Mi soledad y yo


Algunas veces vivo
y otras veces
la vida se me va con lo que escribo.

Va dedicado especialmente a las personas solitarias.

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Bersuit vergarabat dijo que por las noches desesperaba, para Joaquín Sabina era una amante inoportuna, Fito aseguró que era una droga dura que no te dejaba sostener los ojos fijos en el televisor ni el mundo bajo tus pies; Laura Pausini le puso de nombre soledad a una canción donde la laucha de Marcos se fue al carajo y la dejó re pagando. Ale Sanz la usó de compañía para escribir “Mi Soledad y yo”, casi personificando a un castigo extra natural como souvenir de un amor que lo había dejado. (Y de japa, le dio título a esta nota, pero él no lo sabe jaja) 
Todos los temas mencionados tienen algo en común. Que la soledad es horrible, hasta la palabra tiene un tinte fonético a melancolía, a tristeza, a conchudez mal curada… (¿se cura la hija de puta? Creo que no, jajaja) En fin, todos la ven como una reverenda mierda, y lo entiendo, porque en su misma definición, está asociada a estar vacío y sin nadie alrededor, pese a necesitarlo.
Creo que sentir soledad no significa padecerla. Generalmente se asocia la soledad con soltería. No siempre es así, a veces no tenemos pareja pero estamos rodeados de seres maravillosos. A veces la soledad no se trata de un par, sino de un amigo, de una madre, o de un padre. A veces la soledad es ausencia. Mi única soledad es ”conyugal”. Dejaremos el tema del sexo aparte porque tampoco tengo. (ja,ja,ja) Con mi familia tengo millones de diferencias y unas trenzadas discusiones donde nos mandamos a la mierda, pero los amo profundamente, y lo mismo me pasa con los amigos que tengo, los que veo a veces, y los que veo siempre. También mis amigos virtuales, que saben darme perspectivas diferentes de mi vida, me ayudan a mejorar. Cada persona, por alguna razón está presente en mi día y me hace sentir menos sola.
Lo cierto es que hay cosas que te da una pareja que son irremplazables. No hablo de la cursilería barata de las novelas, hablo de cosas reales. Alguien que te ayude a volver a tu eje y te haga crecer y creer, una persona en la que puedas haber construido la suficiente confianza como para mostrarle tus miserias, lo que te duele y avergüenza, sin tapujos, sin miedos. En una palabra, alguien que no desplace a tu soledad, sino que acepte tus momentos a solas con vos mismo, y te de espacio para dejarlos ser. La pareja sin ese cimiento no tiene sentido alguno, es una mentira.
Para lograr construir un vínculo sano en pareja (al menos, en el sentido en que yo concibo una pareja de verdad), es indispensable saber y aprender a estar solo.
Para mi saber estar sólo es poder bancarse emocionalmente, por el contrario de “estar desamparado”. El que sabe estar solo puede con todo.

Saber ser “tu propia ayuda” –parafraseando al maestro Cerati – en momentos desfavorables. Descubrir cuándo hay que parar, conocerse los límites y las filosas verdades, narrarse por dentro, encontrar algo nuevo, porque al fin y al cabo el interior también es explorable. Saber estar solo es prescindir de esa dulce voz paternal, consejera y paciente que te diga “Basta, no te auto flageles más pensando boludeces, salí a correr, despejate y querete un poco” .

Cuando esa voz que nos salva, que nos mueve a estar mejor, o a hacer algo bueno por nosotros mismos, cuando esa voz proviene de nuestro interior, significa que el amor propio EXISTE y es real, y no estás en soledad. Estás solo, y sos feliz estando solo con tu propio amor. Ese amor es el que puede brindarse a otro y está listo para recibir más amor de otra persona que también tenga algo propio para dar.
Yo no estoy sola. Me siento sola en ocasiones cuando no tengo con quién planificar ciertas cosas o con quien hablar de la vida, , y de las novelas que quiero escribir, por ejemplo. Me siento mal con mi soledad cuando me falta, esporádicamente, un oído que me escuche hablar de mis sueños borrachos y dulces de ser escritora de cuentos infantiles o guiones de novela. Igual me encanta hablarle a mi gato, eh. Me siento sola, cuando dudo de mi y de mis capacidades. Pero solo dura un momento y después esas inseguridades se apagan.

Entonces comprendo, después de muchas reflexiones conmigo misma, que no estoy sola o mejor dicho, que estoy sola porque puedo. Porque me alcanza el enorme mundo interior que me acompaña. Tengo mi casa, a la que amo y es mi refugio, tengo mi trabajo, tengo mis momentos, mis libros y mis frases, mis textos, mis cuadernillos, mis amigas, las miles facetas del humor, y no sigo porque ya hice un Inventario de mi felicidad hace un par de años.

Lo que me asusta de mi soledad es que mi modo de vida es diferente al del resto. Vivimos en sociedad y la gente va enyuntada a todos lados: cine, comidas, entretenimiento, todo implica o debe ser de a dos o de a más de uno. . Voy por la calle con mis super lentes de menos seis de miopía, siempre con el rimmel a cuesta, maquillada, perfumada, con mi cartera llena de libros y alguna chuchería que de “contrabando” me compré. Me siento en una mesa de un bar, saco mi cuadernillo y mi lapicera y después de pedirle un te a la moza, me pregunta si espero a alguien. <<Si, espero un hombre que nunca va a llegar>>, pienso melodramáticamente. “No, no espero a nadie.” Le contesto. La sociedad sugiere todo el tiempo un deber ser con alguien: planes, familia, hijos, camioneta y perro labrador. Y suena tan bien cuando imaginamos, sonaba tan lindo a los doce años, que en la vida real los intentos frustrados de alcanzar el sueño dorado, son una reverenda cagada. Me encantan las criaturas, pero viste, que se yo, no tendría cuatro pibes. Creo que después del primero no me enganchan más. ¿El amor es para siempre? No se, el de mis viejos pareciera que sí. 
Resumiendo, no padezco la soledad, padezco la sociedad… para ser más exactos, el lugar social que el estar solo ocupa. Un lugar completamente ninguneado. Todos te tienen pena, pero ninguno de ellos sabe estar en tus zapatos, ninguno sabe estar solo o sola…

Hagamos catarsis.

Quiero confesar que soy feliz con mí “estar sola”. Soy Nani, tengo 28 años, alrededor de tres boludos en mi prontuario amoroso y otros en lo sexual. Me enamoré perdidamente de uno de esos tres, y me enganché con el resto, y después quedé sin muchas ganas de volver a intentarlo, justamente porque no tenía el combustible principal, amor propio.
Soy una persona solitaria, me encanta correr maratones y volver y que nadie me espere al final de la meta y tomarme mi Gatorade sola, y que el resto me mire como un si fuera un tiranosaurio rex cagando en el living. Me gusta cantar mientras limpio (ladrar), andar en pelotas por mi casa en verano con aire acondicionado, depilarme en la cocina, leer los portales de noticias digitales mientras tomo mi café matutino, dejar todo tirado cuando estoy apurada porque total nadie lo va a ver.
No tuve relaciones largas, ni noviazgos de añares, pero tuve y tengo otras cosas. Todavía no aprendí a estar en pareja pero si a estar sola y probablemente es lo más difícil.
Me enamoré muy tempranamente, me enamoré de ‘escribir’, a los cinco años. Vuelco mis inspiraciones repentinas en e-mails que me auto-envío. Canto horriblemente mal y mi voz es grave, pero me consuelo cuando me dicen que mi voz es de locutora. Planeo hacer vacaciones sola, pese que todo el mundo me esté señalando con que “es aburrido”. Me pinto los labios en el ascensor cuando estoy apurada, hago compras hablando al pedo con las vendedoras, conozco a todos mis vecinos y grito los goles de Boca como una enferma desaforada, y si, los grito sola.
Soy Licenciada en Comunicación Social, me cabe el melodrama muy seguido, trabajo todos los días dignamente, y tengo matrícula de productora asesora de seguros. Cree los 56 grupos y él fue objeto de mi tesina final de grado. Amo leer novelas de amor que en la puta vida voy a vivir, pero me hace feliz verlas y leerlas. Soy rubia y de ojos celestes, pero adentro hay un especímen raro que prefiero nombrar en tercera persona porque me parece más divertido. Tanto yo como bicho raro tenemos de mejor amigo a un hombre, nuestro padre, al cual amamos profundamente, es el mejor hombre del mundo. De pendeja tenía una amiga imaginaria que se llamaba Budy. La extraño un poco. Probablemente desde ahí ya era un bicho raro jajaja.
Estoy en plena construcción de mi amor propio, pero cada vez más enamorada de este viaje que llamamos vida.

