suficiente para merecer tenerla en su vida. La conchuda siempre estará lista para darte un consejo, o reírse de tus chistes baratos, o para abrazarte, y… haciéndote sentir que tuviste un culo bárbaro cuando te dio bola. La conchuda se fumará a tu amiguita o a tu vieja aunque no las soporte, hará lo posible para que el día de tu cumpleaños estés contento, festejará tus logros por más pedorros que sean, y hasta se alegrará cuando tu equipito de la B por fin haga un gol. Se bancará que estes elogiando a Messi, que insistas en explicarle la ley del off side, y hasta empezará a saber algo de fútbol.

La conchuda aprenderá a jugar a la play y llegará el día en que te gane, y vos te quieras las pelotas.

Cuando la defraudes, ella te perdonará una y otra vez. Ella te comprenderá, entenderá tus tiempos, querrá excusarte de miles de maneras, hará todo por salvar la relación, por continuar a tu lado. Hasta que se cansará y vos, cuando te des cuenta, te vas a arrepentir de haberla perdido. 

Por eso, si te faltan huevos, no te enamores de una mujer que es una conchuda.

 

Hoy, a un año de haber llegado a las 100.000 conchudas, les agradezco por enseñarme a ser una mujer mejor día a día. 

Las amo mucho!

Nani Nanita.