No se olviden nunca:

Tener opciones es tener poder. Elegir es tener poder. Cuando te das cuenta que conformarte no es una obligación ni que estar solo/a una alternativa sino una elección, tenes todo el poder del mundo en tus manos. No todo lo que nos pasa en la vida tiene que ver con una historia de amor con otro, sino también la historia puede ser con uno mismo.

Hay que ponerse de novio con la vida.

Gracias por leerme.
Licenciada Nani.

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Magia es CREER

Magia es creer

Tengo miedo de que el miedo,

te eché un pulso y pueda más

No te rindas no te sientes a esperar

Si robaran el mapa del país de los sueños

Siempre queda el camino que te late por dentro

Si te caes te levantas, si te arrimas te espero

Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo

Especialmente para Victoria Montes y otras tantas que admiro♥

BOICOT: dícese la acción de ejercer presión para impedir algo a alguien. Me acabo de enterar que podía definirse con esas palabras jajajaja. Para decirlo en criollo, el autoboicot es cuando uno se hace un piquete a uno mismo, y no siempre es un acto consciente, llega a ser un hábito malsano que contamina todo.
Si lo pensamos desde la lógica parecería increíble que una persona pueda hacerse daño a sí misma, para impedir algo que desea, ¿no? Pero así de complicados somos, porque este tipo de conducta es bastante común; yo doy fe de esto, soy una conchuda incurable.
El autoboicot es una criatura mágica inmortal que siempre está presente, lista para el ataque arrojando su veneno mortal en cada cosa que nos proponemos o intentamos construir. También está en el día a día. Para ir a un ejemplo práctico: en una juntada con amigas, todas miran la foto que se sacaron para subir a redes sociales…y, minuciosamente lo primero que recalcamos es: “¡Salí gorda, boluda!”, “Por favor, no la subas, tengo patas de gallo” “Se me ven las celulitis no saquemos fotos en la pileta” “Estoy despeinada, saquemos otra” Si bien esto puede deberse a que vivimos en una sociedad donde la estética juega un papel muy importante, sospecho que nosotras seríamos igual de conchudas si, por ejemplo, se usara estar más rellenita. Existe una tendencia a buscar constantemente el defecto, algo qué mejorar en el mejor de los casos, porque yo siento por momentos que tengo que volver a nacer. ¡Alto autoboicot, mamu!

Hace un tiempo leí una frase en un libro, que me quedó grabada (pero nunca lo aplico a la práctica, por hija de puta jajaja *Me estoy autoboicoteando, ¿ven?*)
La frase era:
“TU NO ERES TU MENTE. Tienes una mente, pero no eres tu mente. Tampoco eres la conversación que mantienes tú misma en tu cabeza.”
Y con conversación se refiere a todo eso que pensamos cuando vemos, por ejemplo, a un chabón divino por la calle “¡Nunca me daría bola!”
En mi caso, he sostenido este tipo de “sentencias mentales” y condenatorias durante toda mi vida, y probablemente más de una que me esté leyendo, también.

La mente es la creadora de ese espectro mágico que llamamos autoboicot, el peor enemigo de cualquier tipo de satisfacción. Quizá nos enseñaron a pensar mal, o nos enseñaron a autoboicotearnos, no lo sé, no estoy apta para hablar de ese modo sobre nuestra educación o el modo de vivir de esta sociedad. Sí puedo afirmar que nuestra mente autoboicoteadora tiene como hobbie hablar de nuestros errores, de nuestras carencias, de todo lo que hicimos mal, y como si eso no bastara para hacernos mierda, también nos recuerda a menudo cómo hubiesen sido las cboicot_auto2osas en caso de no cometer esos errores *INSERTAR AQUI escena de fantasía perfecta, que llevado a la práctica no existe*.
Nuestra mente es una forra que nos recuerda momentos indignos como cuando nos arrastramos por nuestro ex, o rendimos mal una materia, de cómo la actual de nuestro es más flaca, más linda, de cómo SIEMPRE nos enamoramos de un imbécil y demás hijadeputeces. En definitiva, la mente se esfuerza en compararnos con los demás, en angustiarnos…para decirlo en una frase estamos mentalmente al horno jejeje.
El autoboicot es nuestra propia ruina, no sirve de nada, aunque se vuelva inevitable. De forma casi instintiva solemos pensar lo peor. En mi caso, para sentirme alegre y pensar cosas lindas, tengo que hacer un esfuerzo tremendo. Para empezar, nos auto definimos con una vara muy pesada y eso duele. Nos cabe la fusta, viejas. Cuando no hay un Christian Grey, estamos nosotras ahí presentes para el sado conchudismo extremo que termina en autoboicot. Una mierda.

El autoboicot es un látigo que el 100% de las veces impide que alcancemos cualquier meta. En lo personal, este año 2015 está siendo un año muy positivo, doble recibida, y conseguí trabajo. Pero yo les aseguro que a priori, tuve que creer que había una posibilidad de que así fuera. Luego de todas las pruebas que tuve que pasar,  lo más difícil del estado de devastación en el que quedé fue animarme a creer que se puede, que se puede ser feliz, que se puede pensar en positivo, que las cosas podían cambiar, y así tener fe en que algo bueno iba a llegar. El apoyo de mis viejos logró eso, pero también, mis propias ganas de salir adelante. Creer, tener fe, sonreír, refugiarse en la alegría y en el humor, reconocer nuestras propias virtudes, es fundamental para estar bien y quererse, CREER es todo lo contrario de autoboicotearse. Nos autoboicteamos cuando dudamos de nosotros, definitivamente.

Acá me voy a poner cursi, *CHANANANA…ANANANANANANANA* Nah, en serio, creo que las virtudes, la fe, están en el corazón… no me refiero al órgano que bombea sangre y conchudez liquida, eh, hablo de explotar esa parte de nosotros mismos que nos apasiona: pintar, escribir, dibujar, ayudar a la gente, cantar, bailar, hacer un deporte. Esa actividad en donde nos olvidamos de todo, donde somos plenamente nosotros con nuestra pasión…en esos segundos, el autoboicot queda muy lejos.
El autoboicot es una forma de moderna flagelamiento, y creo que es muy dolorosa, viene de la persona más importante de nuestras vidas: nosotros mismos. El flagelo mental es implacable, cuando nos definimos de un modo injusto destruimos nuestro autoestima, nos faltamos el respeto, nos descalificamos cruelmente y luego esas agresiones las pagamos con muchas horas de angustia. Hay muchas formas de autoboicot. Creer que no podemos es una, y probablemente condiciona el resto: creer que no podemos conseguir un trabajo, que no podemos volver a enamorarnos, conocer París, correr veinte kilómetros, o cualquiera que sea la meta, creer que estamos exceptuados, que el resto pertenece a una secta que es capaz y nosotros no, porque estamos aislados. El autoboicot en general no tiene fundamentos, es una costumbre. Cada uno sabrá porque lo padece y de donde viene como para empezar a trabajarlo. Y convencernos de a poco que PODEMOS LOGRARLO, que lo merecemos, y que si te esforzás, ES POSIBLE. Aclaro, va más a allá del éxito y de cualquier resultado, porque el éxito primero es CREER que podes y segundo es HACERLO.

Todos tus logros se deben a que previamente te creías capaz de hacerlo.

El autoboicot te separa de tus sueños porque perdiste antes de empezar, de probar, de equivocarte o insistir. Y sin experiencia nadie gana, y sin animarte a más, perdés porque no pudiste arriesgarte, ni siquiera intentaste, perdés sin tocar la pelota porque no te atrevés a pensar que TE LO MERECES y que puede ser posible. O tal vez tengas miedo de lo que sos capaz si lo te lo propones…

Así las invito a despertar, a abrir los ojos y a detener tanto flagelo en vano. No chapoteemos más en la mierda conchus mias, dejemos de lado nuestro propio parloteo mental, lo único que hace es agregar dudas infundadas que no sirven de nada… Hay que grabarse esto y repetirnoslo todas las mañanas

“Sos CAPAZ, Vos PODÉS alcanzar tus metas, TE SOBRAN FUERZAS PARA CONTINUAR, sos una gran  persona, y si nunca te rendiste con todo lo que te pasó es por ALGO. Lo vas a conseguir, solo tenes que CREER EN VOS….. Magia es creer en vos mismo”

Así que nada, chicuelas, eso. Just do it dijo don Nike. AH, saltaba con cualquiera.

LAS AMO FUERTE CONCHUDITAS LINDAS ♥

ATTE. Licenciada y Productora de seguros, un poco menos autoboiciteada NANI NANITA.
CHAPEABA CON LOS TITULOS LA TILINGA JEJEJEJEJE

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Mi pre-disposición (al silencio)

 

Si me concedieras un deseo para hacerme feliz,

me gustaría cortar todo lo que sobra de mí.

Ahora sé que el cielo no está lejos, nosotros sí.

Demasiado tiempo huyendo conmigo de mí.-

Fito y Fitipaldishuyendo-conmigo-de-mi

Últimamente tengo la mente puesta en las expectativas, las cuales, creo, siempre marcan cierta posición. Se trata de cómo nos movemos y de dónde ponemos cada una de nuestras esperas. Si las consideramos lícitas o ilícitas, legítimas, reales, exageradas, infladas, desesperadas, agrandadas, nulas, o callejones sin salida.

Lo cierto es que después de unas cuantas desilusiones, cuesta creer que todo va a ir bien. Por lo menos a mí me cuesta mucho. Hasta me atrevería decir que no me animo a pensar lo mejor. ¿Mecanismo de defensa? ¿Conchudez? ¿Pesimismo? Un poco de las tres, diría. Esa predisposición quisiera cambiarla.

La pregunta es, hasta qué punto lo que pensás predispone los hechos. Hasta qué punto influyen tus tendencias psicológicas previas en lo que va a suceder. ¿El miedo predispone? ¿La idea constante en tu mente, predispone a un determinado rumbo? Por ejemplo, cuando conocemos a un chabón que nos gusta y empezamos a frecuentarlo, en vez de disfrutar  vivimos pensando “en cualquier momento se va todo a la mierda”. (Muy conchudas, pero bueno jajaja)

¿Estoy donde estoy porque estoy predispuesta a este lugar? ¿O el “afuera” rige los sucesos que me van a marcar, que me van a tocar, o  que me van a partir al medio o me van a enseñar la lección más importante de mi vida? ¿Sirve pensar en positivo o es un mito más? ¿Tendría que haber hablado o haberme callado? 

A veces, siempre lo digo, pienso que vivo en el paso previo. Pero ya no tengo demasiado derecho a pensar eso desde que obtuve mi título universitario. Es una gran prueba de que yo puedo, y debería ir convenciéndome. Significó un paso adelante, y no uno previo. Salí de del rol de “eterna estudiante”, el cual francamente ya no toleraba más, necesitaba cerrar esa etapa urgente.

Aparte de ser pesimista, histérica, autocrítica (esa última se nota ¿no?). Sin embargo tengo cierta pre disposición que es últimamente se está transformando en un dolor de cabeza. De lo único que estoy segura hoy por hoy es que callar siempre todo, es permanecer borrada, como si uno mismo no fuera sujeto de sus actos, prácticas o emociones… es desamor propio. Y traigo a colación el silencio porque es algo que (lamentablemente) siempre me ha caracterizado.

Si te callas lo que sentís, no es cierto. Siempre pensé eso… De pendeja, por motivos que no voy a nombrar, quedé aletargada en el silencio. Si siento algo que me duele, o que me molesta del otro automáticamente lo reprimo en mi misma. Incluso sabiendo que tengo razón.  “Callate, a nadie le importa.” Es la voz en mi cabeza. Y callarse implica guardar dolor adentro que te va pudriendo.

Callar es una manera de huir. Pero como la canción de Fito y Fitipaldis, donde sea que huyas, te llevás con vos mismo. No hay escapatoria, no te calles más.

¿Les pasó alguna vez de callarse algo que les hacía mierda? ¿Les pasó de guardar adentro de su alma mucho pero mucho dolor? ¿Les pasó de llevar una mochila demasiado pesada, que les avergüenza?  ¿Les pasó, como consecuencia, empezar a convivir con un dolor pesado, que te corrompe todos los días?

Es una mierda. Propongo que abandonemos la insana predisposición a callarnos la boca. Que aprendamos a decir: lo que sentimos, lo que pensamos, sin miedo al rechazo o quizá, aprendiendo a tolerar el rechazo, porque DECIR siempre tiene consecuencias, pero créanme, se los dice una que se ha puesto un bozal durante gran parte de su vida, y créanme que esas consecuencias son mejores que callarse. Hasta me atrevería asegurar que duelen menos.

Al menos tengamos como objetivo DECIR lo que es necesario, para una sana convivencia con el otro (se trate de un amigo, de un amor, de un familiar) Como seres humanos que somos debemos aprender a discriminar lo que es NECESARIO decir y lo que es mejor callar, porque no aporta nada. Y también elegir el modo y el momento indicado.

Callar no es una buena opción. Callar y acumular es insano, gente. Y sobre todo, cuando uno calla, el resto empieza a callarse también con uno.  Se hace una bola de silencios que no dicen nada, pero denotan relaciones rotas, vínculos deteriorados. Y nosotros en el medio, tristes, sin nada por hacer. Entonces herimos al otro y el otro nos hiere y termina siendo una cadena de heridas, de amistades que se terminan, de diálogos cortados, de distancias sin final.

No se alejen de alguien por callarse la boca. Hablen, de buenas maneras, pero digan. Los amigos verdaderos son los que se animan a hablar y a decir qué les duele, a hacer críticas constructivas, los verdaderos amigos no sólo estamos para cagarnos de risa y chupar birra, ¿no? Los verdaderos amigos son los que van a plantearte las cosas, de manera seria y con un mate de por medio, sin alterarse ni maltratar. Si tenes un amigo o una pareja así, que te ayuda a creer, que le agrega optimismo a tu predisposición, que te insta a HABLAR y contar como estás aunque no tengas nada en concreto para decir más que fuiste al dentista, que CREE en vos pese a verte derrotado, si estas rodeado de gente que te dice las cosas de frente, que no se calla porque sabe que podes dar más, que podes ser mejor, si tienen cerca a esa clase de persona, no las dejen ir. (Si me pongo a pensar, tengo pocas personas así, pero las tengo y una es mi viejo, y mi vieja, las dos personas que más admiro en este mundo.)

No se callen, ayuden también ustedes, hablen aconsejen, envíen poemas y libros, abracen, quieran COMPARTAN, que lo bueno de la vida es eso. Aprender a decir lo que pensamos a quienes queremos y mejorar entre todos.

Renovada y Feliz, la joven de 27 que ya no acumula silencios destructivos,

Licenciada Nani 

 

 

 

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Confesiones (por primera vez)

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Después de una charla con mi psicóloga, acá estoy, de confesiones pedorras. Hoy no puedo hacer filosofía barata, ni poesía barata, ni hablar sobre mi conchudez, porque hoy básicamente vengo a hablar de mí y de un pozo ciego en el que me caigo que no es melodrama, es un modo de existir erróneo…. Y lo hago por mí, pero también por lo que puede ser un mal generalizado….

Ella se ha cansado, de tirar la toalla
va quitando poco a poco telarañas
No ha dormido esta noche, pero no está cansada
No miró ningún espejo, pero se siente “toa” guapa

Qué difícil es entender que el otro está tan complicado como uno. Qué difícil es entender que la felicidad no es una totalidad acabada, sino construida.  Qué difícil comprender la mixtura de las caras que forma el cubo de ese misterio que llamamos felicidad y de los millones de discursos arraigados a ello, y de las fórmulas truchas, de la familia, de los hijos, del amor, de la amistad, de los que vienen y de los que se van. Cuánto cuesta llegar a entender que detrás de TANTAS construcciones, detrás de tantas creencias la mayoría filosas y fraguadas, y mentirosas, detrás de tanta mierda de canción muy por detrás, estoy bien y soy feliz. Pero para llegar y acceder a ese “atrás” hay mucha mierda, mucha mierda… Qué difícil es conjugar la instantaneidad del mundo de hoy con la inmediatez de una ansiedad que no da descansos, que aprieta, que acumula una angustia sin fin.

Hoy, ella se ha puesto color en las pestañas
Hoy le gusta su sonrisa, no se siente una extraña
Hoy sueña lo que quiere sin preocuparse por nada
Hoy es una mujer que se da cuenta de su alma

Qué difícil desenredarse de las expectativas ajenas, o peor, de lo que uno cree que son expectativas ajenas o impuestas, o inventadas, pero no son las propias y qué fácil me resulta castigarme cuando no las cumplo. Qué fácil (y qué duro al mismo tiempo) frustrarme cuando siento que no soy LA MUJER  que debería ser, sino lo que puedo; soy esa que  me sale, la impulsiva, la loca, la verborrágica, la solitaria. Soy ese bicho raro adentro de una rubia de ojos celestes, porque soy experta en eso de sentirme borrada y o de borrarme….  y el bicho raro que habita en mí solo puede vaciedad y tristeza, a veces sólo me siento sola con pensamiento tristes. A veces francamente, dolorosamente, me gustaría gritar “NO PUEDO”.

Hoy vas a ser la mujer que te de la gana de ser
Hoy te vas a querer como nadie te ha sabido querer
Hoy vas a mirar pa´lante que pa´tras ya te dolió bastante
Una mujer valiente, una mujer sonriente mira como pasa

Qué insana la costumbre de permanecer en los extremos, qué insalubre y qué triste dejarse morir allí, como suelo hacer muy seguido. Qué ridículo y patético creer en falsas totalidades, en el “todo ya” que me anula y que no existe. ¡Por Dios, tengo que recordar que el todo ya no existe! Qué fácil es perseguir  metas invisibles, difusas, y sentirme exceptuada del patrón de una mujer ideal (y por ideal me refiero a no real) al que nunca llego, y al que naturalmente, nunca voy a llegar, porque el patrón se mueve, se bifurca, desaparece y reaparece, y me tortura. Porque ese patrón lo encarna un ‘otro’ imaginario, que derrocha perfección, alegría, felicidad…. Todo lo que yo no tengo, porque siempre me quedo sola con mi… angustia, porque el 99.9% siento que no puedo…

Hoy vas a descubrir que el mundo es sólo para ti
que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño
Hoy vas a comprender que el miedo se puede romper con un sólo portazo
Hoy vas a hacer reír porque tus ojos de han cansado de ser llanto, de ser llanto
Hoy vas a conseguir reírte hasta de ti y ver que lo has logrado

Qué fácil y dañino me es darme con un caño, culparme de todo, encontrar límites fantasiosos, no poder parar con la culpa ni un minuto, no poder parar con nada, utilizar cualquier excusa con tal de tender a esta… angustia. Qué complicado es mirarse en el espejo y decirse la verdad, sin pelos en la lengua. Qué rápida soy para auto evadirme, para postergar eso donde me construyo y me armo; qué triste es tener un talento innato para tapar lo mejor o dejarlo tirado bajo el anonimato, en un rincón, en la mesita de luz, o en mi diario íntimo. Qué triste es no animarme a más, qué convencida estoy de que no puedo. 

Hoy vas a ser la mujer que te de la gana de ser
Hoy te vas a querer como nadie te ha sabido querer
Hoy vas a mirar pa´lante que pa´tras ya te dolió bastante
Una mujer valiente, una mujer sonriente mira como pasa

Hoy no has sido la mujer perfecta que esperaba na roto sin pudores las reglas marcadas
Hoy has calzado tacones para hacer sonar sus pasos
Hoy sabe que su vida nunca más será un fracaso

¿Qué pasa cuando el daño, el perjuicio que nos aqueja, el dolor que nos duele, la bala que nos dispara, el sujeto que apunta el gatillo, somos nosotras mismas? ¿Qué pasa cuando una es verdugo, heroína, y tiene el papel secundario en un mismo cuerpo, y al mismo tiempo?  ¿A quién culpar? ¿Quién se hace responsable si el daño me lo causo sola? ¿Qué se hace cuando ya decidí todos los finales antes de que comiencen? ¿Cómo termina el cuento si la princesa es un bicho raro que se odia y se avergüenza de sus miserias?

Hoy vas a descubrir que el mundo es sólo para ti
que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño
Hoy vas a comprender que el miedo se puede romper con un sólo portazo
Hoy vas a hacer reír porque tus ojos de han cansado de ser llanto, de ser llanto
Hoy vas a conseguir reírte hasta de ti y ver que lo has logrado

“Nadie me quiere como olvidas tú” dijo Elena Poe,  y qué dolor tan inmenso es dedicarme esa frase a mí misma. No paro un minuto de olvidarme de mí.

Enfrentarse a uno mismo implica angustia, la angustia implica reflexión y la reflexión es cambio… Estoy en la segunda etapa: angustia. 

En cambio, aquí estoy, estrellada con la reflexión paralítica y con un síndrome incurable de permanente angustia.

Srita. Nani Nanita

PD: La canción de Bebé es una expresión de deseo…. y como un hermoso contraste de lo que soy y de cómo me siento hoy.

 

 

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— La esperanza

La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose.

— Julio Cortázar.esperanza,-flecha-168016

Dicen que la Esperanza es la confianza de lograr una cosa o de que se realice algo que se desea, y yo no estoy tan de acuerdo, a veces tenemos esperanza porque justamente es lo único que falta por perder, porque tener esperanza no es una cuestión de elección. He decidido escribir sobre ella, la esperanza, porque creo que hay mucha tela para cortar sobre esta palabra tan emocional, que también es un sentimiento, y en muchos casos, suele ser una traba también, que justamente no ayuda a SOLTAR, ni a soldar. Je.

Probablemente la esperanza tenga que ver con la espera, a veces termina siendo una entidad difusa que describe ciertos aspectos de nuestra vida que no podemos controlar. Entonces esperamos, ayudando un poco al destino, rendir bien un parcial, conseguir prontito un laburo, poder comprar el aire acondicionado o irte de vacaciones, o hacerle un regalito a mamá este mes, (ay, estoy tierna♥) o garchar de vez en cuando, para cortarla con tanta ternura boluda. Jejejejeje (“Lo dulce no saca la sed”)

Por ejemplo, mi gato de llama Hope (“esperanza” en inglés), porque un año atrás, necesitaba con todo mi ser creer que algo bueno iba a venir. Lo cierto es que no se puede vivir sin esperanza porque sería como vivir sin creer; sin esperanza, estaríamos viviendo en posición de perpetua derrota, de duelo sin consuelo, estaríamos perdiendo el día de hoy las batallas de ayer y no estaríamos jugando las de mañana. Sin esperanza, cualquier golpe significaría un contundente knock out. La esperanza nos ayuda a tolerar, a existir mejor, a crear templanza, a formar tu carácter, a soportar.

Es una entidad completamente irracional, porque no importa el estado de cada desafío, la esperanza recita siempre un “más allá” incierto, y ese más allá es el futuro impreciso, dudoso, incorpóreo.

La esperanza es una emoción, que independientemente del contexto o la trama, es siempre lícita o legítima. El dicho lo dice claramente: “Lo último que se pierde es la esperanza”. Entonces, ¿siempre estamos esperando algo más? ¿Siempre está bien sentirnos esperanzados? Desear es lógico, pero deseo tiene que ver con la vida, con la acción. Sin embargo, a tener cuidado, es muy fácil confundir esperanza con insistencia.

Vamos a un ejemplo práctico: si te fue mal con una amiga, ¿por qué tener esperanzas de que te puede ir bien en algún futuro insistiendo con esa amistad? Es ilógico. Otro ejemplo: con la rata uno insistí años, esperando que cambie, que sea el hombre que yo pretendía que fuera (rídiculo).  La esperanza en ese caso no me sirvió de nada, al contrario fue altamente destructiva. La esperanza no sirve en situaciones irreversibles. Cuando todo está podrido, arruinado, cuando ya se perdió el respeto, la dignidad, cuando ya se pasaron los límites aceptables en cualquier tipo de vínculo.

Me parecería más sano, trazar límites entre lo esperable y lo que no lo es. Basta de colores rosas y estrellitas, la esperanza no siempre es positiva, no es sano vivir esperando milagros. Si me siento a esperar que Bradly Cooper me toque el timbre para garcharme, necesitaría un fibrón indeleble para dibujarme la raya del culo. Si me siento a esperar que un tipo cambie por mi, entonces también es lícito esperar acertarle a los 6 números del quini. ¡No hagamos boludeces en nombre de la esperanza, por favor!.

Sentimos esperanzas contra nuestra voluntad, porque psicológicamente, no podríamos vivir sin ella. El quid de la cuestión está en saber distinguir que situaciones ameritan esperanzas, energías, ilusiones o fe y cuales ya no tienen remedio.

Estoy segura que, si me siento a esperar que la felicidad llegue cual paquete a mi casa, voy a morir en el país de las conchudas… jejeje ¡Y si me siento a esperar que Cupido no sea un hijo de re mil puta mandándome pelotudos por doquier también! pero eso es otro tema…

Nada. Eso. Si llego a encontrar cosito para discernir lo que es esperable o no, ME HAGO MILLONARIA y ahí si que no contesto más whastapp ni nada de todo eso (?). Hablando en serio, no siempre es tan complicado distinguirlo, si bien en ningún ámbito existen las garantías, la intuición femenina nunca falla. 

En definitiva, no vivamos esperando, esperemos viviendo.

A recordar siempre mi frase de cabecera: SE PUEDE.-

Y recuerden… este blog les trae suerte… la suerte de ser altas conchudas como yo.♥

Las quiero 🙂 

Srita Nani Nanita.

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SOLTAR

Los amores,
el derroche,
los finales abiertos..
Lo que habita en otros lados
y aun no conocemos.
Lo que pides,
Lo que puedo,
Lo que queda en intentos.
todo a punto de alterarse,
siempre a todo momento.

Hace un tiempo que vengo armando esta nueva entrada, mentalmente. Sobre todo porque estoy en una etapa de “cierre de etapas”, valga la redundancia; es probable, o eso espero,  que se abran puertas nuevas. Para empezar nuevos capítulos, debo cerrar los anteriores, o salir, o dar por terminado, o sellar, pónganle el nombre que más les guste.

¿A qué me refiero con cerrar etapas, situaciones, momentos? ¿A borrar? ¿A erradicar? ¿A prohibir? En un principio, debo admitir, creí que se trataba de eso. De intentar tapar todo aquello que me produjera cierto dolor, o malestar, o tristeza. Después entendí que evadir el dolor no sirve. El dolor enseña, lastima, humaniza, y sobre todo el dolor duele y la única forma de superarlo es atravesándolo. Al esquivarlo, al no reconocerlo, nos perdemos de esa lección que vino a dejarnos. Porque yo soy de la que piensan que el dolor es el mejor maestro que tenemos en la vida. Llamamos dolor a los errores que cometemos, a las decepciones de los otros, a los fracasos, a las desgracias, a las muertes, en fin todas esas situaciones que hacen que nos caigamos al piso y quedemos inmersos en duelos, en inevitables duelos.

Cuando hablo de cerrar a etapas, me refiero a SOLTAR. Y voy a escribirlo con mayúsculas porque me llega, me atraviesa esa palabra y escribirlo en grande, hace que la crea más verosímil, más posible. ¿Qué es SOLTAR, aparte de cerrar etapas? ¿Es igual que en modo literal, cuando uno suelta un globo inflado con helio y vuela hacia arriba? Probablemente SOLTAR tenga mucho que ver con DEJAR IR, eso que no nos suma: se trate de un amigo, de una pareja, de un trabajo, o de un pariente. Principalmente me refiero a ciertos modos de existir que nos hacen terriblemente infelices.

Por ejemplo, hay que SOLTAR roles. El rol de víctima al que me aferré cuando ocurrió la tragedia del 6 de agosto, me dejó en ruinas. Por suerte lo pude soltar rápido y comprendí que sino activaba moría en ese rol de mierda. El rol de siempre “disponible”. No es sano dar la impresión que estoy disponible para hacer todos los favores del universo. No es sano porque el resto se abusa y no es sano porque no nací para vivir para los demás, no me hace bien la invasión de los otros. Entonces, hay que aprender a decir que no, es sano conocer nuestras propias limitaciones, SOLTEMOS el “no”,  pongamos un freno cuando es pertinente. El rol de fracasada es otro que se convirtió en un veneno turbio. Tuve fracasos, y tuve aciertos también. ¿Por qué tengo que auto torturarme con las mismas boludeces de siempre? Se trata de la vida, ni más ni menos. Además, todo es demasiado relativo. ¿O existe un manual de cuáles son roles y cuáles fracasos? Son entidades muy difusas que no debemos reducir ni darlas por definidas. Y todo es relativo, hasta los fracasos, si sabemos aprovechar lo que nos deja.

Me refiero a soltar esas emociones que no aportan nada más que al malestar. Se trata de no embadurnarse de melodrama, porque el melodrama es peligroso. Por ejemplo, hay veces que me intoxico a propósito con la tristeza, porque me gusta escribir, y si estoy melodramática el texto en cuestión sale más estéticamente legible; el problema es pasarse de la raya y empezar a creerse ese melodrama que creaste vos misma. Hablo de quedarse en un pensamiento que te destruye. Habitar los peores recuerdos, tener miedo de salir de ahí. El miedo es otra cosa que hay SOLTAR, porque cuando es excesivo te estanca, te paraliza, no te ayuda a avanzar.

¿Cómo se hace para SOLTAR? ¿Qué se hace mientras  SOLTAMOS? ¿Escuchamos música? ¿Escribimos? Cantamos, hablamos con amigos, vamos a terapia, nos reímos, nos fumamos un porro, nos fumamos un atado de Lucky 10 convertible, estudiamos, escribimos la ConchuTesis, buscamos laburo, nos recibimos, morimos frente a la televisión, leemos los diarios, leemos novelas de amor (esa mejor no), jugamos al quini 6, nos matamos a pajas, compramos libros de autoayuda, nos enconchudamos con alguna canción de Rosana o de Pedro Aznar...  ¿O mejor garchamos con cuanto pelotudo se nos cruza? Con el neurótico, con el hombre equivocado, con el no correspondido, con el pendejito sexy, con el ex, con el mamerto de turno, con el primo de la amiga, y mejor no sigo porque se entendió la idea, ¿no? Jajaj. ¿O nos quedamos solas, un viernes a la noche en cama, mirando como caga un tigrecito en Animal Planet? (Sí, lo hice, porque LOSER)

Lamentablemente la respuesta, a ciencia cierta no la sé. Es probable que se trate de todas esas cosas juntas. Porque creo que, inmerso uno en el concepto de SOLTAR, está el verbo seguir y el adverbio “adelante”.

Creo que SOLTAR es mirar hacia delante, dejar de preocuparse para empezar a ocuparse, desintoxicar tu vida de personas que no te están sumando cosas buenas, sino todo lo contrario, NO idealizar sujetos, no poner a nadie en un pedestal, y sobre todo, soltar es valorarse, tener dignidad, saber hasta dónde se puede luchar por alguien y hasta donde uno debe detenerse, porque como dicen las Pastillas, hay que saber cuándo parar.

SOLTAR es relajarse, es SOLTAR miedos, preocupaciones, pensamientos negativos, personas que no ayudan, SOLTAR es amor propio, es tener la suficiente valentía para decir basta. Hay que saber detectar cuándo una lucha ha terminado y no queda nada más por hacer que SOLTAR, dejar ir.

SOLTAR no tiene que ver con rendirse, todo lo contrario, tiene que ver con cambiar de dirección cuando ya no es adecuado y sano continuar de ese modo, SOLTAR es dejar de aferrarse a situaciones que nos dañan, que nos dejan en ruinas, para armar otras que nos hacen sentir vivos y felices, SOLTAR es dejar de vivir por lo que no existe, y aferrarse a lo que sí, SOLTAR es elegir ser feliz con lo que uno tiene y sabiendo que lo que no conseguimos, siempre depende de uno. SOLTAR, es dejar ir, SOLTAR es dejar de esperar cosas de los demás, para cultivar y sembrar cambios positivos de uno mismo, de hecho, SOLTAR es saber que todo depende de uno mismo, y no de los otros. SOLTAR es confiar en que todo va a estar bien, SOLTAR es optimismo y sobre todo SOLTAR ES DARSE EL PERMISO DE SER FELIZ!

SE PUEDE, gente y esa es mi única verdad.10413433_10204467768995036_8202386114414834939_n

Seguir

Olvidar

Liberarse

Transformarse

Alegrarse

Reaccionar

Los/as invito a todos a SOLTAR.

Sobre nosotras chicas, vayamos soltando las harinas refinadas porque viene el verano, la puta madre que me re parió.  (Sabes que te amo, no es con vos, vieja!)

Jajajajajaja

Las amo, bellas

Srita. Nani-Nanita.

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El paso previo

Lo  que no podes es saber de qué lado caerá la moneda

Lo que no podes es saber qué sueño esta noche te espera

Lo que no podes es saber que paso te cambia el rumbo

Por eso no me rompas las pelotas, querés, con tus claves del mundo.

 

La canción de Zabayonni viene como anillo al dedo. En esta entrada, la idea es hablar de recorridos, de caminatas, de trayectos, de proyectos, de lugares, de objetivos. Necesito expresar algo que siempre me pasa y recién hasta hace unos días encontré la perfecta denominación, o el rótulo para llamarlo. Algo que pertenece a mi cotidianeidad, por lo cual me río y también, a veces lloro.

El diccionario de la Real academia Española brinda una cantidad interminable de definiciones, sobre el vocablo “paso”. Es una palabra tan sencilla y tan cotidiana que parece estúpido buscarla en el diccionario, pero interesante también. 1) Movimiento sucesivo de ambos pies al andar. 2) Movimiento seguido con que anda un ser animado. 3)Modo o manera de andar.

La última me encanta, se refiere al modo en que ¿avanzamos? o retrocedemos en la vida. Cada paso nos cambia el rumbo, o nos hace ir para atrás, fracasar, aprender, putear, ganar. Como dice Zamba, cada paso implica una infinidad de consecuencias de las cuales la mayoría, ignoramos. Cada paso lo hacemos a causa un objetivo, un anhelo, pero en el medio del camino nos encontramos con imprevistos, con pasos previos, antes del ese paso definitivo.

Y para describir esos pasos previos es que me senté hoy, a golpear el teclado empujando el sentido que busco encontrar, renaciéndolo. Necesito expulsar estos pre conceptos o voy a explotar, y odio explotar y odio aguantar, y después pago caro reprimir sentimientos. Vamos a vomitar las cosas de a poco, con pasos previos, esos que tanto odio.

Mi vida siempre estuvo plagada de pasos previos. Son engorrosos, molestos, me fastidian, me hartan, me hacen bufar, putear, quejarme al pedo a veces, y gritar de tristeza también. Por ejemplo, tengo que caminar tres cuadras para comprar pan, y en el medio de esas tres cuadras me di cuenta que me faltaba la billetera. El paso previo: volver, buscar la billetera, bajar de nuevo y comprar el pan. La concha de tu hermana, distracción, sos la peor de todas. Hubo otros casos donde sí llevé la billetera y estaba vacía, literalmente. ¡O SEA! Otro ejemplo: Hoy bajé la basura y pisé caca de perro. El paso previo: limpiar la caca de perro de mi zapatilla.

Cuando tuve que ir a personal para que me cambien el black berry, hice todo el trámite y al llegar, NO HABÍA SISTEMA. El paso previo: otro día más sin teléfono.

Cuando volví a vivir a mi querida Salta y Oroño, tenía pactada la visita de Fibertel y Cablevisión para los servicios de cable e Internet, pero ese día, JUSTO ESE DÍA, llovió y no hacen instalaciones con lluvia, por blablablá. Entonces me la pasaron para dos semanas después. El paso previo: ¡dos semanas sin internet cuando yo lo pedí con tiempo! Pequeña puteada se comieron.

El servicio de gas iban a conectármelo el 1 de junio, pero no sé qué mierda pasó, se rompió un caño, se enfermó el inspector, se cago encima la abuela del mayor accionista de Litoral Gas, y NADA, el paso previo es que esperamos un mes más. Hijos de puta.

Como si eso fuera poco, se rompió la ducha, por ende los días posteriores a tener gas TAMPOCO PUDE BAÑARME EN MI CASA. El paso previo: llamar a mi plomero y decirle veni a revisar esto. ¿Se dan cuenta hasta donde llega mi mala leche?

Bueno ni hablar de lo 6 de agosto, ¿a quién mierda poronga le explota la casa? A mi y a los otros desgraciados de este edificio. ¡Dejame de hinchar los huevos, loco! Es demasiado.

Puedo seguir enumerando hasta el cansancio. Una vez fui a rendir una materia y a último momento la pasaron para el otro día. Fue horrible, tuve que volver. El paso previo: La concha de tu hermana, alumnado. No recuerdo si rendí bien, pero me parece que no.

Y si nos ponemos conchudas, podemos enumerar la cantidad de pelotudos que vengo topándome desde los veinte años en adelante. El amor no correspondido, el psicópata, el que vive a 900 kilómetros, el que no hay feeling pero parece que se quiere casar, el amor no correspondo, y por último, el flaquito del Tofi que está enamorado de la ex y me dio La oportunidad renga. (Metete la muleta en el centro hoyo y girala)

La concha bien de su madre, me cago en todos los astros y santos. Como decimos con mi co equiper administradora de conchulandia, JeBus y Cupido o se drogan o nos odian fuerte, o las dos. Y si lo acompañamos de lo conchudas que somos a la hora de “elegir”, todo se pone color de hormiga.

Si bien uno debe reconocer errores, también hay mala leche. Qué mal guionista que es Dios y qué conchuda me hizo, gente. Y lo peor es que, en ese caso, NO LLEGÓ “EL PASO DEFINITIVO”. Lo cierto es que nada me ponehuellas más conchuda que la inmensidad de pasos previos que me vengo fumando en materia sentimental.

Mi viejo me dice que estos inconvenientes “nos ocurren a todos” y yo no estoy tan de acuerdo. Me siento frustrada, gente. Me cabe el melodrama, de un modo peligroso.

Tengo los ovarios inflados a compresor con el hecho de que todo me cueste tanto; me haría bien sentir que todos estamos en igualdad de condiciones, pero no es tan fácil. Necesito pasos definitivos, ir al objetivo sin tantas trabas
.

SI! Quiero que la vida SEA FÁCIL…¿y qué?

Me cago en A, en B y en Z. En todo el abecedario, en los números, en cada rincón de mi conchudez y me tiene harta el sentido chueco de mi suerte! INSISTO: Dios es un guionista del ojete. Listo, lo dije, perdón a los creyentes.

Los invito a contar sus pasos previos. No solo porque nos permiten alivianar el fastidio y dolor que nos producen, sino para que no nos sintamos tan solos.

Estoy conchuda! Muy!

Nani Melodramatica Nanita.

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La oportunidad renga

 

Calavera no llora,
Serenata de amor
Calavera no llora
No tiene corazón. 

Siempre he pensado que cada individuo – hombre, mujer, gato, perro o tortuga – que aparece en mi vida lo hace por algún motivo. Y ese motivo es una enseñanza. Por ejemplo, la rata número 1, apareció para desvirgarme y para hacerme saber que no tenía ni puta idea de cómo llevar adelante un vínculo. Se trató de una relación como todas las primeras, prematura, muy amateur, muy sin estrenar, muy sin saber, y sin sabor también.

Y ese es principalmente la excusa y el motivo de esta nota, contarles una experiencia… y una enseñanza también.

Era un día de abril. Ah! Se ponía poética la conchuda hija de puta. Wow. Me gusta “el flaquito” del curso. El que tiene cara de pervertido. El forrito. (Me divertía la idea de que sea un forro, porque yo soy una conchuda) Pero ¿qué importaba quién era? No planificaba nada.  Después de haber rodado por la tierra, después de haber hurgado entre tanta mierda en la posguerra del amor, parafraseando a Las Pastillas, me puede pasar algo tan cotidiano, tan normal y tan simple, como calentarme con alguien, como recordar que SOY MUJER. Era divertido, era una especie de combustible que provenía de mi y no de él… ¡me puede gustar alguien! Y, para esos períodos tan precoces, su opinión no importaba. No iba a hacer nada por acercarme, no era mi objetivo. Para mi, alcanzaba el pequeño GRAN triunfo de acordarme que no soy un potus, o un cactus en el desierto. Ay si, paren el mundo, Nani tiene concha. El flaquito, con cara de forro, debe ser alto hijo de puta. Che paren, ¿Cómo se llama el flaquito? No habla, es muy callado, no le conozco ni el timbre de su voz. Dios, que mala onda que tiene, por favor… 3…2…1 me secó la concha, no habla, NO HABLA, qué picardía, con lo que me gusta hablar a mí. Dale papurri, quiero conocerte la voz sólo para hacerme la cabeza.

Al mes me di cuenta de cómo se llamaba. ¿Colgada yo? Nah, estaba aburrida. Mi vida era una monotonía y venía con una seguidilla batallas insoportables, e inesperadas, que ni hace falta repetir. (Ese seis de agosto y blablabla) En realidad, no sé si me gustaba él o la idea de que alguien me gustara, de que algo nuevo pasara. Fue una forma de revivir, de aferrarme a algo vital, y despegarme de tanta muerte.

Por estar mirando una novela de Quique Estevanez -las cuales sus tramas son más predecibles que mis historias con los hombres, pero sin final feliz- se me pegó la canción One And Only, de la Conchuda de Adele (así la llamo para mis adentros). Si alguna vez leyeron la letra, se darán cuenta que le pide una oportunidad a un hombre, para “ser la única”. No fue el tema de esta entrada porque es muy conchudo!

La primera vez que hablé con el flaquito se me llenó el culo de preguntas. Pero la puta madre, es suave. No parece agresivo. Ay, Dios. Adoré su sonrisa. Para ser especificas, quiero cogerme a su sonrisa (ja,ja,ja). En otro orden de cosas, le hubiera besado hasta la voz. Todo muy lindo, muy hot, muy cogible, muy garchable hasta que dijo “tengo novia…” y llorar, y llorar! jajajajaja, que frase más desafortunada.

Y bueno. Que se yo. Resulta que llegué a mi casa, encendí la PC. Acaricié a Jopo y sintonicé la canción de Adele. Presté atención a la letra. La puta madre, es re para el. Estoy aburrida, y me encanta flashear. Era demasiado esa letra para un flaco que sólo me gustaba por haber cruzado dos palabras y que encima tenía novia. Y yo lo sabía. Pero me encantaba jugar con eso, solo por diversión y entretenimiento emocional.

Todo cambió cuando un miércoles, hará más o menos un mes, me pidió el número de celular. A mi se trabó la lengua y le contesté que no tenía batería. Si, quedé re bien, bien pelotuda. Empezamos a hablar por Whasstapp y Resulta que se había “divorciado”. Mierda, pensé. Si así utiliza esa palabra en sentido figurado, tenía pensado casarse con la chabona algún día. Pero bueno… no era mi tema. Mi tema es que, había una oportunidad, al menos para cogerle la sonrisa, entre otras cosas.

No tardé en darme cuenta que era cogible en varios aspectos, no solo los psicofísicos. Se brindaba, y parecía hacerlo desinteresadamente, se brindaba quizá demasiado para el tiempo que nos conocíamos. Y lo más loco aún, es que no tenía comportamientos psicópatas, no me asustaba su modo de darme (todo lo contrario, me ponía como loca jaja). Parecía ser medianamente normal, si descontamos el hecho que se cortó con su ex y a la semana estaba garchando conmigo como si nada hubiera pasado. ¿Se podría catalogar un comportamiento psicópata, o un mecanismo de defensa?  ¿Vale la pena descontar semejante detalle? Yo sí lo hice, porque ante todo, conchuda. No se puede premeditar todo, porque el flaco me gustaba y no tenía (ni tengo) pensado casarme con él, y porque nada arranca así como perfecto hasta en los detalles. YA FUE, lo dejé pasar, porque venía sola, y porque mierda, quería cogerle la boca, y estoy segura que él quería yo le coja la boca a él.(y se la cogí jejeje) Pero no nos hundamos en detalles exquisitos.

Garchamos dos semanas y hará un par de días, todo se vino a pique. El flaquito no se olvidó de su ex, claramente. Me trajo un alfajor Tofi para pedirme disculpas y yo tenías los ovarios en compotas, porque la menstruación forra me estaba por bajar en cualquier momento. (La puntería que tiene El flaquito para provocar las ganas de una patada en el orto…) Iba a saltarle con los tapones de punta, quise cagarlo a tiros pero, la verdad, no pude. Parecía sincero y al menos estaba dando la cara. Y, lo más loco, es que también parecía estar más triste que yo, no por mí sino por la otra. Se acordaba de su ex. Extrañaba a su ex. Y sí, por un segundo sentí que mi ego estaba siendo velado en la mesa del comedor y mis ganas de cogerle la boca se transformaron en un afán de bajarle el comedor de una patada voladora. JAJAJAJA, sí, era para que se rieran.

Como autocrítica, tendría que haber frenado a tiempo. En más de una ocasión presentí que era muy apresurado todo. Él apuraba los tiempos a una velocidad alarmante, y yo lo dejé seguir, porque estaba enconchada con el sexo, y que se yo, estoy siempre sola, me muestran la frutilla, y me dan de comerla. AHHH COMERLA…! Sólo reacciono cuando es tarde, cuando debo dar una patada en el orto (claramente, reacciono solo en los extremos) y en el medio me quedo dormida, no pongo condiciones, no protesto, no condiciono, y me cago en todos mis errores. Debo ser menos conciliadora, debo decir NO, cuando no da. (Voy anotar la frase en el inodoro) ¿Cómo puede ser que alguien venga, me desordene la vida y se vaya? Siempre me pasa lo mismo. La diferencia es que ahora me ordené más rápido de lo que pensaba. Debe ser la costumbre…

Lo bueno de todo esto es que esta experiencia conchuda fue diferente a las otras; ya no me cabe tanto el melodrama, ya no tengo ganas de llorar como ayer, y pasaron menos de 48 horas. (Me acordé de un tip “La biblia”: yo también tardé 48 hs en reemplazarlo)

Chicas, no se engolosinen con una chota, porque es peligroso. No vayan tan rápido, no se quemen la cabeza por un poco de placer. Es difícil, lo sé. Sobre todo para quienes tenemos una vida solitaria, para los que sí sabemos estar solos, cuando aparece alguien  que te rompe las estructuras, no estamos acostumbrados a manejarnos “de a dos”,  y todo se siente tan nuevo, tan diferente, tan lindo y tan raro a la vez. Nos acordamos lo gratificante que era sentirse acompañados, contar con alguien, y por dentro nos emocionamos, y pensamos “que lindo sería que pueda ser, al menos una vez en mi vida”. No tengo dudas que así será, algún día en algún lugar, porque a ese hijo de puta padre de mis hijos lo voy a encontrar, LES ASEGURO. (jaja)

Antes que nada debo aprender, incorporar, internalizar y comprender que el “TODO YA” no existe, que las cosas duraderas van a otro ritmo. Todo lo apresurado anula cualquier posibilidad. El todo y el nada son extremos nocivos, que nos destruyen. ¿Cuándo mierda lo voy a entender? Desconfíen si van a 100 kilómetros por hora, porque no es bueno el exceso, y todo termina en una nebulosa incierta. Cuidado. Voy a reconocer más a mi favor que es muy difícil es pensar con claridad cuando estas embarrada de cosas lindas…

La jugué de premio consuelo esta vez. Aunque, pensándolo inversamente, el también fue mi consuelo, a un montón de otras cosas.  No está disponible, no puede ofrecerme por más tiempo lo que me ofreció en pocos días, es una reverenda cagada. Pero la parte que a él le toca, también es bastante triste: lo que me ofreció lo hizo sólo por necesidad. La necesidad de no estar solo, de no tolerar su propia soledad, y sus propios fantasmas. En ese sentido me siento en ventaja. Me sobra coraje para llegar a mi casa y bancarme emocionalmente sola. Soy autosuficiente. Yo puedo estar sin él y sin otro hombre. Si estoy con alguien, es porque quiero, no porque lo necesito. No dependo de nadie más, salvo de la comida y del agua, je. No reniego de mi soledad, a veces la padezco pero no me desespera… de hecho, la disfruto tanto como escribir, a solas, con música en casa. (Nada define mejor el sabor rico de la soledad, que eso. Independencia, poder, tener, creer, CREAR.)

Lo que mejor que pude rescatar, es que, por lo poco que lo conocí, no se trató, en esencia, “el hombre equivocado” que he descrito en aquella nota, no, no. Probablemente fue el momento equivocado y quizá ambos estuvimos equivocados. El por su apuro y yo por no meterle el freno que debería. Puta madre, dormí como loca, y desobedecí otra vez a mi intuición cuando me tiró con su vocecita, ¿no te parece demasiado verlo tres veces por semana????????????????????????????????

Resumiendo, fue una oportunidad renga que me dejó como resto el alfajor Tofi más amargo que comido en un jueves nublado y triste. Fue una oportunidad renga llena de detalles mentirosos, de mitos, con recuerdos empalagosos y sexo exquisito. 

Y viéndolo de esa forma, ojala lleguen más OPORTUNIDADES RENGAS…. jejejejeje

 

¡A ponerle el pecho a las balas!

CALAVERA NO LLORA, NO TIENE CORAZÓN.

Nani-Nanita.

PD: Por otro lado, tengo gas en mi edificio, estamos en la final y BRASIL DECIME QUE SE SIETE, tener en casa a tu papá! ♪♫♫

 

 

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Una de cal y otra de arena

 

 

“Y una vez que la tormenta termina, no recordarás cómo lo lograste, cómo sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa sí es segura: cuando salgas de lIMG-20140602-01225a tormenta no serás la misma persona que entró en ella. De eso se trata la tormenta.”

 

Haruki Murakami

 

Como pienso alrededor de 46 horas al día (así estoy) y cambio de idea otras 18, voy y vengo tantas veces, que esta nota es una mixtura de lo que fui escribiendo en estos meses de ausencia por el blog!!. Espero que me hayan extrañado aunque sea un poco.

 

El mes Mayo 2014, fue un mes inolvidable para mí porque finalmente pude regresar a mi hogar. Y todavía disfruto de los grandes beneficios de que ellos hayan sucedido, la alegría va a ser eterna, LO SÉ Y LO SIENTO.

Desde que volví a casa no puedo dejar de notar todas las cosas positivas que me dejó haber estado fuera de ella por causas tan trágicas y dolorosas, y durante tanto tiempo. Después de algo tan duro como el 6.08.13, mi vida dio vuelco tremendo… y uno le empieza a dar valor a todo lo que antes naturalizaba o daba por hechas y ¡Hola!. No tenemos NADA comprado. Todo tiene su fecha de caducidad, porque la vida es así. Es más tarde de lo que pensamos.

El otro día leí un estado que rezaba “En fin, la vida es como Miley Cyrus, a veces inocente y otras una puta de mierda”. Cuánta verdad, por favor. La vida te da y te quita todo el tiempo. Nosotros decidimos, jugamos con nuestras cartas, y hacemos lo que podemos. A veces ganamos otras perdemos.

Son etapas, son lecturas, son visiones. Son momentos. Seguro que también les pasa de ser negativos, aburridos, y de angustiarse sin saber bien el motivo… por todo y por nada. A veces solo me sale ver lo malo, lo triste y no le encuentro sentido a estar existiendo así, de esta forma tan amorfa, tan chata, impotente, tan sin nada por hacer. De repente, todo es gris y solo veo a miles de perfectos dibujantes trabajando en un Call Center. A mujeres hermosas, al lado de forros que no las valoran. Miles de tipos, al lado de mujeres que solo les importa el dinero, o que son altas perras, en este mundo GARPA ser una perra, es ley.

 

Existen millones de autoestimas destruidos, de sueldos que no alcanzan, de familias que rompen el nido. De escritores frustrados, encerrados en su habitación, deprimidos. Laburantes sin trabajo, destinos torcidos. Desencuentros amorosos, palabras sin oídos. Probablemente hoy murieron cientos de mascotas, dejando un lugar vacío.

Desastres naturales, que se llevan hogares y vidas. Chicos pidiendo limosna para comer en un semáforo de Avenida Pellegrini. Personas que muere asesinada por 10 mugrosos pesos. Narcotraficantes amigos de la de los funcionarios…. Políticos que mienten, novios que engañan, amigos que traicionan, suerte que duerme en un placard. Familias que se deshacen, hermanos que no se hablan, padres que se mueren. Seguramente, hoy habrá más de un despedido de su trabajo. Probablemente hoy diez universitarios rindieron un examen mal y tienen que volver a rendir.

Las caras y las clases de desgracias, de tristeza son infinitas. No terminan más. Las depresiones que piedras en el mar, y tantos niños sin resucitar. La soledad es una pandemia gigante.  Las tragedias son impredecibles, nos olvidamos todos los días de nuestra fragilidad, de que existe una muerte, de que existe un punto final; porque en esa cotidianidad, nos perdemos. Y existen bombas, guerra, explosiones de gas, trenes que chocan, accidentes de tránsito, bebés que mueren antes de nacer, vidas que se pierden injustamente. Despedidas violentas como un choque frontal. Injusticias que no tienen explicación, DOLOR, que solo dejan resignación. Personas que acuchillan tu confianza, que te clavan un puñal cuando apenas te diste vuelta.

La vida está llena de tristezas, las cosas malas son algo de todos los días, pero que en ese vaivén las ignoramos, porque no hay otra forma de vivir que ignorando estas cosas, sino sería imposible. Y de repente aparecen cosas como una muerte, que es como un rayo que cae sobre el mundo y acaba con todo, y te recuerda que somos frágiles, que nuestra armonía es efímera, te recuerda que nuestro tiempo algún día se va a acabar y destroza cualquier futuro imaginable, porque lo cierto es que no sabemos si hay un futuro. Es una putada.

Todo tiene su contracara, gracias a “Dios”.  Pese a todo que también hay alegrías, las hay.

Hoy vi en la calle al menos tres embarazadas acariciando sus vientres. También, 3 padres riéndose con sus hijos. Cuatro parejas agarradas de la mano. La gente que me rodea, me ha dicho un halago. Un chico me dijo “Qué linda sos”, arrancándome una sonrisa. Dos amigos se encontraron y se dieron un abrazo prometiendo “organizar una juntada”, de esas que pocas veces se concretan (pero a veces sí y esta tal vez sea una de esas veces).

Al menos cinco personas salieron del sanatorio, acompañadas por sus familias. Me metí en un almacén y el hombre que me atendió era increíblemente simpático. Mi vieja me llamó para preguntarme cómo me había ido en el curso. Mi sobrino hace morisquetas que veo a través del Skype, y me llama tía con su vocecita tierna, y dulce.

También es maravilloso estar acá, caminar por las calles y pensar que algún día, con un granito de arena, uno puede cambiar algo. Es importante, descubrir que cuando uno da, recibe, no literalmente, sino que recibe una satisfacción interior de haber hecho algo por alguien. Cada tormenta, cada dolor, nos ayuda a crecer y por eso estamos acá, para atravesar, para luchar, para recuperar, para aprender el modo de vivir. Porque vale la pena vivir, justamente porque algún día nos iremos, nadie sabe dónde, nadie volvió para contarlo.

Es maravilloso estar vivo porque existe la locura. La pasión, la obsesión. Me gusta la gente que está loca, que está loca de verdad. Que sigue soñando en grande, que se anima, que no es cobarde. Me gusta la gente que siempre quiere más, que siempre desea hacer cosas, leer un nuevo libro o escribirlo, tener una buena charla,  saber apreciar las pequeñas grandes cosas como abrazar a su mascota o a su madre, o hacer amigos constantemente. Me gusta la gente que quiere cosas verdaderas. Tener amigos de verdad, besar de verdad, decir la verdad, sentir de verdad, hacer el amor de verdad. Me gusta la gente que se entrega a pesar de que pueda volver a perder, me gusta la gente que se arriesga, porque sabe que en esta vida no nadie ni nada ofrece garantías. De hecho me atrevo a decir que las personas más bellas que he conocido, saben lo que es la derrota, la tristeza, el dolor y han tocado fondo.

 

Existe la alegría, y como dice Benedetti, hay que defenderla de las ausencias pasajeras, y de las definitivas. Existe porque estoy acá, porque amo todos mis diarios íntimos, del 1 hacia el  14. Amo todo lo que escribo, de la primer hasta la última letra. Amo cada recoveco de mi vida, donde hay un pedacito de risa para compartir, una anécdota que reconforta el alma, un recuerdo que consuela, un diálogo para perpetuar. Amo esos segundos donde me sentí dentro de una novela, dónde la magia existe milagrosamente, aunque después se vuelva a desmoronar. Amo los días de sol, la nostalgia, los abrazos, las palabras, el mate, amo las frutas y amo el helado de chocolate. Amo salir a caminar, comprarme ropa, ir al cine, amo el humor político, amo la inminencia de algunos hechos, la vorágine de mis letras, la mirada de los que amo  y su efervescencia.

Me gusta la gente inteligente, que conserva esa inocencia de asombrarse aún. Amo las personas que viven cada beso, como si fuera el primero, que se emocionan con una ilusión, que se animan a ilusionarse.

Admiro cada mujer que he conocido en Los 56 grupos. No hay una que no me haya arrancado una sonrisa, dado un buen consejo o que me haya hecho llorar de emoción. Estoy orgullosa de estar ahí, presenciando cada cosa que viven y aprendiendo junto a ustedes. Soy feliz por cada amistad que se formó allí.

Amo tenerle respeto y milagro a lo que aún no llegó. Amo esperar con esperanza, amo aferrarme a cada uno de los consejos que doy. Amo rodearme de fe. Amo cuando no dudo que yo SÍ puedo lograr todo lo que yo deseo, aunque ni siquiera sepa bien cómo. Amo profundamente escribir, sentir, poder ver más allá, describir… estar viva. A veces reniego de esto, pero también amo sentirme diferente. Amo haber aprendido de algunos de mis errores…y añoro internalizar la enseñanza de los que todavía sigo cometiendo.

Amo cada lección que el dolor me enseñó, amo a mis padres, a mis hermanos y mis amigas. Amo profundamente todos mis libros, los que leí y los que no también. Valoro todo lo que aprendí de haber trabajado en un Call Center y de haber ido a la facultad todos estos años. Me siento afortunada y también orgullosa de la mujer que soy, de lo que logré y aún de todo eso que ha sabido manchar el fracaso. Amo cada fragmento de mi existencia del que también reniego, porque gracias a ellos aprendí que no era mi objetivo ser perfecta. Admiro mi forma de aconsejar, y mi gran humildad y humanidad, admiro reconocer mis partes buenas, porque es algo sano y una forma de fortalecer mi autoestima.(ya que el pobre viene hecho mierda)

Amo hasta mis peores miserias y dolores, a veces extraño la mujer que supe ser con el hombre que no se lo merecería.

Amo mi Salta y Oroño, amo lo que soy después de eso, lo que aprendí y lo que intento aleccionar todos días de mi vida.

Estoy feliz de haber vuelto a nacer un 6 de agosto de 2013, pese a cada miseria que me tocó vivir después, compensada por la enorme alegría de haber podido volver, 17 de mayo, 9 meses y 11 días después.

Y definitivamente amo la vida, pese a que exista la muerte.

 

Porque lo dulce no sería tan dulce, sin lo amargo.

 

Nani Nanita.
Publicado en A veces pienso, Filosofía Barata, Ser feliz y no tan conchuda | 12 comentarios

17 DE MAYO 2014 ♥

Video que resume un poco lo que vivi como damnificada de la explosión del 6 de agosto de 2013 en la ciudad de Rosario. Vivía en el edificio lindero (salta 2159) y milagrosamente salvé mi vida, ya que me encontraba allí al momento del siniestro. Los nueve meses fuera de mi casa, las esperas, los aniversarios y el enorme dolor que causó, contrastado con la alegría de poder volver a mi hogar otra vez.

 

Regreso a mi hogar, después de nueve meses. ♥

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